3 de noviembre de 2010

EL DÍA QUE CONOCÍ LA ENVIDIA

Para un concurso pedían que escribiera mi experiencia en las Redes Sociales... Este fue el resultado, sobre un tema que ya toqué en este blog, pero que aun no deja de sorprenderme... negativamente.

Siempre he sido una persona afortunada. Pero no solo he vivido de la suerte. Y a pesar de que he sido ’suertuda’, no he sido una boba con suerte -porque esos de que existen, existen-. Por el contrario, le he puesto un esfuerzo mayor al del promedio para lograr sostener y mejorar lo que me ha llegado por casualidad, suerte o por cuestiones del destino. Y mi entorno 1.0 ha sabido reconocer eso, y aquí estoy donde estoy, con el sueldo que tengo y haciendo con mi vida lo que quiero.

Como a muchos, me tocó guerrearla desde los 19 años en el mundo del periodismo, para demostrarle a todos mis colegas que no era una cara bonita más y que no necesitaba dárselo al subdirector o al político para poder ‘abrir noticiero’ y tener una larga vida en los medios. Las encuestas internas en RCN Radio indicaban -según el más optimista- que me echaban a los 15 días… Pero para sorpresa de todos, me quedé 3 años y medio, y me fui porque quise. El meollo del asunto es que llegué ‘palanqueada’ y con contrato laboral -no de prácticas- a trabajar en la redacción del noticiero, por encima de todas las practicantes que llevaban regalando su esfuerzo para algún día tener un contrato en la emisora. Seguro que la suerte de que mi papá conociera a Gossaín me puso en la redacción, pero fue mi esfuerzo constante el que me mantuvo.

Sin embargo, nadie en la redacción me hizo la vida imposible, ni me inventó polvos de esos que se tienen por favores o por noticias. Nadie atentó contra mi integridad. Digamos que a pesar de que podrían tener todos los motivos, NUNCA los carcomió la envidia.

Sigamos. He pasado varios trabajos en una vida laboral que acaba de completar 9 años sin cesar. Y solo una vez me tuve que enfrentar a una situación en la que me inventaron que yo era amante de mi jefe -que era una mujer en esa época y yo de gay poco-. El chisme fue inventado por una compañera de trabajo, en un intento desesperado por acabar con mi reputación y quedarse ella con mi cargo. Le salió el culo por la culata, y cómo más rápido cae un mentiroso que un cojo, ella quedó como un trapo y yo como una princesa.

Me han traicionado, como mi mejor amiga -llamada también Natalia- a quien alimenté y di posada en muchas oportunidades- quien luego de verme suspirar por un personaje, me lo gusanea, y se casa con él.

Afortunada… la cagada es que luego de casi 5 años, sigue hablando mal de mi, como si necesitara demostrar los motivos por los que se él casó con ella y no conmigo… Bueno, get a life… move on, que si hablamos de competencia, ella ya ganó, porque se quedó con el tipo… Pero que su baja autoestima no intente sentirse bien acabando conmigo. Es decir, next… sé feliz con tu marido y mi déjame tranquila.

Estos eventos hacen parte de una vida normal. Quizá me han pasado muchas cosas normales, que le sucedes a mujeres normales, dentro de una carrera de vida, algo exitosa. Pero desde que entré a TWT nunca, óigase bien, N U N C A había sufrido, vivido y testificado tales ataques de envidia colectiva- sí de esa envidia que mata y carcome-. Entonces digamos que LA experiencia que he tenido en las redes sociales, es haber conocido la envidia. Envidia de la mala, envidia del chisme, envidia que destruye.

Y claro, no es que uno deba sentirse mal por lo que dice una serie de personas que uno ni conoce. El punto no es si mi autoestima se ha disminuido en uno o dos puntos -obvio no- por cuenta de los comentarios mala leche… O si voy a dejar de subir fotos de mi vida, porque la manada de resentidos que abundan se van a delicar -obvio tampoco-. El punto, y es lo que me sorprende es cómo mi TL se ha ido convirtiendo en una sucesión de comentarios mala leche, muchos de esos que nunca se me ocurrirían.

Es decir, cuando uno creía que lo había visto todo viajando al chocó y viendo como los niños de la liga de canotaje de ese departamento, literamente se desmayan entrenando porque no tienen qué comer -y aun así siguen siendo deportistas, o cuando uno viaja al oriente antioqueño y ve como una madre a la que me masacaron sus hijos es capaz de perdonar a los victimarios, sentarse en la misma mesa e incluso compartir su comida, se sorprende de la poca capacidad que tienen muchos de los twitteros para no desearle el mal ajeno a alguien que declara ser feliz en su TL.

Desde que entré al mundo de las redes sociales he visto como la gente se levanta con el ánimo de joder al otro que quizá es un poco menos miserable. Cómo la gente cae bajo y se revuelca en la mierda de los otros y la desgracia ajena, para celebrarla, simplementa para no mirarse a sí mismo y quizá entender que su vida es algo más que una porquería.

Haber entrado en las redes sociales me está ayudando a entender -y esta era una lección pendiente- que la gente es buena hasta que se siente ‘amenazada’ y que NADIE -solo aquellos que te quieren- se va a alegrar por tus logros. También TWT me enseñó que efectivamente vale más malo conocido que bueno por conocer y el valor de expresiones como “ten una vida” o “move on”… Y que definitivamente me hizo dar cuenta que los valores se aprenden en casa y que la gente es más miserable de lo que aparenta.

