31 de diciembre de 2011

Termina el año

Se acaba el año. Faltan 11 horas y media para que todos estemos abrazándonos y deseándonos un feliz año al son de canciones como faltan 5 pa' las 12*. Algunos llorarán de la felicidad, otros por las pérdidas. Algunos pensarán que menos mal se acaba el año, otros sentirán miedo de lo que viene.

Unos pedirán deseos, usarán panty amarillo o correrán por su cuadra con una maleta. Otros simplemente tomarán champaña o whisky y mirarán a lo lejos pensando qué vendrá con el nuevo año.

Yo seguramente me comeré 12 uvas, tomaré champaña y me zamparé embutida una naranja. En ese orden, pediré 12 deseos, la champaña no sé pa qué sea y con las pepas de la naranja preveré mi situación económica (a más pepas, más plata dice el agüero).

Este fin de año es otro más en el que no estaré con mi hermanita -que vive en Alemania- y no estaré con mi novio. Seguro pasaré con mis padres y mi hermanito, compartiré con mis abuelos y mis tios de parte de papá. Finalizaremos con los amigos de mis papás en su casa. Dormiré temprano.

Antes de eso, habrá una discusión en mi casa: mi mamá no quiere ir donde mi abuela, porque se aburre, mi papá siente que tiene que pasar con su mamá. Luego de un rato de argumentos, puede ser que cada uno escoja un lugar diferente y terminemos partidos en dos. (Mañana les cuento en qué quedó todo).

A las 12 de la noche colapsarán los teléfonos, llegarán miles de mensajes en cadena deseándote lo mejor, e incluso se colará algún sms de un número que no conoces. Mañana, habrá guayabo, o no. Y nos despertaremos con el sentimiento de que todos es diferente, pero sigue igual, y muchos se preguntarán, ¿será que solo cambió un número?



!Feliz año!
!Que el 2012 venga con solo cosas buenas para ustedes!


*Si no eres Colombiano, puedes escuchar la canción, aquí

30 de diciembre de 2011

Las cosas han cambiado

Aquí estoy en mi casa de Barranquilla, como todos los años al finalizar el año. Esta vez, fue particular. Pude estar acá para Navidad y Año Nuevo, cosa que no había podido hacer por cuestiones laborales desde hace varios años. Y si bien, habría podido decir esto sin necesidad de que pasaran varios años, esta vez me di cuenta de que las cosas han cambiado.

Ya mis primas no viven acá, o tienen sus propias familias, lo que lleva a que yo sea casi que la única de mi generación que vaya a las reuniones familiares, compuestas ahora por niños y niñas hasta los 15 años y  adultos que superan los 50 años; y primas que ya son madres encargadas de sus hijos.

Mami, Papi, Yo y mi Hermanito Cheby. En orden. Los quiero.
Las conversaciones entre primas quedaron atrás. Las coreografías montadas entre todas, ya no existen. Solo quedan reuniones entre adultos hablando de política, fútbol y recuerdos y una prima de 30, soltera que juega con sus primitos a las cosquillas o a tomarse fotos.

Pero hay algo que no cambia: la energía de mi mamá y la música de mi papá. Ella se encarga de liderar la reunión familiar, coordina la comida, la cuota del trago... Además llega, sirve, sonríe y baila. Baila como siempre, inventa pases, se vuelve el centro de atracción. ¡Me encanta!

Mi papá, se encarga de la música, siempre. Con él comenzamos siempre con una tanda de salsa vieja que nadie conoce, entramos a los clásicos que todos tararean, llegamos a la tanda de música africana donde todos se ponen a bailar, rematando con Ray Charles y Erick Bourdon con sus 'the animals'.

Mis papás no cambian. Quizá fui yo la que cambié y mi generación. Crecimos y no nos dimos cuenta, por eso las reuniones ya no son lo mismo. No sé si más divertidas o menos. Solo diferentes. Hoy vengo a Barranquilla y soy feliz con mi familia, pero me hace falta un pedazo que se queda en Bogotá.

¿Nostalgia?

Quizás.

Pero también alegría. Porque mi motivo principal para venir todos los diciembres son mis papás. Y ellos no cambian. Mantienen las mismas discusiones año tras años, bailan en todas las fiestas, me atienden como si nunca me hubiera ido, mi papá habla duro y mi mamá le pide que no grite tanto... Y así.

