18 de febrero de 2010

ENTRE AMIGAS II

Viene de "Entre Amigas I"

El par de amigas ni se inmutaron. Miraron cómo la puerta se cerró a los golpes. Era temprano. Las jornadas de amigas comenzaban después de almuerzo los sábado, y terminaban tarde en la noche. Eran las 7:00, una hora tranquila, en la que lo más preocupante era el frío.

- Pero cómo exagera dijo Sandra, luego de un par de minutos, y entre una bocanada de cigarrillo
- Drama Queen. Afirmó Marce
- Ya se le pasará. Dijero al tiempo. Frase que terminaron con una carcajada casi cómplice.

Muchos siempre vieron a Marce y a Sandra como un par de brujas. Simplemente porque la delicadeza, la prudencia y lo polite no eran su estilo. Cata, como ya dije, era distinta. Lo más parecido a una princesa y ella. Sobre todo porque la mataba la timidez, y creía demasiado en el "qué dirán".

- Tienes que deshacerte de esas ideas. Así podrás ser más libre. Le decía siempre Marce.
- Una cosa no tiene que ver con la otra. Solo buscas justificar tu forma de herir a las demás personas. Contestaba Cata.

En ese tema, sí que menos llegarían a un acuerdo.

Marcela y Sandra pasaron la noche entre risas y chismes. Bebieron más vino del que debían y así, ebrias cayeron dormidas: la una en el sofá y la otra en la hamaca. El encanto de los domingos es que no hay que hacer nada.

Sandra fue la primera en despertarse, como siempre. La cabeza le dolía. "Me toca dejar el cigarrillo para que estos guayabos no sean tan duros, carajo!" Se dijo, como lo hacía todos los domingos y que era una intensión incumplida.

Fue a la cocina e intentaba recordar por qué esta vez Cata no estaba con ellas. "Mierda, verdá que se emputó". No despertó a Marce, porque si hay algo que la enceguece de la ira es que la despierten. Hizo el desayuno calculando el tiempo necesario para que fueran las 10, y Doña Fiera se despertara.

Cuando el combo para el guayabo estuvo listo, Marce abrió los ojos. Se estiró en el sofá y casi que al grito le preguntó a Sandra por Cata. Cuando recordó, corrió a buscar el celular para llamarla.

Primer intento: timbra, timbra y no contesta. Jueputa!! Esta vez si está brava de verdad!!!
- Eso fijo está dormida.

Segundo intento: Sistema Correo de Voz. Si veeeesss!!!! Apagó!!!
A pesar de lo ruda, Marce tenía cosas de niña pequeña, sobre todo al tratarse de sus amigas.

- Marce, esperemos. Eso se le pasa.
- No!!!! tenemos que ir a buscarla.
- Pero ni que fuera la primera vez.
- Yo sé, yo sé. Pero se debe estar sintiendo muy mal la pobre. Es que si somos muy brujas!!!

Se arreglaron tan  rápido como el guayabo se los permitió. Salieron a pie (porque en ese estado, conducir era imposible) y pasaron por la panadería favorita de Cata y compraron una dotación de pan de chocolates, digna para una depre post terminada. La exageración, también era su fuerte.

Media hora más tarde, ya sobrias por el ejercicio, llegaron al edificio donde Cata vivía con sus padres (quienes estaban de fin de semana fuera de la ciudad en un retiro espiritual), y donde entraban siempre sin anunciarse.

Tocaron la puerta y nadie abría. Insistieron. Se miraron a las caras, ya preocupadas. Bajaron corriendo las escaleras. Señor, Catalina Sánchez llegó anoche? preguntaron al portero. El señor le dijo que sí, que había entrado temprano. En ese momento recordaron que como Cata suele botar las llaves muy seguido y se mamó de pelear con su mamá por eso, siempre guarda una copia. Volvieron a subir.

Corrieron la matera y ahí estaba el juego de llaves. Se apresuraron a entrar y encontraron un desorden monumental. Tres botellas de vino, dos copas, ropa regada por toda la sala. UPPPSSS!!!
- Debe estar profunda la pobre y no odiándonos como creíamos.
- Donde lleguen los papás, la matan
- ¿Qué hacemos?
- Toca poner esto en orden.

Manos a la obra. Ahí se acabó el guayabo.

Continuará---

10 comentarios:

  1. Hummm, interesante. Estás entrando a la onda del suspenso :D
    Lo que más me gusta es que las protagonistas son descritas tal cual. Así son las mugres viejas :P
    Espero la continuación

    ResponderEliminar
  2. Así son las amigas y para eso están las amigas

    ResponderEliminar
  3. jajjaja ya nos vas a tener pegados aca.. esperando que paso!!!
    Muy buena historia!!!! va tocar hacerte sindicato tambien??? jajajajaja

    ResponderEliminar
  4. amigas en los buenos y en los malos ratos...

    como dicen por ahi es mejor amigos que plata

    ResponderEliminar
  5. valió la pena el #sindicato ole jeje qué buena historia Natty, pilas pues, juiciosa.

    ResponderEliminar
  6. Sí buenas... ¿que para cuándo la continuación de la historia?

    Diez mil ideas pasan por mi cabeza... veo amistad verdadera aquí... sin importar lo que pasó la noche anterior, el guayabo y demás, ambas estaban dispuestas a recoger el reguero de la casa de Cata (eso sólo lo hacen los amigos), sin embargo, quisiera saber qué pasó con Cata... es que aquí me parece que algo no anda tan bien y tan normal como una simple borrachera.

    ResponderEliminar
  7. me tardé en leer esta segunda parte... muy buena continuación y ahora mismo voy por la tercera, me tienes intrigada ...

    ResponderEliminar
  8. Podran ser duras, entre ellas mismas, pero es que a veces la verdad es asi, cruda, fuerte y pega en donde mas duele, pero se les abona que por lo menos preocupadas si son.

    ResponderEliminar

Gracias por pasar y dejar una huella!