31 de diciembre de 2009

EL ÚLTIMO POST DEL AÑO


No podía llegar el 31 de diciembre y no escribir, en este caso, sobre el cambio de década. Pero esta vez no me voy a llenar de buenos propósitos, porque nunca los cumplo. Ni mucho menos esta noche pediré 12 deseos con las uvas, porque no se me cumplen. He renunciado, a todos los agüeros, porque en realidad no sirven para nada.

Pero, además que no sirven, me dan mucha risa. Por eso haré un recuento de todos los agüeros que se aplican en mi familia paterna. Lamentablemente no he hecho un seguimiento a los resultados, pero quizá les da una idea para esta noche.

- Antes de las 12 se hacen varias cosas. Mis tías se ponen el tradicional cuco amarillo
- Echan arroz en cada esquina de la casa de mi Abuela, donde cada año nos reunimos. El efecto de esto debe ser algo como que traiga prosperidad al hogar.
- Ese agüero, va complementado por una mesa llena de panes, y de 7 granos, para que haya abundancia.
- En los agüeros individuales de antes de las 12 tenemos el meter debajo de la cama un vaso de agua que contiene un huevo adentro. Se supone que a las 12 toca ver el vaso y la "figura" que dibuja el huevo en el agua es una "premonición" de lo que te va a pasar ese año. Ok... siempre he creído es pura ficción, pero allá ellos.
- Las primas desesperadas por casarse, a las 12 brindan con champaña y un anillo adentro. Claro con eso "aseguran" que alguien les pida matrimonio, 4 primas llevan haciéndolo desde los 12 y solo 2 se han casado, la de 34 y la de 29...
-  Se comen 12 uvas a las 12:00 en punto y se pide un deseo con cada Uva. No se imaginan lo difícil que es tener doce deseos??? Tengo que confesar que al deseo 6 me tocaba comenzar a repetir o a pedir por la paz del mundo y que se acabe el hambre en el mundo.
- A las 12 en punto también hay que tomarse una taza de lentejas... Pa la suerte o algo parecido
- A las 12 hay que comerse una naranja, sacarle las pepas y dependiendo, si te salen muchas o pocas, vas a tener mucha o poca plata el nuevo año. Ahora, hay que guardar las pepas para "pedirles" por platica cuando estás en la mala.
- Abrazar a un "extraño" de primeras, no sé pa qué. Pero eso siempre pagaba el pato el amigo de alguno que por casualidades de la vida tuvo que pasar año nuevo adoptado en la casa de la familia.
- A las 12 si quieres viajar (y esto se lo recomiendo a mi amiga Adry), toca agarrar una maleta y darle la vuelta a la manzana. Solo una vez la hice, y creo que el viaje más largo que hice fue de regreso a Bogotá ese enero.

Entonces, imagínense la demencia familiar de los 7 tíos, con sus respectivas esposas e hijos (incluyéndome) tratando de comer uvas, naranjas (sin botar las pepas) y lentejas al tiempo, mientras abrazan a toda la humanidad, desean el feliz año, van y brindan con la champaña que contiene el anillo, salen corriendo por todo el barrio con la maleta e interpretan el huevo entre el agua???

Así es se recibe el año nuevo donde mi abuela. En medio de sonidos de fuegos artificiales comprados por los vecinos y la tradicional "año nuevo, vida nueva, más alegres los días serán..." Acompañado de un alarido del locutor de la emisora popular que tiene sintonizada toda la cuadra que dice "Feliiizzzz Añooo"

ESPERO QUE LA PASEN MUY BUENO HOY. QUE DEJEN ATRÁS TODAS SUS PENAS, PIDAN PERDÓN A QUIEN SE LO MERECE, Y SE LLENEN DE MUCHA BUENA ENERGÍA PARA ESTE 2010 QUE PROMETE PROMETE SER MEJOR QUE EL QUE SE ACABA!!!

Abrazos a todos mis lectores!!! y que el nuevo año no les de pereza seguir pasando por acá!!

26 de diciembre de 2009

DEMONIOS AL VIENTO


Este post responde a una pregunta que me hicieron: ¿Y qué te inspiro? y fue concebido sobre una roca en Puerto Colombia, escrito en el balcòn de mi casa en Barranquilla, desde donde se ve el río.

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Hoy escogí una ruta distinta para llegar. Esta vez estaba lleno de piedras. Mis pies descalzos sufrieron el camino. Olvidé mis chanclas, porque tenía afan de llegar. Hacía un año que no iba a ese sitio y ya me hacía falta.


Caminé lento. Porque las piedras me maltrataban. Pero como todo tiene su lado positivo, el deber mirar al piso me hicieron recordar cuanto me gusta recoger piedras de la playa. Entonces, como siempre comencè a levantar del suelo las que me lo pedían.

No me pregunten còmo funciona, pero al mirar entre la arena, el agua y las rocas, hay ciertas piedras que resaltan sobre las otras, y son esas las que tengo que agarrar para mì. Solo que esta vez las recogì pensando en dárselas a alquien que entiende este tipo de conexiones.

Me sorprendiò el camino. Más dificil, pero con una vista al mar que no había tenido antes. Con unas rocas que no habia descubierto. Hasta familias completas de caracoles vivos ví.

Por fin lleguè. Me pare en la punta de la roca y sentí el viento en mi cara. El sol del medio día sobre mis hombros y el golpe de las olas en mis oidos.

Me sentí viva. Y tan feliz, que una làgrima cayò por mi mejilla.

Cerrè los ojos, respiré profundo y pensé en todos mis miedos. Escogí los dos màs fuertes, los mas grandes, y los solté. Era la primera vez que dejaba volar mis demonios. Antes, siempre los ahogaba en el mar.

Me sentí bien. Llena de vida. Tranquila. Solo oía el fuerte viento y el mar. Me senté con las piernas cruzadas. Mirè al horizonte y di las gracias por todo lo bueno. Puse la mente en blanco. Pero un pensamiento no se iba. Y es algo que me quita la tranquilidad a ratos.

Asì que decidì bajarme de la roca, y zambullirme de cabeza en el mar, para ver si por lo menos ahogaba ese miedo a perderlo, ese mismo que me corta la respiraciòn a ratos. Me costó trabajo bajar (descalza no es la mejor forma). Al tocar el agua, notè que el agua menos esta frìa de lo que esperaba. Las olas no rompían tan fuerte contra la arena.

Caminè despacio, sintiendo poco a poco el agua subir por mis dedos, por mis pies, por mis piernas, hasta que me llegò al cuello. Tomé una bocanada de agua, cerrè los ojos, y metí la cabeza. Sin contar el tiempo, hice un recuento de todas las veces que ese miedo me habìa invadido. Y lo ahoguè. Lo dejè ahì. Enterrado en el agua.

Cuando se acabó el aire, saqué la cabeza, salí del agua y retomé el camino entre las rocas. Las piedras recogidas en la ida, seguían entre mi mano izquierda. No las había soltado. Buena señal. Ya mis pies no sentìan dolor al caminar, y mi espiritú estaba rebozante de tranquilidad.

Fui feliz.

22 de diciembre de 2009

DE CÓMO ARRUINÉ LA NAVIDAD A MI HERMANITA

Cuando era peque era la más dedicada. Escribía cartas al niño Dios llenas de colores, escarcha, y de cuanta cosa. No creo que ME quedaran muy bonitas, porque no soy muy buena en eso de dibujar, pero la ilusión de saber que EL niño Dios leería mi carta, me inspiraba.

Siempre pedía lo mismo: que si la barbie, que si el pony, que si la muñeca, bla bla bla. Y todo llegaba. Con mi hermana logramos juntar 23 barbies, 2 novios de la barbie, los carros, los juegos de sala, más de una veintena de vestidos con sus respectivos zapatos. Con  mi hermana éramos felices! La verdad, no había nada mejor que destapar los regalos a las 6:00 am y descubrir que era precisamente lo que querías. Eso probaba que, a pesar de las maldades y mentiritas, había sido una buena niña y me merecía los regalos.

No recuerdo el año en que descubrí quién es en realidad el supuesto niño Dios, que cumplía mis deseos. Solo sé que esa vez, además de las muñecas, pedí un reloj Casio aguamarina. Bueno el tema fue que una tarde, iba a buscar el balón para salir a jugar con mis amigos, y estaba puesto en la cima de un arrume de algo cubierto con una tela. No vi nada sospechoso, pero a pesar de ser una niña más alta que el promedio, me tocó hacer un esfuerzo para alcanzar la pelota. Al agarrarla, se vino la tela y quedaron al descubierto las cajas de regalos de mi hermana y mi hermanito. Casi muero. Un frío recorrió mi cuerpo. Como pude volví a tapar todo, y me hice la loca.

Supongo que mi mamá se dio cuenta porque cuando regresé a la parte de atrás del apartamento a seeguir chismoseando, los regalos no estaban. Con mi determinación a los 12 años que tenía, busqué con disimulo por toda la casa para encontrar el tesoro. El hallazgo fue en la parte superior de mi closet, detrás de muchos otros juguetes. No sabía qué sentir. Era cierto, el niño Dios no existía, todo era obra de mis papás... Supongo que fue por envidia, por rabia o quién sabe qué, llame a mi hermanita, que tenía en ese entonces 9 años, y le saqué los juguetes y le dije: "Mira!!! El niño Dios son los papás!". Con la boca abierta la pobre Dany me dijo: "NO!! Esos regalos son para los primos" No intent´s disuadirla. Al fin y al cabo, el 25 a las 6:00 am, me daría la razón.