El 2012 no sé que me depara, digamos que estoy mirando a lo lejos a ver qué tren me lleva. Pero algo que sí es seguro es que para mi mamá existirá el baile como camino directo a la felicidad, y para mi papá la música que lo ayuda a sobrellevar las penas.


28 de diciembre de 2011

Yo fui una 'niña Barbie'

¡Encontré mis Barbies!
Fue lo primero que se me vino a la cabeza cuando abrí la caja dentro del clóset y vi los pelos rubios y los vestidos rosas que me remitieron inmediatamente a mi infancia.

Las había dado por regaladas. Es más, creí que ya habían sido destrozadas por el ejército de primas chiquitas, quienes se hicieron acreedoras de la herencia: el Ferrari rojo, el Boogie -carro de playa-, el set de cocina, de cuarto, de piscina, de esta logia de muñecas que hicieron gran parte de mi historia. Pero no. Mi mami guardó 10, de las 23 Barbies pertenecientes a mi hermana y a mi, y un Ken. Una serie de zapatos y unos vestidos.

Las sobrevivientes


Las muñecas están completas: vestidos, accesorios, zapatos e implementos de trabajo. Y, sobre todo, su pelo y su sonrisa, se mantienen  perfectas, como si el tiempo no les hubiera pasado por encima. Y fui feliz, porque retrocedí más de 16 años en el tiempo.

Yo jugué con las Barbies hasta los 14. La primera que me regalaron fue la llamada 'Cristal', que sufrió los embates de la curiosidad infantil: pensaba que a las muñecas les crecía el pelo y se lo corté todo. Claro, lloré mucho -no sé si por el regaño de mi mamá o por haber visto roto mi ilusión de verle crecer el pelo a la muñeca. Y desde ese momento, cada año llegaba una diferente. No recuerdo el orden, solo sé que la última que llegó marcada Para Naty del Niño Dios fue la Barbie edición Bennetton. A mi hermana le siguieron regalando unas más, que también hacen parte del grupo que aún existen.

Si bien muchos de ustedes se deben estar preguntando cómo paso de hablar de sexo en un baño o de condones, a postear sobre las Barbies, he aquí la respuesta: A ellas les debo poder escribir.

¿A ver cómo es esto?

Jugar a las Barbies era tejer todos los días de vacaciones una historia diferente. Eran novelones dignos de Corin Tellado o de alguna productora Mexicana o Venezolana. Recuerdo que había hermanas que terminaban peleando a muerte por un hombre; amigas que definían vengarse de un tipo que les rompió el corazón; dramas de hijos adoptados, abandonados o familiares enfermos... Secuestros, extorsiones, asesinatos. Con las Barbies aprendí a contar historias y a crear personajes.

Las Barbies eran todo lo que yo querían que fuera: buenas, malas; inocentes, astutas; enfermas, saludables; flojas o deportistas... Cada personaje, cada día era diferente. Y como casi siempre el juego era entre mi hermana Dany y yo, nos tocaba a cada una actuar varios personajes. Entonces, aprendí a ponerme en situaciones.

Claro que tuvo otros beneficios, como hacer amigos en el edificio nuevo porque tenía además de la Barbie, el carro de la muñeca, la cama, el tocador y miles de asuntos más que el promedio de niñas de mi edad.

No sé qué mitos haya ahora respecto a las muñecas de niñas. Peor aún, no sé en qué andan las tendencias -si las Bratz o las Monster o no se qué-... Solo sé que jugar con Barbies hace parte importante de mis recuerdos entre los 7 y los 23 años. Y como recordar es vivir, les dejo las fotos de las muñecas que existen intactas gracias a mi mamá, que las guardó todos estos años.


26 de diciembre de 2011

1 + 1 = Duo

Se puso en posición fetal a ver si así podía contener la ira. Abrazada a la sábana apretaba los dientes para no llorar, o gritar. Ahora debía quedarse en ese lugar, porque volver a su casa sería una violación del acuerdo de viernes por la noche con su compañera.

No podía creer que ese personaje de sonrisa encantadora y mirada dulce fuera un troglodita. El hombre de las cavernas, que había mandado para el carajo lo que sería SU noche. Esa noche reservada para escoger a un extraño cualquiera y tener sexo hasta más no poder. Su olfato nunca le había fallado. Hata hoy.

