25 de mayo de 2009

COMO SER UN MOZO / MOZA Y NO MORIR EN EL INTENTO

Mientras sufría del síndrome de domingo (esta vez trasladado a un lunes festivo) en mi casa, en pijama, sin bañarme, intento no deprimirme por la soledad y la falta de un abrazo, pensando en un tema más duro que estar solo al terminar un fin de semana: La infidelidad, y el convertirse en un amante. O más bien sobre el tener un/una amante, mozo/moza, tinieblo/tiniebla.

Todo surge por un sufrimiento ajeno. Tan grande que logró perturbarme. A pesar de esto no les voy a dar una cátedra moral sobre tener o no, el ser fiel, el no romper la confianza del otro y toda esa plabrería. Yo soy una convencida de que "ojos que no ven..." y de "el que esculca encuentra...", entonces no les voy a decir qué está mal o no. Cada quien define si pone o no los cuernos. Eso depende de la cantidad de mugre en su conciencia.

De lo que quiero hablar es sobre lo complicado de ser amante si es posible aplicar o no la autopreservación, en caso de que se encuentren o quieran meterse en una situación de este tipo.

Para comenzar, voy dejar claro algo: creo firmemente que la parte fácil es tener una relación paralela y salir victorioso -en este caso solo se trata de prudencia-. En realidad, lo complejo es estar en el lado oculto y no salir con el corazón sacrificado.

Voy a suponer que todos los que leen esto saben de lo que estoy hablando, bien sea por haber salido con alguien comprometido -en cualquier nivel- o porque tuvieron "otro". Así es más fácil entendernos.

No quiero ser repetitiva, pero este es uno de esos casos en los que seguir al pie de la letra la norma evita terminar estrellados, vueltos mierda, renegando de la vida y del más allá por ese error.¿A qué voy? Para ser Mozo, hay que tener madera de mozo. Es decir, nada de romanticismos, nada de novelas rosa, nada de amor. Es un simple cálculo para sacar el mayor provecho de la situa.

Tengo un amigo (y espero que no me acribille -el de la historia pasada no me mató-) que me pide un consejo porque sale con una chica con novio. Lo triste no es que él salga con ella, sino que está encarretado, ilusionado, esperando que ella eche al otro. Hasta le cree cuando ella le dice que lo quiere y que son las circunstancias las que no permiten que estén juntos. Le aguanta berrinches y él no tiene una vida

Esto es simplemente una cadena de errores:
  • Esperar algo de la contraparte.
  • Creerle a la contraparte
  • Ilusionarte
  • No buscar otra posibilidad
  • No tener vida más allá de esto
Si bien la sabiduría popular dice que no hay que esperar nada de nadie, en una situación así menos. ¿La razón? La otra persona te esta utilizando, y como te utiliza, todo lo que tiene que hacer es mentir para mantenerte ahí. Entonces, como está en el mejor de los escenarios, mentirá para tenerte ahí.

Pero no es tan negativo. Solo hay que tener el panorama claro y divertirse. Ser amante tiene ventajas: tienes sexo, sin compromiso; por lo tanto tienes la libertad de hacer lo que quieras y tener un back up fijo.

Es más simple de lo que parece. Pero no todo el mundo es capaz de lograr sentirse cómodo en una condición como esta. "Es que yo me merezco mi lugar"; "Que mamera el sel plato de segunda"... Dicen algunos. Pero para algunos ese "lugar" no es tan deseable: Conocer a los suegros, ir a las celebraciones familiares, aguantarse a los amigotes, comprarle regalos a la familia en épocas especiales, no es el plan ideal. "Mejor tener las noches", dicen los partidarios de esta modalidad de relación.

Ahora no quiero que piensen que les estoy recomendando que vayan por el mundo buscando convertirse en el amante de alguien, sino que tengan en cuenta estos asuntos de sentido común para gozarse una situación como ésta.

AHORA LOS INVITO A QUE ME AYUDEN A VER SI TENGO O NO LA RAZÓN:
LÍSTEN LAS VENTAJAS O DESVENTAJAS QUE LE ENCUENTRAN A SER AMANTES!!!

Un abrazo a todos y a todas

18 de mayo de 2009

QUÉ TANTO SIRVEN LAS RECETAS???

Espero que un amigo me perdonde por tomar sin permiso una escena de su vida como inspiración para este post. Algún día frente al computador se agarró la cabeza (casí que se jaló el pelo) y dijo entre dientes "ahhhgg las viejas sí son la cagada!!!" Lo primero que pensé al oirlo fue "ay pobre man alguna loca lo está acosando". Pero la realidad era otra: una nena que no cedió a sus encantos, había reaparecido con un interés algo anormal.

