28 de febrero de 2010

SOY UNA MALA AMIGA

Mi mamá esta semana que termina me hizo un reclamo que decía algo así como "Tú nunca me cuentas nada, no confías en mí, ni mucho menos dejas que te de consejos". Muchos dirán, ay tan linda tu mamá, y hasta sí: es una linda. Y el problema no es de ella, realmente, porque al final es la confidente de mis hermanos, de mis primas y de media humanidad. Supongo que sí debe ser buena consejera.

El problema aquí es mio. O podríamos no llamarlo problema. El tema es simple. Yo soy una mala amiga "de vuelta".

A ver y les explico. De "ida", soy la mejor. Es decir, doy todo lo que tengo, salgo corriendo cuando mis amigas tienen problemas o estan tristes, o cuando quieren un trago. Creo que mis amigas de verdad verdad entienden de lo que estoy hablando. Esto de ser buena amiga también implica que no opino a menos que me pregunten, no juzgo, sino que alcahueteo. Doy mi punto de vista, pero nunca espero que lo acojan. Y claramente, mis amigas y amigos NUNCA me han hecho caso. Y me parece perfecto, así no tendrán a quien culpar, más que a ellos mismos por sus descalabros.

Y así como puedo ser la mejor amiga "de ida", "de vuelta" soy la peor. A qué voy. No me gusta que se metan en mis cosas. Ni que me cuestionen, menos que me critiquen. Eso es motivo de dar la vuelta y alejarme. Tengo pocas amigas que entienden esto (creo que dos o tres), y a pesar de eso han pasado temporadas en las que ni nos llamamos, casi siempre por cuenta de una opinión que no me gustó sobre algo de mi vida.

Así, entonces, soy un buen oído, que es capaz de hacer terapia telefónica por horas, pero que no tolera opiniones sobre sus decisiones. Suena raro. Por eso les daré más detalles. Cuento mis historias, mis anécdotas, pero no mis crisis, mis tristezas y mis huevonadas de vieja de 28 que no se ha enamorado. Y sí, muchas veces vivo atorada. Pero solita salgo de mis crisis. Lloro sola, me encierro y sale.

En ese orden de ideas, es usual que el nivel de rotación de mis mejores amigas se den por temporadas. Es decir, cada época de mi vida tiene una mejor amiga. Por ahí Andre es la más constante que se ha mamado 11 años de amistad, con sus altas y sus bajas. Y creo que el éxito a radicado en los meses de ausencia mutua.

Soy una mala amiga, lo sé. si eso es bueno o malo, no sé. Pero that´s the way I´m...

ENTRE AMIGAS V

Viene de Entre Amigas IV


Sandra estaba convencida de que iba a ser testigo de un homicidio. Pero su instinto dramático la traicionó. Sudó frío en vano. Cata se paró de la cama, lo que permitió a Marcela quitar las cobijas para cambiarlas por unas limpias. "Donde tus papás se enteren", dijo entre dientes.

- Marce, no pienses mal... Solo pasó. Como que una cosa llevó a la otra. Ni siquiera nos habíamos visto antes.
- No me des explicaciones, tu estás muy grandecita para saber lo que haces. Aunque por lo que veo, a veces te falla el juicio.
- No quiero que creas mal de mí.
- Mira Catalina Fernández. Te conozco y sé que todo esto pudo ser una mala pasada de tu inocencia y falta de criterio para tomar decisiones. Pero no voy a discutir eso en este momento. Así que más bien cállate y ve a vestirte.

Sandra miraba aterrada cómo su amiga del alma no se derramaba en llanto, gritos o golpes. Yo la hubiera matado, con mis propias manos, pensaba, pero no dijo nada para no actuar de bombero. Salió hacia la cocina y preparó desayuno para Catalina, a quien el guayabo moral y por ebria la estaban matando.

Marcela arregló el cuarto de los papás de Cata, y salió en silencio del apartamento. Ni Sandra ni Cata intentaron detenerla. Era lógico que quisiera estar sola.

