23 de septiembre de 2010

DE VIAJES Y BALLENAS

Soy un desastre pensando en viajes. Casi nunca paseo, a menos que literalmente, me armen el viaje. Y de no ser por Camilo Andrés, no hubiera vivido una de las experiencias más maravillosas de mi vida. Fui a Gorgona, vi las ballenas jorobadas saltar en el mar e incluso, descubrí el encanto de usar botas pantaneras.

Hace un año, Cami me había dicho "Vamos a ver ballenas" pero por asuntos logísticos y de descoordinación -sumado a un poco de ignorancia- no logramos hacer el viaje. Pero este año, en medio de un impulso casi que demente, con una llamada a aviatur organizamos el viaje. 10 días teníamos para cuadrar todo, y vaya que fue un drama: Permisos de oficina, vacunas de fiebre amarilla y tétano, corriendo logramos hacer todo. Me estresé y varios de mis amigos fueron testigos de mis llamadas neuróticas preguntándoles sobre el viaje.

No tenía ropa de playa, entonces Andre contribuyó con unos vestidos, Andrea con las gafas de sol, y corriendo compré vestidos de baño. Soy niña, hasta para ver ballenas hay que estrenar, no?

Llegó el día. Superados todos los impases, sucedió lo que no le pasa a nadie -o por lo menos a ningún conocido-: me dejó el avión. Yo insistí en que viajáramos el miércoles por la noche y no el jueves a las 6:00 am... Algo me decía que el madrugón no me convenía y tome!!! Lloré, no se imaginan cuánto de solo pensar que podía perder la conexión a Guapi. Mi compañero de viaje se embarcó y no fue capaz de detener el avión por 3 mins para que yo llegara -que no se note que aun creo en milagros... Ilusa-.

Total, logré salir de Bogotá en el vuelo siguiente a Cali. Llegué y con los ojos hinchados de tanto llorar y echa un completo desastre. Ya no había lugar para la tristeza. Estábamos a poco tiempo de llegar.

Nos trepamos en el segundo avión a Guapi, desde donde agarraríamos una lancha a Gorgona. En el pueblo, nos tenían una muestra gastronómica, y ¿adivinen? Eran Mariscos... Y yo bien alérgica... Claramente Cami comió doble. Tomé varias fotos en el pueblo sobre el río que lleva el mismo nombre; compramos cepillo de dientes y unas bolsas para la basura. Nos montamos en la lancha, viajábamos con un fotografo de El Tiempo, llamado Filiberto y con un grupo de franceses -una familia-.

Yo no cabia de la emoción. Ya había preguntado 250 millones de veces si las ballenas se veían, si sí brincaban... yo como que no creía que las iba a ver de cerca.

En fin, durante el viaje en lancha dormí -quienes me conocen saben que me duermo en cualquier parte-, me dio hambre y Cami me dio galletas. Tomé más fotos y pensé mucho en cómo sería morir ahogada en el mar o que la lancha se varara... Sorry, pero no he podido perder esa costumbre.

Llegamos a la isla y oh sorpresa!! No había sol!!! Y como la ignorancia es atrevida y las fotos de las revistas muestran arena blanca, mar azul y sol resplandeciente, pues yo le creí al photoshop y no hice la relación de: Gorgona+Pacífico+Selva = Cielo nublado + lluvia. Y yo pensaba en mis vestidos divinos de clima caliente. Así o más!!! Pero al ver los primeros micos, se me olvidaron las ganas de sol.

Igual el ánimo seguía arriba. Llegamos, nos instalamos y nos arreglamos para el primer avistamiento de Ballenas, que no fue muy afortunado por las ballenas, porque no saltaron -pero sí las vimos-, pero a salida en lancha se pagó porque vimos un León Marino que no se ven nunca en la zona, debido a que no son nativos, osea que el man se perdió de su manada y andaba todo solito por ahí. Recorrimos la isla en lancha, mientras nos contaban cosas de las ballenas e incluso que hay un momento del año en que el mar baja tanto que se puede caminar entre Gorgona y Gorgonilla -una islita que queda en frente donde solo anidan pájaros-.
En la noche, cena y me dio frío!!! De regreso al cuarto, vimos la primera culebra!!! Creo que Cami se murió por dentro, pero no dijo nada. Era como cafesita y delgadita... hasta chévere se veía. No saqué la cámara por la noche así que se las debo.

Solo fue que me acostara a dormir y comenzara a llover. Pero llovía a cántaros. Eso rompía todos los esquemas... Llovió toda la noche.

A la mañana siguiente seguía lloviendo. Teníamos que estar a las 8:30 listos para la caminata por la isla. Claro, todo se atrasó porque dejó de llover tipo 7:30 y arreglarse toma tiempo!!! Claro, me puse vestido, gafas y tocó estrenar la bota pantanera, y la amé!!! No se imaginan lo bueno que es caminar entre barro, culebras -no eran tantas solo exagero- árboles y animales varios y no estar perocupada porque se encharcó el pie!!!