La excusa era el cumpleaños del novio de cualquiera de sus amigas que se celebraría en el bar de moda. Claramente el sitio perfecto para salir de cacería. Chicos, seguramente habría muchos.

Saludó a sus amigos, estuvo un rato sonriendo falsamente ante los cuentos de oficina de cada uno de ellos, al tiempo que miraba el entorno a ver qué podía gustarle. De un lado a otro, de un lado a otro, hasta que lo vio: Alto, delgado, trigueño... Caminó hacia la barra, se inclinó en ella y pidió un Gin Tonic con más Gin que Tonic, por favor, le dijo al mesero casi que con un susurro. Él estaba al lado de ella, comentando con un trio de amigos los resultados del último partido de fútbol en Europa, aspecto que resultaba completamente desconocido para ella, más por falta de interés en ello que en otra cosa. Mientras esperaba su trago pensó en cómo incluirse en la conversación.

- ¿Por qué siempre se trata de fútbol? dijo mientras cruzaba la pierna en la banca de la barra.

Los cuatro hombres frenaron en seco su conversación y la miraron de arriba a abajo. Definitivamente esas piernas son difíciles de perder de vista.

- ¿Entonces sobre qué quieres que sea, política? replicó el más gordito de todos.
- Asumo que tu agresividad se debe a que crees que esa es la única manera en la que puedes tratar a una mujer como yo, porque sabes que ni en  broma de voltearía a mirar. Dijo. Al terminar tomó un poco de su trago y continuó. Mi pregunta va a que por qué no hablan de golf, de tennis o de atletismo. ¿Por qué fútbol?
- Porque es el más sencillo de todos los deportes que mencionaste antes. Entonces todos podemos declararnos 'expertos' y opinar.
- Eso sí es una respuesta. Mucho gusto Anaí. Extendió su mano hacia la que había declarado su próxima víctima.
- Eduardo. Respondió

Siempre se inventaba nombres para darle mayor dramatismo al asunto. Es que llamarse Silvia no representa nada en especial, más allá de una niña de su casa.

Se quedaron solos hablando de esto y de aquello. Ella, midiendo con cada comentario la capacidad de reacción de su oponente. Él, tratando de parecer lo suficientemente interesante para llevarla a la cama. Ella lo sabía. Siendo así, miró por encima del hombro de Eduardo en dirección al baño. Sabía que a esa hora seguramente no habría fila, porque era demasiado temprano para que las mujeres se arreglaran el maquillaje o los hombres fueran a medir su hombría.

Se acercó a él y le susurró al oído: sígueme al baño de las niñas.


Caminó a paso lento entre la multitud, con paso firme meneando sus caderas. Él, como hipnotizado, la siguió. Como si nada, cerraron la puerta, pusieron el pasador y se besaron por primera vez. La agarró por el cuello, puso su mano en su cintura y la trajo contra él.

- Tenía ganas de comerte desde que te vi.
- Yo te vi primero. Le dijo entre risas.

Metió su mano en su pantalón y lo sintió tan excitado que sabía que sabía que esto tomaría menos tiempo de lo presupuestado. Los bajó y con una pericia de experta sacó con una de sus manos un condón de su escote, mientras con la otra lo sujetaba haciendo movimientos suaves para no perder la erección. Arrancó la esquina del estuche con uno de sus dientes, y sin darle tiempo a él de respirar lo puso.

Se apoyó sobre el lavamanos, asegurándose de que fuera a resistir y le hizo señas para que se acercara. Ahí, se dio cuenta de que no traía ropa interior. Se acercó y en solo tres, cuatro, cinco movimientos, se vino.

- Peor de lo que me imaginaba. Dijo al tiempo que hacía un nudo al condón para lanzarlo con completa exactitud a la canea.


Él la miraba con los ojos a punto de salirse.

- Pero...


Sin dejarlo terminar y con los pantalones aun abajo, se acomodó el vestido, y salió caminando del baño, como si nada hubiera pasado. A duras penas él logró acomodarse, segundos antes de que entrara la siguiente en la fila del baño.

Se perdió entre la multitud.

