30 de junio de 2010

QUE VIVAN LOS AMORES PLATÓNICOS

Sí, tengo que aceptarlo. Yo viví durante gran parte de mi vida de amores platónicos. Y sí, también estoy hablando de la época del colegio, y otro tanto en la Universidad.

Y sí, sufrí mucho por ellos. Ese sentimiento de frustración de amor escondido, de no poder hacer nada, y en algunos casos frustración porque cualquier plan de conquista terminaba en una ridiculez absoluta.

Pero eso ya no importa. Con orgullo grito hoy al mundo que ESTOY ORGULLOSA DE HABER TENIDO MUCHOS AMORES PLATÓNICOS entre los 12 y los 18 años. Puedo listar algunos:

-Paul: era como tres años mayor que yo en el colegio, y todos su amigos sabían que yo moría por él, lo que me hacía objeto de burla. Años más tarde nos cruzamos en un bar y me pidió perdón por hacerme sufrir tanto. Bueno, move on... yo no volví a pensar en él desde que se graduó del cole, y me hice una vida
- Daniel, recuerdo que era flaco y alto, pero ni idea más.
-  José Alonso.. moreno medio gordo y también alto... me acuerdo de él porque mis amigas del colegio aun me la montan por la traga tan maluca en la que estaba
- Carlos Parra: creo que hubo un cuaderno con varias notas de amor para él
- Miguel, el que más duró -como unos 4 años de traga, entre los 12 y los 16-, vecino de barrio, hoy gran amigo. Lo peor es que en un momento el destiempo nos jugó una mala pasada.

Y de  la Universidad, recuerdo al profe de historia social de la comunicación II y al de Periodismo cultura, hoy un reputado periodista y novelista, que mejor no menciono porque es casado (con una nena de mi edad) y no quiero morir rapada o asesinada...

Y no hago este recuento solo por recordar gratamente cuando era más pequeña y así como lloraba, me lavantaba. Cuando me "enamoraba" en cada esquina. Sino para agradecerle a todos esos personajes que pasaron por mi vida haciendo el papel de amores platónicos. Por qué? (tengo motivos, aun no me he enloquecido).

1. Mis primeras cartas de amor con un destinatario específico, pero que nunca fueron entregadas, se las debo a ellos (y menos mal todo eso terminó en la basura)
2. Toda la cursilería, empalagosería y estado rosa de mi vida, la descargué en esta serie de personas. Por lo tanto hoy ya puedo identificar el punto medio en estos temas
3. Gracias a mis amores platónicos supe que fue subir al cielo porque una persona te salude o medio sonría, aunque eso no significara la mínima posibilidad de tener algo con él
4. Los amores platónicos estimulan la creatividad y la capacidad de soñar. o no se han imaginado ustedes miles de situaciones con sus amores platónicos? Desde cómo lograr una palabra, hasta una salida formal?

Claro, que uno crece y comienza a buscar cosas más concretas. Comete errores y besa muchos sapos. Pero haber crecido sin haber pasado por la ilusión -sufrimiento - muerte lenta que implica enamorarse platónicamente, no tiene precio (aunque mejor que el enamorarse mutuamente con alguien!!!)


28 de junio de 2010

IRA E INTENSO DOLOR

"Mami, no te imaginas cómo me veía de linda siendo la dama de honor en el matri de mi papi en Jamaica", le dijo Paula con la palabra ilusión dibujada en su cara.


Margarita no entendía nada. ¿SU ex, casado con otra, y ella ni idea?

- ¿Ahh si? y ¿con quién se casó?"


- "Con una mujer que parecía una Barbie"

De haber podido hubiera matado a Gerónimo en ese momento. No porque aun sintiera algo por él, sino porque la había engañado para llevarse a sus hijos a unas supuestas vacaciones, que tenían como único objetivo, casarse con otra.

***
 
¿Quieres Ayudarme a terminar esta historia?
Ahí podremos juntos darle continuidad.
 
Tenemos una semana. Anímate, y saca ese escritor que hay en tí!!
 
BTW: GRACIAS por leerme!!

27 de junio de 2010

SILENCIO POR RESPUESTA

Hollywood, que es la causa de muchas de nuestras desgracias sentimentales, por toda la basura idealista que nos vende, me ha planteado una situación, que en la vida real se ve muy ridícula, comparada con las escenas de las películas.

Cuando tuve mi primer novio, por ahí antes de cumplir 18 (y sí me demoré). El personaje en una de las visitas que me hizo me entregó una carta larga, en la que me daba todos los motivos y razones por los cuales e había enamorado de mi. La nota terminaba con un TE AMO. POR SIEMPRE TUYO Fulanito. Yo leía y no sabia qué pensar. Aun creo que yo no era ni la mitad de las cosas que el personaje escribía. Y de eso se enamoró. Pero bueno, cada quien crea sus propias fantasías. El tema es que yo me sentí algo así como violada. No estaba preparada para eso. Mucho menos para lo que siguió después.

El chico, que tenía 19 en esa época (y era mucho más bajito que yo) me agarró las manos. Buscó mis ojos que seguían clavados en el papel, y me dice. Es cierto, princesa -así me decía y no sé como me repuse a eso- Yo te amo..." Lo miré con cara de susto que él interpretó como felicidad. Y luego de un silención continúa. ¿Tú me amas? Y como a uno en el colegio o en la universidad no le enseñan cómo manejar estas situaciones... Y como nunca me había pasado, para no sentirme como una miserable, mala clase, mala novia, que no sentía lo mismo, le apreté las manos y de mi boca salió un Sí, yo también te amo.

Lo que hace la falta de carácter. En otro momento de mi vida habría dicho que no, que sorry, que si quiere terminemos. Pero no... esa niña toda naif casi que recién desempacada de la costa, a quien nunca en la vida de habían escrito un poema, o regalado una flor, sintió que si no decia "te amo" de vuelta, estaba actuando mal. Claro el imaginario hollywoodense en mi cabeza hacía estragos, recreando cómo el novio o novia se siente frustrado, triste, deprimido, burlado, maltatado, simplemente porque no recibió de vuelta un Te Amo igual.

Ahora. Se preguntarán ¿cómo continuó? Simple, dos años de relación obsesivo-compulsiva, en la que el personaje llamado novio no me dejaba ni vestir, no salía si no era con él, y casi que pensaba como él. Me di cuenta que eso que él sentía era todo, menos amor, y que cuando dije TE AMO de vuelta, fue un grave error. Sostuve la mentira, porque nunca me enamoré. Nunca lo volví a decir a viva voz pero todaslas cartas que le escribía, llevaban un Te Amo al final. Creo que por mucho tiempo estas dos palabras perdieron todo su significado real.