Caminamos mucho y en el recorrido, nuestro guía nos contaba cada planta, cada animalito y cada historia de la isla. En un momento en el que íbamos por la playa y no por la selva, comenzaron a saltar las ballenas!!! Eras muchas y asumo que estaban coqueteando! Casi muero, casi lloro, se me erizó la piel. Duramos un tiempo largo viéndolas jugar, saltar echar agua por el lomo -perdonarán la ignorancia pero no sé cómo se dice científicamente-. Ya se había pagado el viaje para mi. Seguimos caminando otro rato y llegamos a una playa linda y nos bañamos en el mar por fin.

Nos regresaron en lancha... pero no vimos más ballenas.

Almuerzo, ducha y recorrido por la Cárcel. Y sin entrar en tantos detalles, uno no termina de comprender cómo un ser humano puede proporcionarle tanto dolor y sufrimiento a otros. Nos contaron la historia de las atrocidades y salí de ahí echa trizas, agotada.

Sábado: el plan era buceo. Había que estar temprano. Pero los "señores" buzos no llegaron nunca. Osea nos dejaron PLANTADOS y eso casi nos arruina el día. Nos dedicamos a caminar, a tomar fotos y yo intentaba sacar del mal genio al Dr Camilo Andrés, quien en modo fiera es algo -solo algo- aburridor. Hacia el medio día nos encontramos con una española, un poco amargada, y el amigo fotográfo y jugamos cartas un rato, luego nos bañamos en la piscina de agua dulce, tomada de un riachuelo que baja hacia el mar y ahí Cami volvió a sonreir. Definimos almorzar e ir a caretear, para luego ir a avistar ballenas en lancha de nuevo.

Divino el fondo del mar. Vi muchos peces, de colores, grandes pequeños, con caras de bravos y me picó una agua mala!! Pobre de mi, pobre de mi brazo. Pero tranquilos, que no me orinaron encima. Pero lo mejor de este tema es que si uno se sumerge en el mar, continene la respiración y se concentra, oye a las ballenas cantar. Ya... en ese momento podria morir ahogada, y sería el ser humano más feliz del mundo. S I M P L E.

Se acabó la careteada y fuimos a ver ballenas. Casi que no las vemos saltar desde el bote. Pasaban las horas, el sol comenzaba a ocultarse y las señoritas pasaban por el lado nuestro y no saltaban. No se imaginan el nivel de frustración al saber que se acaba el viaje y que no saltan las ballenas como lo esperas. Comenzó a subir la marea y yo comencé a sentir pavor. ¿¡Qué tal que la lancha se volteara!? Y toda esa serie de ideas macabras que se atraviesan por la cabeza de uno en esos momentos.

Pero al comenzar a lo lejos a ver saltar las ballenas, el miedo desapareció y me regresó la sonrisa a la cara!! No se imaginan lo impresionante que es.

Violamos una de las normas de la isla, estar en tierra firme a las 5:00 pm. Nosotros por andar de cambamberos viendo saltar un ballenato, nos quedamos en el mar hasta las 6:00 pm... menos mal no echaron al guía!!! :D Se acababa el tiempo y yo no quería regresar!!! Dieron las 9:00 pm y comenzó a llover como siempre. a las 5:30 había que estar listos para salir de nuevo hacia tierras continentales. Y eso hicimos. el lunes llamaba el deber... Nada que hacer, el sueño terminaba.

Nos montamos en la lancha los mismos que habíamos iniciado el viaje el jueves y resignados mirábamos por las ventanas para lograr ver más ballenas y sí... en el horizonte un par dio un par de brincos de despedida.

Me llené de melancolía y guardé con llave en mi cabeza los mejores momentos del viaje. Y hoy, me muero de ganas por volver!!!!

6 comentarios:

  1. Que bueno que disfrutaron el paseo mis ballenatos!!!!

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  2. Naty que paseo tan delicioso!!

    Algún día seré "grande y fuerte" e iré.

    Un abrazo

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  3. Llevo soñandome este viaje por ahi dos años. Cuando estuve en el Amazonas era igual "y si se ven los delfines?" "a q horas es mejor?" "Saltan?" "salen todos los dias".. y tin el primer dia no me salieron!!!
    Que delicia de viajeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee yo quieroooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo...
    guardalo en tu corazon con seguro, para que nunca se escapen. Los recuerdos y al vida que te dio el viaje.

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  4. Leyendo levante los pies no fuera que apareciera esa culebra que vieron. Que viaje tan vivido, espero que tanta agua de mar no friegue algún conector en el PC :D

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  5. Colombia es un país que tiene muchas cosas bonitas e interesantes para conocer y experimentar, lamentablemente nos dejamos deslumbrar fácilmente por otras cosas que en comparación muchas veces no sin igual de chéveres, que ruco que hayas vivido esa experiencia natural y que ojalá se repita y si te puedo acompañar mucho mejor. Ah y se llama espiráculo el orificio respiratorio de la ballena y los delfines ^_^

    Un besote Naty.

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  6. Eso es sencillamente hermoso!!!!
    que bueno que la pasaron súper bien!!!

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