29 de mayo de 2010

UNA ENCRUCIJADA VI

Viene de acá

Solo fue que se cerrara la puerta para que comenzaran a llover besos sobre ellos. A oscuras, con un par de tragos en la cabeza, y como si el afán –o las ganas- los consumieran, se besaron, se tocaron. Se conocieron. Intentaban mirarse, pero solo había penumbra entre ellos. No importaba. Su olor, su calor, sus manos, sus labios, su respiración era suficiente para que María Claudia olvidara su condición y naufragara frente al deseo de tenerlo.


No hubo botón que se resistiera. Poco a poco la ropa fue cediendo, a medida que la respiración se iba agitando, y las manos iban agarrando, más de lo que se hubieran imaginado durante el momento en que se conocieron. Sin separarse ni un instante, a tientas, fueron recorriendo el apartamento desconocido para ella. Hasta que llegaron al cuarto. Necesitaban mirarse. Así que Daniel encendió una lámpara que alumbraba poco, pero lo suficiente, para poder ver el deseo en sus ojos.

Semidesnudos, se tiraron en la cama. Ella boca arriba. Él comenzó a recorrer su cuerpo con la lengua. A quitar las prendas que aún estorbaban. Ella lo sentía, y experimentaba sensaciones que casi había olvidado. Era como volver al cuarto de estudiantes, donde vivió toda su carrera. Su piel se erizaba con cada contacto. Quedó completamente desnuda, y hasta este momento, el, remordimiento ni la consciencia habían hecho su aparición. Tampoco se cuestionaba eso.

Dieron una vuelta. Ella quedó encima de él. Lo miró a los ojos. Tocó su cara, mientras lo sentía endurecerse entre sus piernas mojadas. Eres increíblemente hermosa, ¿sabías? Cállate, no son horas de cursilerías. No es cursilería, es solo verdad.

Pasó su lengua por su oreja. Bajó por el cuello. Mientras él tocaba sus tetas, acariciaba su espalda y agarraba su culo, presionándola contra su cuerpo. Fue recorriendo el pecho, el abdomen y se detuvo ante el jean, que aun permanecía en su lugar. Zafó los botones, y lo haló con afán. Terminó de quitar la poca ropa que quedaba entre ellos.

Se sentó sobre la cama y la trajo hacia él. Volvió a besarla. Era de ella, la hizo suya. Ella se elevó al cielo y sonrió.

Sacó un cigarrillo de su cartera. Sentía la seguridad suficiente para andar desnuda por el apartamento. Regresó al cuarto. Se acostó mirando el techo, y mientras inhalaba, susurró:

- Tú sabes que yo tengo marido, cierto
- Aunque no tienes anillo, por algo lo suponía
- Y aún suponiendo, no te importó?
- Te importó a ti?

Guardaron silencio. Ella prefería no seguir preguntando para no insertarse en terrenos más escabrosos.

- Tengo que ir a buscar un hotel y a comprar ropa y cepillo de dientes.
- El hotel no es necesario. Quédate aquí.
- Lo miró y sin pensarlo dos veces asintió

13 comentarios:

  1. Nooooooooooooo
    jajajaajaj vea a la Maria Claudia... ummm y esto a que llevara ahora???
    esto parece un cruce de infidelidades, no me imagino el final de esta historia...
    la culpabilidad cuando aparecerá y se enteraran cada uno de las infidelidades de su pareja???
    Es que las mujeres tambien necesitamos la canita al aire, ahi tienen pues jajajaja
    Excelente post

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  2. Noooooooooooo!
    Malditamente bueno!!!
    Y ahora? Y Juan Mario?
    Y después se quejan porque les arman sindicato....Quiero más!!!!

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  3. Tomaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa Juan Mario...!!!!! El que la hace la paga...!!!!! jajajajajaja...genial!!!! Quiero másssssssssssssssss...!!!

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  4. Ufff. Bestial. No quiero hacer comentarios prejuiciosos, sólo disfrutar la historia que es la-lo-cu-ra

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  5. Excelente!! no me gusta aquello del ojo por ojo, pero pues es que tambien Maria Claudia merecía volver a sentir lo que habia olvidado!!!

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  6. Lo sabiaaaaaaaa!!!
    claroooooooo!!!
    que remordimiento ni que nada!!
    al contrario!!!
    COMO SE SIENTE ESE FRESQUITO !!!
    jaaaaaaa!!!!

    en tu carota Juan MAriooo!!! JA!
    siguela Naty!!
    excelente!!
    lka historia esta que arrrrrrdeee!

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  7. Genial, de acuerdo con Lorena y después no quieres que te hagamos un sindicato...Que emoción ya quiero saber que pasa ....

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  8. Carajo que coje coje mas bueno OME!

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  9. Jaaaaaaaaaaa toma esa mugre por perro xD
    Qué bueno que ella también esté disfrutando xD aunque sin saberlo, o sospechará? Bueno, unos van por otras, a ver en qué para esto.

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  10. esto parece una dulce venganza...!!! que nota de historia, te mantiene pegada

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  11. uffff q ganas se tenían!! muy descriptivo pero muy bueno, excelenteeeee!!! chúpate esa Juan Mario.

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  12. apuesto a que ella si dejaría a su esposo sin pensarlo dos veces :D

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