11 de julio de 2010

PUTA VIDA

De reojo vio como puso el dinero sobre la cama con cierto dejo de desprecio. Ya no era como antes, que se iba complacido, casi que feliz.  Él era su cliente desde hace 3 años. El más regular, el más cariñoso. Su favorito. Pero esta mañana, algo había cambiado. Eso es que me estoy haciendo vieja, pensó mientras se levantaba para darse una ducha.

Ese era un tema en el que no pensaba casi nunca, pero al ver la cara de C -nombraba a sus clientes con una letra- el miedo se apoderó de ella. Dejó el agua caer por su espalda por un rato largo. Quería llorar, pero desde hace años las lágrimas habían desaparecido de su vida. Era como si se hubieran secado.

Volverse vieja implicaba muchas cosas para ella. Bajar la "tarifa" y por ende, cambiar el tipo de clientes. Hasta ahora podía ser selectiva, y rechazar a los que no encajaban en su gusto. Gordos, bajitos, sucios... Había una serie de restricciones. Pero al volverse vieja, esto acabaría. Tengo que hacer algo, se dijo.

Salió de la ducha, y mientras se secaba frente al espejo, analizó todo su cuerpo. Ya las tetas no estan tan paradas como antes... Y el culo... hasta estrías tengo. No vale de nada el ejercicio, las cremas, cuidarse... Es definitivo, tengo que hacer algo.

Mientras se vestía, sonó el celular "G", decía. Aló? Claro, esta noche nos vemos. Mi apartamento o el hotel de siempre? Si la vez pasada fue acá. Perfecto allá nos vemos a las 8.

Con dos clientes al día era suficiente para pagar su apartamento, sus gustos y mandarle plata a su mamá para sus hermanitos, incluso ahorraba para cuando se volviera vieja y se retirara del negocio, en el que había iniciado a loas 17, apenas salió del colegio. Es que los 30 me han pegado duro, seguía hablando consigo misma. Trece años en este tema. Creo que ya es hora.

Durmió el resto del día. Se despertó a tiempo para comer algo, arreglarse y salir a su cita de la noche. Iba despampanante. Si estos serán mis últimos días... toca asumirlos con dignidad.

Salió del edificio con el paso firme con el tiempo suficiente para hacer el recorrido a pie. Estaba oscuro y hacía frío, pero hay días en los que es mejor caminar. Cuando faltaba una cuadra para llegar al lugar pactado y pocos minutos para la hora del encuentro, apresuró el paso, no miró a ambos lados. Lo último que sintió fue un golpe en todo su cuerpo, y cómo todo se fue apagando.

Del carro bajó "G", quien al verla susuró Puta Vida! Pobre Karla. Se arrodilló, le cogió la cabeza y le dio un beso en la frente. No te preocupes por mí, es mejor así! Cerró los ojos, y así vio G morir a su puta favorita.

10 comentarios:

  1. Muy fuerte!
    Ella decidió como vivir su vida, aunque seguramente no era como esperaba que terminara

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  2. la vida de miles de sorpresas... decisiones se toman todos los dias, sean buenas o malas, y esas mismas nos conducen al final de esta obra de teatro llamada vida.
    buen post.
    es lindo medio volver por estos lados y leer algo tuyo!!!
    Ich liebe dich Meister

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  3. ¡Excelente! Cuando nos convertimos en lo que hacemos corremos un gran peligro: que cuando llegué el día en que no lo podamos hacer más, nuestra vida pierda el sentido.

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  4. uffffff me mataste, que buen final.
    un abrazo

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  5. Que duro eso...! :O Hay momentos en que quisiera que me dieran un golpe de esos y ya...! Esos momentos cuando uno siente que ya todo se ha acabado y no tiene sentido...

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  6. ay la mataste si haber sido feliz nunca! :(

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  7. Bueno este post podría ser la visión de la puta de Pedro Navaja, aunque en la historia de Blades ella es una callejera, y muere de una puñalada, en esta historia que muestra el nuevo tipo de trabajo de las cortesanas. Literatura urbana dirán los especialistas. Les regalo la letra de Pedro Navaja, leerla es diferente a escucharla...
    Pedro Navaja
    Ruben Blades
    Por la esquina del viejo barrio lo vi pasar
    con el tumbao' que tienen los guapos al caminar,
    las manos siempre en los bolsillos de su gabán
    pa' que no sepan en cuál de ellas lleva el puñal.
    Usa un sombrero de ala ancha de medio lao'
    y zapatillas por si hay problemas salir volao',
    lentes oscuros pa' que no sepan qué está mirando
    y un diente de oro que cuando rie se ve brillando.
    Como a tres cuadras de aquella esquina una mujer
    va recorriendo la acera entera por quinta vez,
    y en un zaguán entra y se da un trago para olvidar
    que el día está flojo y no hay clientes pa' trabajar.
    Un carro pasa muy despacito por la avenida
    no tiene marcas pero toos' saben ques' policia uhm.
    Pedro Navaja las manos siempre dentro 'el gabán,
    mira y sonríe y el diente de oro vuelve a brillar.
    Mientras camina pasa la vista de esquina a esquina,
    no se ve un alma está desierta toa' la avenida,
    cuando de pronto esa mujer sale del zaguán,
    y Pedro Navaja apreta un puño dentro 'el gabán.
    Mira pa' un lado mira pal' otro y no ve a nadie,
    y a la carrera pero sin ruido cruza la calle,
    y mientras tanto en la otra acera va esa mujer,
    refunfuñando pues no hizo pesos con qué comer.
    Mientras camina del viejo abrigo saca un revolver, esa mujer,
    iba a guardarlo en su cartera pa' que no estorbe,
    un treinta y ocho esmithanhueson del especial
    que carga encima pa' que la libre de todo mal.
    Y Pedro Navaja puñal en mano le fue pa' encima,
    el diente de oro iba alumbrando toa' la avenida, ¡se le hizofacil!,
    mientras reia el puñal le hundía sin compasión,
    cuando de pronto sonó un disparo como un cañon,
    y Pedro Navaja cayó en la acera mientras veía, a esa mujer,
    que revolver en mano y de muerte herida ahí le decía:
    "Yo que pensaba 'hoy no es mi día estoy salá',
    pero Pedro Navaja tu estas peor, no estas en na' "
    Y creanme gente que aunque hubo ruido nadien salió,
    no hubo curiosos, no hubo preguntas nadie lloró,
    Sólo un borracho con los dos cuerpos se tropezo,
    Cojio el revolver, el puñal, los pesos y se marchó,
    Y tropezando se fue cantando desafinao'
    El coro que aqui les traje y da el mensaje de mi cancion.
    "La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida" ay Dios...
    pedró navajas matón de esquina
    quien a hierro mata, a hierro termina
    La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida ay Dios...
    Valiente pescador, al anzuelo que tiraste,
    en vez de una sardina, un tiburón enganchaste.
    La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida, ay Dios
    Como decía mi abuelita, el que último rie, se rie mejor....

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  8. Tremendamente fuerte! Excelente comienzo!

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