El 25 de diciembre no sé si hablé con Dany del tema, pero sí le dije a mi mamá lo que había descubierto y de cómo había dañado la ilusión de mi hermanita. Ella se puso muy brava, me vació y entendí que había hecho mal. En ese momento me sentí compungida. La mamá habló con mi hermana y se la comió a cuento de nuevo. "Dany, los regalos si los trae el niño Dios, pero pasa días antes a las casas de los niños para que se los guarden porque no alcanza en una noche a entregarlos todos". El brillo regresó a sus ojos. Se paró de un brinco a jugar conmigo.

Así fue como mi hermanita en menos de 4 días perdió y recobróla inocencia.

19 de diciembre de 2009

POR FIN ME GANO ALGO

No soy de esas personas que suelen quejarse por su suerte. A pesar de que NUNCA me he ganado nada en temas de azar, y las veces que participé -sobre todo en el colegio- en asuntos del ámbito de lo democrático, tampoco gané nada. Hasta ahora.

Resulta que gracias a este espacio me gané algo llamado Premios TWT09  en los que se premiaron los mejores 'tuiteros' en Colombia. Cómo fue la cosa: Primero te tenían que nominar... Me tocó competir con 7 otros blogs, y que la gente comenzara a votar.Tocó hacer un poco de campaña. Varios tuiteros que pasan por estos textos regularmente y que se pued llamar fans de lo que escribo ayudaron a la causa: la consecuencia: ESTE ES EL MEJOR BLOG segun estos premios y adicionalmente el martes pasado, día en que se cerraban las votaciones, alcancé las 10 mil visitas!!!!


Entonces, esto no es más que un motivo para agradecerles a todos los que pasan por aquí, leen, comentan y, sobre todo, regresan.

Espero que en el 2010 sigan taaan amañados con mis palabras!!!

14 de diciembre de 2009

LO QUE HICE Y LO QUE ME QUEDÓ PENDIENTE

Como ya dije en mi balance anterior, este año fue bastante bueno a pesar de los cambios y de la agitación.
Termina estable, y con mucha tranquilidad y calma. Como debe ser. Pero les quedaba debiendo el listado de lo que se hizo y de lo que no.

HICE
  • Aprendi a ser jefe: Llegué sin esperarlo, sin tenerlo previsto, a ser jefe de un grupo de nueve, a manejar contratos, a coordinar tareas. Antes, me tocaba coordinarme a mi misma, y ahora soy responsable por los logros y errores de otros. A trancazos aprendí, y me ha ido bien. Hoy me dicen que soy una buena jefe.
  • Le bajé a la rumba: Aunque muchos de los que me leen no me crean, ya no salgo tanto como antes, ni bebo tanto como antes. Hace un año, la rumba comenzaba el miércoles, terminaba el domingo... todas las semanas, sin descanso. Hoy, hay semanas en las que no salgo, solo leo, duermo, bailo sobre mi cama, veo películas
  • Compré Zapatos de Colores: Para mí, el negro era la única posibilidad. Hoy, es roja, agua marina, amarillos... Y hoy mi apodo en la oficina, para los que no saben mi nombre es "la niña de los colores"
  • Me volví adicta a Twitter: Cuando abrí mi cuenta en febrero, no tenía ni idea cómo o pa qué servía eso. En agosto comencé en forma a usarlo, y hoy tengo más de 15 mil trinos (y quien dijo que con 14 caracteres no se puede expresar el pensamiento?? ) 682 seguidores y ando nominada en 4 categorías (incluído el de Mejor Blog) en los premios inventados por los twitteros colombianos. De ahí han salido unos de mis grandes partners de salidas, desparche y otras cosas
  • Agudicé mi problema de espalda: Mi médico me quiere matar cada vez que voy a cita (que cada vez es menos frecuente). Me dice que cargo un portátil muy pesado, que me trepo en tacones demasiado altos, que no me siento bien y que uso mucho el Blackberry. Que de seguir así, NUNCA me voy a mejorar... Algún dia cambiaré esas malas costumbres, le digo siempre
  • Volé en helicóptero: Y es increíble. Sobre todo por cómo se ven los paisajes de colombia desde el aire. Gracias a ese viaje, volví al Chocó, tierra maravillosa.
NO HICE
  • Ganar Paciencia: Y esto va dirigido a mi mamá y a mi papá especialmente, que durante este año sufrieron mis ataques de ira e intenso dolor a causa de la falta de paciencia. Creo que me toca tomar más rescate y respirar más
  • Retomar el ejercicio: Si bien me he adelgazado, no es gracias a las arduas jornadas de deporte, sino a la mano de estres y de trabajo que he tenido. En mora estoy porque cuando llegue a los 30 necesito estar igual de regia que ahora. Y todo se comienza a caer y la grasa a acumular
  • Desmaquillarme por las noches: Y es que me da una jartera llegar en la noche y lavarme la cara. Y mis amigas gritan aterradas... "¡¡Qué te vas a arrugar, niña!!!" Pero aun no me preocupa...
  • Dejar de ser una ingrata: Yo sé, tengo a mucha gente botada al olvido. Y me da pereza llamarlos, sobre todo porque la primera expresión será "Ayyy, pero como nunca llama??" Carajo! pero por qué no llaman ellos?
  • Dejar de fumar: Le dije a mi papá que ese puede ser el compromiso de año nuevo. Y espero lograrlo. No lo he intentado, y por eso me sigue regañando y se preocupan. I´ll Try... les digo
Vamos a ver si en el 2010 logro con estas arduas tareas, que vengo aplazando hace varios años...

13 de diciembre de 2009

UNA SALIDA FÁCIL

Esta historia se me ocurrio en varias tandas: mientras bailaba en un bar y mientras me ponía la pijama antes de dormir. No es real, solo de mi cabeza!!! Espero se la disfruten

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- Alo?
- Alo???
- Aloooo?? Espera y salgo de acá.

La música del sitio retumbaba tan duro que no le permitía oirlo. Tuvo que salir a la puerta del bar para poder hablar tranquilamente.

- Hola. Ahora sí.
- Annie. Me acosté con otra. Lo siento.

Se ahogó en ese momento. Inmediatamente la ira la consumió por dentro. Ese, al que ella consideraba, a pesar de la poca historia que los predecedía, el hombre de su vida, ese capaz de llenar todos sus vacíos, de robarle sonrisas, de hacerla feliz. Ese mismo, había resultado ser el más corriente de los hombres. De esos que no son capaces de amarrarse la bragueta y que se van comiedo todo lo que se contonee. La desilusión era más dolorosa que cualquier otra cosa. No pudo decir nada. Colgó.

Como era evidente, ella desapareció de su vida. Hizo lo de siempre. Botó todos los regalos, borró todos los mensajes, devolvió las pertenencias y se borró del mapa. Él intentaba acercarse, pero ella no lo dejaba. le dolía mucho. Se refugió en la lectura, en la música, en el trabajo. Pero ya nada era suficiente.

Comenzó recriminarse en qué momento permitió que esto pasara. Cuando bajó el muro de hierro que la protegía. En qué momento decidió enamorarse. El dolor era tan profundo que comenzó a culparse. Así, ella misma podía dar los motivos de todo.

Tenía casi 30, pero no le molestaba ser soltera y sola. Había mantenido una vida divertida, sin ataduras, con libertades absolutas. Muchos envidiaban eso, otros criticaban su falta de "seriedad", y ella había aprendido a hacer caso omiso de eso. Era feliz.

Pero un día lo conoció. No era un ser insignificante -como muchos con los que solía salir-, por el contrario superaba en mucho a todo el listado anterior. Creyó que valía la pena, y él nunca hizo o dijo nada que la llevaran a pensar lo contrario. Se fue dejando caer en sus brazos, creyó sus promesas y se enamoró perdidamente, como cuando se enamora a los 15, que todo es real y mágico. También era feliz, aunque todo la asustaba mucho.

-Annie, tienes que soltar. No pienses tanto. Siente y ya. Sé feliz.
- Ay si... Por lo que cuentas, el man te quiere. Dale tiempo a las cosas. Vale huevo. Estar enamorado es lo máximo
- La verdad, me encanta verte así. Annie, por menos te han roto el corazón y esto es bastante intenso, puede valer la pena.

Con esas palabras sus amigas y amigos la convencieron de que era válido entregarse de lleno a los sentimientos y dejar de pensar tanto. Mandó sus neuronas, las barreras y la autoprotección al cajón de cosas olvidadas. Se lanzó al barranco.

Hoy se pregunta, ¿Para qué? ¿Para que se acostara con otra? No valía la pena.

Pasaron los días y ella seguía en debates eternos con sus amigos sobre si el amor existe o no, si uno debe o no enamorarse. Hasta que recibió una llamada que le solucionaría el dilema.

- Annie, puede ser que haya pasado demasiado tiempo, pero por más que lo he intentado, no he podido olvidarte.

Se quedó fría. Aunque no identificaba el número, al oír la voz, supo perfectamente quien era.

- Mi propuesta sigue en pie. ¿Quieres casarte conmigo?

En ese momento supo, que si Antonio seguía pensando en ella por cinco años, en los que no tuvo noticias, a pesar de haber recorrido el mundo, ese era el hombre de su vida. Su historia era simple: se conocieron, se gustaron, se volvieron amantes, hasta que él rompió la regla... Se enamoró de ella. Ella desapareció y él no pudo olvidarla.

Contestó luego de un instante de silencio, en el que pensó que no importaba que ella no lo quisiera tanto. El amor no existe, al fin de cuentas.


- Si quiero.

10 de diciembre de 2009

DEL DÍA QUE REGALÉ MI TANGA

Como muchos, tengo deseos reprimidos. Cuento esta historia de una alguien, que me la regaló, porque sabe muy bien que me gustaría que me pasara lo mismo. La narro tal como la autora, entre vodkas, me la contó.
Tiene un toque personal, quizá algo de hipérbole, pero fue real.