Por eso, hoy, no me importa -como sí a muchos libretistas y personajes de las películas- que no me respondan con el mismo Te Amo. Prefiero una sonrisa, o un besito, si el destinatario de mis Te Amos no siente lo mismo. Por eso hoy, nunca digo Te Amo de vuelta, a menos que sea real. Por eso hoy espero que mi contraparte entienda los silencios por respuesta -en este contexto-. Por eso hoy, simplemente espero que no me respondan nunca obligados un Te Amo.

22 de junio de 2010

PUNTO Y COMA

Erase una vez una Coma que andaba sola por el mundo tratando de hacer más amable la lectura de largos textos. Todos la conocían como una coma alegre, incluso hasta algo engreída. Pero lo que nadie sabía es que cuando no estaba acompañada, lloraba, lloraba porque no encontraba a otra Coma dispuesta a querer y a dejarse querer.

Realmente quería enamorarse.

Un día, su mejor amiga, la Luna que Cierra Corchetes, mientras la escuchaba hablar sobre su tristeza entre lágrimas, el dio un consejo: Tienes que ampliar el panorama. No todo son comas en el mundo, pequeña.

Con esa idea la Coma se fue a dormir esa noche y al despertar estaba de mucho mejor ánimo. Anduvo los textos con los ojos bien abiertos. Y comenzó a socializar más allá de las otras comas. Primero fueron las Comillas, pero se dio cuenta que son demasiado altas para ellas, y con un ego impresionante que las hacían inalcanzables. Son otro nivel, le dijo la Luna que Cierra Corchetes.

Siguió caminando párrafos y probó con los Guiones. Pero eran demasiado promedio. No sentía nada extraordinario cuando estaba con ellos. Conoció entonces al Paréntesis, pero sentía que la asfixiaba. Eso de estar encerrada no es lo mío, decía.

Salió con un Signo de Admiración, pero era demasiado eufórico para su gusto. La Interrogación, planteaba muchas crisis y cuestionamientos en una sola frase.

Un día, la Coma miró hacia abajo, y se topó con los Puntos Suspensivos. Todo iba bien con ellos, hasta que la relación quedó congelada, en suspenso. Es que esos nunca se deciden, decía la Luna que Cierra Corchetes, consolándola.

Y a repuesta de este nuevo fracaso, la Coma conoció a los Dos Puntos. Bastante extraños. A veces mal entendidos. Algo ambiguos. Buscó consejos acerca de su comportamiento, para entenderlo, y la respuesta que encontró fue. "Esa es su esencia: Detener el discurso para llamar la atención sobre el futuro, que siempre está en estrecha relación con lo precedente". Lo cual le pareció demasiado complicado de asumir.

Cuando dejó de pensar, de buscar, de esperar. Cuando dejó de llorar por no encontrar ese 'otro' perfecto. Conoció a un Punto, esos seres comunes, que andan por todas partes, y que no merecen mayor atención y tampoco la buscan. Dejó los prejuicios al lado y aceptó la invitación de ese Punto, que fue el único que la miró a los ojos y le dijo: Tu y yo podemos caminar juntos todos los textos, toda la vida, Toda la historia, nuestra historia.

Y fueron inseparables desde ese instante. Y son tal felices, y andan tan juntos que dejaron de ser EL Punto y LA Coma, para ser simplemente Punto y Coma, una combinación ubicada con perfección en medio del equilibrio: una pausa, un poco mas larga que una coma, pero un poco mas corta que un punto.




*** Dedicado a quien me regaló la imagen, esperando de mi, que me inventara una historia con un punto y una coma  y una luna que cerraba corchetes***

UNA INVITACIÓN

Y no es a una rumba.
Resulta que con otros tres dementes del internet, decidimos abrir un Blog escrito a cuatro manos. Para que se hagan una idea, los que no han pasado por allá, estamos escribiendo historias entre los cuatro. Cada uno con su estilo, y proyectando su forma de ver el mundo.

Se trata de Estoy Que Me Escribo... en Donde @n0ta_mental @Princesasamaria  @OmarGamboa y yo estamos tratando de construir un cadáver exquisito, a ver cómo nos va.

Pásense por allá y nos cuentan qué les parece...

Y aprovecho, ya que se viene el Campus Party 2010... para que esperen más sorpresitas de parte de los cuatro!!!

Beso

20 de junio de 2010

UNA ENCRUCIJADA XVI

Viene de acá

Se sentía extraño, después de tanto tiempo entrar a ese apartamento. El frío le caló los huesos. Le pareció un territorio completamente desconocido. Como si no hubiera pasado ahí buenos momentos. Recorrió punto a punto y vió cómo ya muchas de las cosas habían sido empacadas en cajas. Claro, las cosas de Juan Mario. Habían acordado que ella iría por la tarde, y él no estaría allí.

En realidad no podían ni verse. El último encuentro, un mes atrás, había sido algo más que un desastre. Se citaron en el apartamento de la mejor amiga de MaClau, quien no se encontraba en el país. Un lugar neutro para evitar que las energías y los recuerdos hicieran su parte. Se saludaron con un miedo evidente en sus ojos.

A MaClau le sorprendió ver a Juan Mario en ese estado. Barbado, el pelo larguísimo, la camisa sin planchar y con tufo a las 3 de la tarde. A Juan Mario le sorprendió verla tan entera, tan divina. Estaba deslumbrante. Es que claramente las mujeres saben que la procesión va por dentro y que las apariencias son las que mandan.

Se sentaron en la sala. Y Maria Claudia comenzó a hablar primero.

Quiero pedirte perdón, primero que todo. No actué de la mejor manera al irme hace seis meses, sin decir nada. Pero necesitaba aclarar mi cabeza. Reencontrarme conmigo misma. Ver las cosas desde afuera. Segundo, tengo que confesarte algo, el fin de semana antes de irme, que me quedé en Medellín, me quedé con un hombre que conocí allá. Solo pasó ese fin de semana y con Daniel somos buenos amigos hoy.

Juan Mario permanecía mudo. Solo la escuchaba.

Tercero: en Cartagena me reencontré con Santiago. Fue maravilloso, y me di cuenta de que nunca querré a nadie como a él. No estamos juntos. Ni un beso nos hemos dado. Pero estamos trabajando en que yo cierre mi ciclo para ver cómo nos podemos organizar. Por eso te pedí que nos vieramos.

Juan Mario seguía en silencio. Organizaba sus ideas. Su discurso.

Vine a Bogotá, para hablar y para recoger mis cosas. Me las llevo a Cartagena por lo pronto, pero no sé donde me iré a vivir definitivamente. Quiero que sepas que mientras estuve contigo te quise, y mucho. Que sí fuiste el hombre de mi vida, pero lo arruinamos. Y hablo en plural, porque independientemente de tu infidelidad, aquí ambos somos responsables. No quiero que me odies, porque yo no te odio.

