14 de septiembre de 2009

RELACIONES INTRA-FAMILIARES

Un día reconoció que había dejado de mirar al cielo. Peor aún, se dio cuenta de que solo miraba el piso. Era como si el gris se hubiera convertido en su color favorito. Le habían arrancado un pedazo y solo hasta ahora se daba cuenta.

- Es que yo si nunca entendí cómo no te diste cuenta. Le dijo alguna vez su cómplice y consejera en esos asuntos del amor. Yo te lo advertí y tu ahí, haciéndote el ciego... Ella era demasiado... todo.

La cantaleta se había convertido en un imperativon en su relación de amigos. Paso de ser su primer amor, a su alma gemela de la alcahuetería. Sobre todo en intentar hasta el cansancio en recuperarle la sonrisa y el color a su vida.

- Simple, si sigues así, así no se puede. No te vas a quedar en los lamentos y las lágrimas toda la vida.

Llevaba más de un año en pena. 384 días, 23 horas 12 minutos y 18 19 20 21 segundos. Desde que se había despertado. Ella, a quién le había comprado la gran roca para comprometerse por siempre, lo engañaba y se había dejado coger en la mentira. Y literalmente "coger" por su hermano menor. El de él, no el de ella. (el incesto aun no era una posibilidad).

- Si y qué? Fue la respuesta que recibió. No la conocía. Era como si se la hubieran cambiado hasta la mirada. Ella se levantó sin asco. Salió de la cama, mientras el cobarde de Mauricio no era capaz de musitar palabra.

Caminó alrededor de la cama. Ida y Regreso... Ida y Regreso... Alegaba, manoteaba, se agarraba la cabeza, gritaba, gritaba, volvía a manotear. Él la observaba. Nadie más hablaba. Mauricio se escurrió entre las cobijas. Ella lloraba. Lloraba. No paraba.

- Es que yo, no podía evitarlo. Ninguno podía evitarlo. Pero es que tu, Santi... Pero Francisco... El parque sigue ahí... Toca esconderse... Seguir caminando. Nunca he tenido miedo, eso no existe para mi....

Silencio
Se jalaba el pelo
Se tiró al piso

Un grito... aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhh!!!!!!!!!!!!!!!!

Balbuceaba incoherencias. Mauricio en shok, Santiago corrió a abrazarla. La amaba profundamente.

Ella temblaba. Lloraba. Hablaba... lloraba...

- shhh linda no importa. Tranquila. Respira. Decía él, una y otra vez....

Se calmó. Se durmió.

La cargó a su cama, la de él. Le dio la última mirada a su hermano. Mauricio supo que se tenía que mudar. Que ya se le acabaría la generosidad a su hermano "Al final siempre has sido un parásito" le habían dicho alguna vez. Así se sentía.

Santiago no pudo dormir. Pasó de largo. Estaba preocupado. Camila no despertaba. Y no lograba decifrar las incoherencias que alcanzó a oir.

Pasaron casi 32 horas para que ella abriera los ojos de nuevo. Pero tenía la mirada perdida, miraba a ningun lado.

- Quieres comer algo? No hubo respuesta.
- Cómo te sientes? No hubo respuesta
- Quieres ir a algun lugar? Villa María.

Villa María????? Se preguntó para sus adentros.

Buscó el celular de ella. Llamó a la hermana mayor de Camilia a quién no le dio mayores detalles para no preocuparla

- En Villa María internamos a mi madre antes de que muriera hace unos años.

No quiso oir más. Dio las gracias y buscó el número.

- Sí. Esquizofrenia Paranoide.

Desde ese 15 de abril no la volvió a ver. Nunca tuvo la valentía de ir a visitarla. Y aún se sigue preguntando por qué no se dio cuenta.

2 comentarios:

  1. Wow... que historia esta!!!
    me estoy poniendo al dia con tus post favoritos... impresionante historia, que dificil debe de ser tener que soportar algo asi, mas las personas que la quieren.
    la verdad me quede sin palabras!!!

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  2. ficción ficción
    cuando la escribí muchos de mis amigos me dijeron loca de mente torcida, sera?

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