27 de octubre de 2010

REGÁLAME TUS MAÑANAS

La vio a lo lejos entre la gente. Se sintió atraído de una por ella. Le parecía entre inocente y ruda, entre flaca y gorda, entre churra y no tanto. Era como el punto medio de todo. Así como le gustaba: balanceado. Ella era una mujer algo torpe. De esas que no tienen conciencia de sus gestos, de sus caras, porque son tan espontáneas que el autocontrol de sus movimientos no es una posibilidad. Pero sus ojos eran capaz de decirlo todo y con eso lograba casi todo.

Él tenía maestría en hacerse notar y funcionaba. Por eso no fue difícil que la chica de los lindos ojos se fijara en él. Lo vio, lo analizó de arriba a abajo y poco le importó que lo notara. Comentó con sus amigas, ellas hicieron lo propio sin disimular. Ellas sabían bien que la mejor técnica era intimidar al tipo para ganar un poco de terreno.

Para él era claro. Así que llamó al mesero. Un trago para la rubia de vestido negro y zapatos rojos. Cosmopolitan era lo que estaban tomando, así que uno de esos sería. Lo recibió sin pensarlo dos veces. Bolígrafo y servilleta fueron sus cómplices. Gracias. Vas a venir o me vas a mandar razones con el mesero toda la noche.

Eso era precisamente lo que él esperaba. Y ella obtuvo la reacción deseada. Se encontraron en la mitad del camino. Ella caminó como si nada, característico. Él sacó pecho y pensó muy bien su primera frase para lograr engancharla.

- Lástima que aquí no se baile, porque no podría poner tu cuerpo contra el mio.
- Lástima que aquí no se baile, para que intentaras poner tu cuerpo contra el mio y yo bajarte de la nube.

Hablaron hasta que se quedaron prácticamente solos. Sus amigos, los supuestos 'solidarios' se habían ido despidiendo uno a uno, y al par no le importó. Hacía muchos años que no hacían click con alguien tan rápido. Eran diferentes, pero tan parecidos... Y eso les encantaba.

- Señores, disculpas, es hora de cerrar. Esta es su cuenta.
- Claro.Y pagó todo.

Quedó descrestada. Ya los tipos estaban acostumbrados a que todo era miti-miti, que para ella era extraño que alguien pagara.

- Gracias, no me lo esperaba. Creí que los caballeros se habían extinguido.
- Cierto. Solo existimos cuando lo amerita. 
- ¿Y eso cuando es?
- Cuando nos topamos con la princesa perfecta.

No pudo ocultar su sonrisa. La derritió. Su sonrisa le fascinó. Ya en este punto no sabían quien había conquistado a quien, o quién había salido vencedor en la guerra de géneros. Ya el trofeo de llevarlo o llevarla a la cama no era de nadie, pero era de ambos.

- ¿Tu casa o la mía?
- Ese pedazo de la noche me correspondía a mi.
- ¿Según qué película?
- La mia.
- Pues acostúmbrate a andas con una mujer que va un paso adelante.
- Me encantaría acostumbrarme

La casa de él fue el destino. Habían tomado lo suficiente para tener el calor en la cabeza y entre las piernas. Durante todo el recorrido no hizo más que mirarla. Ella no hizo más que sonreir. Dios! qué piernas, que boca, que ojos!!! Por dios... qué manos, qué boca, cómo huele... Pensaba el uno del otro.

Parqueó el carro, se zafó el cinturón y sin pensarlo dos veces, se lanzó sobre ella. Puso sus labios sobre los de ella y se dieron un beso interminable, de esos que comienzan lentos, aceleran, en los que se muerden, se miran y vuelven a comenzar... Él pasó su mano por la espalda. La acarició de arriba a abajo. Ella lo agarró por la nuca. No querían soltarse.

Vidrios empañados... demasiadas ganas, y un carro grande pero incómodo.


