1 de septiembre de 2009

DESENCUENTROS

Todo era como ella lo había soñado. El ambiente a media luz. Las rosas rojas abiertas a más no poder. Velas por toda la habitación. Y el anillo que toda mujer desea. Frente a ella el que fue calificado como el hombre de su vida.

Pero algo hizo corto circuito. Francisca esta vez no quería. Aunque todo fuera perfecto. Un matrimonio en este momento se interpondría en lo que llenaría su alma.

Toda la vida había hecho lo que los demás querían. Sus sueños, ilusiones y esperanzas se derivaban de los sueños, ilusiones y esperanzas de otros. Y creyó que así estaba bien. Hasta ese día, que debía ser la concreción de ese todo que había estado esperando.

Él era un vagabundo, de alma libre hasta que la conoció. Su idea de la vida era independencia, egoísmo y tranquilidad. Pero ese ángel con nombre casi que masculino se mezclo en sus entrañas y lo hizo ver a través de los ojos de otro. Y esa experiencia le cambió la vida.

Hoy se veía, como nunca lo había imaginado. Creando ambientes soñados, para que todo fuera perfecto. Comprando flores y prendiendo velas, esperando el sí, sin imaginarse ese discurso que le vendría.

Desenfundó el anillo y sin pensarlo dos veces lo dijo. "Fran, cásate conmigo. No importa el día o la hora. Solo quiero seguir viendo a través de tu alma por toda la eternidad".

Ella, volteó la cara, bajó la mirada y comenzó a llorar. Con un suave movimiento apartó el anillo y de paso sus manos.

Ernesto se sintió desconcertado. Como si le hubieran movido el piso y comenzara a caer en un oscuro abismo.

La interrogó con los ojos.

"Te amo. No lo niego. Pero no puedo hacerte este mal".

El desconcierto era su dueño por completo

"Tu asumiste mis sueños como tuyos. Pero mis sueños no son mios. Y antes de tomar esta decisión debo encontrar los propios"

Entendió. Guardó el anillo, apagó las velas. Y se mantuvo en silencio.

Salió de la habitación. Y sorprendentemente la oscuridad se dispersó y se sintió liviano.
Entendió que nunca más debía sacrificar sus sueños por los de los demás.

6 comentarios:

  1. el encontrarse con uno mismoy sentir q se cumple todo lo q quiero uno en la vida es el primer paso para encontrar la felicidad al lado de alguien ;)

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  2. ojla a asi fuera siempre con los que quieren tener vidas pefectas.

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  3. Algunas mujeres basan toda su vida en cumplir sueños ajenos (especialmente de sus padres) y jamás conocen la felicidad.

    Lo paradójico es que aunque conozcan a un hombre libre que les enseña a perseguir sus propios sueños, y al ver que esos sueños son los mismos de libertad, el miedo a defraudar a los padres puede ser tan fuerte que prefieren sacrificarse a sí mismas y a quien les quiso abrir los ojos.

    A veces la gente hace mucho daño sin ser mala. Sólo emocionalmente tonta.

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  4. asumir y encontrarse con la realidad... dificil pero siempre será lo mejor!

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  5. Pues ojalá siempre se pudiera parar a tiempo el daño en el otro y también el propio

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