31 de diciembre de 2009

EL ÚLTIMO POST DEL AÑO


No podía llegar el 31 de diciembre y no escribir, en este caso, sobre el cambio de década. Pero esta vez no me voy a llenar de buenos propósitos, porque nunca los cumplo. Ni mucho menos esta noche pediré 12 deseos con las uvas, porque no se me cumplen. He renunciado, a todos los agüeros, porque en realidad no sirven para nada.

Pero, además que no sirven, me dan mucha risa. Por eso haré un recuento de todos los agüeros que se aplican en mi familia paterna. Lamentablemente no he hecho un seguimiento a los resultados, pero quizá les da una idea para esta noche.

- Antes de las 12 se hacen varias cosas. Mis tías se ponen el tradicional cuco amarillo
- Echan arroz en cada esquina de la casa de mi Abuela, donde cada año nos reunimos. El efecto de esto debe ser algo como que traiga prosperidad al hogar.
- Ese agüero, va complementado por una mesa llena de panes, y de 7 granos, para que haya abundancia.
- En los agüeros individuales de antes de las 12 tenemos el meter debajo de la cama un vaso de agua que contiene un huevo adentro. Se supone que a las 12 toca ver el vaso y la "figura" que dibuja el huevo en el agua es una "premonición" de lo que te va a pasar ese año. Ok... siempre he creído es pura ficción, pero allá ellos.
- Las primas desesperadas por casarse, a las 12 brindan con champaña y un anillo adentro. Claro con eso "aseguran" que alguien les pida matrimonio, 4 primas llevan haciéndolo desde los 12 y solo 2 se han casado, la de 34 y la de 29...
-  Se comen 12 uvas a las 12:00 en punto y se pide un deseo con cada Uva. No se imaginan lo difícil que es tener doce deseos??? Tengo que confesar que al deseo 6 me tocaba comenzar a repetir o a pedir por la paz del mundo y que se acabe el hambre en el mundo.
- A las 12 en punto también hay que tomarse una taza de lentejas... Pa la suerte o algo parecido
- A las 12 hay que comerse una naranja, sacarle las pepas y dependiendo, si te salen muchas o pocas, vas a tener mucha o poca plata el nuevo año. Ahora, hay que guardar las pepas para "pedirles" por platica cuando estás en la mala.
- Abrazar a un "extraño" de primeras, no sé pa qué. Pero eso siempre pagaba el pato el amigo de alguno que por casualidades de la vida tuvo que pasar año nuevo adoptado en la casa de la familia.
- A las 12 si quieres viajar (y esto se lo recomiendo a mi amiga Adry), toca agarrar una maleta y darle la vuelta a la manzana. Solo una vez la hice, y creo que el viaje más largo que hice fue de regreso a Bogotá ese enero.

Entonces, imagínense la demencia familiar de los 7 tíos, con sus respectivas esposas e hijos (incluyéndome) tratando de comer uvas, naranjas (sin botar las pepas) y lentejas al tiempo, mientras abrazan a toda la humanidad, desean el feliz año, van y brindan con la champaña que contiene el anillo, salen corriendo por todo el barrio con la maleta e interpretan el huevo entre el agua???

Así es se recibe el año nuevo donde mi abuela. En medio de sonidos de fuegos artificiales comprados por los vecinos y la tradicional "año nuevo, vida nueva, más alegres los días serán..." Acompañado de un alarido del locutor de la emisora popular que tiene sintonizada toda la cuadra que dice "Feliiizzzz Añooo"

ESPERO QUE LA PASEN MUY BUENO HOY. QUE DEJEN ATRÁS TODAS SUS PENAS, PIDAN PERDÓN A QUIEN SE LO MERECE, Y SE LLENEN DE MUCHA BUENA ENERGÍA PARA ESTE 2010 QUE PROMETE PROMETE SER MEJOR QUE EL QUE SE ACABA!!!

Abrazos a todos mis lectores!!! y que el nuevo año no les de pereza seguir pasando por acá!!

26 de diciembre de 2009

DEMONIOS AL VIENTO


Este post responde a una pregunta que me hicieron: ¿Y qué te inspiro? y fue concebido sobre una roca en Puerto Colombia, escrito en el balcòn de mi casa en Barranquilla, desde donde se ve el río.

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Hoy escogí una ruta distinta para llegar. Esta vez estaba lleno de piedras. Mis pies descalzos sufrieron el camino. Olvidé mis chanclas, porque tenía afan de llegar. Hacía un año que no iba a ese sitio y ya me hacía falta.


Caminé lento. Porque las piedras me maltrataban. Pero como todo tiene su lado positivo, el deber mirar al piso me hicieron recordar cuanto me gusta recoger piedras de la playa. Entonces, como siempre comencè a levantar del suelo las que me lo pedían.

No me pregunten còmo funciona, pero al mirar entre la arena, el agua y las rocas, hay ciertas piedras que resaltan sobre las otras, y son esas las que tengo que agarrar para mì. Solo que esta vez las recogì pensando en dárselas a alquien que entiende este tipo de conexiones.

Me sorprendiò el camino. Más dificil, pero con una vista al mar que no había tenido antes. Con unas rocas que no habia descubierto. Hasta familias completas de caracoles vivos ví.

Por fin lleguè. Me pare en la punta de la roca y sentí el viento en mi cara. El sol del medio día sobre mis hombros y el golpe de las olas en mis oidos.

Me sentí viva. Y tan feliz, que una làgrima cayò por mi mejilla.

Cerrè los ojos, respiré profundo y pensé en todos mis miedos. Escogí los dos màs fuertes, los mas grandes, y los solté. Era la primera vez que dejaba volar mis demonios. Antes, siempre los ahogaba en el mar.