- Niña!!! Tú qué putas estabas pensando. En serio. Uno no se come al exmarido de la mejor amiga, a menos que pida permiso. Carajo!!! Después de todo lo que la hizo sufrir. Ah. Yo ya ni sé qué pensar. A veces me provoca cascarte por idiota, porque fijo el man quien sabe que te dijo, o matarte por burra y vengarte de esa manera de tu amiga.
- No era venganza. No fue que Mario me dijera nada, ni me prometiera nada. Quizá actué sin pensar. Solo que comenzamos a recordar todos esos momentos de nuestra adolescencia, el vino... las risas. La verdad ni analicé el tema que era el ex de Marce

Al salir caminando del apartamento de Marcela, a Catalina le tocó caminar unas cuadras hasta la vía principal, donde conseguiría un taxi. Ese era un sector seguro, y le gustaba caminar de noche esas dos cuadras. En la esquina había un cajero automático, donde siemore había un guardia, por eso para ella era seguro pararse ahí. Esa vez miraba el piso, porque estaba muy apachurrada por discutir con sus amigas. Creo que exageré, no se merecían esa reacción... Cuando una voz masculina le interrumpió las reflexiones.

- Catalina Fernández?
- Si. Perdón? Odiaba que algún extraño o "semi conocido" la abordara por la calle, mucho más cuando no quería hablar con nadie.
- Mario Aldana. Ahora no me vas a decir que no me reconoces. O simplemente vas a negarme. Dijo esto e iluminó la calle con su sonrisa. Él era así de encantador. Siempre lo había sido.
- Ay, qué pena, no te reconocí. Estaba en otro lado.
- Y esa cara? Sigues haciendo los mismos pucheros que en el colegio. Qué te pasó.

Y así, una cosa llevó a la otra. Él se ofreció a llevarla. Ella lo invitó a subir. Él puso música. Ella destapó el vino. Ambos hablaron de la vida, de la historia juntos, de la actualidad.

- No entiendo cómo las soportas. Sandra y Marcela son los seres más corrosivos del mundo.
- No las veas así. Ellas simplemente tienen un caracter fuerte y saben lo que quieren. Además me cuidan mucho. Eso me gusta de ellas. Además, tu hablas con rencor porque Marce tuv la valentía de dejarte cuando le pusiste la mano porque se pilló que tenías una moza.
- Ay ahora el cabrón soy yo. Sí me pasé pero eso eran otras épocas.
- Seguramente has cambiado mucho en un año. Jajajajajajajaja
- De pronto no, pero creo que cometí un grave error al casarme.
- Bueno, bueno, ahora no me vengas con tu historia de que fuiste víctima de tu mujer. Pobre de ti

En este momento los vinos habían subido a la cabeza y la sinceridad podía ser peligrosa. O mejor, las mentiras podían tomarse como verdades.

- Bueno dejemos al lado al par de brujas.
- Oyeee que son mis amigas!!!
- Si claro... Y se avalanzó sobre ella a darle un beso.

Ella se dejó. Era fácil ceder ante un beso. Rozaron sus labios y ya en ese momento no pudieron evitarlo. Se fundieron en un beso que más que tierno, fue apasionadamente delicioso.

Lo que pasa esa es que tu siempre me gustaste. Desde el colegio.

Catalina abrió los ojos y no sabía si mostrar sorpresa u horror

23 de febrero de 2010

ENTRE AMIGAS IV

Viene de Entre Amigas III


Mario y Cata eran amigos desde el colegio. Pero no fue por Catalina que conoció a Marce. Ella, como toda niña Bogotana, estudiaba en uno de esos colegios calificados de "Bien", donde las niñas tienen que guardar la compostura y los niños deben salir puliditos. En el bachillerato ese par era inseparable, típicos amigos colegiales, que cuentan el uno con el otro. Con el tiempo, y el curso de la vida, se perdieron el rastro. Pero fue al conocer a Marcela, que ya estaba comprometida, que Catalina volvió a saber su amigo de infancia. Pero no se recuperó la química del pasado, ambos habían cambiado demasiado.

Digamos que se volvieron del mismo grupo, a fuerza de Marcela, quien conocía la situación, pero no le vio ningún problema. Al final habían pasado más de 10 años y eso es una eternidad.

La relación de la pareja de casados había tomado su trágico curso y Cata, por afinidad, solidaridad de género y amistad, había tomado el bando de Marcela. Al final, Mario se había comportado como el perfecto cabrón.