Cuando entré a TWT, ese día conocí la real cara de la envidia

11 comentarios:

  1. Solo leyendo , sin participar activamente , solamente siguiendo tls es tan obvio que la clase de personas que utilizan esos medios para ofender y ser agresivos con los demas no tienen una vida y se desahogan con insultos , facil facil si no twitean con rencor corren el riesgo de morir envenenados en su propia bilis , horrible. El promedio de estos personajes , no solo no tienen vida sino que con estas acciones claman por atencion y demuestran su soledad y amargura , triste pero cierto .

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  2. aich duro pero cierto, como alguna vez lo dije en un post tambien.. lo que demuestra TWT es que en la vida real existen esas personas sino que no habiamos tenido la desgracia de conocerlos, bueno asi son las redes sociales, y por lo menos en mi vida 1.0 disfruto no tener que compartir con esa clase de personas, simplemente vivir mi vida, y bueno en mi TL ya no existen esa cosas porque para mi es como no verlas.
    Mi querida Naty espero mis chocolates, y ojala me los puedas entregar en Bogota.

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  3. ¡Dios mío! Definitivamente esta fue la mejor cachetada que he visto en la vida 2.0...Sin intensiones de ofender a nadie, sin ninguna ambición (obviemos por un momento lo del celular) Pero se ve tan sincera... Qué tristeza para aquellas personas que se sienten bien echandole tierra a otro, humillando a otra persona, porque no son capaces de que por sus propios talentos consigan las cosas ¡Pero qué va! El único talento al parecer es ese, arruinarle la felicidad a otro...

    Me gustó mucho, señorita Naty. Esto es realmente cierto y todos hemos sido testigos.

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  4. Realmente uno en el mundo 2.0 conoce cosas y personas que uno nunca conoce en el 1.0 Hace poco me pregunto mucho sobre como actuamos las personas en el 2.0 y que tan auténticos somos en ambos mundos. Ahora, solo queda tomar lo bueno del 2.0 y bueno seguir en esa red que uno quiere vivir, y que disfruta sin llegar a molestarse por lo que otr@s lleguen a hacer en esos medios, lo importante es no estar rodeado de esas personas en el 1.0 :)

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  5. naty cual era esa natalia!??? no me entere nunca!!!
    love u!
    Dany

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  6. Natalia, para mujeres de tu calidad, lo mejor es salir de este país donde la envidia es un virus.
    Tu relato engancha, no quiero uno dejar de leerlo porque lleva una suavidad como de olas en su narración, es como si hablaramos contigo mirandonos a los ojos.
    Donde dejo mi voto?
    Lourdes Maria Celia (conocida de tus padres a quienes aprecio)

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  7. Naty te regalo esta fàbula porque siempre brillas:
    Cuentan por ahí que cierto día una serpiente empezó a perseguir a una Luciérnaga.

    La pobre luciérnaga trataba de escapar rápidamente, tenía bastante miedo; pero la feroz serpiente que la perseguía no estaba dispuesta a dejarla vivir.

    Voló velozmente por un día, pero atrás de ella seguía la serpiente. Voló rápido otro día, y la continuaban persiguiendo. Otró día más, y ahí estaba su perseguidora.

    Ya cansadísima, la luciérnaga se detuvo y le preguntó a la serpiente:

    ¿Acaso te alimentas de luciérnagas?
    No

    ¿Hice acaso algo que te lastimara?
    No

    Entonces, ¿Por qué deseas terminar conmigo?
    - Porque no soporto ver que brilles.....SssSsSsSsSsS!!

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  8. yo no he experimentado ese nivel de envidia, afortunadamente...
    pero siempre hay que ponerle las buenas energías a todo tipo de comentario y reírse de aquellos que lleguen y fuerte, aunque en algún momento nos saquen la piedra...
    solo hay que dejar que la envidia viva, se reproduzca y muera; porque se alimentará de todo lo que le das, y si le das poco más rápido morirá.. y tu renacerás y volverás a ser feliz :)

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  9. Es realmente tétrico levantarse en la mañana y ver que hay en el TL miserables que entran como desconocidos a joder por joder a las personas que nunca conocerán y que SI valen la pena !!!

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  10. bueno, yo he sido testigo de esas cosas que cuentas... Pero "afortunadamente" no lo he vivido en carne propia, mi experiencia especialmente con TWT ha sido totalmente diferente, sé y eso es obvio, que no soy monedita de oro para caerle bien a todo el mundo, pero aparte de uno que otro pendejo haciendo alusión a atributos físicos (ya sabes cuales, quienes y con qué comentarios) no me ha pasado mayores cosas, aparte de haber conocido mucha gente valiosa (entre ellas vos).

    Un abrazo

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  11. Tuitere_sinjeta12/02/2010 2:29 p. m.

    Yo llevo poco tiempo en TWT y hasta ahora he conocido gente muy amable, pero se que somos un grupo de máscaras que escriben al unísono y muchas de ellas sacan sus demonios para estallarlos contra quién sea y esto hace que se vea lo que vemos a diario.
    Me encantó este relato notablmente salido de tu sinceridad eso dice mucho de ti !!

    Un abrazo !!

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