Mira MaClau. Por mi no te preocupes. Yo saldré adelante de esta, lo sé, aunque ahora no parezca y esté destruido. Ya que es la hora de ser honestos. Yo quiero pedirte perdón, porque solo yo soy el responsable de todo lo que sucede. Y quiero que te tomes todo lo que te voy a decir de la mejor manera, no como que me estoy vengando por lo que me acabas de confesar. Durante nuestra relación siempre hubo otra. Si no era Francisca, era Adriana, o Marta o Catalina... Fueron muchas. Y hoy estoy solo. Francisca me dejó el mismo día que tu. Intenté buscar a cada una de esas mujeres que pasaron por mi vida y todas se vieron conmigo a almorzar o tomar café y me dijeron en la cara las verdades que uno de hombre no quiere oir.

MaClau lloraba en silencio. Solo se veían las lágrimas correr por su rostro.

No llores, que aquí el ser humano miserable soy yo. Mi terapeuta me dijo que tenía que ser honesto contigo, para comenzar a ser honesto conmigo mismo. Y puedo pasarme la vida pidiéndote perdón, porque sé que durante todos estos años tu fuiste honesta y transparente. Por eso me alegra mucho oir que no me odias.

 MaClau lloró mucho. Se llenó de rabia. Nunca antes se había sentido tan humillada, que ya no tenía sentido seguir hablando. Se levantó del sofá. Sabes qué? Eres miserable. No quiero volver a saber de tí nunca más. Se quitó el anillo con el que sellaron el compromiso alguna vez hace años y lo dejó sobre la mesa. Adiós Juan Mario. La agarró del brazo y la jaló hacia él. Le dio un abrazo obligado y comenzó a llorar. Perdóname. Perdóname, era lo único que decía. En este punto, solo queda que te perdones a ti mismo.

Comenzó a inventariar en su cabeza las cosas que necesitaba, las que podía regalar y las que iba a dejar. Lloró. Ese mes en Bogotá había llorado todo lo que no durante los 6 meses pasados. Era lo que le faltaba. Sacar del fondo de su alma todo ese dolor represado. Llegaron sus amigas, y  Santiago. No se lo esperaba. Princesa, vinimos a ayudarte a sacar todo esto lo más rápido posible. Venían armados con cajas, bolsas, cintas, tijeras, papel... todo lo necesario para la jornada de empaque. Se dividieron la casa por equipos y MaClau saba instrucciones de lo se debía o no empacar. Volvió a sonreir.

En un momento que salió a fumar al balcón, Santiago la abrazó por detrás. "Estás bien?" "Si. Gracias por traerlas" "Era lo menos que podía hacer" Sacó de la chaqueta un sobre azul y se lo entregó. Tenía varios post its adentro y algo que hacía bulto en el fondo. "Qué es?" "Descúbrelo tu misma". Fue sacando los papelitos amarillos, cada uno contenía una palabra

1. Quieres
2. Pasar
3. El
4. Resto
5. De
6. Tu
7. Vida
8. Conmigo
9. ? 

Sacó el anillo del fondo del sobre. Lo miró y era hermoso, con una piedra en forma de estrella. Miró a Santiago y asintió con la cabeza. Se abrazaron y se besaron. Y desde ese momento fueron uno solo.

---FIN---

18 de junio de 2010

UNA ENCRUCIJADA XV

Viene de Acá

Se arregló corriendo. Mientras esperaba a que Santiago llegara se asomó al balcón y miró la inmensidad del océano. De repente muchas imágenes vinieron a su cabeza. Le dolió el alma, pero al tiempo sintió rabia consigo misma. Intentó organizar las ideas para ver si se sentía mejor, pero no lo logró. Se quitó los zapatos. Buscó su portátil y se sentó en la hamaca.

Juan:

Yo sé que estás esperando quizás una razón, una explicación, después la última noche que pasamos juntos. Y tengo mucho que decirte al respecto, sobre nosotros, sobre mi partida. Prefiero escribirte, para no encerrarnos en una discusión que puede parecer sin sentido. Aun no estoy lista para verte a los ojos y decirte que lo nuestro terminó. Pero sé que tarte que temprano debemos sentarnos a hablar, por lo menos en honor a nuestra historia, y por respeto a los dos como personas, como seres humanos.

Sé, desde hace unas semanas, que desde hace varios meses -y creo que son bastantes- sostienes una relación, si se le puede llamar así, con tu asistente. Porque necesitaba pensar en cómo entender esto. Me destrozó, porque no sé qué quiere decir. Ya no me amas? Ya no quieres un futuro conmigo? Es lo que me indican tus actos.

No me preguntes los detalles de como estoy tan segura de tu otra relación, ni trates de negarlo o de darme explicaciones.

Estoy en Cartagena, en mi apartamento. Estoy bien. No te preocupes por mí. Aun no sé cuando regrese. Pero te aviso. Al final tengo que recoger el resto de cosas de mi apartamento.

No me puedo despedir con un te quiero, porque ya no sé si eso es cieto. No sé si pueda perdonarte.

Mucha suerte y trata de no emborracharte, que los mensajes que mandas son terribles cuando estas en ese estado.

MC.

Se sentó en su escritorio después de una extenuante reunión de empalme. La número cuatro. Recordó lo sucedido en la casa de Juan Mario la noche anterior y no pudo volver a concentrarse. Abrió una hoja en blanco.

JuanMa:

Recibí todos tus mensajes de ayer. Y estoy hecha un racimo de nervios. Ya no sé qué quiero. No sé nada. No entiendo nada. Por un lado creo que necesitas hacer tu duelo. Estar solo. Y luego de aclarar tus pensamientos, sí me busques y me confirmes si sientes lo mismo que me dijiste anoche. Si dudas, no me busques, que no vale la pena. Pero por otro, quiero saltar a tus brazos y que nos quedemos juntos por siempre.

Por ahora, no me busques, no me llames, no me escribas. Ya veremos qué pasa.

Fran.

En su celular se registraron dos mails entrantes en su correo personal. Vio los nombres de las destinatarias y comenzó a sudar frío. No jodás! Se dijo. Dejó el teléfono entre el cajón y marcó desde el fijo un número que aun recordaba.

Hola Adry. Tiempos sin oirte. Cómo estas hoy para almorzar?

17 de junio de 2010

ENCRUCIJADA XIV

Viene de Acá

Se despertó y tenía el celular descargado en su mano. Había perdido la cuenta de cuántas llamadas había hecho la noche anterior. El trago, la rabia y la tristeza son malos consejeros. No sabía si había dejado mensajes de voz o nada. Se paró de la cama, sin ganas. Tenía puesta la misma ropa del día anterior. Fue al baño, se miró al espejo y todo en él era un evidente desastre. Tenía que trabajar y no tenía ganas. Puso a cargar el teléfono y entró a la ducha. No dejaba de pensar en qué hacer. Un revuelto de sentimientos lo invadían. Desde el remordimiento, hasta la recriminación a sí mismo. Le dolía el alma, la cabeza y el estómago. No era solo guayabo, era distinto. Las lágrimas se confundían con el agua que caía de la ducha. Era un hecho no sabía que hacer: su mujer lo había dejado y no tenía ni idea donde estaba y su amante lo había mandado a a mierda diciéndole mentiroso. Ahora uno no puede sentir, pues. Pensaba entre llanto.