Volvió ante su grupo de amigos a ver si recomponía su estado de ánimo. Para su sorpresa un desconocido estaba sentado, mirando su entorno y sonriendo en un remedo de falsa atención a los comentarios del grupo. Se sentó a su lado y sin más preámbulos le dijo


- ¿Aburrido?
- ¿Se nota tanto?
- ¿Nos vamos?
- ¿A dónde?
- A dónde mejor te parezca.


Salieron de ahí y terminaron en un hotel cercano. Sin mediar palabra, sin preguntar nada, se sumieron entre los los labios, lengua, brazos, piernas del otro.... Se besaron, se lamieron, se chuparon, se tocaron se sintieron. Esa, definitivamente sería SU noche.

Se levantó por un instante, sacó de su cartera un condón y caminó desnuda hacia él.

- Espera. Espera.
- ¿Qué?
- ¿De verdad me vas a poner a usar eso?
- ¿Tu qué crees?
- No, no no... Es que no me gusta...


En ese instant su cara se transformó. Quería darle un discurso de vieja neurótica sobre el tema, pero se contuvo.

- Perfecto. Vístete y vete.
- Pero...

Al ver que la erección de su compañero de noche se deshizo, entendió que no había nada más que hacer.

Se dio la vuelta, se metió entre la cama. Quería llorar de la rabia. Al sentir el portazo se levantó y se metió a la ducha, pero a pesar del agua fría no pudo hacer que se le pasara. Miró a su alrededor y definió tomarse un trago del mini bar a ver si olvidaba el desastre de noche. Y fue ahí cuando encontró la nota debajo de la puerta.

No sé tu nombre. Quizá algún día volvemos a intentarlo (con condón). Este es mi número. Andrés.


Sonrió, mientras se tomaba un trago sin hielo. Quizá no había sido tan mala la noche, después de todo.

24 de diciembre de 2011

Feliz Navidad




Llega otro 24 de diciembre. Navidad de nuevo. Regalos, música y fiesta.

Les deseo lo mejor en esta Navidad, que la pasen bueno y les den todos los regalos que pidieron. Y si no, pues que les llegue la plata suficiente para comprarlos ustedes mismos.

Esta canción hace parte de la banda sonora de 'Love Actually' que es la mejor película de amor de historias cruzadas que han hecho últimamente. Regalito para ustedes en esta mañana de 24.

21 de diciembre de 2011

Ha por el Condón*

Cuando estuve en Amsterdam, visité la zona roja, que es donde están las putas en vitrinas y donde hay una gran cantidad de sex shops. Se ve de todo, desde los tradicionales disfraces sexys y vibradores de todos los colores y formas, hasta todos los artilugios sadomasoquistas que al verlos uno no entiende su usabilidad.

Pero, lo que me llamó la atención fue la tienda especializada en condones La Condomerie. Ahí llama la atención los condones hechos arte. Encuentras desde condones con forma de frutas y flores, hasta la colección completa de los Simpsons. Todo un homenaje a este forrito de látex que tantas vidas a salvado y que tantos embarazos ha prevenido.

Y si hablamos de los de uso, los clasifican por tamaño, colores, olores, sabores, materiales, y diferentes especificaciones.

Pero la vitrina me llevó a una reflexión más. ¿Qué cara harían Colombia si se abre un almacén así?

Seguro saldría el cardenal a decir que la iIglesia no apoya el uso del condón, que se excomulgará a los dueños y a todos aquellos que se atrevan a entrar.

Las señoras 'bien' de la alta sociedad bogotana, pasarán mirando de reojo. Harán cara de guácala, al tiempo que pensarán que no se acuerdan de la última vez que su marido las tocó.

Los papás con hijos pequeños responderán a la pregunta: Papi, papi: ¿Que es eso? - Muchos globitos de colores (no me imagino el lío cuando el pequeño le pida al papá esos glodos para su fiesta de cumpleaños.

Muchos curiosos entrarán a mirar con curiosidad. Otros, como yo, tomarán una foto. Y otros tantos entrarán sin tapujos, pero al preguntar el precio de cada caja de condón, dirán: Muy caro, como excusa para no revelar que los prefiere extrafinos, tamaño medio y con sabor a banana.