Me sentí bien. Llena de vida. Tranquila. Solo oía el fuerte viento y el mar. Me senté con las piernas cruzadas. Mirè al horizonte y di las gracias por todo lo bueno. Puse la mente en blanco. Pero un pensamiento no se iba. Y es algo que me quita la tranquilidad a ratos.

Asì que decidì bajarme de la roca, y zambullirme de cabeza en el mar, para ver si por lo menos ahogaba ese miedo a perderlo, ese mismo que me corta la respiraciòn a ratos. Me costó trabajo bajar (descalza no es la mejor forma). Al tocar el agua, notè que el agua menos esta frìa de lo que esperaba. Las olas no rompían tan fuerte contra la arena.

Caminè despacio, sintiendo poco a poco el agua subir por mis dedos, por mis pies, por mis piernas, hasta que me llegò al cuello. Tomé una bocanada de agua, cerrè los ojos, y metí la cabeza. Sin contar el tiempo, hice un recuento de todas las veces que ese miedo me habìa invadido. Y lo ahoguè. Lo dejè ahì. Enterrado en el agua.

Cuando se acabó el aire, saqué la cabeza, salí del agua y retomé el camino entre las rocas. Las piedras recogidas en la ida, seguían entre mi mano izquierda. No las había soltado. Buena señal. Ya mis pies no sentìan dolor al caminar, y mi espiritú estaba rebozante de tranquilidad.

Fui feliz.

22 de diciembre de 2009

DE CÓMO ARRUINÉ LA NAVIDAD A MI HERMANITA

Cuando era peque era la más dedicada. Escribía cartas al niño Dios llenas de colores, escarcha, y de cuanta cosa. No creo que ME quedaran muy bonitas, porque no soy muy buena en eso de dibujar, pero la ilusión de saber que EL niño Dios leería mi carta, me inspiraba.

Siempre pedía lo mismo: que si la barbie, que si el pony, que si la muñeca, bla bla bla. Y todo llegaba. Con mi hermana logramos juntar 23 barbies, 2 novios de la barbie, los carros, los juegos de sala, más de una veintena de vestidos con sus respectivos zapatos. Con  mi hermana éramos felices! La verdad, no había nada mejor que destapar los regalos a las 6:00 am y descubrir que era precisamente lo que querías. Eso probaba que, a pesar de las maldades y mentiritas, había sido una buena niña y me merecía los regalos.

No recuerdo el año en que descubrí quién es en realidad el supuesto niño Dios, que cumplía mis deseos. Solo sé que esa vez, además de las muñecas, pedí un reloj Casio aguamarina. Bueno el tema fue que una tarde, iba a buscar el balón para salir a jugar con mis amigos, y estaba puesto en la cima de un arrume de algo cubierto con una tela. No vi nada sospechoso, pero a pesar de ser una niña más alta que el promedio, me tocó hacer un esfuerzo para alcanzar la pelota. Al agarrarla, se vino la tela y quedaron al descubierto las cajas de regalos de mi hermana y mi hermanito. Casi muero. Un frío recorrió mi cuerpo. Como pude volví a tapar todo, y me hice la loca.

Supongo que mi mamá se dio cuenta porque cuando regresé a la parte de atrás del apartamento a seeguir chismoseando, los regalos no estaban. Con mi determinación a los 12 años que tenía, busqué con disimulo por toda la casa para encontrar el tesoro. El hallazgo fue en la parte superior de mi closet, detrás de muchos otros juguetes. No sabía qué sentir. Era cierto, el niño Dios no existía, todo era obra de mis papás... Supongo que fue por envidia, por rabia o quién sabe qué, llame a mi hermanita, que tenía en ese entonces 9 años, y le saqué los juguetes y le dije: "Mira!!! El niño Dios son los papás!". Con la boca abierta la pobre Dany me dijo: "NO!! Esos regalos son para los primos" No intent´s disuadirla. Al fin y al cabo, el 25 a las 6:00 am, me daría la razón.

El 25 de diciembre no sé si hablé con Dany del tema, pero sí le dije a mi mamá lo que había descubierto y de cómo había dañado la ilusión de mi hermanita. Ella se puso muy brava, me vació y entendí que había hecho mal. En ese momento me sentí compungida. La mamá habló con mi hermana y se la comió a cuento de nuevo. "Dany, los regalos si los trae el niño Dios, pero pasa días antes a las casas de los niños para que se los guarden porque no alcanza en una noche a entregarlos todos". El brillo regresó a sus ojos. Se paró de un brinco a jugar conmigo.

Así fue como mi hermanita en menos de 4 días perdió y recobróla inocencia.

19 de diciembre de 2009

POR FIN ME GANO ALGO

No soy de esas personas que suelen quejarse por su suerte. A pesar de que NUNCA me he ganado nada en temas de azar, y las veces que participé -sobre todo en el colegio- en asuntos del ámbito de lo democrático, tampoco gané nada. Hasta ahora.

Resulta que gracias a este espacio me gané algo llamado Premios TWT09  en los que se premiaron los mejores 'tuiteros' en Colombia. Cómo fue la cosa: Primero te tenían que nominar... Me tocó competir con 7 otros blogs, y que la gente comenzara a votar.Tocó hacer un poco de campaña. Varios tuiteros que pasan por estos textos regularmente y que se pued llamar fans de lo que escribo ayudaron a la causa: la consecuencia: ESTE ES EL MEJOR BLOG segun estos premios y adicionalmente el martes pasado, día en que se cerraban las votaciones, alcancé las 10 mil visitas!!!!


Entonces, esto no es más que un motivo para agradecerles a todos los que pasan por aquí, leen, comentan y, sobre todo, regresan.