Miró el teléfono y tenía 18 llamadas perdidas, un sms, y un mensaje de voz. Todas decía JM. Qué intensidad, pensó. Leyó el mensaje de texto. Qiero star cntigo. Peronam... Dam 1 oprtnidad. JM. Se notaba lo ebrio del autor. Le daba incluso pavor oir el mensaje de voz. Quien sabe con qué locura sale. Llamó al número del buzón de voz. "Hola. Estoy vuelto mierda. Carajo Fran!!! Por qué me haces esto???? Luego no era lo que querías? Jueputa... no lo puedo creer!!! Un largo silencio siguió antes de que se colgara la llamada. De fondo, una melodía que le sonaba conocida. Era la primera canción que él le había cantado, cuando tuvieron  su primera pelea de 'novios'.



Se despertó sobre la cama, en pijama, perfectamente arropada. La luz del sol le hizo perder la visión por un instante. Se sentó y todo le dio vueltas. Recordaba a pedazos la noche anterior. Tenía todo muy confuso en su cabeza. Miró a su alrededor como pudo y no vio a nadie. Le sorprendió no ver a Santiago por ninguna parte. Le ganó la curiosidad al guayabo y, como pudo, se paró de la cama, fue por su cartera y buscó el teléfono. Lo encendió y tenía 22 mensajes de texto: 19 anunciando que el número rotulado bajo Amor había llamado y dos que decían: "Dónde puts ests?????" y "Me enloquezco. Responde, Maldita Sea!!!"

Delete all messages.

Miró hacia la puerta y encontró un post-it amarillo con una nota que ocupaba las dos caras:

Princess (Así la llamaba tiempo atrás)
No era conveniente que me quedara. Pero no creas que huí. No esta vez.
Estaré ocupado toda la mañana. Te recojo para almorzar a la 1:00
Soy muy feliz de que el destino o la casualidad nos haya juntado.
Es demasiado pronto para promesas, o planes.
Por eso, por ahora solo estoy feliz.
Beso... See Ya
Santi

Miró el reloj y eran las 12:30. Mierda! Me tengo que arreglar. Santi odia esperar!!



Nota: gracias a @n0ta_mental (Camilo), quien gracias asu férrea defensa de un hombre entusado, logró darme un par de ideas para este post!

16 de junio de 2010

14 de junio de 2010

UNA ENCRUCIJADA XIII

viene de acá

- Indefinidamente? Eso pensé yo cuando me separé hace más de un año y estaba en Buenos Aires.
- Creo que es el ciclo normal de las cosas.
- ¿Te puedo preguntar qué pasó?
- La verdad.... necesito hablar. Si no te importa...
- Adelante. Soy todo oídos. Pero antes, pidamos otros tragos.
- Juan Mario me estaba, o me está, aun no lo sé, poniendo los cachos con su asistente. Y yo me di cuenta. O más bien, hicieron que me diera cuenta... No sabía si reclamarle o no. En fin, casualmente esa semana viajé a Medellín y conocí a Daniela. No te imaginas la delicia de niño!!! Terminamos encamados literalmente todo el fin de semana.

El interlocutor no salía de su asombro. Cada palabra que pronunciaba MaClau hacía que abriera más y más los ojos.

- No te lo puedo creer! Tu?? Que eres la reina de la lealtad, de cumplir los pactos....
- Creo que actuó mi ego. Creo nunca em había sentido tan, tan, tan... cuál será la palabra?
- Humillada... maltratatada... pordebajeada?
- Todas juntas y un poco más. Y claro aparece Daniel. Así como mandado del cielo, a recordarme que soy atractiva, que vale la pena arriesgarse. En fin, todas esas cosas que a uno se le olvidan en la cotidianidad. Es que eso con JuanMario venía demasiado aburrido.
- Ay mi Maria... no te voy a justificar ni a ti ni a Juan Mario. Pero te lo dije. Mil y una vez. Eso estaba destinado al fracaso. Él, tan promedio. Tú tan conceptual.
- Yo sé que fuiste el primero que me lo dijiste. Pero acuérdate que tu te casaste con otra también y que era más promedio que Juan Mario.... cuando tu eres tres veces más conceptual que yo.
- No te vas a cansar de recordármelo.
- Recordarte ¿qué? A ver... Que tu y yo veníamos jugando. Y que cuando quise ponerme seria, pusiste pies en polvoroza, me rompiste el corazón y te casaste... NO, perdón, embarazaste, a los pocos meses a la primera barbie que te encontraste en un bar? Creo que no vale la pena recordarlo.
- jajajajajaja. No sé si reirme o llorar. Me encanta cómo lo dices, tan consiso. Tan simple. Pero bueno, te doy un punto.
- Por lo menos yo no me prostituí cuando terminamos.
- Ahhh ya viene el sermón.
- No nada de sermones. El cuento es que llegué de Medellín, y Juan Mario todo amoroso, como feliz de verme, como actuando por el remordimiento. Como si la otra lo hubiea echado. Total, tuvimos una de esas noches como cuando éramos novios. Terminamos tirando, obvio. De mi parte era como si me estuviera despidiendo, creo que él quería reconquista. No lo sabré hasta que hablemos.
- Y entonces qué haces acá?
- Me desperté esta mañana, sintiéndome como la más puta del mundo. En mis treinta y tantos nunca había tenido sexo con dos hombres distintos el mismo dia.
- Te has superado mi querida. Has evolucionado.
- Ja- Ja- Ja... 'mi querido'. No te imaginas, yo apagando la luz para que Juan no se diera cuenta de las marcas de la espalda!
- No! Fue con marcas y todo!!! Esto es demasiada informcación para mi.
- Que va... tu feliz, con tu morbo, capaz y sacas una novela de esto.
- Me conoces
- Y mucho.
- Qué harás ahora?
- Yo ni sé. Por lo pronto me traje los libros y mi ropa. Necesito aclarar mi mente. Yo no sé.
- Yo me separé. Y no precisamente porque 'la barbie' como la llamas, me metiera los cuernos. Supongo que lo tuyo es más dificil y más complejo que decir 'Se nos acabó el amor... esto no funciona, seamos civilizados y terminemos esto'. Pero ruptura es ruptura. Fracaso es fracaso y duele. Has llorado?
- No he tenido tiempo para eso.
- Mesero dos más, por favor.
- Me vas a emborrachar!!!!!!
- Claro. Esta tusa hay que remojarla en trago.
- Amén!