Es obvio. Cuando mi amigo dejó de caerle a la chica, ella sintió que había perdido algo y decidió reaparecer con un mensaje simple "te escribo para saber cómo estás...." Una excusa válida si fuera una amiga que se fue de viaje y manda un correo para no perderte la pista. En este caso, tiene un doble sentido: "oyeeee te olvidaste de mí o qué??? mira que ya estoy dispuesta..."

Mujeres!!! Si yo fuera hombre me hubiera jalado el pelo y dicho que las mujeres son la cagada. No culpo a mi amigo.

Mi consejo fue "quién te manda a ser un bonito. Trátala mal y tendrás los resultados deseados". A lo que respondió: "ay... eso está en el libro de recetas y no voy a usarlo"

Obviamente la idea lleva tiempo dándome vueltas en la cabeza. ¿Si sirven esas dichosas recetas de conquista? En mi caso, no mucho, pero porque uno no las sigue al pie de la letra. Es igual que coger un libro de recetas de cocina. Uno nunca usa las medidas correctas, se excede en algunos ingredientes, omite algunos y añade otros y no queda igual.... es imposible concinar bajo receta. Mejor improvisar. Y quizá por andar jalándole a la espontaneidad es que nos cuesta trabajo aprender las lecciones. Si hay fórmulas de conquista, es porque alguien ya estuvo ahí, y probó su efectividad. Entonces por qué no aplicarlo?

Le pedí a una serie de amigos que me ayudaran a pensar esas recetas de conquista que siempre se recomiendan y mira las más populares. Será que vale la pena aplicarlas, quizá funcionan:

- Nunca muestres el hambre (el que muestra el hambre no come)
- EllaS: No lo des en la primera si quieres algo serio. Ellos: No se lo pidas a la primera, porque se demoran más en dártelo
- Entre más duro le pegas a la pelota, más rápido regresa a ti
- No lo (a) ahogues, no seas intensa(o). Ellas: amárrate un dedo si te dan ganas de llamarlo al día siguiente. Él: no la llames al día siguiente. Hazla esperar
- Nunca preguntes si le gustó.
- Trátala (o) bien, y luego da un golpe. Para ellos: hazla creer que te tiene, luego piérdete una semana y a tu retorno caerá rendida.
- Ellas: Hazte desear. Si él no siente que está de caza, todo pierde el encanto
- Ellos: muéstrate como el más independiente. Ellas: debes posar de poco brillante e indefensa
- Ellos: No poses de líchigo, pero no seas el marrano. Ellas: no lo hagas sentir marrano, alguna vez invita así sea el helado
- Ellos: adiós el egocentrismo. No hables tanto, escúchala y demuestra interés. Ellas: no hables tanto, escúchalo y demuestra interés.
- Ellos: mírala a los ojos fijamente, sin temos. Las mujeres huelen el miedo.
- Ellas: no se conviertan en su mejor amiga desd eel comienzo. Ellos: escondan el complejo de Edipo, y no hablen de su mami como si fuera la séptima maravilla del mundo
- Ellos: los buenos modales primero. Nada de agarrarse la bolas cada dos segundos. Ellas: no hablar de temas escatológicos, como gases o fluídos. Las damas no "sufren de eso"

Entonces, listos y listas para comenzar a aplicar recetas?

12 de mayo de 2009

NADIE SE MUERE DE AMOR.... SOLO DE HAMBRE


“Me voy a conseguir un sicólogo”, dijo agarrándose la cabeza mi amigo Efraín. Estaba en esos estados en los que halarse el pelo ya no es suficiente para que la tusa se pase. Estaba acabado, ojeroso, mechudo. Era como un muerto en vida, solo que sin la podredumbre.

Su historia es triste, pero es su culpa, por no hacerme caso. Tenía una novia. De esas idealizadas que al final son buenas, pero no tanto; bonitas, pero no tanto, inteligentes; pero no tanto; sensatas, pero no tanto. Pero bueno, así es el amor y hay que respetarlo. Duró una eternidad, casi 8 años, con ella, desde el colegio. Eran felices, la pareja perfecta. Hasta que ella decidió irse a otra ciudad a cumplir sus sueños… ese es un objetivo loable, incluso de admirar. Pero para las relaciones eso implica desastre.

Terminaron, como dos personas racionales. Obvio, amor de lejos, felices los cuatro, y eso del celibato no funciona ni a los curas. Pero es en este momento preciso cuando llega el error de Efra. Él creyó, como una hueva, que ellos en la distancia, podían ser amigos. Mal… y se le dijo.

Si uno está enamorado y tiene a la contraparte idealizada, NO puede ser amigo. Nunca, bajo ninguna circunstancia… ese es el imperativo categórico. Pero él, la hueva de mi amigo, comenzó a escucharle sus historias –las de ella- en su nueva ciudad.

Ella, en su espíritu medio ingenuo-medio mierda, le contaba los detalles. Es más fácil asumir las cosas para el que se va, que para el que se queda… otra norma que hay que saber por pura supervivencia. “Así se desenamora”, pensamos las mujeres cuando nos encontramos en estas circunstancias.