***

Era un viernes de un año, no me acuerdo cual. Era la fiesta de mi mejor amiga. De esas fiestas en que terminan con muchos entrepiernados, otros encuentados y la mayoría enlagunada.Yo salía con un man hacía más de tres meses. Me encantaba, como ninguno otro me había gustado. Tenía algo. Me perturbaba. Pero era eso, "el chico", porque aun  no teníamos nada a pesar de las jornadas de muchas cosas entre nosotros. Yo estaba cómoda así, no pedía más.

Ese día de rumba, lo invité. Dijo que sí. Llegó con la camisa que tanto me gustaba. Detalles que enamoran. Vodka... cigarrillo... charlas... hasta que llegó el baile.

Yo, muy a propósito (porque si hay una cosa que sé hacer es provocar) me puse una tanga diminuta y medias de ligueros, vestido bastante ligero, con lo que era fácil sentir todo. No recuerdo la primera canción. Pero me abrazó y yo casi me muero -como siempre, tenía ese efecto en mi-.

Transcurrieron dos canciones más y bajó la mano hasta donde terminaba la espalda, jaló el cauchito y lo soltó. "¿Qué es esto?" "Diminuta, ¿no?" "¿Por qué?" (Contexto: siempre preguntaba por qué, es inevitable, y hay que responderle) "Todo esta noche tiene un propósito. y muy bueno por demás". Me acerqué y lo besé. Me besó de vuelta.

Él era uno de esos personajes que solo me besaba o me tocaba en público cuando había alcohol de por medio. A mi no me molestaba. Pero ese día había algo distinto. Tenía negras intenciones, tan negras como las mias. No habíamos dicho mucho, pero no nos íbamos a quedar con las ganas. Ese era mi propósito.

Trago, música, charla, fotos. Nos sentamos. Él en el sofá, yo en una banquita en frente. Una de mis piernas quedó exactamente entre las suyas. De repente, como quien no quiere la cosa, su mano en mi muslo, despacio, puso su dedo sobr mi tanga. Y mi amiga al lado de él.  Era una mezcla entre pavor y gusto. Él si que sabia cómo tocarme. Y ahí comenzó todo.

Me mojé.

Menos mal las tías de mi amiga me sacaron a bailar. Simple. Me fui con ellas, bastante acalorada. Pero la cumpleañera, como estaba toda alegrona y emocionada porque por fin me veía llevar a un alguien a su fiesta, fue por él y lo llevó a la pista. Reggae sonaba. Bastante apropiado. Le di la espalda bailando. Le pegué mi culo contra su pantalón. Me moví en círculos y el no tuvo problema en poner sus dos manos en mis piernas. Le di la cara. Enrrollé mis brazos en su cuello, él me agarró por la cintura. Mi cuerpo contra el suyo. Me ericé. Nos besamos. Nos mordimos. Bailamos. Mientras el resto de la fiesta, ebria, gritaba Go Pato. Every Body is telling me too...!!!

No me pregunten cómo podía caminar. Nos sentamos en el sofá al lado de una pareja de amigos. Mi corazón a mil, seguía mojada y con muchas ganas. "Y ustedes, ¿qué?" Pregunta mi querida amiga imprudente. "Nada. Salimos" "¿Hace cuánto?" Y yo que la mataba (este era un tema sensible entre nosotros) "Algo más de tres meses" Me apresuré a decir. "Pero no tenemos nada". Me tuve que levantar. Y por suerte sonó una canción de esas que se pegan y todos bailan que todos terminamos en la pista de nuevo. Pero a pesar de que era baile grupal él y yo terminamos en una maraña de besos y manos sobre el cuerpo, que era demasiado evidente que estábamos realizando verticalemnte, nuestro horizontal deseo.

Seguía mojada

Fui por un trago. El se sentó. Me senté a su lado. "A que no eres capaz de regalarme tus tangas" "¿Me estás retando?" Se encogió de hombros. "Tu sabes que sí soy capaz". Me levanté como si nada. Fui al baño. Me saqué la tanga sin mayor esfuerzo -ventajas del vestido y el liguero-, y regresé. Las tenía dobladitas en mi mano derecha. Caminé con paso firme, me le paré en frente y le dije: "Abre la mano". La puse entre su mano izquierda. Las metió en el bolsillo. Me senté a su lado, y mandó la mano a mi muslo. Yo me lo quería llevar a mi casa y él ya se había dado cuenta. "Si son menos de las 2, nos vamos a tu casa, sino, toca esperar hasta mañana" "Ok" Miró su reloj que marcaba las 2:18. Y dice "Baño de las niñas o de los niños" "De las niñas, siempre es más limpio" "Te sigo"

Entramos al pequeño cubículo. Medio me senté sobre el porta papel higiénico, en esa pose su cintura  quedaba perfectamente entre mis piernas. Lo rodié con ellas mientras me besaba. Me pasaba la lengua por el cuello. Me mordía un hombro. Metió su mano entre mi vestido y sin más preámbulo me metió dos dedos. Logré zafarle la correa, abrirle el pantalón y sacársela. Me clavó. No pude evitar. Gemí. Me la metía delicioso. Pero Tracccccckkk se rompio lo apoyadera. Tocó cambio de pose

Tocaron. No nos importó.

Se sentó en la taza. Me puse de rodillas y la metí en mi boca. Se la mamé un rato. Como mucho le gustaba. Súdabamos. Me senté de espaldas a él. Me moví en círculos. Le decía cuánto me gustaba, cómo lo había extrañado.

Cambio.

Apoyé mis manos sobre el inodoro. Me agarró por la cintura. Y volvió a meterla. me jaló el pelo.

Me vine. Pero él no. Sabíamos que había alguien afuera esperando.

Nos acomodamos como pudimos. Salí primero yo y me topé con un tipo en la puerta. Luego salió él. Era evidente.

Yo ya no podía seguir en la fiesta. Salímos a fumar.

"Tu y yo nos divertimos mucho" "Cierto"

Me despedí de mis amigas. Agarré un taxi. Y hoy es el día en que aun no sé dónde guardó mi tanga.

9 de diciembre de 2009

Y SE ACABÓ EL AÑO

Otra vez llega diciembre y con este mes, el cierre de año. El evento merece un balance. Este fue un año complicado, demasiados sube y baja, con una estabilización luego de la mitad del año. Esta vez, el carrusel de emociones fue más notorio y el piso me lo movieron un par de veces.
***

Este año fue interesante en muchas cosas y poco agitada en otras. A grandes rasgos: cambié dos veces de trabajo; tuve un ascenso, perdí un amigo, recuperé otros, se casaron varios ex, conocí a un alguien increíble, ingresé a Twitter (confirmando una vez más que tengo una tendencia adicta, cosa jodida). Salí menos de rumba, tome menos alcohol, comí menos pizza y hamburguesa. Reafirmé que no me gusta salir con adictos. Volví a pintarme el pelo de rojo y abrí este blog.

***

Enero comenzó como si nada. Regreso de vacaciones el 7 de enero, luego de mucha playa, brisa y mar, como siempre. Sin embargo, 4 días más tarde, me quedo sin trabajo. Por primera vez en la vida el cambio no era voluntario. Me tocaba buscar nuevos rumbos cuando más cómoda me sentía, cuando más feliz era y cuando tenía un plande vida a mediano plazo, basándome en la supuesta estabilidad que el trabajo me brindaba.

La verdad, el principal problema no fue el quedarme sin puesto. Lo que realmente me golpeó fue que en ese momento era el trabajo PERFECTO, me hacía muy feliz. No necesitaba nada más. Lloré mucho, me asusté y me sentí realmente infeliz. Pero ser jefe de prensa de Gina Parody, ayuda mucho. Uno no solo conoce mucha gente, sino que existen reconocimientos por lo hecho. Diez ofertas de trabajo en 3 días. Eso, incrementa el ego.

Definí por aquel que me ofreciera el mejor sueldo y la posibilidad de una "vida tranquila" (a mi quién me dijo que estaba corde con mi way of life???). Me fui a trabajar con la Cooperación Internacional en un proyecto del PNUD. Todo pintaba maravilloso. Pero... ya en la realidad, no era lo mio. Demasiado trabajo de escritorio, poco campo, muchas labores secretariales. Me aburrí. Lo más positivo de esa etapa, fue que en marzo definí abrir este blog.

Todo surge de las peticiones de mi familia, porque escribiera más, y les mostrara, por los ruegos de mis amigos de que quería conocer mis historias de vida por escrito, y por un impulso de matar el tiempo libre en algo que no solo me alegrara el día, sino que le llegara a mucha gente. Era el 19 de marzo, y hablando con mi amiga Ingrid por teléfono le comenté la idea, le consulté el nombre y arracamos. Y aquí vamos. Bien, porque cada día me llegan personas que quieren que escriba alguna historia que les pasó a ellos. Tengo varias encima, estoy en mora.

Total, sin novio ni amante, aburrida en la oficina y en un desparche bastante complejo, porque ya ni rumbeaba, el encierro me iba a enloquecer. Pero en Julio me llegó del cielo una oferta de trabajo que me alegró la existencia. Primero: fue por mis propios medios, por recorrido, por cómo me porte en la entrevista.

De la nada, me vine a trabajar a donde estoy ahorita. A los pocos meses, pasé de jefe de prensa, a Gerente de Unidad. Aprenda. Corra... Contrate... Cierre bien el año, coordine 9 chicos!!! RESPONSABILIDAD MAYOR. Me asusté. Creí que me iba a quedar grande. Pero no. Hoy, todo va bien. Y mejorando.