Hablaron de mil y un temas. Se rieron. Recordaron. Santiago fue el primer amor de la vida de MaClau. Un rolo, que se enamoró de la costa. Un viajero, de alma libre, de esos que entienden las complejidades desde lo simple. Además encantador como el solo. Pero se habían cruzado en el momento equivocado. En ese instante de la vida, donde formalizar una relación después de un año, para él, era impensable. Y se fue. La dejó sin decir palabra, con una carta en la que le entregaba su corazón y le pedía que lo entendiera. En medio de esa tusa conoció a Juan Mario. En Cartagena. Otro cachaco, que debía pasar una temporada en esa ciudad que le derretía los ánimos. Sin darse cuenta ella estaba enrollada en una relación tranquila, y empacando maletas para irse como investigadora en Bogotá. Diciendo adiós a su mar, a sus murallas, pero siguiendo a su corazón.

Con Santi, se reencontraron un tiempo después. Él le pidió que volvieran -pedaz de la historia que nunca contaba- y ella le dijo que Gracias, pero que estaba tranquila. Él le decía que era un error. Cada quien siguió su camino. Él la pensaba más regularmente que lo que ella a él. Ella estaba segura de hacer lo correcto, y lo hizo, y él, sabía que iba por el camino equivocado. Que sea feliz, se repetía una y otra vez.

- Señores lo siento, pero debemos cerrar. Esta es su cuenta.
- Ven yo invito. Ya que te tuviste que aguantar toda mi historia.
- Tu sabes que nunca te dejaría pagar. Así que ni insistas
- No cambias
- Tu sabes que no.

Cuando MaClau se levantó de la silla, el mundo le dio dos vueltas. Santiago debió ayudarla a andar. Mano en la cintura, brazo cruzado por el cuello, y andando.

- Te lo dije
- Y yo a ti.
- Que oso!!!
- Nahhh, con confianza. Segura que llegas caminando hasta tu casa?
- Estos no son los viejos tiempos. Para un taxi.

Llegaron al edificio donde tanta historia juntos habían pasado. A Santiago se le explotó el corazón de tantos recuerdos. Ella no podía ni pensar. Subieron, como si nada. Entraron al apartamento como si nada. Ella se sentó en el sofá, y le hizo señas para que la acompañara. Segura? Asintió con la cabeza. Se sentó a su lado, muy cerca, la distancia suficiente para que ella se le acurrucara al lado. La abrazó.

- Tu sí me quisiste de verdad cierto?
- Claro que sí y lo sabes.
- Entonces por qué los hombres que me quieren, terminan haciendo que se acabe.
- No sé preciosa. Debe ser que eres demasiado.
- No quiero ser demasiado
- No digas bobadas.

Se dio cuenta de que ella había roto en llanto. Guardó silencio y la abrazó fuerte hasta que se quedó dormida. Él la vio dormir, como en los viejos tiempos.

13 de junio de 2010

¿LES HA PASADO?

No sé si sea su caso, pero el mío si. Por eso me sentí bastante identificada con este comercial.
Cuál es mi punto, no es que me gusten los marineros.
Solo que no hay nada mejor que pasar la noche, o parcialmente la noche con alguien, y que su olor quede en las cobijas, pegar la nariz y recordar todo lo que sucedió entre tus piernas. ¿No les ha pasado?


12 de junio de 2010

ALGO MUY SEXY

Me declaro seguidora número uno de comerciales de perfumes. No me canso de verlos una y otra vez. Anoche este me soeprendió muccho. Creo que es el más sexy de los que he visto... No solo por el tipo... no les antoja???

11 de junio de 2010

UNA ENCRUCIJADA XII

viene de acá

Bordeaba la una de la mañana cuando sonó el citófono. Cuando se levantó, sintió el whisky subir a la cabeza. Como que me lo bajé muy rápido, pensó.

- Sí déjela subir

Regresó al balcón, pálido, como se le hubiera aparecido un fantasma

- Quien es?
- Fran
- Bueno, creo que me voy.
- No se la vaya a cruzar por las escaleras
- Uy, pero parece novia neurótica. Chao. Suerte Hermano con esa fierita!
- Gracias mano!!

Trató de componer la postura, la camisa y la pinta. Se puso nervioso, a pesar del trago que tenía en su sangre.

- Hola! Qué haces aquí?
- Supongo que me mandaste el sms para que viniera no?. Uy... destilas, y hueles a cigarrillo. Volviste a fumar? Creo que esto es más grave de lo que pensaba
- Pues no ha sido fácil...

No lo dejó terminar la frase cuando se le botó encima. Lo agarró a besos. Ella se murió por dentro. A él le volvió el alma al cuerpo. Comenzaron a besarse, a tocarse. Como si nada hubiera pasado. Como si estuviera en la casa de ella, no en la casa de María Claudia. Comenzaron sobre el comedor, continuaron en el sofá, el estudio, el piso, la cocina, el baño, el balcón. No hubo rincón que no recorrieran. Al final de la historia, entre las cobijas, el la miró y le dijo:
- Por qué viniste?
- A ver qué pasaba. Y sucedió lo de siempre. Nada cambió, solo que salamos la memoria de tu mujer, o 'ex' mujer?
- Ni me recuerdes.
- No! Si te recuerdo, porque algo tiene que pasar. La verdad le he echado mucha cabeza y no sé qué hacer. Creo que debes hacer tu duelo. Al final era una relación de cinco años...
- Yo quiero estar contigo. Siento que me enamoré...

Un silencio se apoderó del cuarto. Francisca miraba a Juan Mario con los ojos ny la boca abierta. No lo podía creer. Un rato después se paró de la cama, buscó su ropa en la sala. Juan Mario no entendía nada. Salió detrás de ella.

- Y ahora qué pasó? Qué dije?
- Tu si eres demasiado!
- Cómo así? La semana pasada no me estabas diciendo que querías quedarte conmigo en exclusiva?
- Sí! Pero ahora no me vengas a decir que de retractas de tu discurso de "te quiero así y no me pidas que cambie las cosas" para decirme que estas enamorado de mi??? No me creas tan boba
- A qué viene todo esto?
- Piénsalo. Claro que me dices que te enamoraste de mi, para que yo me quede contigo convencida del cuento y no quedarte solo!!! Yo soy boba pero no tanto
- Pero...
- Pero nada!!!!!!!1 Juan Mario. Crece, asume... Mejor me voy. Olvídate de mí!!!

Agarró el bolso, la chaqueta y salió fúrica de ese apartamento. No sabía si llorar o reírse. Los tipos son tan estúpidos. Arrancó el carro, respiró profundo y sonrío. De la que me salvé.