Somos mojigatos, además doble moral, conchudos y además ignorantes. Sí. Por eso en las encuestas de Profamilia o de ONU Sida aparecen frases como:

"No uso condón porque afecta mi virilidad"
"No uso condón porque a mi novio no le gusta"
"No uso condón porque no se me para"
"... Porque no siento nada"
"...Porque no encuentro el tamaño adecuado"
"... porque me da alergia"
"Es que eso se rompe"

Y así, podría llenar de motivos la lista de por qué no usan condón, teniendo en cuenta que la Encuesta Demografía y salud (que es una de las más serias que se hace en el país), revela que solo el 7% (SIETE por ciento) de las mujeres encuestadas aceptó usar condón, aunque el 82% lo reconoció como la forma más eficaz de prevenir el sida.

¿No les parece demasiado? A mi me preocupa.

No más excusas...

Les confieso que nunca me había detenido a analizar los condones. Como siempre agarraba la primera caja que encontraba y sale. Y leyendo me encontré con que es más variado de lo que uno podría creer.

Entonces, si usted es de los que no usa condón por alguno de los motivos expuestos, o por cualquier otro le cuento que se acabaron las excusas, porque en materia de condones hay de todo. Si no, instruyase un poquito, pruébelos todos y quédese con el que más le guste o con el que menos le disguste, pero póngaselo y no mire mal al vecino que en la droguería pide muchos condones sin sonrojarse

***
*Esta entrada hace parte de la serie de cuatro posts que Condones Duo me invitó a escribir.



15 de diciembre de 2011

Carta a Niño Dios 2011

Querido Niño Dios:


Como todos los años te escribo una notica, no solo como excusa para agradecerte por todo lo bueno que me has dado y por cuidar a 'los míos'.


Hace un año te escribí pidiéndote que pararas la lluvia, porque el desastre que generó fue monumental. Y, no me hiciste caso. Entonces asumo que simplemente pedir porque cese el invierno es algo como pedir la paz mundial, o que se acabe la pobreza: O no son tus asuntos, o no te interesa resolverlo. Hoy estamos en una situación  similar a la del año pasado, con el agravante de que se suman los damnificados pasados, con los de ahora. 


Cuando pensé en esta carta creí que se me habían acabado las ideas y que más allá de salud y bienestar; trabajo, plata y viajes-que además por eso pido todos los días-, no había mucho más que pedir. Y fue entonces cuando se me ocurrió quizá el mejor deseo de los últimos años:

Quiero Alas para mis sueños... 
Así volarán muy alto, 
hasta dónde sea posible.


Entonces, querido Niño Dios, espero que no te hagas el loco esta vez con mi regalo, porque ya estás en deuda conmigo porque no cumpliste lo del 2010.

Con todo el Corazón,

                                Naty

Pd: Ya que estás en mora, creo que puedo pedirte que a todos los que me quieren les regales una sonrisa que les dure 365 días.

14 de diciembre de 2011

Sin preservativos, Ni Pío...

***Nota de la Autora***


Me pidieron que escribiera una serie de posts para promover una marca de condones. Le di muchas vueltas. Tuve muchas ideas. Unas más malas que otras, pero por fin tengo el primero -y el segundo que será publicado la otra semana-. Y es que luego de navegar  la web de la marca y su fan page en FB, decidí que esta primera vez será más visual que escrito, y tendrá un tinte de sor Teresa de Calcuta. Espero les guste a pesar del tinte publicitario


***Fin***


Siempre he creído que hay decisiones impostergables y otras imperativas. Y usar el condón es una de ellas. Muchos y muchas creen que con tomarse una pepa, ponerse una inyección o seguir el 'ritmo' es suficiente para no quedar embarazada, dejando de lado otras 'cosillas' que se te pueden pegar si no usas condón. Es que el embarazo no es lo único que debe preocuparles cuando se dedican a tirar.

No creo que tenga que hacerles la lista de cada chancro, hongo, piojo o venérea que se te pueden pegar por hacerlo sin condón. De veras, ante este panorama, quedar embarazada o que tu novia se embarace sería el menor de sus problemas.

¿Usas condón con un desconocido?
¿Usas condón cuando repites y el desconocido ya no lo es tanto?
¿Al cuanto tiempo dejas de usar condón cuando el desconocido pasa a ser tu pareja estable?
¿Compras tu los condones?
¿Te da pena pedirle al tipo que se ponga un condón?
¿Has dejado de tirar porque no tienes condón?