Espero que en el 2010 sigan taaan amañados con mis palabras!!!

14 de diciembre de 2009

LO QUE HICE Y LO QUE ME QUEDÓ PENDIENTE

Como ya dije en mi balance anterior, este año fue bastante bueno a pesar de los cambios y de la agitación.
Termina estable, y con mucha tranquilidad y calma. Como debe ser. Pero les quedaba debiendo el listado de lo que se hizo y de lo que no.

HICE
  • Aprendi a ser jefe: Llegué sin esperarlo, sin tenerlo previsto, a ser jefe de un grupo de nueve, a manejar contratos, a coordinar tareas. Antes, me tocaba coordinarme a mi misma, y ahora soy responsable por los logros y errores de otros. A trancazos aprendí, y me ha ido bien. Hoy me dicen que soy una buena jefe.
  • Le bajé a la rumba: Aunque muchos de los que me leen no me crean, ya no salgo tanto como antes, ni bebo tanto como antes. Hace un año, la rumba comenzaba el miércoles, terminaba el domingo... todas las semanas, sin descanso. Hoy, hay semanas en las que no salgo, solo leo, duermo, bailo sobre mi cama, veo películas
  • Compré Zapatos de Colores: Para mí, el negro era la única posibilidad. Hoy, es roja, agua marina, amarillos... Y hoy mi apodo en la oficina, para los que no saben mi nombre es "la niña de los colores"
  • Me volví adicta a Twitter: Cuando abrí mi cuenta en febrero, no tenía ni idea cómo o pa qué servía eso. En agosto comencé en forma a usarlo, y hoy tengo más de 15 mil trinos (y quien dijo que con 14 caracteres no se puede expresar el pensamiento?? ) 682 seguidores y ando nominada en 4 categorías (incluído el de Mejor Blog) en los premios inventados por los twitteros colombianos. De ahí han salido unos de mis grandes partners de salidas, desparche y otras cosas
  • Agudicé mi problema de espalda: Mi médico me quiere matar cada vez que voy a cita (que cada vez es menos frecuente). Me dice que cargo un portátil muy pesado, que me trepo en tacones demasiado altos, que no me siento bien y que uso mucho el Blackberry. Que de seguir así, NUNCA me voy a mejorar... Algún dia cambiaré esas malas costumbres, le digo siempre
  • Volé en helicóptero: Y es increíble. Sobre todo por cómo se ven los paisajes de colombia desde el aire. Gracias a ese viaje, volví al Chocó, tierra maravillosa.
NO HICE
  • Ganar Paciencia: Y esto va dirigido a mi mamá y a mi papá especialmente, que durante este año sufrieron mis ataques de ira e intenso dolor a causa de la falta de paciencia. Creo que me toca tomar más rescate y respirar más
  • Retomar el ejercicio: Si bien me he adelgazado, no es gracias a las arduas jornadas de deporte, sino a la mano de estres y de trabajo que he tenido. En mora estoy porque cuando llegue a los 30 necesito estar igual de regia que ahora. Y todo se comienza a caer y la grasa a acumular
  • Desmaquillarme por las noches: Y es que me da una jartera llegar en la noche y lavarme la cara. Y mis amigas gritan aterradas... "¡¡Qué te vas a arrugar, niña!!!" Pero aun no me preocupa...
  • Dejar de ser una ingrata: Yo sé, tengo a mucha gente botada al olvido. Y me da pereza llamarlos, sobre todo porque la primera expresión será "Ayyy, pero como nunca llama??" Carajo! pero por qué no llaman ellos?
  • Dejar de fumar: Le dije a mi papá que ese puede ser el compromiso de año nuevo. Y espero lograrlo. No lo he intentado, y por eso me sigue regañando y se preocupan. I´ll Try... les digo
Vamos a ver si en el 2010 logro con estas arduas tareas, que vengo aplazando hace varios años...

13 de diciembre de 2009

UNA SALIDA FÁCIL

Esta historia se me ocurrio en varias tandas: mientras bailaba en un bar y mientras me ponía la pijama antes de dormir. No es real, solo de mi cabeza!!! Espero se la disfruten

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- Alo?
- Alo???
- Aloooo?? Espera y salgo de acá.

La música del sitio retumbaba tan duro que no le permitía oirlo. Tuvo que salir a la puerta del bar para poder hablar tranquilamente.

- Hola. Ahora sí.
- Annie. Me acosté con otra. Lo siento.

Se ahogó en ese momento. Inmediatamente la ira la consumió por dentro. Ese, al que ella consideraba, a pesar de la poca historia que los predecedía, el hombre de su vida, ese capaz de llenar todos sus vacíos, de robarle sonrisas, de hacerla feliz. Ese mismo, había resultado ser el más corriente de los hombres. De esos que no son capaces de amarrarse la bragueta y que se van comiedo todo lo que se contonee. La desilusión era más dolorosa que cualquier otra cosa. No pudo decir nada. Colgó.

Como era evidente, ella desapareció de su vida. Hizo lo de siempre. Botó todos los regalos, borró todos los mensajes, devolvió las pertenencias y se borró del mapa. Él intentaba acercarse, pero ella no lo dejaba. le dolía mucho. Se refugió en la lectura, en la música, en el trabajo. Pero ya nada era suficiente.

Comenzó recriminarse en qué momento permitió que esto pasara. Cuando bajó el muro de hierro que la protegía. En qué momento decidió enamorarse. El dolor era tan profundo que comenzó a culparse. Así, ella misma podía dar los motivos de todo.

Tenía casi 30, pero no le molestaba ser soltera y sola. Había mantenido una vida divertida, sin ataduras, con libertades absolutas. Muchos envidiaban eso, otros criticaban su falta de "seriedad", y ella había aprendido a hacer caso omiso de eso. Era feliz.