Pero mientras lidiaba con mis vaivén laboral, la cabeza y el corazón no dejaron de trabajar. Aun no encuentro los motivos, pero ME ABLANDÉ. Si han seguido juiciosamente este blog me he declarado conversa en dos situaciones que nunca antes lo hubiera creído (ni aquellos que me conocen). Primero: Si estoy dispuesta a enamorarme y segundo, sï quiero casarme, enamorada y para toda la vida

Y en este momento me encuentro: Tratando de saber si el ÉL actual será o no... Tratando de pagar los servicios a tiempo para que no me corten la luz, tratando de bajarle a la neura y no estresarme por cosas que tienen solución (tomar gotas de rescate ayuda mucho). Pensando cómo será mi viaje el próximo año a Europa. Tratando de ser jefe, buena jefe y no morir en el intento.

Hoy gracias al internet, tengo una mano de amigos alcahuetas, rumberos y que lo sacan a uno del desparche. Hoy, tengo un amigo poeta, una amiga de 18 años, uno que es demasiado esclavo. Hoy, debo muchos cafés a mis excompañeros de oficina. Hoy, me despierto cantando todas las mañanas y me acuesto a dormir con una sonrisa en los labios.

***

Si me preguntan si fue un buen año, DEFINITIVAMENTE uno de los mejores.

6 de diciembre de 2009

ENTRE REALIDADES Y FICCIONES

Para entender esta entrada, debes primero leer ONCE UPON A TIME
Ya que mi querido amigo, @n0ta:_mental, arruinó el final de la pasada historia. No pudo quedarse callado y gritó por cielo y tierra la realidad, aquí va el final de la historia, cómo verdaderamente sucedió.
Pero te digo, apreciadísimo mio, que para eso escribimos, para inmortalizar esas historias, quizá como nos hubiera gustado que fueran. Si nos apegamos a la realidad, quizá lo que leemos no sería tan hermoso!!!!


***


Pasó un diciembre y ella no viajó a la celebración familiar en tierra caliente. Pero este, era incapable. Sus papás casi que la obligaron a viajar. Quería y no quería. Odiaba esa bipolaridad provocada por sentimientos encontrados.

Ella ya no estaba con Andrés, pero Juanca sí con Angélica. No sabe si era el ego hablando. Pero sentía rabia de ir.

Seguía mirando la oscuridad de la ventana, cuando soltó un suspiro. Cayó dormida.


*** 
Fiesta navideña. Juan Camilo entra, solo. Se dirige hacia ella. El destino hizo de las suyas. Sonaba la que él llamaba “SU canción”. Al bailar la abrazó como nunca antes lo había hecho. Con amor, pero pidiendo disculpas. Como era costumbre, le susurró al oído “Usted sabe que la amaré por siempre. Aquí estaré para el día que usted sienta que esté lista”


PLOP! Se sintió Condorito. No respondió nada.Ella tenía claro que esa relación no iba para ninguna parte. Pero no entendía su empeño -el de él- por decir que la ama. A los 18 el amor es tan efímero como un antojo de chocolate. Ella era libre, y una declaración de ese tamaño, implicaba un compromiso que no estaba dispuesta a asumir.

Se acabó la canción justo a tiempo para no tener que decir nada más.


*** 
11:00 am. 25 de diciembre. "Me tengo que ir". La abrazó aun desnuda entre sus cobijas y salió sin hacer ruido. Menos mal la familia estaba demasiado borracha, que nadie notó su ausencia, excusada en un ficticio dolor de cabeza.


Esa fue la última vez que lo vio. Pero sabe, que este próximo diciembre se encontrarán frente a frente y se dejará ganar por el deseo.


Si ven que de esta forma no es tan interesante?????????

2 de diciembre de 2009

ONCE UPON A TIME

Esta historia no me pertenece. Pero me la prestaron para que la contara. Es de una amiga, que me sorprendió cuando me la contó
***

Ese fin de semana con festivo incluido, ella sabía que lo vería. Que quizá debía enfrentarlo. Ya no le molestaba. Ni siquiera sentía nada más allá de un gustillo por lo prohibido, que le parecía fascinante, incluso, excitante.

Viajó. Y en el camino, mientras miraba la oscuridad por la ventana del carro, comenzó el recuento mental de esa historia, por la cual podría morir en la hoguera a mano de sus padres. Tenía 14 cuando todo comenzó.

***
Ella vivía en Bogotá, pero como toda familia extensa, estaba regada por todo el país. Así que todos los fines de año viajaban a donde esos tíos ubicados en tierra caliente, donde las celebraciones navideñas son más largas y ruidosas que en la capital. A ella le encantaban esos viajes, porque se encontraba con su prima del alma, con esos amigos de infancia con quienes medía andenes cuando tenía menos años, y porque los tíos la llenaban de regalos.

Pero ese año fue diferente. Notó a una persona, que quizá llevaba 14 años en su vida, pero que había pasado desapercibido hasta hace cuatro años. Juan Camilo. El hermano mayor de su prima del alma. Ese año había vuelto al país, a la vida de todos y claro, a la de ella.


Lo notó en medio de la euforia de la fiesta de fin de año. Le pareció divino. Se preguntó: ¿Pero cómo? Y se respondió: Me gusta Se autoincriminó: Pero es mi primo!!!!


Ella tenía más cara de niña buena de lo que realmente era. Pero igual, le gustaba guardar las apariencias. Era de las que saludaba, sonreía y se ofrecía como voluntaria en todas las actividades necesarias para organizar el aquelarre familiar. Por eso ese sentimiento hacia el primo, la perturbó, pero no tanto.


La fiesta tomó el rumbo normal. Entre tragos, agüeros, comida y baile, llegó el nuevo año, y con él, el inicio de su historia de amor. La sacó a bailar. La apretó contra su cuerpo y le susurró al oído. “Cómo has crecido. Cómo me gustas”. Ella murió en vida. Sintió un corrientazo por todo el cuerpo. No pudo evitar sonrojarse. “Gracias”, fue lo único que pudo decir entre dientes. Siguieron bailando en silencio.


Solo había música entre ellos.
***

Hora: 11:30 am. ¡Jueputa. El asado! Como cada 6 de enero, la familia se reunía a celebrar la llegada de los Reyes con un tradicional festín de carnes. Se despertó muy tarde y ya no había nadie en la casa. Corrió por los pasillos como una loca en pijama a ver si encontraba algún alma, y nada. Sus tíos, sus primos, e incluso sus papás la habían dejado botada. Ni modos. Me tocó irme a pata. Estaba alistando la ropa sin afán, cuando sintió que alguien entró a la casa. No le prestó mucha atención. Al ratico, a una persona a sus espaldas. Quedó congelada. Lo presintió. “Hola preciosa”, le dijo al oído. Se volteó rápido, dio un paso atrás y se estrelló contra el closet. Las manos heladas. Sudaba frío.

Él dio el mismo paso pero hacia delante. La rodeó con uno de sus brazos, la trajo contra su cuerpo y la besó. Los 11 años de diferencia se notaban. “pero como besa” se dijo. Ahí perdió la voluntad –la virginidad ya la había perdido-.

Llegaron juntos al asado casi a las 3 de la tarde. Nadie los miró raro. Pero ambos sentían que los juzgaban.


***

De ahí en adelante, cada puente festivo era una excusa para visitar a sus primos de tierra caliente. Negociaban. Ella pagaba parte del pasaje y él el resto –cosa que a ella ahora le parecía una medio lichiguez-. Ahorraba de las meriendas y los buses. Todo con tal de ir a verlo y “morir” entre sus brazos.

Su gran frustración era no poder gritarlo a los cuatro vientos. Ella lo amaba, como nunca amaría a nadie en el mundo. Ella sentía que él la amaba. No era capaz. Ni su mejor amiga sabía que ese hombre que la tenía enamorada era su primo-hermano, que le lleva 11 años de diferencia de edad y que pensaba en un futuro con él.

La relación transcurría entre eternas llamadas, miles de planes juntos y millones de suspiros. Casi dos años vivieron así. Hasta que todo se fue apagando. El motivo: conoció a un chico de 18, que le gustó, vivía en Bogotá y no era prohibido. Claro, a los 16 es normal que a una nena le gusten muchos. “estamos explorando, no?”, siempre le decía a sus amigas.


El rumor llegó a oídos de Juan Camilo. Sintió ira e intenso dolor. Se emborrachó. La llamó.


- Alo?
- Hola
- Con quien hablo?
- Juan Camilo
- Hola, mijito. Habla con Enilse.
- Ahhh tía. Cómo le va?
- Bien y usted?
- Bien
- Está como tomado no?
- Eso no importa. Dígale a su hija que yo la adoro.


La mamá asintió y colgó desconcertada. Pero no vio nada malo en el asunto. “Esos jóvenes de ahora”, se dijo. Gritó, como era su costumbre: María Alejandraaaaa. Ahí la llamó su primo Juan Camilo todo borracho. Respondió con un simple. Bueno, deme mi teléfono.

Le regresó la llamada. Y la conversación, que más parecía un monólogo, se centró en cuanto la quiere, que no la ha dejado de amar, que ella es la mujer de su vida. Hasta que llegó la pregunta “Que tiene novio?” “Si” “Hace cuánto?” “tres meses” “bueno que sea muy feliz”… Silencio


***

Las siguientes vacaciones de diciembre, ella llegó a celebrar las fiestas sin mayores pretensiones, dejando su cabeza y corazón en la capital. Al final de cuentas, Andrés era su primer novio oficial. Conocido y querido por todos. El primo, había sido reemplazado. La distancia vence lo que las ganas no logran, dicen por ahí.
Juan Camilo, por su parte, tenía su novia. Angélica era súper querida, hizo buenas migas con la familia, y se ajustaba más a un perfil de un hombre de la edad de JuanCa. Al final de Cuentas, María Alejandra era un bebé para él, aunque su cabeza anduviera muchos años por delante.
Con naturalidad en una de las tantas empachangadas familiares, él definió sacarla a bailar. De fondo el vallenato.
… quien no se inspira al verte linda… con esos huequitos en tus mejillas… con esos deseos qu … sean mios… y que se acompañen de caricias… y quien no se inspira con tus manos… que añoro tener entre mis brazos… a quien no le gusta tu sonrisa… de niña bonita, de mujer bonita…


Y él le cantaba al oído con una naturalidad impresionante. Ella lo interrumpió al finalizar el primer coro y le dijo “La llamada de hace unos meses era para definir si salía con esta nena?” “Sí. Si su respuesta hubiera sido negativa, otra sería la historia” “La verdad me alegra mucho que siga su vida”.


