1 de agosto de 2009

ACTITUDES EJEMPLARIZANTES

Anoche vi una noticia que me provocó risa, pero hoy me puso a pensar.
Decía el titular: "Por falta de traductor, dejan libre a presunto violador"

Resumen: Agarran el flagrancia a un francés que estaba violando a un niño. Lo llevan a la audiencia de imputación de cargos, y no había cómo explicarle al extranjero de qué lo culpaban, porque no había traducción simultánea.

Ok, la lógica indica que no se le podían violar sus derechos, y que es necesaria la traducción. Pero la pregunta. Cómo la defensa del niño permitió que esto pasara? Apuesto a que si no se tratara de un pobre niño cartagenero, que no le preocupa a nadie, la cosa hubiera sido diferente.

Pero el fondo es más grave aún. Aquí no hubo un hecho ejemplarizante para un delito que debería generar el mayor de los rechazos: la explotación sexual comercial infantil en Cartagena. Nuestro corralito de piedra está convertido en un paraíso del turismo sexual, y los extranjeros llegan pensando que allá pueden hacer lo que sea con los niños y las niñas

Hace un tiempo estuve haciendo una investigación sobre el tema en Cartagena y lo que vi y oí fue espeluznante.

  • Niñas de 8 años ofrecidas en la calle por sus madres a los hombres a cambio de cualquier peso.
  • Niñas de 14 años ante la presión de "ser productivas" y llevar plata a la casa, se pasean por el Parque Centenario en Cartagena, frente al Centro de Convenciones, donde se insinúa a cuanto transeúnte pasa, para que por un mínimo precio, la lleve a su hotel.
  • Taxistas, vendedores ambulantes o quienes alquilan carpas en cualquier playa son los promeros contactos para conseguir un niño o niña para explotarlo sexualmente
  • Historias de buques de carga orientales, cuyos marines seducen niñas, se las llevan con ellos en altamar y las tiran al mar cuando o se aburren o están llegando a sus países de orígenes.
  • Se consiguen fácil: solo hay que usar palabras mágicas como “tiene una pollita para mi amigo”, para conseguir niñas o niños. “Solo dígame cómo la quiere y a donde se la llevo… Eso sí, me paga el transporte y la tarifa la arregla con ella”. Será la respuesta más común

Y podría seguir contando... El punto es, que en una sociedad como la cartagenera, donde los derechos de los niños y niñas equivalen a cero, tener actitudes como la de dejar libre al franchute que violó a un niño, porque no había traductor, no solo es absurdo, sino inadmisible.

1 comentario:

  1. no sabia eso!!! es como en thailandia!!! terrible...

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