Pero un día lo conoció. No era un ser insignificante -como muchos con los que solía salir-, por el contrario superaba en mucho a todo el listado anterior. Creyó que valía la pena, y él nunca hizo o dijo nada que la llevaran a pensar lo contrario. Se fue dejando caer en sus brazos, creyó sus promesas y se enamoró perdidamente, como cuando se enamora a los 15, que todo es real y mágico. También era feliz, aunque todo la asustaba mucho.

-Annie, tienes que soltar. No pienses tanto. Siente y ya. Sé feliz.
- Ay si... Por lo que cuentas, el man te quiere. Dale tiempo a las cosas. Vale huevo. Estar enamorado es lo máximo
- La verdad, me encanta verte así. Annie, por menos te han roto el corazón y esto es bastante intenso, puede valer la pena.

Con esas palabras sus amigas y amigos la convencieron de que era válido entregarse de lleno a los sentimientos y dejar de pensar tanto. Mandó sus neuronas, las barreras y la autoprotección al cajón de cosas olvidadas. Se lanzó al barranco.

Hoy se pregunta, ¿Para qué? ¿Para que se acostara con otra? No valía la pena.

Pasaron los días y ella seguía en debates eternos con sus amigos sobre si el amor existe o no, si uno debe o no enamorarse. Hasta que recibió una llamada que le solucionaría el dilema.

- Annie, puede ser que haya pasado demasiado tiempo, pero por más que lo he intentado, no he podido olvidarte.

Se quedó fría. Aunque no identificaba el número, al oír la voz, supo perfectamente quien era.

- Mi propuesta sigue en pie. ¿Quieres casarte conmigo?

En ese momento supo, que si Antonio seguía pensando en ella por cinco años, en los que no tuvo noticias, a pesar de haber recorrido el mundo, ese era el hombre de su vida. Su historia era simple: se conocieron, se gustaron, se volvieron amantes, hasta que él rompió la regla... Se enamoró de ella. Ella desapareció y él no pudo olvidarla.

Contestó luego de un instante de silencio, en el que pensó que no importaba que ella no lo quisiera tanto. El amor no existe, al fin de cuentas.


- Si quiero.

10 de diciembre de 2009

DEL DÍA QUE REGALÉ MI TANGA

Como muchos, tengo deseos reprimidos. Cuento esta historia de una alguien, que me la regaló, porque sabe muy bien que me gustaría que me pasara lo mismo. La narro tal como la autora, entre vodkas, me la contó.
Tiene un toque personal, quizá algo de hipérbole, pero fue real.

***

Era un viernes de un año, no me acuerdo cual. Era la fiesta de mi mejor amiga. De esas fiestas en que terminan con muchos entrepiernados, otros encuentados y la mayoría enlagunada.Yo salía con un man hacía más de tres meses. Me encantaba, como ninguno otro me había gustado. Tenía algo. Me perturbaba. Pero era eso, "el chico", porque aun  no teníamos nada a pesar de las jornadas de muchas cosas entre nosotros. Yo estaba cómoda así, no pedía más.

Ese día de rumba, lo invité. Dijo que sí. Llegó con la camisa que tanto me gustaba. Detalles que enamoran. Vodka... cigarrillo... charlas... hasta que llegó el baile.

Yo, muy a propósito (porque si hay una cosa que sé hacer es provocar) me puse una tanga diminuta y medias de ligueros, vestido bastante ligero, con lo que era fácil sentir todo. No recuerdo la primera canción. Pero me abrazó y yo casi me muero -como siempre, tenía ese efecto en mi-.

Transcurrieron dos canciones más y bajó la mano hasta donde terminaba la espalda, jaló el cauchito y lo soltó. "¿Qué es esto?" "Diminuta, ¿no?" "¿Por qué?" (Contexto: siempre preguntaba por qué, es inevitable, y hay que responderle) "Todo esta noche tiene un propósito. y muy bueno por demás". Me acerqué y lo besé. Me besó de vuelta.

Él era uno de esos personajes que solo me besaba o me tocaba en público cuando había alcohol de por medio. A mi no me molestaba. Pero ese día había algo distinto. Tenía negras intenciones, tan negras como las mias. No habíamos dicho mucho, pero no nos íbamos a quedar con las ganas. Ese era mi propósito.

Trago, música, charla, fotos. Nos sentamos. Él en el sofá, yo en una banquita en frente. Una de mis piernas quedó exactamente entre las suyas. De repente, como quien no quiere la cosa, su mano en mi muslo, despacio, puso su dedo sobr mi tanga. Y mi amiga al lado de él.  Era una mezcla entre pavor y gusto. Él si que sabia cómo tocarme. Y ahí comenzó todo.

Me mojé.

Menos mal las tías de mi amiga me sacaron a bailar. Simple. Me fui con ellas, bastante acalorada. Pero la cumpleañera, como estaba toda alegrona y emocionada porque por fin me veía llevar a un alguien a su fiesta, fue por él y lo llevó a la pista. Reggae sonaba. Bastante apropiado. Le di la espalda bailando. Le pegué mi culo contra su pantalón. Me moví en círculos y el no tuvo problema en poner sus dos manos en mis piernas. Le di la cara. Enrrollé mis brazos en su cuello, él me agarró por la cintura. Mi cuerpo contra el suyo. Me ericé. Nos besamos. Nos mordimos. Bailamos. Mientras el resto de la fiesta, ebria, gritaba Go Pato. Every Body is telling me too...!!!