- Marcelaaaaaaaa!!! Aloo?? Estás viendo?????? Gritaba como una demente Sandra (quien guardaba un respeto casi que clerical hacia las llamadas "normas entre amigas"), mientras caminaba de un lado a otro por el pasillo batiendo las manos, gesto característico de cuándo no sabe qué hacer
- Cállate. Fue lo único que dijo Marcela.

En su cabeza entendía que lo que estaba viendo que estaba mal, pero su sopresa era que no sentía rabia. Es más, no sentía nada. Raro, porque ella también creía que "la primera norma que no se puede romper es la de meterse sin permiso con el ex de una amiga", y Cata había cometido algo peor, era el ex esposo.

- Catalina. Despiértate!!!! Susurró Sandra al oído de la Bella Durmiente. No hubo respuesta. La movió por el brazo, hasta que por fín abrió los ojos. Se tapó con un brazo, para que no le molestara la luz.

- Jueputa!!! Tú qué haces aquí?????????????? Y quedó sentada en la cama.

Con tremendo alarido de espanto, Romeo no pudo continuar durmiendo. Su reacción fue jalar las cobijas y taparse el torso desnudo.

- Mario tienes que irte, si no quieres que haya un doble homicidio en esta casa. Atinó a decir Sandra con una seriedad que nadie creía, porque su cara de espanto la delataba.

El exmarido, hoy amante, se levantó torpemente, sosteniendo las cobijas para no revelar su figura. Salió hacia la sala, donde recordó, había comenzado la faena. Pero ya le habían evitado la tarea de buscar su ropa. A la mitad del pasillo se encontró a Marcela con la mano extendida entregándolo la camisa, el pantalón, los boxers y las medias. Los zapatos están al lado de la puerta. Apúrate.

Hizo caso, cual niño regañado. Se medio vistió y salió sin decir una palabra. Marcela se aseguró de que el intruso se hubiera ido, que la casa estuviera en orden y entró al cuarto de los papás de Catalina.

- Párense las dos de la cama, hay que arreglar este desorden antes de que lleguen tus papás.
- Pero Marce... Intentó decir Catalina
- Pero nada!! Tú, más bien en qué estabas pensando???????? Gritó Marcela

21 de febrero de 2010

ENTRE AMIGAS III

viene de Entre Amigas II

No se preocuparon por la ausencia de Cata, estresadas porque los papás debían estar por llegar. Corrieron como locas por toda la sala. Recogiendo trago, ropa y poniendo todo en orden. Ambientador, aspiradora, trapo, jabón. Olía a cigarrillo.

- Donde doña Marina se entere, la mata. LA MATA!!!
- Ay Marce, es que eso de vivir con los papás es complejo.
- Qué le costaba irse a un motel
- Bueno, ahora tenemos más motivos para sacarla de acá.
- Que va!!! Yo no vuelvo a decir nada porque se emputa.

Terminaron de acomodar todo y exhaustas por la correndilla, se sentaron en el sofá cuando cayeron en cuenta de su amiga.
- Jueputa, si el man sigue aquí??
- Entra tu, Sandri.
- Ayyy, no! Ahora me toca a mi despertar a la fiera?

Caminaron como niños pequeños cuando van a hacer una maldad. En puntillas llegaron primero al cuarto de Cata. Y sorpresa, la niña no estaba!!! Se miraron a las caras con sorpresa y susto. Siguieron caminando por el pasillo y en la cama de los papás de Catalina vieron un bulto debajo de las cobijas.

- Y ahora?
- Los despertamos. Toca sacar a este man de acá.
- Tú primero.

Marcela se acercó a la cama, y trató de ver de qué lado estaba su amiga, pero las cobijas lo impedía. Así que se tomó la decisión radical: jalarlas. Lo hizo sin pensarlo dos veces y no le gustó lo que vio. Se volteó hacia Sandra y con los ojos le preguntó: Qué hacemos?

Ella no entendía bien. Se acercó a la cama y no podía cerrar la boca de la sorpresa. Sacó del brazo corriendo del cuarto a Marce y en la sala le dijo: Pero si es tu ex marido!!!!!!!!!!!