Se quedó parado frente a la puerta. Paralizado. Frío. Volvió al cuarto, se vistió, buscó su celular y comenzó a marcar. Francisca. Sistema correo de voz. MaClau Sistema correo de voz... Francisca. Sistema correo de voz. MaClau Sistema correo de voz... Francisca. Sistema correo de voz. MaClau Sistema correo de voz... Francisca. Sistema correo de voz. MaClau Sistema correo de voz... Y así hasta que cayó dormido

9 de junio de 2010

UNA ENCRUCIJADA XI

Viene de acá

Miró el celular como lo hacía cada vez que entraba un mensaje de texto. Siempre le costaba no responder o no llamar de regreso. Pero había decidido presionar a punta de ausencia. Que me extrañe, se decía. Pero con ese mensaje le dio un vuelco el corazón. Y quedó peor que antes. Y ahora?

No había ido a la oficina ni viernes ni lunes. En su lugar envió su carta de renuncia. Se concentró en el cambio que le quería dar a su vida. Por eso la noticia caía como un balde de agua fría y casi, casi, que le aruinba los planes.

Buscó un tarro de helado, su mejor consejero. Se sentó en el sofá con las piernas cruzadas casi que a deshojar margaritas mentales para buscar una salida.

- Nojoda hermano. ¿Se dejó agarrar? Pero ni que fuera primíparo.
- Ni me diga. No sé cómo sería. Qué pasaría. Lo peor es que me siento como una mierda!
- Y eso?
- Porque creo que en el fondo quería que esto pasara. Ah!! es que el tema con MaClau ya estaba tan aburrido, tan estandarizado...
- Les ganó la rutina.
- Claro, yo creo que me enamoré de Fran.
- Nojoda!! Enamorado???????? Eso son palabras realmente mayores. No vaya a abrir la bocota sin pensarlo muy bien
- Yo ya no pienso bien
- Eso veo. Está tarado.

Tomó martinis. sintió la brisa en su cara. vio la gente pasar. Se sintió más libre que nunca. No extrañaba nada. De repente, un Hola a sus espaldas la trajo de vuelta a la tierra. Volteó y abrió los ojos como si hubiera visto un fantasma.

- ¿Tu qué haces en Cartagena?
- Eso te pregunto a ti.
- La casada eres tu. Y andas viajando mucho no? Y Sola?
- Tienes razón. Te sientas o vas de afán
- Estaba caminando la ciudad. uno de mis hobbies.
- No te creo.
- ¿Entonces, que haces?
- Tomo cosmopolitans mientras veo turistas desfilarme por el frente
- Me quedo hasta el domingo. Tu?
- Indefinidamente....

ADIÓS

"Me cansé de escribir sola una historia de dos entre tu y yo. Nos vemos en otra vida"

Envió el mensaje de texto a ese número mil veces marcado.
Solo lágrimas rodaban por sus mejillas.
Dio un paso adelante, miró hacia abajo, la brisa salada golpeaba su rostros y las olas rompían en las rocas.
Nunca lo había contemplado. Ni siquiera lo pensó dos veces.
Abrió los brazos y dio el siguiente paso al vacío.


8 de junio de 2010

UN METRO O UNA REGLA

Leyendo el último Post de @Turint ¿El Tamaño Importa?, muchas imágenes y reflexiones se vinieron a mi cabeza. Y claramente todas ellas con un componente bastante fálico. Pero más que exitación por andar pensando en penes, vergas, mondás, pipís o como prefieran llamarlos, me dio un ataque de risa casi que incontenible. Y todo a causa de la siguiente pregunta: ¿Los hombres sí se miden SU pipí, para saber si estan por encima o por debajo del promedio científicamente probado?

¿Y por qué la risa? Imagínense a cualquier hombre que conozcan en ese plan. ¿Cómo sería? Mi versión es la siguiente:

El hombre -cualquiera que sea su edad- busca una regla entre el escritorio. Una de medio metro o 30 cms, porque el optimismo reina y una regla de 15 cms, de esas que caben en una cartuchera no seria suficiente (y si el promedio es 20 cms, pues ¿quién quita?). Si no consigue la regla, pues puede buscar una cinta métrica o metro (lo que ayudaría también a medir el diámetro).

Con la herramienta de medición en la mano, el personaje se dirigiría al baño, o al cuarto si se encuentra solo en la casa. Saca su pene -llamado 'herramienta' por la revista Cosmopolitan en sus secciones de consejos secuales- y se hace un medio pajazo (pensando en algun culo o par de tetas) para lograr una erección. Cuando ya está en su punto, agarra la regla o el metro y comienza, desde la base hasta la punta, a medir.

Si imaginamos la cara del personaje en cuestión: ojos bien abiertos y sonrisa de oreja a oreja indica que está en los 20 cms o por encima de ellos. Cara larga y ojos casi aguados, por debajo del promedio, es decir, que le tocó incrementar sus capacidades con los 'órganos accesorios'.

Me sigo riendo de la escena.

Será que a las mujeres nos interesa tanto conocer los centimetros exactamente? No creo. Pensemos. Seamos bizarros. Imagínense al personaje y a su novia -o amante, para no ser tan tadicionales- en plena acción y que la nena -en su interés que no creo que exista por saber cuánto mide el pene del sujeto-, esculque el cajón de la mesde noche, saque el metro con el que se mide la cintura y el culo para verificar que no se ha engordado, y comince a medir. ¿Respuesta de la nena? Gran sonrisa y sobresaltos de felicidad, si supera los 20 cms; desilución y hasta ahí llegó el polvo si resulta menor al promedio.

Ahora, pensando y pensando en el tema, me surgió otra pregunta. ¿Hasta dónde llegará el ego de los machos alfas en el tema del tamaño de su pene? Y recordé una anécdota familiar -y espero que mis tíos, primo y hermano me perdonden por esto-

Era un 31 de diciembre no sé hace cuántos años, ya pasadas las 12, ya toda la familia rebozaba de felicidad, o de la borrachera, cuando alguién preguntó en voz MUY alta: ¿Cuál de los Marencos lo tiene más grande? Y sin pensarlo dos veces, seis tíos, mi padre, mi hermano y un primo se metieron en el baño de la casa de mi abuela. Las mujeres no entedíamos, hasta que todos salieron del baño y al grito unánime proclamaban a un ganador: Nojoda, Sebastían lo tiene más grande!!!

Ok, hubiera preferido no tener esa información de primera mano. Nueve manes de todas las edades se sacaron su 'herramienta', lograron una erección, compararon tamaños y resultó que el menor de todos -mi hermanito menor, que hoy vive conmigo- les ganó a todos!!!! Ahora, si mi abuelo hubiera participado, la cosa sería más grave.

Y si seguimos analizando y comparando. ¿A las mujeres alguna vez nos ha precupado la profundidad de la vagina? ¿el grosor de los labios o la capacidad para lubricar? Creo que no. O la imagen sería mas bizarra aun. Se imagina  una conversación de chicas preguntándose cuántos dedos caben? o si una regla de 15 o de 30 es suficiente?