No me pregunten cómo podía caminar. Nos sentamos en el sofá al lado de una pareja de amigos. Mi corazón a mil, seguía mojada y con muchas ganas. "Y ustedes, ¿qué?" Pregunta mi querida amiga imprudente. "Nada. Salimos" "¿Hace cuánto?" Y yo que la mataba (este era un tema sensible entre nosotros) "Algo más de tres meses" Me apresuré a decir. "Pero no tenemos nada". Me tuve que levantar. Y por suerte sonó una canción de esas que se pegan y todos bailan que todos terminamos en la pista de nuevo. Pero a pesar de que era baile grupal él y yo terminamos en una maraña de besos y manos sobre el cuerpo, que era demasiado evidente que estábamos realizando verticalemnte, nuestro horizontal deseo.

Seguía mojada

Fui por un trago. El se sentó. Me senté a su lado. "A que no eres capaz de regalarme tus tangas" "¿Me estás retando?" Se encogió de hombros. "Tu sabes que sí soy capaz". Me levanté como si nada. Fui al baño. Me saqué la tanga sin mayor esfuerzo -ventajas del vestido y el liguero-, y regresé. Las tenía dobladitas en mi mano derecha. Caminé con paso firme, me le paré en frente y le dije: "Abre la mano". La puse entre su mano izquierda. Las metió en el bolsillo. Me senté a su lado, y mandó la mano a mi muslo. Yo me lo quería llevar a mi casa y él ya se había dado cuenta. "Si son menos de las 2, nos vamos a tu casa, sino, toca esperar hasta mañana" "Ok" Miró su reloj que marcaba las 2:18. Y dice "Baño de las niñas o de los niños" "De las niñas, siempre es más limpio" "Te sigo"

Entramos al pequeño cubículo. Medio me senté sobre el porta papel higiénico, en esa pose su cintura  quedaba perfectamente entre mis piernas. Lo rodié con ellas mientras me besaba. Me pasaba la lengua por el cuello. Me mordía un hombro. Metió su mano entre mi vestido y sin más preámbulo me metió dos dedos. Logré zafarle la correa, abrirle el pantalón y sacársela. Me clavó. No pude evitar. Gemí. Me la metía delicioso. Pero Tracccccckkk se rompio lo apoyadera. Tocó cambio de pose

Tocaron. No nos importó.

Se sentó en la taza. Me puse de rodillas y la metí en mi boca. Se la mamé un rato. Como mucho le gustaba. Súdabamos. Me senté de espaldas a él. Me moví en círculos. Le decía cuánto me gustaba, cómo lo había extrañado.

Cambio.

Apoyé mis manos sobre el inodoro. Me agarró por la cintura. Y volvió a meterla. me jaló el pelo.

Me vine. Pero él no. Sabíamos que había alguien afuera esperando.

Nos acomodamos como pudimos. Salí primero yo y me topé con un tipo en la puerta. Luego salió él. Era evidente.

Yo ya no podía seguir en la fiesta. Salímos a fumar.

"Tu y yo nos divertimos mucho" "Cierto"

Me despedí de mis amigas. Agarré un taxi. Y hoy es el día en que aun no sé dónde guardó mi tanga.

9 de diciembre de 2009

Y SE ACABÓ EL AÑO

Otra vez llega diciembre y con este mes, el cierre de año. El evento merece un balance. Este fue un año complicado, demasiados sube y baja, con una estabilización luego de la mitad del año. Esta vez, el carrusel de emociones fue más notorio y el piso me lo movieron un par de veces.
***

Este año fue interesante en muchas cosas y poco agitada en otras. A grandes rasgos: cambié dos veces de trabajo; tuve un ascenso, perdí un amigo, recuperé otros, se casaron varios ex, conocí a un alguien increíble, ingresé a Twitter (confirmando una vez más que tengo una tendencia adicta, cosa jodida). Salí menos de rumba, tome menos alcohol, comí menos pizza y hamburguesa. Reafirmé que no me gusta salir con adictos. Volví a pintarme el pelo de rojo y abrí este blog.

***

Enero comenzó como si nada. Regreso de vacaciones el 7 de enero, luego de mucha playa, brisa y mar, como siempre. Sin embargo, 4 días más tarde, me quedo sin trabajo. Por primera vez en la vida el cambio no era voluntario. Me tocaba buscar nuevos rumbos cuando más cómoda me sentía, cuando más feliz era y cuando tenía un plande vida a mediano plazo, basándome en la supuesta estabilidad que el trabajo me brindaba.

La verdad, el principal problema no fue el quedarme sin puesto. Lo que realmente me golpeó fue que en ese momento era el trabajo PERFECTO, me hacía muy feliz. No necesitaba nada más. Lloré mucho, me asusté y me sentí realmente infeliz. Pero ser jefe de prensa de Gina Parody, ayuda mucho. Uno no solo conoce mucha gente, sino que existen reconocimientos por lo hecho. Diez ofertas de trabajo en 3 días. Eso, incrementa el ego.

Definí por aquel que me ofreciera el mejor sueldo y la posibilidad de una "vida tranquila" (a mi quién me dijo que estaba corde con mi way of life???). Me fui a trabajar con la Cooperación Internacional en un proyecto del PNUD. Todo pintaba maravilloso. Pero... ya en la realidad, no era lo mio. Demasiado trabajo de escritorio, poco campo, muchas labores secretariales. Me aburrí. Lo más positivo de esa etapa, fue que en marzo definí abrir este blog.

Todo surge de las peticiones de mi familia, porque escribiera más, y les mostrara, por los ruegos de mis amigos de que quería conocer mis historias de vida por escrito, y por un impulso de matar el tiempo libre en algo que no solo me alegrara el día, sino que le llegara a mucha gente. Era el 19 de marzo, y hablando con mi amiga Ingrid por teléfono le comenté la idea, le consulté el nombre y arracamos. Y aquí vamos. Bien, porque cada día me llegan personas que quieren que escriba alguna historia que les pasó a ellos. Tengo varias encima, estoy en mora.