Ella era sincera. Pero de todos modos algo en el fondo del alma se sintió mal.


Solo había música entre ellos.


***

Pasó un diciembre y ella no viajó a la celebración familiar en tierra caliente. Pero este, era incapable. Sus papás casi que la obligaron a viajar. Quería y no quería. Odiaba esa bipolaridad provocada por sentimientos encontrados.

Ella ya no estaba con Andrés, pero Juanca sí con Angélica. No sabe si era el ego hablando. Pero sentía rabia de ir.

Seguía mirando la oscuridad de la ventana, cuando soltó un suspiro. Cayó dormida.

***


Fiesta navideña. Juan Camilo entra, solo. Se dirige hacia ella. El destino hizo de las suyas. Sonaba la que él llamaba “SU canción”. Al bailar la abrazó como nunca antes lo había hecho. Con amor, pero pidiendo disculpas. Como era costumbre, le susurró al oído “Si me dices que me amas, no me caso con Angélica” PLOP! Se sintió Condorito.


“A Verrrrr… Yo no soy la que tiene que definir eso” “Yo te amo. Si me dices que NO ahora, me quedo contigo por siempre” “Juan Camilo, yo tengo 18 años. 11 menos que usted. Somos primos, y lo más importante, yo no lo amo. Lo quiero como un buen recuerdo de un deseo cumplido, pero nada más. Lo siento”…


Solo había música entre ellos, pero esta vez carecía de sentido.


“Usted sabe que la amaré por siempre. Aquí estaré para el día que usted sienta que esté lista”


Se acabó la canción justo a tiempo para no tener que decir nada más.


***


Pasaron los años. Él a veces la llama. Y ella no contesta sus llamadas. Ella no volvió a las reuniones familiares. Él decidió ir a buscarla, pero le ganó la cobardía. No se atrevió a tocar. El la ama y ella apenas y lo recuerda.

1 de diciembre de 2009

ME SIENTO RARA - reflexiones al viento y sin motivo

Estoy echando globos. Debería estar escribiendo cosas del trabajo o para la universidad. No puedo. Algo pasa.

Me siento rara.

Una extraña sensación invade hoy mi pecho y mi estómago. Es como si algo malo fuera a suceder y mi cuerpo lo presintiera. No estoy triste, ni contrariada. Por el contrario, todo anda en calma. Tampoco es que lo extraño. Esa sensación la manejo perfectamente. Aprendí  vivir con él atravesado en mi cabeza. Eso ya no es problema.

No estoy triste. No se preocupen. Y como estoy haciendo un a libre asociación de ideas, voy a comenzar un recuento escrito de lo que se me pasó hoy por la cabeza para ver si encuentro el motivo. No están en orden de importancia, ni cronológico. Es el orden en el que las recuerdo:
  • Odio que mi amiga Ingrid tenga novio y esté tan enamorada. Ya no me para tantas bolas, ni viene a dormir por la noche. Ahhh, necesito de esas conversaciones nocturnas entre tinto y cigarrillo
  • Será que a los 50 si podré vivir al lado del mar, viviendo de las regalias de lo que escribo?
  • Tengo que comprar los regalos de Navidad. Ya la lista está casi completa... Amo comprar regalos
  • Me duele la muñeca, el brazo, la espalda. Nota: revisar la agenda para ver cuando pido cita en el quiropráctico
  • Quiero verlo. Se podrá hoy?
  • Mmmm quiero malteada del Corral. Mmmm, cierto, engorda...
  • Odio las reuniones interinstitucionales. Pero tengo que ir. Debo aprender a delegar... Vamos en proceso, he delegado muchas cosas. #orgullosa de mi misma
  • Dónde pasaré la navidad? Me hicieron  una medio invitación. Será en serio? Seguirá en pie? Me da pena volver a pregntar
  • Mi amiga Andrea no me llamó. Necesito que me cuente lo que le pasó el domingo. Me preocupa
  • Salir del centro cada vez es más complicado. Hay cosas por las que detesto diciembre. Esa es una de ellas
  • Hoy salieron los nominados a los premios de twitter. Salí en más categorías de las que creía. Me dio emoción saber que me puedo ganar la de mejor Blog.... Qué chévere que me lean y les guste.
  • Quiero ir a la playa. Ahogar mis demonios en el mar. Broncearme. Toca esperar varios días
  • Me gusta acordarme de canciones que me gustaron en algun momento y que había olvidado.
  • No quiero hacer en ensayo de la universidad. qué jarto... pero me toca. Nada que hacer
  • Mañana tengo día complicado. Toca organizar la cabeza.
  • Agenda: Miércoles: toque del hermanito en la javeriana; Jueves en la noche: evento de RCN TV y luego ir a tomarme una cerveza en la T, Viernes: martinis de celebración de cumpleaños, Sábado: museo del Tequila, celebrar que una amiga ya salió completamente del Cáncer. Horas del día del fin de semana: comprar regalos. ¿Será que me pagan de aquí a alla? Ir a recoger el vestido de la fiesta del lunes. Comprar el regalo de Andrea (será que él me acompaña al fin??)
  • A veces se hacen ideas tan equivocadas. Menos mal esta vez no terminó en malos entendidos o rabietas
  • Me gusta mi trabajo.
Creo que no ayudó. Me sigo sintiendo rara

Será la fecha? Primero de diciembre: El primer día del último mes del año. Qué pasara en el nuevo año?

En fin. Seguiré echando globos a ver si encuentro el motivo... Será la luna llena???



29 de noviembre de 2009

QUÉ DIFICIL

Escribo mucho la frase "del cielo al infierno" cuando algo me sale mal.
Esa frase tiene su historia, que se remonta a hace casi 8 años, a una de esas veces en las que creí estar enamorada. Ya la peleadera era increíblemente insoportable, pero seguíamos ahí por el temor a quedarnos solos. En medio de una de esas situaciones le escribí:

"DEL CIELO AL INFIERNO CONTIGO ME LA PASO...
QUISIERA QUEDARME EN EL CIELO POR
SIEMPRE CONTIGO
SOLO FALTA QUE TU QUIERAS TAMBIÉN"


No hubo respuesta. Y desde ese día odio escribir mensajes y que no haya respuesta. En este momento me encuentro en una situación similar. En el infierno, queriendo estar en el cielo.
Peor aun, ahora tengo miedo de perder. Incluso pensando y revaluando si vale la pena dar el corazón.
¿Mil disculpas no serán suficientes?


UNA RECOMENDACIÓN

Estoy en esos días en los que no puedo escribir. Este poema llegó a mis manos por casualidad y me encantó. Espero que les guste tanto como a mi.
***

Mi mirada es nítida como un girasol.

Tengo la costumbre de andar por los caminos
mirando a la derecha y a la izquierda
y de vez en cuando mirando para atrás…

Y lo que veo a cada instante
es lo que nunca había visto antes,
y me doy buena cuenta de ello.

Sé sentir el asombro esencial
que tiene un niño si, al nacer,
de veras reparase en que nacía…

Me siento nacido a cada instante
a la eterna novedad del mundo…

Creo en el mundo como en una margarita,
porque lo veo. Pero no pienso en él,
porque pensar es no comprender…

El Mundo no se ha hecho para pensar en él
(pensar es estar enfermo de los ojos),
sino para mirarlo y estar de acuerdo…

Yo no tengo filosofía: tengo sentidos…
Si hablo de la Naturaleza no es porque sepa lo que es,
sino porque la amo, y la amo por eso,
porque quien ama nunca sabe lo que ama,
ni sabe por qué ama, ni qué es amar…

Amar es la eterna inocencia,
y la única inocencia es no pensar…
*

¡Ah, como hasta los más sencillos de los hombres
son enfermos y confusos y estúpidos
frente a la clara sencillez
y salud con que existen
los árboles y las plantas!
*

¿El misterio de las cosas? ¡Qué se yo lo que es el misterio!
El único misterio es que haya quien piense en el misterio.

Quien está al sol y cierra los ojos,
empieza a no saber lo que es el sol
y a pensar muchas cosas llenas de calor.

Pero abre los ojos y ve el sol
y ya no puede pensar en nada
porque la luz del sol vale más que los pensamientos
de todos los filósofos y de todos los poetas.

La luz del sol no sabe lo que hace
y por eso no se equivoca y es común y es buena.

*
Desde mi aldea veo cuanto desde la tierra se puede ver del universo…
Por eso mi aldea es tan grande como cualquiera otra tierra,
porque yo soy del tamaño de lo que veo
y no del tamaño de mi altura…

En las ciudades, la vida es más pequeña
que aquí en mi casa en lo alto de este otero.

En la ciudad, las grandes casas encierran la vista con llave,
esconden el horizonte, empujan nuestra mirada lejos de todo el cielo,
nos vuelven pequeños porque nos quitan todo y tampoco podemos mirar
y nos vuelven pobres porque nuestra única riqueza es ver.