Entonces, ahora les pregunto a mis lectores, si es que no les da pena. ¿Ustedes se lo han medido? ¿Fueron Felices con el resultado? ¿Qué usaron regla o metro?

7 de junio de 2010

UNA ENCRUCIJADA X

Viene de aquí

No pudo conciliar el sueño. Recordó de repente una frase que había leído en algun lugar, pero no ubicaba en dónde. Dos personas que significan algo la una para la otra no pueden vivir guardando un secreto en el corazón. En eso consiste la traición. Reflexionó. Y se sentía mal. No culpable. Suponía que cuando el amor se acaba, los primeros sentimientos deben ser los negativos. Al final de cuenta fracasó en eso. Se dio cuenta que su relación era una mentira. Una gran mentira, que debía acabar.

Esperó a que Juan Mario saliera del apartamento. Agarró un par de maletas y empacó lo necesario, sus favoritos, y lo obligatorio, por necesario. Fue al estudio. Agarró los libros pendientes por leer. Chequeó sus papeles. Buscó una hoja blanca y su pluma, y comenzó a escribir:

Juan Ma:

Te sorprenderá no encontarme en casa. Pero te sorprenderá más ver esta carta. Y sí, es lo que te esperas.
Primero que todo, lo siento. Siento mucho que no funcionara entre nosotros. Pero tu seguro sabes, igual que yo, que esto es insostenible. Tenemos un matrimonio basado en mentiras. Mentiras que nos ayudan a sostener una falsa tranquilidad, que es al final los que nos mantiene unidos.
Sé hace mucho que sales con tu asistente, Francisca. No sabía como decirtelo. Y toda esa frustración -y no me estoy justificando-, me llevó a quedarme en Medellín todo el fin de semana. Y conocí a un alguien, con quien me quedé desde el jueves hasta el domingo. No lo buscaba, solo pasó. No es permanente, ni hay historia ahí. No como tú, que montaste otra relación hace quien sabe cuanto tiempo. Pero eso no es el problema. El problema es que nos mentimos, nos traicionamos. Traicionamos todo lo que creíamos y queríamos juntos. Tengo parte de culpa en eso, y toca asumirla. Hoy me voy. A ver cómo reorganizo mi existencia. Has lo tuyo. Piensa en lo que has hecho. Piensa en qué quieres realmente con tu vida.

Por favor, no me busques por ahora. Ya veremos qué pasa

Un abrazo inmenso

MaClau

Lágrimas corrieron por su mejilla cuando terminó de leer la misiva. Respiró profundo. Dio varias vueltas por la sala. Se agarró la cabeza. Cuando sintió que se ahogaba. Salío al balcón. Miró la inmensa ciudad desplegarse ante sus ojos, lo que le llevó a preguntarse. ¿Dónde estará? Sacó el celular del bolsillo. Marcó Sistema correo de voz. Nuevo intento. Sistema correo de voz... Así una infinidad de veces. Volvió al apartamento, y buscó en el estudio los cigarrillos de María Claudia. Tenía años sin probar uno, pero sintió que lo necesitaba. Se sirvió un whisky y volvió al balcón. No entendía nada. Mentiras, sí entendía pero se rehusaba a creerlo. Estoy solo. Qué va a pasar ahora? Qué hará sin mi? Yo sin ella?

Cuando se paró frente a la puerta del avión sintió la ola de calor golpearla en la cara. Era lo que necesitaba. Entró a su aparmento, ese que dejó hace muchos años cuando definió devolverse a la capital. Por cuestiones de la vida había vivido frente al mar algunos años, antes de conocer precisamente a Juan Mario. Iba de vez en cuando, pero el tiempo era cada vez menor. Abrió las ventantas, dejó correr el aire salado por todo el espacio. Salió al balcón, miró la luna llena reflejarse en el mar. Suspiró profundamente. Este será un nuevo comienzo.

No quería ver a nadie. Era evidente. Así que no necesitó prender el celular para nada. Se dio una ducha, se puso ese vestido blanco que tanto le gusta. Bajó y comenzó a caminar la ciudad vieja. Ay, cómo ama Cartagena. Llegó a su restaurante favorito. Tomó una mesa en la terraza, ordenó un Cosmopolitan y comenzó a analizar la carta. No se sentía para nada mal.

- Aló?
- Hola. Y ese milagro, hermano.
- María Claudia me dejó.
- No!!1 Pero eso era un imposible!!!! Se pilló a la moza.
- No le diga así, hombre. Sí supo lo de Francisca.
- Marica, qué quiere hacer? Péreme, estoy cerca, ya paso.

Mientras esperaba a su mejor amigo, tecleó un sms. María Claudia se fue. Se cumplió tu deseo. y ahora?

3 de junio de 2010

UNA ENCRUCIJADA IX

Viene de acá

- Espérame un segundo, me baño, y vamos a comer algo. ¿Te parece? Le dijo ella mientras botaba el morral sobre la cama.
- Claro. Me parece delicioso. Dijo él mientras tecleaba en el celular.

Te extrañé todo el fin de semana. ¿Qué te hiciste?

Sin pensar que estaba violando un acuerdo de confidencialidad, abrió el morral negro y fue sacando una a una las prendas nuevas de su mujer, para echarlas en el cesto de la ropa sucia. Nada fuera de lo normal. O por lo menos un indicio que le ayudara a entender la frialdad de MaClau. Lo único fue que no encontró cepillo de dientes. Pero hizo caso omiso de ello.

Abrió la ducha. Mientras calentaba el agua tecleó rápidamente. Ya te extraño! Esto es imposible. MC
Se quitó la ropa, se miró en el espejo y al darse la vuelta, notó un par de marcas en su espalda, lo suficientemente evidentes como para mostrarlas en público. Mierda, pensó.

Se duchó, se arregló en un afán: jeans, camiseta, cola de caballo. Simple, sin mayores pretensiones. Juan Mario la seguía con la mirada. Ella cruzaba miradas con él y se sonreía. Como si le estuviera coqueteando. Y el pensaba en lo maravillosa que era "la flaca". Hace tanto, había dejado de llamarla así...

- Bueno lista!! Vamos. Muero del hambre.
- Bien. Qué quieres comer?
- Sorpréndeme.

Agarraron sus cosas y salieron en el carro. Llegaron a un restaurante que a esa hora aún permanecía abierto, pero que fue uno de los lugares que hacen parte de su historia, pero a los que no habían regresado, por aquello de la rutina.

- Hace tanto no veníamos acá.
- Cierto. Vamos a ver si aun recuerdas mi plato favorito.
- Wrap de quesocheddar y peperonni. Eso solo te puede gustar a tí.
- jajajajaj Claramente. Siempre te pareció terrible. Rieron juntos.