Total, sin novio ni amante, aburrida en la oficina y en un desparche bastante complejo, porque ya ni rumbeaba, el encierro me iba a enloquecer. Pero en Julio me llegó del cielo una oferta de trabajo que me alegró la existencia. Primero: fue por mis propios medios, por recorrido, por cómo me porte en la entrevista.

De la nada, me vine a trabajar a donde estoy ahorita. A los pocos meses, pasé de jefe de prensa, a Gerente de Unidad. Aprenda. Corra... Contrate... Cierre bien el año, coordine 9 chicos!!! RESPONSABILIDAD MAYOR. Me asusté. Creí que me iba a quedar grande. Pero no. Hoy, todo va bien. Y mejorando.

Pero mientras lidiaba con mis vaivén laboral, la cabeza y el corazón no dejaron de trabajar. Aun no encuentro los motivos, pero ME ABLANDÉ. Si han seguido juiciosamente este blog me he declarado conversa en dos situaciones que nunca antes lo hubiera creído (ni aquellos que me conocen). Primero: Si estoy dispuesta a enamorarme y segundo, sï quiero casarme, enamorada y para toda la vida

Y en este momento me encuentro: Tratando de saber si el ÉL actual será o no... Tratando de pagar los servicios a tiempo para que no me corten la luz, tratando de bajarle a la neura y no estresarme por cosas que tienen solución (tomar gotas de rescate ayuda mucho). Pensando cómo será mi viaje el próximo año a Europa. Tratando de ser jefe, buena jefe y no morir en el intento.

Hoy gracias al internet, tengo una mano de amigos alcahuetas, rumberos y que lo sacan a uno del desparche. Hoy, tengo un amigo poeta, una amiga de 18 años, uno que es demasiado esclavo. Hoy, debo muchos cafés a mis excompañeros de oficina. Hoy, me despierto cantando todas las mañanas y me acuesto a dormir con una sonrisa en los labios.

***

Si me preguntan si fue un buen año, DEFINITIVAMENTE uno de los mejores.

6 de diciembre de 2009

ENTRE REALIDADES Y FICCIONES

Para entender esta entrada, debes primero leer ONCE UPON A TIME
Ya que mi querido amigo, @n0ta:_mental, arruinó el final de la pasada historia. No pudo quedarse callado y gritó por cielo y tierra la realidad, aquí va el final de la historia, cómo verdaderamente sucedió.
Pero te digo, apreciadísimo mio, que para eso escribimos, para inmortalizar esas historias, quizá como nos hubiera gustado que fueran. Si nos apegamos a la realidad, quizá lo que leemos no sería tan hermoso!!!!


***


Pasó un diciembre y ella no viajó a la celebración familiar en tierra caliente. Pero este, era incapable. Sus papás casi que la obligaron a viajar. Quería y no quería. Odiaba esa bipolaridad provocada por sentimientos encontrados.

Ella ya no estaba con Andrés, pero Juanca sí con Angélica. No sabe si era el ego hablando. Pero sentía rabia de ir.

Seguía mirando la oscuridad de la ventana, cuando soltó un suspiro. Cayó dormida.


*** 
Fiesta navideña. Juan Camilo entra, solo. Se dirige hacia ella. El destino hizo de las suyas. Sonaba la que él llamaba “SU canción”. Al bailar la abrazó como nunca antes lo había hecho. Con amor, pero pidiendo disculpas. Como era costumbre, le susurró al oído “Usted sabe que la amaré por siempre. Aquí estaré para el día que usted sienta que esté lista”


PLOP! Se sintió Condorito. No respondió nada.Ella tenía claro que esa relación no iba para ninguna parte. Pero no entendía su empeño -el de él- por decir que la ama. A los 18 el amor es tan efímero como un antojo de chocolate. Ella era libre, y una declaración de ese tamaño, implicaba un compromiso que no estaba dispuesta a asumir.

Se acabó la canción justo a tiempo para no tener que decir nada más.


*** 
11:00 am. 25 de diciembre. "Me tengo que ir". La abrazó aun desnuda entre sus cobijas y salió sin hacer ruido. Menos mal la familia estaba demasiado borracha, que nadie notó su ausencia, excusada en un ficticio dolor de cabeza.


Esa fue la última vez que lo vio. Pero sabe, que este próximo diciembre se encontrarán frente a frente y se dejará ganar por el deseo.


Si ven que de esta forma no es tan interesante?????????

2 de diciembre de 2009

ONCE UPON A TIME

Esta historia no me pertenece. Pero me la prestaron para que la contara. Es de una amiga, que me sorprendió cuando me la contó
***

Ese fin de semana con festivo incluido, ella sabía que lo vería. Que quizá debía enfrentarlo. Ya no le molestaba. Ni siquiera sentía nada más allá de un gustillo por lo prohibido, que le parecía fascinante, incluso, excitante.

Viajó. Y en el camino, mientras miraba la oscuridad por la ventana del carro, comenzó el recuento mental de esa historia, por la cual podría morir en la hoguera a mano de sus padres. Tenía 14 cuando todo comenzó.

***
Ella vivía en Bogotá, pero como toda familia extensa, estaba regada por todo el país. Así que todos los fines de año viajaban a donde esos tíos ubicados en tierra caliente, donde las celebraciones navideñas son más largas y ruidosas que en la capital. A ella le encantaban esos viajes, porque se encontraba con su prima del alma, con esos amigos de infancia con quienes medía andenes cuando tenía menos años, y porque los tíos la llenaban de regalos.