(Ponga play ya, y siga leyendo)



Les costó separar sus bocas, sus cuerpos. Se bajaron. En el ascensor, sin importar la cámara de seguridad, volvieron a iniciar los besos, esta vez de pie, uno frente al otro. 

- ¡Qué alto eres!
- ¡Qué churra eres!

Pasó su lengua por la oreja, por el cuello. Puso mano bajo su cabello, la otra fue bajando hasta el culo. Doce pisos subieron, suficientes para incrementar las ganas y estar casi listos. Torpemente caminaron por el pasillo. Entraron al apartamento, y a oscuras él metió la mano entre su escote, bajó la lengua por el cuello, por el pecho. Ahí se detuvo, y entendió que iba camino al cielo.

Ella, iba zafando la correa, los botones, la camisa... todo... Manos ágiles. Al tiempo comenzó a gemir. Él entendió que iba por el camino correcto.Metió una mano entre sus piernas. Sintió la tanga diminuta. Ojalá sea roja, pensó. La jaló, y si, efectivamente roja, match perfecto para los zapatos. Es más que perfecta. Iba a explotar.

Bajó los jeans con todo y boxers. En ese momento estaba muerta de ganas. Que lo haga de una vez!!!, pensaba. Lo agarró por el culo, se apoyó contra la pared, y lo trajo hacia su cuerpo.

- ¿Esta era tu idea de bailar?
- Pero no me bajaste de la nube.
- Al contrario apenas te llevo hasta allá...

Se comieron no solo a besos. Sudaron juntos, rieron, se mordieron, se agarraron... hasta que terminaron juntos. Era casi el amanecer y a ninguno le importó. Ella se volteó. Él admiró su perfecta espalda. La acarició y le dijo:

- ¿Te quedas?
- ¿Quieres?
- No tendría la necesidad de preguntarte. Apenas va a ser sábado.
- Te dije que te acostumbrarías.

Y desde ese día ella no volvió a salir de su apartamento, y él sonreía de saber que era el dueño de todas sus mañanas.


16 comentarios:

  1. me encanta la cancion ;)

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  2. Mientras lo leia deseaba tanto que algo asi me sucediera algun dia... como siempre sobrada!! xD

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  3. Te amo... así estés con el equivocado...

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  4. Me recuerda mucho lo que aveces vivo

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  5. Derretirse porque pago una cuenta? pffff a mi no me ha pasado nunca y siempre termino pagandolas

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  6. Excelente!!
    Como extrañaba estas historias carajo!!!!
    Obviamente....La canción es perfecta!

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  7. Tuitere_sinjeta10/27/2010 5:36 p. m.

    La excitación de un encuentro furtivo,el riesgo infinito que calienta las hormonas,el descontrol y el choque íntimo de labios manos y piel, el caos y el climax juntos siendo dueños de una mañana. Buén texto Felicitaciones

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  8. Algo asi me sucedio y si desde ese dia segui alli por mucho tiempo pero como todo empieza tambien termina....fue una gran experiencia!!!!

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  9. divino... me encantó... el final se me pareció a http://elbayabuyiba.blogspot.com/2010/08/un-millon-de-besos.html

    Te quiero Naty
    Roo

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  10. Que buena historia y la canción está chévere.

    Como siempre, mil felicitaciones

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  11. Me topé con tu blog por twitter...cada vez me convenzo de que disfruto la gran forma de aprender a leer de todo.. y hoy.. me hiciste la mañana..! y la combinación con la rolita...bueno..! de primera..

    y así de fácil..ya soy fan. Hasta pronto!

    @kriptonvc

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  12. que bueno seria que nuestras fantasias fueran nuestra realidad, y que nuestra realidad no fuera sino escritos olvidados en el tiempo

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  13. No, que complementoo perfecto resulto esa cancion...
    Me encanto!

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  14. Me gustó mucho la historia, es una combinación perfecta de música y redacción que logra despertar la pasión. Felicitaciones.

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  15. que excelente historia, te hace divagar por miles de lugares!! me encanto

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