¿Te has hecho un examen de SIDA?
Seguramente la próxima persona con la que te vas a acostar tampoco. Así que mejor ir a la segura: Sin preservativo, ni pio.

Y como no todo tiene que ser regaño, hice una selección de unos videos buenísimos, que promueven el uso del condón.

Un clásico: muchos mi generación crecimos con este par. Creo que es la campaña de más recordación entre mis amigos y seguidres de Twtiter.



Animado: ¿O no que es demasiado original?



Rudo: Aunque suene crudo es tan cierto. No le pongas una pistola en la cabeza a tu pareja



Muy real: Le puede pasar a cualquiera


Serie Forrito: Si te gustan las caricaturas, puedes buscar esta serie. Es particular



Podría durar todo el dia mostrándole videos que les incentive el uso del condón. Pero ya depende de ustedes que actúen con responsabilidad y en esta época de vacaciones se vayan cargados de ganas y latex

13 de diciembre de 2011

2011: Las relaciones

Gracias a todos mis círculos por estar ahí pendientes.
Se les quiere

Simple. Soy una persona a la que ya no le gustan los altibajos, y las emociones fuertes se las deja al cine o a los viajes. Y como dije antes, ya renuncié al deseo adolescente de tener un millón de amigos. Entonces, el 2011 se basó en eso: La estabilidad.

¿Eso qué quiere decir?

Que se basó en reforzar las relaciones con mis amigos. Las que vienen  de años, permanecieron, en algunos momentos algo olvidados, pero en los fundamentales, de apoyo total. Este es el caso de Andre, Ingrid, Germán y Gustavo (que a pesar de la distancia siempre ha estado pendiente).

Del 2009 sobreviven varias, y hoy son parte de ese círculo dispuesto a oírme quejar o reír.

Las que eran nuevas en el 2010, hoy son mejores y algunas indispensables.

Otras siguen siendo personitas especiales a pesar de que las conocí por internet, y no nos vemos en persona casi nunca. Pero digamos que el gtalk ha permitido que estemos mutuamente atentos a nuestras vidas.

Con otros de vieja data, me reencontré, me actualicé y espero no volver a perder contacto. Los perdidos, esos traidores o mala leche, no volvieron, y espero que así se quede. Y no faltan los que se disolvieron porque evidentemente el asunto, llamado amistad, era meramente coyuntural.

El novio. Cumplimos un año de novios, dos de conocernos. Y no se imaginan lo bien que se siente llegar a este punto, luego de casi una década de vivir en la soltería o con conatos de relaciones rotas cada dos o tres meses (o semanas, depende). :D Cami está ahí siempre y es además un gran amigo para las crisis y un regañetas cuando me pongo chinche! Y sin mencionar todo lo que me alcahuetea.

Mi familia. Veamos. Vi a mi hermana en su 'estado natural'. Es decir, viviendo en Europa, como una Alemana más. Hermosa, tuvimos valiosos momentos juntos. Creo que ella necesitaba que la familia fuera a verla. Mis padres... Mi mami vino a visitarme varias veces, y a pesar de que siempre nos sacamos el mal genio, siempre me alegra verla y dormir arropada con ella (aunque ronque). A mi papá, lo vi en enero. Me hace falta. Mi hermanito. Ese vive conmigo y tiene la lógica y el estilo diametralmente opuesto. Está en la búsqueda de su lugar en el mundo y de la 'perfección' del ser. Es decir, es un músico existencialista con algo de hippie vegetariano atorado en los 70s. Hace música maravillosa y tiene un talento impresionante. Solo falta que él se lo crea.

Al resto, primas, tíos, abuelos los tengo algo abandonados. Creo que el compromiso de año nuevo es llamar más seguido a mis abuelos. Ellos son felices con un par de minutos a la semana.

De resto, el 2011 ha probado de nuevo, que amigos pocos -y esos siempre se quedan- y que no todos los que se van, regresan.

¿Conoces a mi novio?

- ¿Aló?


Silencio al otro lado de la línea.

- ¿Aló? ¿Alóoo? ¿ALÓOOOOO?
- Sí, aló
- Con quién hablo
- ¿Usted es Natalia?
- Sí. ¿Yo con quién hablo?
- ¿Usted distingue a Carlos Bonilla?

En este punto de la llamada ya quería agarrar a la desconocida y matarla.