18 de febrero de 2010

ENTRE AMIGAS II

Viene de "Entre Amigas I"

El par de amigas ni se inmutaron. Miraron cómo la puerta se cerró a los golpes. Era temprano. Las jornadas de amigas comenzaban después de almuerzo los sábado, y terminaban tarde en la noche. Eran las 7:00, una hora tranquila, en la que lo más preocupante era el frío.

- Pero cómo exagera dijo Sandra, luego de un par de minutos, y entre una bocanada de cigarrillo
- Drama Queen. Afirmó Marce
- Ya se le pasará. Dijero al tiempo. Frase que terminaron con una carcajada casi cómplice.

Muchos siempre vieron a Marce y a Sandra como un par de brujas. Simplemente porque la delicadeza, la prudencia y lo polite no eran su estilo. Cata, como ya dije, era distinta. Lo más parecido a una princesa y ella. Sobre todo porque la mataba la timidez, y creía demasiado en el "qué dirán".

- Tienes que deshacerte de esas ideas. Así podrás ser más libre. Le decía siempre Marce.
- Una cosa no tiene que ver con la otra. Solo buscas justificar tu forma de herir a las demás personas. Contestaba Cata.

En ese tema, sí que menos llegarían a un acuerdo.

Marcela y Sandra pasaron la noche entre risas y chismes. Bebieron más vino del que debían y así, ebrias cayeron dormidas: la una en el sofá y la otra en la hamaca. El encanto de los domingos es que no hay que hacer nada.

Sandra fue la primera en despertarse, como siempre. La cabeza le dolía. "Me toca dejar el cigarrillo para que estos guayabos no sean tan duros, carajo!" Se dijo, como lo hacía todos los domingos y que era una intensión incumplida.

Fue a la cocina e intentaba recordar por qué esta vez Cata no estaba con ellas. "Mierda, verdá que se emputó". No despertó a Marce, porque si hay algo que la enceguece de la ira es que la despierten. Hizo el desayuno calculando el tiempo necesario para que fueran las 10, y Doña Fiera se despertara.

Cuando el combo para el guayabo estuvo listo, Marce abrió los ojos. Se estiró en el sofá y casi que al grito le preguntó a Sandra por Cata. Cuando recordó, corrió a buscar el celular para llamarla.

Primer intento: timbra, timbra y no contesta. Jueputa!! Esta vez si está brava de verdad!!!
- Eso fijo está dormida.

Segundo intento: Sistema Correo de Voz. Si veeeesss!!!! Apagó!!!
A pesar de lo ruda, Marce tenía cosas de niña pequeña, sobre todo al tratarse de sus amigas.

- Marce, esperemos. Eso se le pasa.
- No!!!! tenemos que ir a buscarla.
- Pero ni que fuera la primera vez.
- Yo sé, yo sé. Pero se debe estar sintiendo muy mal la pobre. Es que si somos muy brujas!!!

Se arreglaron tan  rápido como el guayabo se los permitió. Salieron a pie (porque en ese estado, conducir era imposible) y pasaron por la panadería favorita de Cata y compraron una dotación de pan de chocolates, digna para una depre post terminada. La exageración, también era su fuerte.

Media hora más tarde, ya sobrias por el ejercicio, llegaron al edificio donde Cata vivía con sus padres (quienes estaban de fin de semana fuera de la ciudad en un retiro espiritual), y donde entraban siempre sin anunciarse.

Tocaron la puerta y nadie abría. Insistieron. Se miraron a las caras, ya preocupadas. Bajaron corriendo las escaleras. Señor, Catalina Sánchez llegó anoche? preguntaron al portero. El señor le dijo que sí, que había entrado temprano. En ese momento recordaron que como Cata suele botar las llaves muy seguido y se mamó de pelear con su mamá por eso, siempre guarda una copia. Volvieron a subir.

Corrieron la matera y ahí estaba el juego de llaves. Se apresuraron a entrar y encontraron un desorden monumental. Tres botellas de vino, dos copas, ropa regada por toda la sala. UPPPSSS!!!
- Debe estar profunda la pobre y no odiándonos como creíamos.
- Donde lleguen los papás, la matan
- ¿Qué hacemos?
- Toca poner esto en orden.

Manos a la obra. Ahí se acabó el guayabo.