Las situaciones eran del calibre de: me “comí a un man entre un baño”; “tengo un polvo embolatao por una borrachera”; “ya he pasado a 5 al papayo”… Hablaban como dos amigos hombres o como dos amigas mujeres que se cuentan sus intimidades. Y mientras, Efraín, en su pueblo natal sufría. Sufría por desconocer a esa mujer de la que se había enamorado, sufría porque sentía que la había perdido, sufría porque se dio cuenta de que tenía que seguir con su vida.

Restablecer todo, tenía que ser la premisa. Pero no. Él seguía pegado al correo, esperando noticias de la personaja, para seguir dándose cuchillo, bebiendo trago como un loco y llorándome por teléfono.

Me provocaba ahogarlo entre la taza, matarlo a pellizcos. “Así o más bruto?”, le preguntaba siempre. “Deja de hablar con ella”, “ten dignidad”, “ustedes no son amigos”. Y aun así, le tomó 10 meses. D – I – E – Z … y una amenaza de suicidio y casi el pago del siquiatra.

Hasta que entendió. Entendió que nadie se muere de amor, que las relaciones duran hasta que se acaban y que las tusas se curan solas.

Un día, cuando casi pierde su trabajo, cuando se dio cuenta que estaba solo y que no quería seguir viviendo por ella. Se paró de la cama, se fue a peluquear, levantó la cabeza y sacó las manos del bolsillo, ya van 2 años desde que entendió por fin que no vale la pena sufrir por alguien que no se lo merece.

Hoy se ríe de sí mismo y yo me río de él. Ella por su parte, nunca entendió porque él le dejo de hablar –ya debió darse cuenta de que la borro del mapa-. Incluso pensando en que lo extraña.

Él por su parte, aun habla de ella, dizque con nostalgia. Pero en fondo yo sé que le da rabia, por eso hago fuerzas para que se consiga otra, para que ese clavo le saque el anterior.

3 de mayo de 2009

¿QUÉ TAN DIFICIL ES PORTARSE MAL?

Este fin de semana, durante una de las tantas celebraciones de mi cumpleaños número 28, me sorprendió que la hija de una de mis grandes amigas respondiera al momento de partir la torta "no gracias, estoy haciendo tarea"... Ok... Tarea??? Un sábado a las 11 p.m.?? Y le dice que no al cheescake??? Eso si se llama juicio...

Luego, hablando con ella hoy le pregunté si alguna vez había dejado de hacer la tarea, si había ido al Cole sin bañarse, si había subido los pies sobre el pupitre durante una clase. La respuesta... NO. Rotundo, sin titubear. -Ahora supongo que nunca ha echado papelitos, o tirado tiza en el curso-. Peor aún, cuando le pregunté, por qué no había aceptado la torta, y dijo "porque si comía sobre el cuaderno, se le ensuciaba"... Creo que me mintió para no aceptarme que para ella es más divertido hacer la tarea que comer ponqué.

Le dejé de "tarea" que le echara cabeza -sin compromiso- a la propuesta de no hacer lo correcto alguna vez. Y dijo que no. Ella insiste en que no necesita portarse mal. Y tiene 10 años!!! Claridad mental total. Más rayador aun cuando uno a los 28 cree que portarse "bien" es a veces aburrido.

Supongo que a la edad de Manu yo podía ser igual de juiciosa. Pero lo que recuerdo es que a los 12 -osea en segundo de bachillerato- las maldades eran algo así como mi fuerte: Volarse del colegio, saltar paredillas, hacer graffittis en esas mismas paredillas, echar un peo químico para no dar clase de matemáticas... todo en compañía de mis amigas las "Urracas"... Osea, yo no era la única, nos portábamos mal en grupo. En fin... Era fácil portarse mal hace 15 años.

Hoy a los 28, me pregunto qué tipo de maldades hago. Y ninguna relevante. Cuando uno crece las maldades son casi delitos. ¿A esta edad qué tipo de maldades se pueden hacer?
  • Fumarse un porro? (está a punto de ser penalizado conm cárcel);
  • robarse algo de un almacén? (podrías pasar horas en el sótano del éxito por eso);
  • volarse un semáforo rojo (si no te estrellas se zampan un parte);
  • llegar tarde a la oficina? (Mejor no, se te acumula el trabajo y te toca trabajar hasta más tarde);
  • Emborracharse entre semana? (el guayabo en el trabajo es demasiado atroz como para pensarlo dos veces)
  • Tener sexo en público? (nooo qué pena y qué frío)
Se les ocurre alguna otra?

Dicen que crecer es aburrido. Y creo que si. Si lo medimos en maldades... definitivamente saltarse las reglas a los 10 era mucho más entretenido...