Fernando Pessoa

24 de noviembre de 2009

REFLEXIONES SOBRE UN TEMA REITERATIVO

Hace varios posts me declaré conversa al amor. Y hoy me voy a declarar conversa hacia el matrimonio, la convivencia o el arrejunte. Ok. la radicalidad en ese tema no lleva a ninguna parte, y al final, qué gano diciendo que no de primerazo Claro, que para enamorarme, y casarme, arrejuntarme o irme a vivir, necesito encontrar al personaje. Pero no hay afán. Si pasa, maravilloso, si no, comprar un perro, un gato y un loro que me acompañen, sigue siendo una opción.

Vuelvo a reflexionar sobre el matrimonio, por algo que me sucedió hace poco. Me sentaba en un sitio cualquiera donde se toma trago en Bogotá, con una amiga, y amigas de las amigas de las amigas. Costeñas todas. Cuando una de ellas bota una perla, que hasta pena ajena me dio: "Yo llevaba un año con mi novio, pero lo terminé porque nada que me proponía matrimonio". Creo que mi cara de horror (levanté la ceja derecha, torcí la boca y fruncí el ceño) fue tan evidente que me miró fijamente y dijo "Ay niña, yo ya tengo 26. Si no me proponen ahora me quedaré solterona".

No dije nada. Porque de lo contrario esto hubiera terminado en arrastrada, insultada y muerte segura...

El argumento de la nena es similar al que usan mis tías casi sesentonas, con matrimonios frustrados o sin matrimonios que a mis 26 me decían "Ay niña, si no amarras marido ahora, no vas a levantar nada más adelante". Claaroooooo como uno solo es bonito hasta esa edad.

La chica de ese día estaba convencida de que necesitaba conseguir marido YA. Claro. Ella se encerraba en una verborrea increible, explicando su decisión de echar al novio porque no mostraba interés en darle el anillo. Y yo, contrario a lo que cualquiera creería, me sentía aliviada. Como la mayor del lugar, con mis 28 bien puestos y bien vividos, ¿debía sentirme solternoa? ¿Dejada por el tren? ¿Infeliz?

Tengo 28 y nada de afán. ¿Por qué tanto afán.?

Creo que se debe a que toda mujer trae consigo el lastre de la historia de su abuela, de su madre, e incluso de sus tías, como es mi caso. Lo que pasa es que unas entendemos que del desespero solo salen malos matrimonios, maridos borrachos, vagos y golpeadores.

Recuerdo desde los 12 años una de mis tías mal juntadas, entre champaña, whisky y cerveza, nos sentaba a mis primas y a mi a darnos su tradicional discurso de "Niñas, recuerden que tienen que tener un marido y que sea propio". Claramente se refería a que no seamos mozas de nadie, y amarremos un man solo para nosotras. Claro mi abuelo tuvo moza e hijos con la moza. Mi abuela no tuvo marido para ella sola.

Entonces, vuelvo y pregunto ¿Para qué tanto afán?

20 de noviembre de 2009

DE CÓMO NACIÓ MI MEJOR AMIGO

 
Lo concí en cuarto o quinto semestre. Salón 315 del edificio 512 en la Universidad Javeriana. Más o menos 11:15 am de un martes cualquiea de comienzo de semestre. Supe su nombre por la presentación en clase. Así mismo, él supo el mio. Todo formal. Era clase de corrección de estilo, nada fuera de serie.

Observándote dictar clase le dije a Andrea, mi mejor amiga y compinche: "Puedes imaginártelo tirando? Con esa sicorrígidez, debe ser un tronco en la cama". Me debí tragar mis palabras luego. Pero, ¿quién se iba a imaginar que tras esas gafas, camisa perfectamente puesta y combinaciones de café, iba a existir ese amante?

En fin. Ese semestre no me generaste nada. Solo que me enseñaste cómo escribir mejor. Cómo evitar cometer un desastre ortográfico. Se te abona.

Segundo encuentro

Pasaron los años. Yo ya trabajaba y estaba haciendo vueltas de grado. Año 2004. Tres años habían pasado desde esa clase y te recordaba. Dr. Sicorrígido. Me lo encontré en la recepción de la facultad. Yo vestía un sastre negro acompañado de una camisa violeta. Tu, tus acostumbrados Cafés. Charlamos. Yo ya trabajaba en RCN radio y en torno a eso giró la conversación. Me contaste que tu hermano estaba produciendo un cortometraje de tesis y yo me ofrecí a entrevistarlo para que consiguieran plata para poder terminarlo. Con esa excusa intercambiamos teléfonos.

No recuerdo exactamente cuántos días pasaron. Entrevisté a tu hermano, que puede ser una fotocopia borrosa tuya. Estabas muy agradecido y ahí comenzo todo.

Me conquistó con un BonYurt

Inmediatamente no nos volvimos a ver. Pero comenzamos unas jornadas de conversaciones por teléfono que superaban cualquier hipérbole. La primera duró desde las 9 hasta casi las 6 am. Ese día revelamos muchas cosas de cada uno. A ninguno le gusta el vallenato. Yo odio que Bogotá no tenga mar. Y que detesto calzar 40. Hablamos de gustos y de disgustos. De lo divino y lo humano. Era un lunes.

Al día siguiente, yo tenía clase a las 7. Colgué el teléfono y me arrglé para llegar a la universidad. Faltando 15 para las 9 am me enviaste un SMS: "Hay un BonYurt esperándote en la oficina". El último cuarto de hora minutos fueron algo más que una eternidad. Salí volada de la clase de periodismo investigativo, hacia tu cubículo. Entré. Te abracé  y me senté en el escritorio. Sobre él. Me entregaste el vaso con zucaritas y una cuchara. Había también uno para él. Hablamos un rato y salí, porque la jornada debía continuar.

La siguiente vez no fue en la universidad. Dos veces salimos, una a un bar de mala muerte cerca a mi apartamento, y otra vez a oma, a tomar café. Luego de esa segunda vez, lo invité a seguir.

 La decepción

Nos cogimos a besos. Nos besamos mucho tiempo. Fuiste deslizando tus manos. Estábamos en mi cuarto. Era la época en la que vivía sola, y no tenia más que mi cama y una mesa de noche. Así que en la sala no había donde sentarse. Era la excusa perfecta para encamarlo. Comenzó a tocar y no me opuse, por el contrario, seguí el ejemplo. Yo sentía nervios. Realmente me gustaba. Me quitó la blusa. Quedé en jeans y brassier morado -mi color favorito por esa época-.

De repente frenó en seco. "No puedo". Creí que era un típico arranque momentáneo de remordimiento porque fui su alumna. "Tengo una novia hace 5 años". Ok. Me sorprendió. Quedé en shock. Me lo quité de encima y le pedí que se fuera. Grave. Me sentí como un culo. Además, iniciada.

Al día siguiente, sentada en la redacción de RCN, aun muerta de la ira, te llamé. "Tienes dos posibilidades: hacer parte de mi larga lista de amigos, o de mi exclusiva lista de amantes". Se rió. No hubo respuesta inmediata.

Jugamos a ser amigos por un rato. Pero en las conversaciones y correos cruzados se notaba que había lo que muchos llaman química. "Eres la amiga costeña que todo cachaco debe tener" Escribiste algún día (supongo que como consuelo a la situación). Yo creía que el peor defecto era que tuviera novia, y que le diera remordimiento. En esa época no tenía escrúpulos. No me importaba acabar con esa relación

Entre las Cobijas

El coqueteo telefónico y virtual surtió efecto. Al tiempo, aceptó mi propuesta. Y mi ego lo celebró. Comenzamos una jornada de sexo y detalles especiales que no tiene comparación. Aun me pregunto cómo la novia no se dio cuenta. Pasaba casi todas las noches en mi casa, y el celular nunca timbraba.

Sabía mucho de mi.Yo no tanto de él, pero no me importaba. Era fan de dejarme detalles con mis porteros. Una malteada de café, artículos de prensa, hasta el CD de Juanes -Sí en esa época me gustaba- titulado "Un día normal". Casi no salíamos. Mi casa era el sitio predilecto de los dos. Al final de cuentas nada más era relevante.

Cuando no te quedabas entre mis brazos, hablábamos por teléfono o nos escribíamos correos electrónicos. Era muy divertido. Casi perfecto. El tema de la novia no era relevante. No existía. Era tu problema, creía yo. Convencida.

 Era intenso. Y siempre moría de ganas por verte. Nos escribíamos regularmente, como una buena manera de mantener contacto:

Hola!




Si vieras q ue esta mañana no me levanté a clase.. no sé por qué. Pero el sueño is killing me!!! jejejej Te cuento que me siento un remordimiento tenaz, porque el tipo tiene demasiadas esperanzas en mi y mi desempeño.. me voy a buscar una excusa médica con una incapacidad para no parecer tan vaga... por lo menos hoy ya me puse a buscar información del trabajo que o he hecho!! buaaaaaaa

Creo que por primera bvez voy a perder una materia!!



Te cuento que hoy te he pensado mucho... te quiero ver... pero creo que hoy no vamos a poder... te extraño, sabes?? Espero que por lo menos...me hayas pensado un porquito en medio de tu agitado día!!



Hoy se me quedó la chaqueta y eso quiere decir que me va a dar frío más tarde!! un abrazo no me caería mal!!



te mando un beso y un pellizco rosado!!
suertecita en todo.. llamame!



Naty

-*-*-*-*-

Naty:


No, no, no. Por favor no vayas a perder la materia porque me toca pagarte la apuesta. Si necesitas excusas no es sino que me digas, conozco a muchísimos médicos, especialmente psiquiatras. Creo que una
excusa psiquiátrica sería muy apropiada para ti. A ver, a ver... es cuestión de buscar algún trastorno mental que te podamos adjudicar, o tal vez una aberración... (¿tienes alguna?). Podría ser también alguna fobia, digamos fobia a madrugar, fobia a ir a clase de periodismo... mmmm, alguna servirá.