Continuará---

17 de febrero de 2010

HIJA DEL TAMBOR Y LA CUMBIA

Me fui para el Carnaval de Barranquilla. Y es relevante, porque soy de esa ciudad, que tiene la mejor fiesta popular del país, declarada patrimonio histórico e inmaterial de la humanidad. Lo que me leen desde hace tiempo, ya entienden que para mi significa bastante ser costeña, no solo por el mar, sino porque el tambor me llama (sobre todo durante la semana de Carnaval).

Este año se me hizo. Me fui a rumbear como se debe. A bailar en la calle. A sentirme orgullosa de mi cultura. Y fue especial. No solo porque estuve rodeada de personas muy especiales -Amigos y Papás- sino porque recordé lo que es erizarse de la emoción cuando comienzan a desfilar por el frente las Marimondas, Los monocucos, la cumbiamba. Cuando comienza a sonarla tambora, el llamador y la gaita.

Si hoy me preguntan, soy más feliz, por haber ido al Carnaval. Vi al Joe después de más de 12 años de no oirlo en vivo, bailé al son de Ruben Blades (maestro) y canté a grito herido las canciones de Juan Luis Guerra. Recordé el sabor de la maizena (harina) cuando te llenan de ese polvo blanco la cara. Me sentí orgullosa de la organización, de la tranquilidad de la gente a pesar del licor. Gocé bailando en La Troja, e incluso me pareció deli que me dolieran las piernas, o que significaba que la jornada rumbera se llevó a cabo como se debe.

Los Cachacos -osea mis amigos- fueron my felices, porque ¡Quién lo vive, es quien lo goza!

7 de febrero de 2010

ENTRE AMIGAS I

Llegó a los treinta años. Esa edad tenebrosa donde supuestamente, según los parametros sociales debía tener miles de cosas resueltas. Pero en su caso, todo andaba más o menos patas arriba: No tenía marido -ni prospecto de uno-; el trabajo era medianamente decente pero sin perspectivas de ascenso, y lo peor, aún vivía con sus papás. Claramente no la iban a sacar de la casa, pero no tenía las agallas para dejar su cómoda vida, por ir a enfrentar la realidad de la madurez. Al final de cuentas no era más que una consentida.

Pero la mitad de su parte racional le jugaba malas pasadas, que terminaban en depresiones, llanto y quejadera sobre lo complicado que es lograr las cosas.

- ¿No entiendo por qué? Yo solo quiero casarme con un buen hombre. Por qué pedir eso es tan difícil
- Ay Cata, mírale el lado bueno, a ti por lo menos tus tías no te dicen solterona. Y eso que a mi realmente no me interesa el tema por ahora. Algún día, pero no ahora.
- Ay, mujeres. Yo ya me separé una vez, y estoy más feliz así. Cata: deja de buscar, que si buscas no llegas a encontrar nada que medianamente valga la pena. Y Sandri... te vas a casar antes de lo que te imaginas. Esas disertaciones no llevan a nada. Al final lo que será, ha de ser.
- No se le puede dejar todo al destino!!!! Claro como Marce ya entró al mercado del usado no se preocupa!. Yo me quedaré solterona!!!

Marcela se levantó del sofá y fue por más vino. Definitivamente ya no encontraba cómo hacerle entender a su amiga que debía cambiar sus prioridades. ¿Acaso estaban en la edad media? No necesitamos un marido, solo tenemos uno porque queremos! Llenó las copas de las tres y retomó el discurso.

- Catica querida. No crees que tu actitud espanta a los manes? Es que estás comenzando por el final!
Sandra no pudo contener la carcajada. Ese es el problema de Cata, que no leyó suficientes cuentos de hadas, o no vio Disney lo suficiente y no conoce el orden de las cosas. Lloró de la risa.
- Ja Ja Ja. Tan chistosas. Claro que me vi las películas. Y yo quiero un príncipe.
- Claro en caballo, con capa y espada. Y de paso que tenga un asistente torpe,  continuó diciendo Sandra entre carcajadas casi vulgares.
- Yo no es que crea en cuentos de hadas. Pero la lógica racional indica que primero lo conoces, se enamoran y se casan. ¡No se propone matrimonio a los dos minutos de conocerlo! Además el que debe hablar del tema primero es el man, no? Si no... pies en polvorosa. Hay que saber jugar.