Pero ese año fue diferente. Notó a una persona, que quizá llevaba 14 años en su vida, pero que había pasado desapercibido hasta hace cuatro años. Juan Camilo. El hermano mayor de su prima del alma. Ese año había vuelto al país, a la vida de todos y claro, a la de ella.


Lo notó en medio de la euforia de la fiesta de fin de año. Le pareció divino. Se preguntó: ¿Pero cómo? Y se respondió: Me gusta Se autoincriminó: Pero es mi primo!!!!


Ella tenía más cara de niña buena de lo que realmente era. Pero igual, le gustaba guardar las apariencias. Era de las que saludaba, sonreía y se ofrecía como voluntaria en todas las actividades necesarias para organizar el aquelarre familiar. Por eso ese sentimiento hacia el primo, la perturbó, pero no tanto.


La fiesta tomó el rumbo normal. Entre tragos, agüeros, comida y baile, llegó el nuevo año, y con él, el inicio de su historia de amor. La sacó a bailar. La apretó contra su cuerpo y le susurró al oído. “Cómo has crecido. Cómo me gustas”. Ella murió en vida. Sintió un corrientazo por todo el cuerpo. No pudo evitar sonrojarse. “Gracias”, fue lo único que pudo decir entre dientes. Siguieron bailando en silencio.


Solo había música entre ellos.
***

Hora: 11:30 am. ¡Jueputa. El asado! Como cada 6 de enero, la familia se reunía a celebrar la llegada de los Reyes con un tradicional festín de carnes. Se despertó muy tarde y ya no había nadie en la casa. Corrió por los pasillos como una loca en pijama a ver si encontraba algún alma, y nada. Sus tíos, sus primos, e incluso sus papás la habían dejado botada. Ni modos. Me tocó irme a pata. Estaba alistando la ropa sin afán, cuando sintió que alguien entró a la casa. No le prestó mucha atención. Al ratico, a una persona a sus espaldas. Quedó congelada. Lo presintió. “Hola preciosa”, le dijo al oído. Se volteó rápido, dio un paso atrás y se estrelló contra el closet. Las manos heladas. Sudaba frío.

Él dio el mismo paso pero hacia delante. La rodeó con uno de sus brazos, la trajo contra su cuerpo y la besó. Los 11 años de diferencia se notaban. “pero como besa” se dijo. Ahí perdió la voluntad –la virginidad ya la había perdido-.

Llegaron juntos al asado casi a las 3 de la tarde. Nadie los miró raro. Pero ambos sentían que los juzgaban.


***

De ahí en adelante, cada puente festivo era una excusa para visitar a sus primos de tierra caliente. Negociaban. Ella pagaba parte del pasaje y él el resto –cosa que a ella ahora le parecía una medio lichiguez-. Ahorraba de las meriendas y los buses. Todo con tal de ir a verlo y “morir” entre sus brazos.

Su gran frustración era no poder gritarlo a los cuatro vientos. Ella lo amaba, como nunca amaría a nadie en el mundo. Ella sentía que él la amaba. No era capaz. Ni su mejor amiga sabía que ese hombre que la tenía enamorada era su primo-hermano, que le lleva 11 años de diferencia de edad y que pensaba en un futuro con él.

La relación transcurría entre eternas llamadas, miles de planes juntos y millones de suspiros. Casi dos años vivieron así. Hasta que todo se fue apagando. El motivo: conoció a un chico de 18, que le gustó, vivía en Bogotá y no era prohibido. Claro, a los 16 es normal que a una nena le gusten muchos. “estamos explorando, no?”, siempre le decía a sus amigas.


El rumor llegó a oídos de Juan Camilo. Sintió ira e intenso dolor. Se emborrachó. La llamó.


- Alo?
- Hola
- Con quien hablo?
- Juan Camilo
- Hola, mijito. Habla con Enilse.
- Ahhh tía. Cómo le va?
- Bien y usted?
- Bien
- Está como tomado no?
- Eso no importa. Dígale a su hija que yo la adoro.


La mamá asintió y colgó desconcertada. Pero no vio nada malo en el asunto. “Esos jóvenes de ahora”, se dijo. Gritó, como era su costumbre: María Alejandraaaaa. Ahí la llamó su primo Juan Camilo todo borracho. Respondió con un simple. Bueno, deme mi teléfono.

Le regresó la llamada. Y la conversación, que más parecía un monólogo, se centró en cuanto la quiere, que no la ha dejado de amar, que ella es la mujer de su vida. Hasta que llegó la pregunta “Que tiene novio?” “Si” “Hace cuánto?” “tres meses” “bueno que sea muy feliz”… Silencio


***

Las siguientes vacaciones de diciembre, ella llegó a celebrar las fiestas sin mayores pretensiones, dejando su cabeza y corazón en la capital. Al final de cuentas, Andrés era su primer novio oficial. Conocido y querido por todos. El primo, había sido reemplazado. La distancia vence lo que las ganas no logran, dicen por ahí.
Juan Camilo, por su parte, tenía su novia. Angélica era súper querida, hizo buenas migas con la familia, y se ajustaba más a un perfil de un hombre de la edad de JuanCa. Al final de Cuentas, María Alejandra era un bebé para él, aunque su cabeza anduviera muchos años por delante.
Con naturalidad en una de las tantas empachangadas familiares, él definió sacarla a bailar. De fondo el vallenato.
… quien no se inspira al verte linda… con esos huequitos en tus mejillas… con esos deseos qu … sean mios… y que se acompañen de caricias… y quien no se inspira con tus manos… que añoro tener entre mis brazos… a quien no le gusta tu sonrisa… de niña bonita, de mujer bonita…


Y él le cantaba al oído con una naturalidad impresionante. Ella lo interrumpió al finalizar el primer coro y le dijo “La llamada de hace unos meses era para definir si salía con esta nena?” “Sí. Si su respuesta hubiera sido negativa, otra sería la historia” “La verdad me alegra mucho que siga su vida”.