En fin, yo haré hasta lo imposible por no perder. Si la excusa médica no es suficiente, dime quién es el profesor. Lo chantejeamos, lo sobornamos, lo que sea, pero que de ninguna manera él permita que tú pierdas.

Oye, lo siento muchísimo por ti. Yo sí traje mi chaqueta superabrigadora, ideal para el climita de hoy. ¿Mucho frío? ¿Me dejas abrazarte?



Bien, creo que hoy sí termino el índice. Cruza los dedos (sobre todo el índice).



Te he pensado, y también quiero verte, ojalá pronto.



Chao

 El final de ese ciclo
 
Dos meses pasaron de ese segundo semestre del 2002. Y nos habíamos estancado. No precisamente porque yo no quisiera seguir. No. Sino porque no podía ofrecerme nada más que la joranda nocturna. Hablando por teléfono, como comenzó todo, a las 2 de la mañana, te dije sin pensarlo dos veces "Tu y yo no vamos para ningún lado, cierto?" "No" "Entonces mejor lleguemos hasta aquí".

Yo hubiera podido perder la cabeza, y de paso el corazón. Mejor dejar así. Cortar de raíz. Lloré. (Creo que es la primera vez que lo confieso). Incluso oía ese CD de Juanes interminablemente todas las noches. Pero como a los 21 los golpes se reponen rápido, 15 días de tusa fueron suficientes.

Nos desaparecimos. Teníamos claro que marcar el número del otro sería suicidio. Pero un día sonó.

- Hola
- Hola, con quién hablo
- Con Gustavo
- Y ese milagro? Me sudaron las manos y me saltó el corazón
- Patricia me terminó
- ¿Cómo? ¿Se buscó otro?
- No. Se volvió Cristiana
- Nooooooooooo. Te cambiaron por un Cristo jajajajajajaj
- Un día me dijo "Necesito vivir nuevas experiencias". Lo cual me parecía razonable, teniendo en cuenta la cantidad de años juntos. "Me volví cristiana y eso debo vivirlo sin tí".
- jajajaja Perdona que me ría. Eso te pasa por no quedarte conmigo.
- Cierto. Anota un punto.

No sé que tantas babosadas hablamos. Pero la chispa había muerto. Nos convertimos en amigos de teléfono, aunque ya no tan regulares. Llegó la navidad, el año nuevo. El 2003. Y una nueva llamada

- Hola
- Hola
- Estoy saliendo con alguien, pero creo que quiere casarse conmigo

Efectivamente, Diana, la nueva chica, con unas tetas increíbles, adempas de intensa, a las dos semanas quería presentarlo a la familia, y más o menos mudarse con él

- Insisto, eso te pasa por no quedarte conmigo

Carcajadas conjuntas. La complicidad era nuestro mayor atributo. Nos volvimos amigos. De esos amigos reales que salen de la cama a las 4 am para correr a auxiliarte. Que te pagan el arriendo cuando no tienes, o que asaltan la nevera de la mamá porque no tienes mercado, ni plata para comprar comida.

En qué vamos

Pásaron los años. Mucha agua debajo del puente y muchos intentos fallidos de cada uno. Hoy él está casado y luchando contra la calvicie. La afortunada es una Húngara maravillosa. Cuando la conocí supe enseguida que sería el amor de su vida. Y hasta ahora, 4 años después, sigue siendo así. Viven en Chicago. Piensan tener hijos.

Yo vivo en su apartamento. Donde ellos vivieron recien casados y cuido de la planta que me heredaron antes de viajar (debo confesar que casi la mato por abandono. No soy buena en cuidar de otros sers vivos). Cada vez que él viene a Colombia, nos vemos. Me aconseja y sigue creyendo que debo enamorarme perdidamente, pero no del hombre equivocado. Mientras tanto, mi mamá aun sigue cruzando los dedos para que él se separe y se case conmigo.



19 de noviembre de 2009

EN ESE MOMENTO FUE DIFICIL DECIR ADIOS

Estaba revisando cosas del pasado para poder ilustrar un post sobre uno de los hombres de mi vida,  encontré una carta que puede ser vigente para muchas situaciones. Atemporal, puede decirse. No soy dada a escribir cartas de amor, porque uno no sabe cuándo pueden ser usadas en tu contra.

La fecha de esta carta es cercana al 15 de agosto del 2004. Tenía 23 años. Estaba escrita a mano, con una desastroza letra, y el destinatario un hombre que me costó 2 años conquistar, del que no debía enamorarme y que hoy está casado con la que en esa época era mi mejor amiga. Nunca la entregué. Aquí se las transcribo.

EGV:

No se ver las cosas fàciles. Soy una persona complicada.

Te amo e incluso eso no lo puedo ver de manera simple. Simplemente porque no se supone que debería ser así. Por eso, hoy me toca salir corriendo. Huir.

Quisiera poder leerte, y que me leas. Pero no quisiste abrir tu corazón para que todo fluyera. No hay más posibilidades, no queda nada más por qué luchar. ¿Para qué intentarlo?


Yo no soy fàcil y tu tampoco. Las situaciones menos.

Y eso me llena de contradicciones. Y de inseguridades

Quisiera que fuera sencillo. Pero no puedo. Quiero intentarlo, pero no se si lo logre. Por eso tengo que correr.

Esto me supera. Quiero estar contigo, por siempre a tu lado. Pero parece que el momento ni las circunstancias no ayuda.n. Quizà estamos en el timing equivocado.

Hoy me despido de este intento. Quiza me arrepienta., quizas no.


Quiza llore, me ponga triste o no.

O quiza la consecuencia de esto sea que le cierre la puerta a querer a alguien alguna vez màs. Quiza, no.


No es tu culpa. Es mia. Por no haber entendido las reglas. Por no haber sabido como manejar todo. Por no haber visto esto simple. Le metí el corazón, y he ahí el problema.

No quiero huir. Pero no se que mas hacer. Contradicciones.


Pase momentos increibles a tu lado. te entregue todo, y te quedas con un pedazo de mi alma, con la mitad de mi corazón y con todas mis sonrisas.


Me despido y se que la mùsica de las mañanas se apagarà con mi partida. Pero también se irá este dolor, este sufrimiento y las lágrimas. La balanza hoy está de ese lado.

Adiós. Me voy, con mi corazón roto.


Con todo mi amor,


Naty

17 de noviembre de 2009

UN DOLOROSO INTENTO FALLIDO



Por mi vida han pasado muchos hombres. Unos han dejado una huella profunda, otros han pasado impunes. Esta es la del único hombre que me convenció de que reincidir o cangrejear no es buen negocio: extiende la tusa y hace más difícil olvidar. Espero que el protagonista no me acribille. Aunque creo que la esposa no deja leerme, así como que no lo deja verme, o hablarme. En fin. Supongo que eso es lo normal
***


Conocí a MG un primero de agosto de hace tantos años que no recuerdo (creo que era el 2004). Era el cumpleaños de DM. Yo debía conocerlos porque tomamos varias clases juntos. Pero en el pregrado yo era uno de esos seres detestables, con síndrome de genio-diva, que miraba como un culo a todo el mundo. Consideraba que todos eran inferiores, y así los trataba. Entonces, ellos me recordaban, pero yo no a ellos. AL era mi mejor amiga, y sigue siéndolo. Me invitó, en un intento por sacarme a conocer gente, que me divirtiera. Yo trabajaba y estudiaba al tiempo, así que casi no tenía vida.

Acepté. El plan karaoke siempre me ha parecido divertido. Todo iniciaba en la casa de AL. De ahí saldríamos al bar. Cuando lo vi, no generó en mi ninguna impresión. Era un chico más con chaqueta de pana café y más de 1.80 de estatura. En esa época que fueran más altos que yo no era un requisito para que me gustara el tipo.

Yo intenté ser la más carismática de todas, aunque si era cierto que mi personalidad de rancia, aun permanecía. Y era obvio que todos ellos me miraban con recelo por mi actitud de mierda que les demostré en clase.

Entre chiste y chanza. Trago y trago. Terminé interactuando con MG. Bailamos, nos reímos cantamos. Hubo química, atracción, o como quieran llamarlo. Me gustó. Tenía manos grandes y una bonita sonrisa. Bailaba rico,  y se mostraba inteligente.

Terminamos en la casa de AL y ya entrada la madrugada y con varios tragos en la cabeza , nos besamos. Fue uno de esos besos mágicos que hacen que se te erice la piel, sientas cosquillas y te hacen feliz. Se fueron como debe ser y como era costumbre yo dormí en la casa de mi mejor amiga (a quien le simpatizaba MG, pero yo no sabía, me enteré semanas más tarde).

Al día siguiente, el guayabo era inmoral, y agravado por el hecho de que NO me pidió, ni le pedí el teléfono. Claro que como yo nunca me quedo con las ganas, me encontré ahí esculcándole el celular a mi amiga (creo que nunca supo y ahora lo sabe -Perdón-), para tener una manera de encontrarlo. Solo bajo ese nombre había un número fijo. Lo anoté y esperé hasta el lunes para llamarlo.

Eran las 8:00 y tuvimos nuestra primera conversación por teléfono. En esa época no me sudaban las manos, o me daba nervios llamar a un tipo. Me dio el correo, me pidió mis datos y quedamos en volvernos a ver. La primera cita, una ida a cine: el documental de Michael Moore, Farenheit 911. Luego, una cerveza. Así varias veces, varias salidas. Me gustaba de verdad, y así en la medida que me gustaba más, el personaje comenzó con algunos desplantes. "Nos vemos mañana". Y no había llamada. Menos mal ya controlaba eso de comerme las uñas y estaba a punto de graduarme, y con el trabajo no tenía tanto tiempo para sufrir. Pero en el fondo y más si eran domingos por la tarde me sentía realmente miserable. Estaba encarretada, pero no decía nada.