***
Eran ese trío de amigas  inseparables, distintas entre sí, pero incondicionales como ninguna. Tenían esa capacidad de burlarse de las desgracias y problemas propios, que su compañía hacía más llevadera la vida en esta ciudad donde la traición y la mentira son el pan de cada día.

Se conocieron en la Universidad, como debe ser con este tipo de amistades. Sandra, costeña. De esas que llegan a Bogotá buscando escapar de la asfixia social local; Marce, cachaca hasta los tuétanos, hija de padres separados desde el día dos de su nacimiento y Cata, la típica hija de familia perfecta, con una casa perfecta, una mascota perfecta. Era lo más parecido a una Barbie Malibú que existe.

En un comienzo solo fueron Sandra y Marcela. Que tienen más en común. Se conocieron entre el baño de la facultad y a fuerza de trabajos en grupo y almuerzos frente a la U, se fueron haciendo amigas. Catalina llegó después. No dudan en confesar que la miraban con desprecio. "Hay que admitirlo, Cata era demasiado pink para nosotras. A mi me empalagaba", decía sin titubear Marce. Pero una clase hizo el milagro. Les tocó trabajar juntas en un análisis del discurso de varios políticos del momento, y la pobre barbie no tenía grupo y el dúo maravilla de las mejores notas necesitaba una integrante más.

El guaro permitió la adopción de Catalina dentro del grupo. "Si no hubiera sido porque nos conocimos hace 12 años, claramente hoy no fuéramos amigas". Era cierto. Si bien todas se graduaron de comunicadoras sociales, cada una hizo una carrera diametralmente opuesta a la de la otra.

***

Cada año era una crisis distinta. Con un protagonista distinto. El 2008 fue la entrada de Sendra al hábito de probarlo todo: razas, profesiones, edades, lugares, combinaciones, posiciones, hasta sexos. Claro, cuando acabó con la lista de hombres y mujeres posibles durante esos 365 días entró en la etapa de "Definitivamente estoy hecha para estar sola. Nada me gusta lo suficiente". Y se encerró. Solo eran sus libros y ella. En ese momento trabajar desde la casa era una bendición, no tenía que verle la cara a nadie. La humanidad le daba algo así como asco.

El 2009 comenzó con la separación de Marce.Osea. Ese fue un año entusado. Solo esa situacióm sacó a Sandra de su casa, y la puso al frente de la vida de su amiga. Cata, era la mejor porrista. Casi un año tuvo que pasar para que Marcela superar la infidelidad de su marido, el cambio de casa luego de 3 años de matrimonio, y el asumir que le tocaba comenzar de nuevo. "Lo que no te mata, te hace más fuerte", era su lema. Y claramente Marcela demostró que nadie se muere de amor.

Y ahora, superada esa crisis, sigue la de los 30 que enfrenta Catalina. En esa se encuentran ahora: tratando de convencer a su amiga que el amor llega cuando menos lo espera, y que los cuentos de hadas no existen. Que es hora de salir de la casa de sus padres y hacerse una vida, y que no todo el sueldo de debe gastar en ropa. "Cuándo vas a crecer?". Le preguntaban siempre. A lo que ella respondía volteando la mirada y cambiando el tema. Era evidente. Le causaba pena su situación, pero no era capaz de avanzar en su propia vida. "El 2010 que sea el año de la independencia", decía Sandra enfáticamente siempre que tocaban el tema

***
El vino comenzó a hacer efecto en la cabeza de las tres. Era evidente que andaban borrachas. Ya habían superado el tema de los príncipes azules, de los buenos y malos polvos, los chismes de oficina, cómo se han engordado algunas y de cómo los novios y maridos de otras son infieles... Hasta que volvieron al tema de fondo que las había reunido esa noche.

- Cata. En serio. Si haces nada por avanzar. Por qué te quejas? Dijo Sandra con una seriedad única
- No sé
- A ver dilo. Siento que nos ocultas algo, inquirió Marcela
- Que no me pasa nada, carajo!!!.

Se agarró la cabeza, se levantó de piso, y caminó en círculos. Marcela y Sandra se miraron, seguido de una encogida de hombros. Volviero la mirada a Catalina, quien comenzó en una perorata a grito herido.

