28 de febrero de 2010

ENTRE AMIGAS V

Viene de Entre Amigas IV


Sandra estaba convencida de que iba a ser testigo de un homicidio. Pero su instinto dramático la traicionó. Sudó frío en vano. Cata se paró de la cama, lo que permitió a Marcela quitar las cobijas para cambiarlas por unas limpias. "Donde tus papás se enteren", dijo entre dientes.

- Marce, no pienses mal... Solo pasó. Como que una cosa llevó a la otra. Ni siquiera nos habíamos visto antes.
- No me des explicaciones, tu estás muy grandecita para saber lo que haces. Aunque por lo que veo, a veces te falla el juicio.
- No quiero que creas mal de mí.
- Mira Catalina Fernández. Te conozco y sé que todo esto pudo ser una mala pasada de tu inocencia y falta de criterio para tomar decisiones. Pero no voy a discutir eso en este momento. Así que más bien cállate y ve a vestirte.

Sandra miraba aterrada cómo su amiga del alma no se derramaba en llanto, gritos o golpes. Yo la hubiera matado, con mis propias manos, pensaba, pero no dijo nada para no actuar de bombero. Salió hacia la cocina y preparó desayuno para Catalina, a quien el guayabo moral y por ebria la estaban matando.

Marcela arregló el cuarto de los papás de Cata, y salió en silencio del apartamento. Ni Sandra ni Cata intentaron detenerla. Era lógico que quisiera estar sola.

- Niña!!! Tú qué putas estabas pensando. En serio. Uno no se come al exmarido de la mejor amiga, a menos que pida permiso. Carajo!!! Después de todo lo que la hizo sufrir. Ah. Yo ya ni sé qué pensar. A veces me provoca cascarte por idiota, porque fijo el man quien sabe que te dijo, o matarte por burra y vengarte de esa manera de tu amiga.
- No era venganza. No fue que Mario me dijera nada, ni me prometiera nada. Quizá actué sin pensar. Solo que comenzamos a recordar todos esos momentos de nuestra adolescencia, el vino... las risas. La verdad ni analicé el tema que era el ex de Marce

Al salir caminando del apartamento de Marcela, a Catalina le tocó caminar unas cuadras hasta la vía principal, donde conseguiría un taxi. Ese era un sector seguro, y le gustaba caminar de noche esas dos cuadras. En la esquina había un cajero automático, donde siemore había un guardia, por eso para ella era seguro pararse ahí. Esa vez miraba el piso, porque estaba muy apachurrada por discutir con sus amigas. Creo que exageré, no se merecían esa reacción... Cuando una voz masculina le interrumpió las reflexiones.

- Catalina Fernández?
- Si. Perdón? Odiaba que algún extraño o "semi conocido" la abordara por la calle, mucho más cuando no quería hablar con nadie.
- Mario Aldana. Ahora no me vas a decir que no me reconoces. O simplemente vas a negarme. Dijo esto e iluminó la calle con su sonrisa. Él era así de encantador. Siempre lo había sido.
- Ay, qué pena, no te reconocí. Estaba en otro lado.
- Y esa cara? Sigues haciendo los mismos pucheros que en el colegio. Qué te pasó.

Y así, una cosa llevó a la otra. Él se ofreció a llevarla. Ella lo invitó a subir. Él puso música. Ella destapó el vino. Ambos hablaron de la vida, de la historia juntos, de la actualidad.

- No entiendo cómo las soportas. Sandra y Marcela son los seres más corrosivos del mundo.
- No las veas así. Ellas simplemente tienen un caracter fuerte y saben lo que quieren. Además me cuidan mucho. Eso me gusta de ellas. Además, tu hablas con rencor porque Marce tuv la valentía de dejarte cuando le pusiste la mano porque se pilló que tenías una moza.
- Ay ahora el cabrón soy yo. Sí me pasé pero eso eran otras épocas.
- Seguramente has cambiado mucho en un año. Jajajajajajajaja
- De pronto no, pero creo que cometí un grave error al casarme.
- Bueno, bueno, ahora no me vengas con tu historia de que fuiste víctima de tu mujer. Pobre de ti

En este momento los vinos habían subido a la cabeza y la sinceridad podía ser peligrosa. O mejor, las mentiras podían tomarse como verdades.

- Bueno dejemos al lado al par de brujas.
- Oyeee que son mis amigas!!!
- Si claro... Y se avalanzó sobre ella a darle un beso.

Ella se dejó. Era fácil ceder ante un beso. Rozaron sus labios y ya en ese momento no pudieron evitarlo. Se fundieron en un beso que más que tierno, fue apasionadamente delicioso.

Lo que pasa esa es que tu siempre me gustaste. Desde el colegio.

Catalina abrió los ojos y no sabía si mostrar sorpresa u horror

7 comentarios:

  1. Hp!
    Que vaina tan complicada!
    Marcela quedó como una princesa. Ayudó a su "amiga" como debía y salió sin hacer mayor escándalo.
    Y respecto a Catalina, yo sigo insistiéndo. Haya sido como haya sido, el man es el Ex y eso se respeta!

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  2. uy esta historia me gusta cada dia mas!! jajajaj ay pobre Marce pero es que Cata... ay dios!!

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  3. ¬¬

    Que débil es Cata !!!
    aunque hay tentaciones inevitables !!
    jejejejejeje
    Siguelaaaaaaaaa!!
    està buenisimaaaaaaa!!!
    xD

    Yo de Marcela la agarro contra el sueloo! ¬¬
    jmmmmmmmmm
    Carajoooooo!!
    Canallaaaaaaaa !! Mario canalla !!! ¬¬

    cada dia me gusta mas la historia ! :)

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  4. Q buena amiga es Marce, difícil situación... como no sentir algo de amargura al saber q tu amiga estuvo con tu ex, ella es muy noble hizo todo para q los papas de Cata no se dieran cuenta. Y ese Mario... q fácil es decir después de todo "siempre me gustaste desde el colegio" y porq se casó con otra? pendejo!!

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  5. ¡Mario es un idiota! Lo odio. :@

    Y Marcela...toda una dama.

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  6. Jaaa, pero qué joyitas jaja está muy buena, pero niñaaa no seas tan cruel escribe más y más jajaja
    Qué horror lo que hacen o hacemos las viejas a veces no? y dizque amigas, pero suele pasar por qué no...

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  7. Noooo y el resto?!!!
    yo mato a Catalina!!! ¬¬

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