- Me suena el nombre, pero ni idea. ¿Usted quién es?
- mmmm mmmm
- ¿A ver por qué me llama? ¿Quién habla?
- Es que me dijeron que la llamara y le preguntara si distingue a Carlos Bonilla


Cada vez que mencionaba la palabra 'distingue', sentía un batazo en la cabeza, en la espalda, en las piernas... Esta vieja si es demasiado estrato uno, pensaba.

- Pero a ver. ¿Me explica qué quiere?
- Es que hay una llamada perdida de Natalia y están devolviendo la llamada.
- ¿Llamada perdida dónde, cuándo?
- A Carlos, el sábado.
- ¿Y quién le dijo que me llamada?
- Valeria
- ¿Me da el número de Valeria?
- Claro 3105634291
- Perfecto ya la llamo


Marqué y claramente el número estaba en correo de voz. Volví a marcar el 3144559731 y me rechazaron la llamada.

Minuto después recibí un sms diciendo "Hola disculpa la llamada no era para vos era para otra Natalia disculpa si te incomodé" (Además de todo paisa..)


Le respondí que era una falta de respeto y que no quería saber nunca más de ella. No respondió.

Cuando se me pasó la ira, sentí pena ajena, y algo de pesar por Valeria -si es que por lo menos así se llamaba-. ¿Por qué? Porque simplemente hay que ser demasiado estúpido, inseguro y mal estratega para pretender agarrar a tu novio poniéndote a esculcar su celular, y llamar a todas aquellas mujeres que aparecen en él, de las cuales sospechan podrían ser la moza. No, no no... Hay formas más inteligentes, no hay que pelar así el cobre.

Veamos qué creo que fue lo que pasó.

El sábado Carlos y Valeria estaba comiendo y él, confiando en que su novia es todo menos una loca celosa, deja el celular en la mesa mientras conversan sobre cualquier banalidad de sus vidas. Entra una llamada. Ella a lo lejos alcanza a leer "Natalia". Él se levanta, contesta, habla brevemente y regresa a la mesa.

Ella comienza a sufrir un ataque de ansiedad, que son tan recurrentes que ya sabe como ocultarlos. Comen como si nada. Tienen sexo esa noche, como si nada. Pero Valeria no puede dormir porque resulta que tiene atravesada en la cabeza a la Natalia que llamó a su novio. No fue capaz de agarrar el celular porque moverse en la cama despertaría a Carlos de su sueño liviano.

El Domingo ella quiere agarrar el celular y marcar a ver quién carajos llamó. Pero no puede. Carlos madrugó, hizo el desayuno, se fue a jugar fútbol con los amigos, volvió para el almuerzo, se duchó con el celular en el baño para poner música, salieron a almorzar, fueron a visitar a un par de amigos, fueron a cine, cenaron. Y lo peor. Durante TODO el día recibió e hizo llamadas. De los amigos del partido, de su mamá a reclamarle porque la tiene abandonada, los amigos de la visita, la reserva del cine, su secretaría a recordarle la reunión... Y digo lo peor porque cada llamada realizada era una posibilidad menos de poder darle llamar a la tal Natalia.

Por fin durante la cena Carlos se paró al baño, dejó el celular en la mesa. Corriendo revisó. Tal como penso, las llamadas del sábado no aparecían. Corrió al directorio, Tipeó Nat y encontró 6 Natalias (recordemos que es un nombre común de varias generaciones). Entonces comenzó a anotar los celulares en su teléfono. Se sorprendió de la velocidad con la que lo hizo.

Esa noche, durmió sola y no le costó dormir, pensó que tenía el material suficiente para salir de la duda.

Llegó el lunes, medio día, 2 de la tarde, justo después del almuerzo. Valeria le pide a Carmen, la señora del archivo, que llame a cada una de las Natalias de la lista, para verificar si conocen a su marido. Y entre esas caí yo, a quien le tocó mamarse el 'distingue' de la señora Carmen, y sentirse casi que vulnerada porque una desconocida con intensiones negras marcó mi número.

Dos posibilidades:

1. Valeria marcó todos los números, y en 3 contestaron (una fui yo, otra dijo ser la secretaría del hermano de Carlos y la tercera aseguró ser vendedora de seguros); el cuarto número aparece desconectado (esa puta costumbre de no actualizar la libreta de teléfonos); en el quinto contestó un señor diciendo que ese efectivamente fue el celu de Natalia, pero que había renunciado y que ya no lo tenía porque pertenecía a la empresa y la última contestó una señora muy mayor, quien dijo que sí conoce a Carlos porque la entrevistó para una denuncia sobre las EPS.