Ustedes son laas que se han inventado todo este cuento de los 30 y que tengo que salir de mi casa. Que tengo que crecer. Quién les dio permiso de opinar sobre ese tema? Yo soy feliz viviendo donde mis papás. Es claro ustedes creen que solo su vida de mujeres independientes y solas es lo que vale la pena. Lo siento, pero yo no soy como ustedes!!! Yo si quiero salir de mi casa casada, antes de eso no!!! Es que no sé cómo me las aguanto con su discurso entre feminista y libertario...

Siguió manoteando y gritando por casi 20 minutos más. Sandra y Marce solo escuchaban y asentían, como si no les afectara lo que su amiga decía. Les echó en cara cada una de sus reflexiones, críticas e ideas. Lloró diciendo que ellas no la respetaban, que veían su vida con desprecio...

Agarró su cartera y salió corriendo del apartamento tirando la puerta a su salida.

4 de febrero de 2010

"NO, I SEE YOU"

Las cosas la mayoría de las veces se inician sin que lo tuvieras pensado. Y soy una convencida de que la casualidad, juega un gran papel en eso.

Esta semana repetí por 5000000 vez, "Paris Je T'Aime" y Reafirmé que el amor -cualquiera que sea el amor- se esconde en los detalles. En las cosas simples.

También que no hay que rendirse a la primera y que a veces hay que sacrificar. "Unas por otras".

Recordé que puede haber amor a primera vista, amores enfermos, amores imposibles y amores para siempre.

Que los sentimientos no se negocian, y que por más amor que sea, no siempre es perfecto.
Que las palabras duelen tanto como las acciones, pero son estas las que nos revelan las realidades de cada persona. Creo que los discursos no tienen sentido sino se acompañan con acciones

Este es mi corto favorito de la pelí: Faubourg - Saint Denis de Tom Twyker y resume lo que creo del amor y de las relaciones de este tipo.

"No te oigo, te veo".



1 de febrero de 2010

IMÁGENES Y PALABRAS

Ciertamente la familia es el pilar de todo. Mi papá y mi mamá me mandaron por estos días una serie de fotos de cuando éramos chiquitos y ellos eran más jóvenes. Y me acordé que tenían en otro lado algo que mi papá escribió cuando yo era un bebé (el talento se hereda, no se hurta). Algunos ya lo han leído, pero creo que vale la pena la relectura.
***

NATALIA


Se quedaba mirándome, con una fijeza tierna, mientras su mano apretaba mi dedo índice. Sonreía sin malicia. No sabía qué hacer en esos momentos. Solo se me ocurría cantar como un tonto aquella vieja canción de Los Beatles… let it be…let it be…Déjalo ser, déjalo ser, y la recomponía casi que a voz en cuello, agregando " dime...solamente dime..." etc.




Ella se quedaba quieta, acurrucada contra mis brazos, yo no cabía en el pellejo e la dicha. Su corazón palpitaba más acelerado que el mío y solo me atrevía a pesarle tímidamente la mano por la cabeza, sintiendo su bello suave escaparse entre mis dedos.

Cerraba los ojos, mientras su calor me daba fuerzas para batallar todos los días contra la neurosis que nos cercaba en forma impune y con saña. Era un estado especial de ensueño al que era lanzado todos los días, desde muy temprano, casi desde las 5 de la mañana. Algunas veces dormido la atendía o hacía una caricia ciega, cargada de toda esa ansiedad que nos otorga el subconsciente.

A veces la tomaba por los pies y se los moldeaba, era maravilloso.... Así, uno a uno fueron sumándose nuestros descubrimientos y el llanto más de una vez se instaló a nuestro lado, sin darnos tregua y regalándonos esa rabia tan necesaria para alcanzar los estados primarios del homicidio.

Ahora que recuerdo todo esto, desde esta celda fría y húmeda descubro que solo había un momento en que se generaba un molesto placer: cuando Ulrica me la quitaba y se la pegaba en la teta".

***

ACLARACIÓN: Ulrica es mi mamá... El verdadero y único, aunque a veces enfermizo (de parte y parte), amor de mi Papá

TRY - NELLY FURTADO

Esta es una canción que me transporta!!