Ella era sincera. Pero de todos modos algo en el fondo del alma se sintió mal.


Solo había música entre ellos.


***

Pasó un diciembre y ella no viajó a la celebración familiar en tierra caliente. Pero este, era incapable. Sus papás casi que la obligaron a viajar. Quería y no quería. Odiaba esa bipolaridad provocada por sentimientos encontrados.

Ella ya no estaba con Andrés, pero Juanca sí con Angélica. No sabe si era el ego hablando. Pero sentía rabia de ir.

Seguía mirando la oscuridad de la ventana, cuando soltó un suspiro. Cayó dormida.

***


Fiesta navideña. Juan Camilo entra, solo. Se dirige hacia ella. El destino hizo de las suyas. Sonaba la que él llamaba “SU canción”. Al bailar la abrazó como nunca antes lo había hecho. Con amor, pero pidiendo disculpas. Como era costumbre, le susurró al oído “Si me dices que me amas, no me caso con Angélica” PLOP! Se sintió Condorito.


“A Verrrrr… Yo no soy la que tiene que definir eso” “Yo te amo. Si me dices que NO ahora, me quedo contigo por siempre” “Juan Camilo, yo tengo 18 años. 11 menos que usted. Somos primos, y lo más importante, yo no lo amo. Lo quiero como un buen recuerdo de un deseo cumplido, pero nada más. Lo siento”…


Solo había música entre ellos, pero esta vez carecía de sentido.


“Usted sabe que la amaré por siempre. Aquí estaré para el día que usted sienta que esté lista”


Se acabó la canción justo a tiempo para no tener que decir nada más.


***


Pasaron los años. Él a veces la llama. Y ella no contesta sus llamadas. Ella no volvió a las reuniones familiares. Él decidió ir a buscarla, pero le ganó la cobardía. No se atrevió a tocar. El la ama y ella apenas y lo recuerda.

1 de diciembre de 2009

ME SIENTO RARA - reflexiones al viento y sin motivo

Estoy echando globos. Debería estar escribiendo cosas del trabajo o para la universidad. No puedo. Algo pasa.

Me siento rara.

Una extraña sensación invade hoy mi pecho y mi estómago. Es como si algo malo fuera a suceder y mi cuerpo lo presintiera. No estoy triste, ni contrariada. Por el contrario, todo anda en calma. Tampoco es que lo extraño. Esa sensación la manejo perfectamente. Aprendí  vivir con él atravesado en mi cabeza. Eso ya no es problema.

No estoy triste. No se preocupen. Y como estoy haciendo un a libre asociación de ideas, voy a comenzar un recuento escrito de lo que se me pasó hoy por la cabeza para ver si encuentro el motivo. No están en orden de importancia, ni cronológico. Es el orden en el que las recuerdo:
  • Odio que mi amiga Ingrid tenga novio y esté tan enamorada. Ya no me para tantas bolas, ni viene a dormir por la noche. Ahhh, necesito de esas conversaciones nocturnas entre tinto y cigarrillo
  • Será que a los 50 si podré vivir al lado del mar, viviendo de las regalias de lo que escribo?
  • Tengo que comprar los regalos de Navidad. Ya la lista está casi completa... Amo comprar regalos
  • Me duele la muñeca, el brazo, la espalda. Nota: revisar la agenda para ver cuando pido cita en el quiropráctico
  • Quiero verlo. Se podrá hoy?
  • Mmmm quiero malteada del Corral. Mmmm, cierto, engorda...
  • Odio las reuniones interinstitucionales. Pero tengo que ir. Debo aprender a delegar... Vamos en proceso, he delegado muchas cosas. #orgullosa de mi misma
  • Dónde pasaré la navidad? Me hicieron  una medio invitación. Será en serio? Seguirá en pie? Me da pena volver a pregntar
  • Mi amiga Andrea no me llamó. Necesito que me cuente lo que le pasó el domingo. Me preocupa
  • Salir del centro cada vez es más complicado. Hay cosas por las que detesto diciembre. Esa es una de ellas
  • Hoy salieron los nominados a los premios de twitter. Salí en más categorías de las que creía. Me dio emoción saber que me puedo ganar la de mejor Blog.... Qué chévere que me lean y les guste.
  • Quiero ir a la playa. Ahogar mis demonios en el mar. Broncearme. Toca esperar varios días
  • Me gusta acordarme de canciones que me gustaron en algun momento y que había olvidado.
  • No quiero hacer en ensayo de la universidad. qué jarto... pero me toca. Nada que hacer
  • Mañana tengo día complicado. Toca organizar la cabeza.
  • Agenda: Miércoles: toque del hermanito en la javeriana; Jueves en la noche: evento de RCN TV y luego ir a tomarme una cerveza en la T, Viernes: martinis de celebración de cumpleaños, Sábado: museo del Tequila, celebrar que una amiga ya salió completamente del Cáncer. Horas del día del fin de semana: comprar regalos. ¿Será que me pagan de aquí a alla? Ir a recoger el vestido de la fiesta del lunes. Comprar el regalo de Andrea (será que él me acompaña al fin??)
  • A veces se hacen ideas tan equivocadas. Menos mal esta vez no terminó en malos entendidos o rabietas
  • Me gusta mi trabajo.
Creo que no ayudó. Me sigo sintiendo rara

Será la fecha? Primero de diciembre: El primer día del último mes del año. Qué pasara en el nuevo año?

En fin. Seguiré echando globos a ver si encuentro el motivo... Será la luna llena???