6 de octubre de 2009

UNA REFLEXIÓN (Más tarde que temprano)

Escuchando un Random Playlist en mi oficina., sonó una canción que me trasladó a un incidente de mi vida (ocurrido entre hace 10 y 8 años): Mi primer novio. Y lamentablemente no tengo recuerdos felices de esos dos años de relación. Por eso la canción que me lo recuerda, no es ni de amor rosa, ni de happy ending.

Yo estaba recién llegada a Bogotá. Bastante provinciana, por cierto. Era una de esas niñas que llegan desde la Costa hasta la Capital con un solo par de zapatos cerrados, una chaqueta una mano de jeans y camisetas de tiritas. Simple. En esa época usaba el pelo liso y oscuro y quizá pesaba unos kilos menos.  Era ingenua, virgen y a duras penas me habían besado.

Lo conocí. Estudiaba unos años por encima mio, pero medía casi 15 cms menos. Era Tolimense -pecado mortal para una familia costeña-. No recuerdo si me gustó enseguida. Solo sé que al tiempo su cerebro hizo estragos en mi. Como bajito, inteligente. Como bajito egocéntrico. Como bajito manipulador.

Mi primer poema, mi primera flor, mi primera vez. Por ahí dicen que las vírgenes se enamoran, y puedo dar fe que en mi caso es más que cierto.

No recuerdo detalles de la relación. Creo que mis neuronas decidieron hacer caso omiso. Solo sé que conforme pasaba el tiempo, yo era menos yo, y era más él. Hablaba como él, pensaba como él, caminaba como él. Tenía solo sus amigos, y hacíamos todo lo que él decía. Eso sí, sé que había charlas interesantes y que me gustaba mucho el sexo con él -También es cierto que todo en la cama se empareja-.

Su discurso era simple "Naedie te va a querer tanto como yo" "No eres nadie sin mi". Y yo me lo creí. Creo que la bajita autoestima producto de las maldades de la época del Colegio no estaban superadas en ese momento, por eso fue tan fácil entrar en mi cabeza.

Pero algo en mi interior me decía que yo debía ser libre, volver a ser yo. A ser alguien grande, sola. Pero no lo podía soltar. La relación se tornó agresiva, violenta. Gritos (en privado y en público), llanto (por la mañana, por la noche, entre la cama, en la ducha, en el parque, en la calle), incluso un tipo de violencia: la de tirar cosas (una lámpara, un zapato, la billetera...¨). Yo era infeliz, y me pregunto hoy si él también lo era.

Pero un día abrí los ojos -o más bien, otro hombre me abrió los ojos-. Fue precisamente un mes antes de cumplir dos años de novia. Me reencontré con un personaje me había matado desde siempre. No sé por qué motivo esa vez sí se fijó en mi, y hasta me dio un beso. Un simple beso, que me ayudó a comprender que si podía conquistar el mundo sola.

Volví de vacaciones, terminé con él y por dos meses lloró, pataleó, me rogó. Ahora entiendo que era él el que no podía vivir sin mi.

Salí de ese hoyo negro, decidida a comenzar de cero. Más fuerte, pero con un gran rencor en el corazón y con pocos recuerdos felices.

Pero pasaron los años y el tiempo hizo trabajo. Sin resentimientos, hoy quiero reconocerle a esa persona su crédito respectivo en mi historia (en línea con la canción): si esta historia no hubiera existido, yo no sería tan fuerte, no tendría un corazón tan grande, pero tampoco tendría miedo a enamorarme de nuevo




12 comentarios:

  1. No es fácil aprender a distinguir el apego emocional y físico de una verdadera atracción.

    Lo más importante es darse oportunidades y aprender, y mientras tanto esas relaciones tormentosas sólo son una escuela.

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  2. Confieso que lo que primero me llamó la atención fue "medía casi 15 cms menos". A mí ME ENCANTAN las mujeres altas, pero andar con una mujer que te lleve 15 CM (!!) ya es síntoma de que tienes un ego ¡del tamaño del de Napoleón! Pero bueno, que sirva de experiencia para que otras incautas no caigan tan fácil :)

    Buena reflexión. Yo también soy de los que piensa que las cosas jartas que nos pasan no son del todo malas si las tomamos como oportunidades para aprender. Aunque claro, ojalá pudiéramos aprender siempre por la experiencia de otros y no porque no s dolió en carne propia, ja, ja, ja :D

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  3. mmmmm... donde lo había oido antes??? jejeje... yo sé, creo que a todos nos ha pasado, es como si fuera una lección obligatoria que tenemos que aprender y es mejor temprano que tarde, así que me parece lindo que hoy se lo reconozcamos a todos los que nos enseñaron a ser más nosotros mismos a costa de nuestro propio abandono, por ahí dicen que para valorar algunas cosas necesitamos perderlas :)

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  4. creo que lo que no nos mata nos hace más fuertes... esas cosas pasan.

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  5. Lo que dice Ingrid es cierto pero todavía hay cosas peores: como perder algo para siempre y saber que nunca volverá. Aprendes, ¿pero ya para qué?

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  6. Gracias por compartirnos esto! Arrollador!

    Henry C.

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  7. Pues yo creo poder asegurar que no recuerdo mi primer amor, pero debe ser por la naturaleza de "amor lejano": esa china creo que jamás se enteró de que yo existía o, probablemente, fue advertida por amigas y sucedáneos de aquel niño extraño que a veces la seguía con la mirada (era tímido y sigo siéndolo, aunque nadie me cree). Supongo que por eso no volví a enterarme de qué era el amor y aún no he llegado al primero como para recordarlo. Al menos ya jamás me tocará la responsabilidad de ser el iniciador de una virgen y menos aún de que se enamoren de mí, puesto que por mi lado soy definitivamente refractario. Aunque mi posible retórica sería: "búscate alguien más convencional si quieres hacer berrinches, aparte te irá mejor y hasta podrás pensar en matrimonio e hijos". Luego se me fue desarrollando la miopía y terminé por decepcionarme con las bellas hormonales, demasiado evidentes, así que terminé por ser buen amigo de mis amigas, por dejar que se fueran cuando las afectaban los males de amores y hasta se me fue la mecenas de la vagancia, pese a que me insistió a rabiar con que la acompañara a Holanda. En todo caso, gracias a su lección, si algún día se me ocurre que perdí el tiempo, me acurruco en el aeropuerto a acechar a una provinciana recién desempacada, creo que difícilmente será más alta que yo (al menos por estas latitudes), para no hablar de la virginidad; las camisetas de tiritas pueden ser un buen indicio.

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  8. Definitivamente lo que no te mata te hace grande y fuerte.

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  9. Q reflexion tan grandes lei hoy, aunke no soy mujer jajja se lee bastante bien, comienzo a ser fan de tu blog

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  10. Argen77ino Gracias por tu comentario.. me alegra que te guste!!! mil besos

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  11. Ahora no entiendo si te leia porque no comentaba jajajaja (ya que..ahora lo hago)
    Ser dependiente de alguien mas es tenaz, pero eso pasa a veces y mas cuando estamos empezando ese largo camino del amor.
    Me encanta esa refelxion, creo que todo lo que nos pasa en la vida es por algo, y si nos hace mejores seres humanos, es grandioso aunque en el momento no lo veamos asi.
    ahhhhh y ya estoy entendiendo porque Alanis significa mucho en tu vida.

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