"Menos mal eres tu y no soy yo", me dijo AL un día en la cocina de su casa, cuando yo, toda arreglada, esperaba que él me llamara como había prometido. Esa vez no apareció. Pero cuando aparecía, nos veíamos, hablábamos, discutíamos sobre Foucault, del Gobierno, de los amigos, tirábamos y yo volvía a encarretarme.

No creía en el matrimonio. No quería hijos. Manejábamos el mismo criterio del "deber ser" de la sociedad, nos gustaba el mismo tipo de cine, nos entendíamos bailando, tirando y en los temas densos filosóficos y literarios, que nadie más entendía. Era perfecto. Ni soñado, sería tan bueno.

Su discurso era "Yo quiero estar tranquilo. Eso es lo que busco". Pero nunca fui capaz de preguntarle si a mi lado podría encontrar esa felicidad tranquila. Yo era bastante cobarde y prefería quedarme callada, tragarme todo, no cuestionar las cosas y sufrir en silencio. Yo solo quería que él muriera por mí, y no hice nada para lograrlo. "Porque si él quiere estar tranquilo, para qué lo presiono". Así era como me justificaba con mis amigas. Claro que ellas pensaban que yo era una completa idiota, que ahí no iba a pasar nada.

Tres meses, y se metió diciembre. 15 días me fui a la Costa de vacaciones. En esos 15 días yo me hice la dura. "No lo voy a llamar", me dije y lo cumplí. Solo en navidad y año nuevo hice las respectivas llamadas de rigor. Supuse que en Bogotá, en el año nuevo, todo sería mejor. "Al final de cuentas hemos salido tres meses".


Pero regresé a Bogotá y no hubo noticias de él. Hasta que me enteré que DM estaría con él y sus amigos en Galería Café Libro de la 93. Me junté de valor y de dos amigas -AL y PR- para llegar al lugar. No había comido nada desde el almuerzo, pero con tantos nervios ni se notaba. Pedí un margarita.Al rato, me sacó a bailar. Y ahí fue cuando decidí ejecutar mi "maravilloso" plan: "Decirle todo lo que siento" (Si mis amigas hubieran sabido me hubieran amarrado a la pata de la cama).

Sonaba una salsa que ya no recuerdo, pero que me gustaba. Bailando "Cómo vas?" "Bien" "y tu" "Bien. Estaba pensando, que tu y yo la pasamos bien juntos, por qué no seguimos intentándolo?"


Silencio...

"Naty, tu desapareciste en diciembre. Cómo crees que me sentí cuando no me contestabas y no aparecías? Yo estaba encarretado, pero conocí a otra persona. Ella está ahora en Venezuela, y la estoy esperando"


No pude decir nada. En ese momento las ganas de vomitar me invadieron. Me ahogué y tuve que salir corriendo al baño. Él se quedó parado en la mitad de la pista, sin entender nada. Me senté en el piso del baño, con las rodillas dobladas, los brazos rodeando las piernas y la frente apoyada en ellas. Lloraba. No podía evitarlo.No quería salir. Sería demasiado vergonzoso. AL entró al baño. Me sacó de él sin que el resto se diera cuenta, me metió al carro. Me agarraba la cabeza, no entendía. Sentía mi alma rasgada en pedazos. No entendía qué me estaba pasando. Pero era evidente, los dos nos enamoramos y ninguno dijo nada. En ese momento se rompió todo.

Esa fue mi primera tusa de la vida. Esa fue la primera vez que me rompieron el corazón en pedazos.

Dos meses, litros de lágrimas, mucho tequila, terapia de amigas y música de despecho debieron pasar para poder reponerme al golpe. Lo superé. Es cierto. Nadie se muere de amor. Hasta que pasó lo que no debía. AL tenía su primer contrato laboral. DM había terminado con su novia y necesitábamos algo de alcohol. Como ya era prueba superada, invitamos a MG. El Sitio, todo el whisky que nos cupo. "Vamos para la casa de AL a terminarla". Para esa época yo estaba viviendo en su casa, porque me quedé sin apartamento. Así que allá terminamos los cuatro.

Un par de tragos más y me boté encima de MG. Él respondió. Manos van, manos vienen. Terminamos en el cuarto. Estaba tan ebria que lo único que recuerdo fue que MG me quitó la camisa. Tengo el polvo embolatado. Mañana siguiente. Guayabo indigno y me despierta un beso en la frente y dice: "Te llamo más tarde". Yo volvía a estar enamorada.

El más tarde se volvieron otros dos meses de tequila, lágrimas, canciones de despecho y amigas. Sesenta días transcurrieron y mi trasteo lejos de la casa de AL, para que lo volviera a ver. Esta vez hubo menos trago entre los dos. Pero terminamos en la cama. SI! Aunque mis amigos no me crean, tiraba deli. Luego del sexo, me volvía a enamorar. Me daba un beso en la mejilla y un "te llamo luego", que nunca sucedía

Seguí llorando. Ya a mis amigas les sabía a mierda mis tusa prolongada por un par de polvos. Me mudé con AL. Y como ella era amiga de MG, de DM y del resto del grupo. A los dos meses del último beso en la mejilla, terminaron todos amaneciendo en mi apartamento. Yo dormía. y me sacaron en pijama para que los acompañara a terminarse la mano de guaro que les quedaba. Eran las 4:00 am, y como tengo poca voluntad, me uní a ellos. Amaneció y yo me metí con MG entre mi cama, donde esta vez me dijo que yo era lo más parecido a la mujer de su vida. Me enamoré de nuevo. 10:00 am y repitió la rutina. Se marchó.

Así volvió a suceder varias veces, hasta que cumplí el año llorando por un personaje que volvía a mi vida cada vez que yo lo creía superado. Me llenaba de palabras lindas, de besos increíbles, me enamoraba de nuevo y se iba.

Hasta que un día, una de esas veces que terminábamos amaneciendo en mi casa, medio alicorados lo meti a mi cama. Cuando me iba a besar le dije "Ya no. Conocí a alguien. Así que puedes dormir aquí o en la hamaca". Me voltié y me dormí. Ahí terminó la historia. Esa vez no hubo llanto, pero sí llamada dos días después. Nos hicimos amigos, hasta que se fue a vivir con una mujer con un hijo que no lo deja verme.


16 de noviembre de 2009

FRASES DE HOMBRES... Y UNA QUE OTRA MARICADA Segunda Parte

Esta es la continuación de un post anterior. He encontrado en mi memoria y en otras historias que me han contado estos días, más frases estándar que usan los hombre en situaciones definidas con mujeres


***


Cuando te quieren echar y quieren darte un consuelo:
- "Tú eres una mujer que podría hacer feliz a cualquier hombre"
- "Sentiría celos de el hombre que sea tu esposo"


Cuando solo quieren sexo, pero no son capaces de encararte porque temen que les digas que no:
- "Yo no creo en relaciones serias. Yo busco mantener mi libertad"


Cuando saben que tienes la razón y no tienen argumentos:
- "Yo no me he casado contigo para que me hagas ese tipo de reclamos"


Cuando no quieren que pases a ser su date a algo más serio:
- "Para qué formalizar si así estamos bien. Qué importa el resto"



- "No estoy preparado para una relación seria"


Cuando necesitan una excusa válida para echarte:
- "Creo que tu y yo estamos pensando en cosas distintas"


***
Si tienen más frases... adelante... escríbanalas a ver si algún día logramos descifrar qué es lo que realmente quieren decir!!!






LA PERSONA DE TU VIDA

Hace un par de noches, en una mesa de desconocidos en un bar, se hicieron reflexiones interesantes sobre conocer o no al hombre/mujer de tu vida. La discusión se centró en si uno conoce la que cree que es el Hombre o a la mujer de tu vida y no funciona, existe la posibilidad de volver a conocer una persona que cumpla los requisitos.

Uno en la mesa decía que cuando uno conoce a la mujer de su vida, es imposible volverla a conocer. Y si no funciona, pues cagada, te toca conformarte con algo que sea lo más parecido o cercano a ese "ideal".

Yo en cambio, creo que la mujer o el hombre que aplica para ser LA persona en tu vida es distinta dependiendo a la edad en que la conozcas. Quizá a los 15 el amor de tu vida no será el mismo que a los 28, en caso que ese primero no funcione. ¿Los motivos? Simples. Las personas cambiamos, y nuestras experiencias, tristezas y felicidades determinan lo que queremos en cada etapa de nuestras vidas.

¿Qué sería de nosotros si solo conociéramos una persona de nuestras vidas? ¿Y si con esa primera no funcionara? ¿Estaríamos condenados a conformarnos con menos?

Me gusta creer que no es así.

12 de noviembre de 2009

REFLEXIONES LUEGO DE UN LARGO DÍA

Mi día se acaba cuando está comenzando el siguiente.
Estoy agotada pero sigo pensando... "Si piensas se te enreda la vida", me dijeron en el colegio. Pero si solo siento, también se enreda... so? Callejón sin salida.

En esto pienso en esta noche que tiene más cara de madrugada


Palabras - Letras
En lo personal soy mejor escribiendo que hablando.
¿Por qué entonces insisto en hablar?

Prudencia
¿Por qué es tan dificil callar en algunas circunstancias?

Lo Simple
Si sé que las cosas son simples
¿Por qué tengo que complicar todo y complicarme tanto?

Perder-Ganar
El que no arriesga no gana. Pero tampoco pierde.
Tengo que aprender a perder para no tener miedo al arriesgarme

Amor - Desamor - Miedo - Culpa - Ganas -Ilusión - Tristeza- Enredos -  Música - Poesía - Calma - Velocidad - Deseo - Sueños - Locura