Comieron, hablaron, se contaron sus fines de semana. Más llenos de ficción que otra cosa. Juan Mario nunca confesaría que se la pasó los tres días haciéndole cacería a Francisca, porque literalmente desapareció el jueves en la noche. Y María Claudia no aceptaría jamás que pasó encerrada en un apartamento, con un tipo llamado Daniel, 2 años menor que ella, y que no hizo más que desatrazar millas perdidas en eso del sexo. Hacía tanto tiempo que no tenía jornadas tan intensas y particularmente deliciosas.

Llegaron a la casa. Juan Mario tuvo la maravillosa idea de destapar una botella de vino tinto. María Claudia aceptó. Se sentaron en la sala, uno al lado del otro. Brindaron por todos los motivos y por ninguno. Cada uno notaba en el otro algo extraño, pero no alcanzaban a entender el qué.

Cuando estaba a punto de agotarse la primera botella, Juan Mario se abalanzó sobre María Claudia, la besó apasionadamente, como si nunca nadie más hubiera existido. Ella correspondió. Venía con el autoestima arriba, sintinéndose única y divina. Era la dueña del mundo y por qué no? de esa situación también. Las manos comenzaron a tomar su rumbo, debajo de la ropa. La temperatura subió, el pulso se aceleró y la respiración se agitó.

Antes de que la desnudara, María Claudia recordó las dos marcas en su espalda.

- Hagamos algo.
- Qué?
- Apaga las luces y pon música
- Ahora?
- Sí ya!!!!!!!!!!!!

Continuaron en su juego previo. Reconociendo rincones casi olvidados que habían sido abordados por otros. Sintiendo de nuevo juntos. Exagerando un poco. Ella arañaba y mordía. Él seguía el juego. Ella sabía que Juan Mario no la descubriría. Juan Mario pensó que María Claudia creía que ella era la única mujer de su vida.

2 de junio de 2010

FIX YOU - COLD PLAY

En estos momentos de desvelo, en los que el trabajo y la gripa no me dejan dormir, suena en random playlist una serie de canciones. Pero precisamente esta me hizo sentir que debía compartirla con ustedes. ¿A quién no le gustaría oir estas palabras cuando nos sentimos miserablemente solos? ¿O increíblemente tristes? ¿O maravillosamente decepcionados? ¿¿O simplemente cuando creemos que las cosas no nos salen bien??? O incluso cuando todo está bien, pero es bueno saber que que alguien está dispuesto a "Fix Me"... No creen?




When you try your best, but you don´t succeed
When you get what you want, but not what you need
When you feel so tired, but you can´t sleep

Stuck in reverse

When the tears come streaming down your face
When you lose something you can´t replace
When you love someone, but it goes to waste

Could it be worse?

Lights will guide you home
And ignite your bones
And i will try to fix you

High up above or down below

When you too in love to let it go
If you never try you´ll never know
Just what you´re worth

Lights will guide you home
And ignite your bones
And i will try to fix you

Tears stream down your face
When you lose something you cannot replace

Tears stream down your face
And i...

Tears stream down on your face
I promise you i will learn from the mistakes
Tears stream down your face
And i...

Lights will guide you home
And ignite your bones
And i will try to fix you

1 de junio de 2010

UNA ENCRICIJADA VIII

Viene de Acá

Como odio las instrucciones de seguridad. No entiendo cómo las azafatas pueden repetir y repetir esta retaíla todos los días de su vida, quien sabe por cuantas veces seguidas. Estas instrucciones deberían darlas antes de subir al avión y a aquellas personas que no puedan certificar un viaje previo. Yo llevo muchos. Me los sé de memoria. Es más, podría ser la azafata que dicta en un tono inverosímil todas las órdenes de "seguridad". Bah... No estoy de ánimo para esto.

Abrochar el cinturón de seguridad... Lo único que logro hacer es recostarme en la silla y mirar hacia la ventana. Qué Lindo atardecer!!!! Hace tiempos no me tocaba uno así. Buena hora para salir de Medellín en avión... a pesar de las instrucciones de seguridad del vuelo.

Estoy contrariada. Necesito pensar. Estos tres días se pasaron tan rápido que solo las sensaciones se apoderaron de mi cuerpo y de mi mente. ¿Y ahora? María Claudia ¿sí es hora de pensar en esto? ¿Por qué no pensaste antes? ¿Y ahora?, no es la pregunta.

Existen varias posibilidades. O me olvido de que esto pasó, borro el número de Daniel, y todo queda saldado con Juan Mario. No es venganza, pero se siente tan bien. Pero, ¿Y Dan? ¿No volverlo a ver? Igual debo volver a Medellín una vez al mes. Ahí viene la segunda posibilidad. No digo nada, pero sigo viéndolo esporádicamente. Al fin y al cabo, quién sabe cuánto tiempo Juan Mario lleva con la Francisca esa. Bueno, pero es implica un desgaste, mentiras... Lo que nos lleva a la tercera opción, dejo a Juan Mario y vemos a ver qué pasa con el resto. Al final de cuentas, él me traicionó primero.

A ver si algun día puedo dejar de lado tanta racionalidad. De verdad me gusta Daniel. De verdad, de verdad. Recuerdo sus besos, sus caricias. La forma cómo me miraba. En qué momento dejamos de vernos así con Juan Mario. Como que todo ese encanto se va muriendo con la cotidianidad. Con los pasos medidos, con los besos automáticos de despedida por las mañana. Con dormirnos sin abrazarnos. Dónde dejamos todo lo que nos hacía sentirnos especiales y queridos por el otro. Bueno, ahora no es que yo no lo quiera. Pero es como si todo el amor se ocultada en una capa cada vez más gruesa de polvo, porque ambos olvidamos limpiarla. Y nos acostumbramos a ella... tanto que no hacemos lo más mínimo por remediarlo.

Ahora. ¿Quién es el culpable de esto? ¿Francisca, Daniel? ¿Juan Mario? ¿Yo misma?

Media hora de vuelo no es nada. Y me pesa menos la consciencia que el morral con las 3 camisetas, el jean y la ropa interior que compré para pasar el fin de semana. Daniel me pidió que dejara todo. Pero me tocaba regresar, como si nada. Como si todo fuera fortuito.

Qué frío hace!!! Se me había olvidado como era bajarse de un avión en Bogotá a las 7 de la noche un domingo. A lo lejos lo veo. Sonríe, Sonríe.

- Hola!!!
- Te extrañé mucho estos días.
- Nah. No te creo nada (Si me abraza un instante más, me ahogo, tan raro, desde cuando tan amoroso)
- Tú sabes que más de dos días es una eternidad para mí (Qué abrazo tan frío)
- Estaba bromeando, bobo!!! Vamos a Casa. Tengo frío
- Si vamos y nos calentamos (Y ahora, ¿qué me invento?)