2. Encontró a la sujeta, quien dijo "sí claro, distingo a Carlos Bonilla, sobre todo desnudo". Qué va... Eso no pasa...!!!

Entonces queridas mujeres del mundo que me leen: tengan en cuenta varias cosas:

1. Si su novio/marido les está poniendo los cuernos no va a guardar su número con su nombre. Seguramente le pondrá un código: Mensajero, Man de las vueltas, Rigoberto. Cosas que no despierten sospecha.
2. Si de casualidad usted se 'pilla' el número de la amantes de su novio/marido, no la llame que ella va a negarlo todo.
3. Cuando te entre un ataque de estos o ganas infernales de llamar a las que llaman a tu novio/marido, ve al espejo, cuenta tu plan en voz alta y oye como si fueras un tercero, y verás lo patética que te oyes de solo plantearlo.
4. Siempre habrá una mejor manera que esta para disipar las sospechas.

Entonces, siento pesar por los hombres que tienen una pareja así. ¿Se imagina  cómo es el resto, si con  una llamada actúan así?




9 de diciembre de 2011

2011: Los viajes


Continuamos con el balance del año. Ahora, vamos con uno de los temas que más me gustan: los viajecillos.

Este año fue también particular en este tema. Si bien he renunciado y quedado sin trabajo, viajé y bastante. Veamos: en Enero: Santa Marta y Barranquilla, sitios stándar en la vida de uno, pero que ayudan con aquello del bronceado, entre febrero 22 y la primera semana de abril: Europa y Argentina; en Noviembre: Caño Cristales y en Diciembre iré a barranquilla

Este año tuvo una pequeña particularidad, y es que no hubo viajes laborales, lo cual me hizo darme cuenta de que me gustan los trabajos que me sacan, así sea por un día del frío bogotáno.

Pero volviendo a los viajes que sí hice. Vamos por partes.

Europa tuvo dos características vitales: la primera, que vi a mi hermanita Dany y compartí con ella, cosa que casi nunca hacemos porque no nos vemos sino por ahí cada 2 o 3 años; la segunda, conocí ciudades que siempre había querido recorrer.

München -Munich-, Sttutgart, Amsterdam, Paris, Florencia, Venecia y Roma. Me hicieron soñar esas ciudades, reír y apreciar muchos lugares que solo había visto en libros. ¿Y ahora cómo me quito las ganas de volver?

Argentina, fue un viaje de una semana con mi novio programado para ir al concierto de U2. Ya conocía Buenos Aires, pero siempre es bueno volver a una ciudad tan hermosa como esa. El concierto, no requiere más comentarios, estallé en llanto de la emoción.

Caño Cristales, paraíso colombiano. Es uno de esos sitios que uno debería conocer a ver si tomamos conciencia de lo importante que es cuidar el medio ambiente.

¿El otro año qué nos traerá? Por lo pronto pueden ser Carnavales, y Cartagena al matrimonio de mi mejor amiga de infancia. Tengo ganas de NY y de Chicago... Amanecerá y veremos.

Estas son un par de fotos de los viajes. Espero se antojen
Panorámica desde la Iglesia de San Pedro en El Vaticano
La Fontana de Trevi. Algo impresionante

Mi hermanita en Amsterdam!! eee Linda
Añadir leyenda

Una Panorámica de Caño Cristales

El salón de los espejos en Versailles

María Antonieta es uno de mis personajes favoritos EVER. por eso estar en los jardines de Versailles es como un sueño hecho realidad.

En BsAs con Cami!! :D

Qué tal lo cerca que estábamos de Bono? Bueno la foto se la 'robé' a Cami, quien fue el autor real

Plaza principal de Munich

en Amsterdam

Venecia...

Florencia... 
Decenzano del Garda, Italia


6 de diciembre de 2011

Un cumpleaños algo particular

Era mi cumpleaños número 28. Habían sido unos meses difíciles, por eso la idea era explotar el día del cumple. Como siempre nos demoramos horas con mis amigas escogiendo el sitio, y terminamos en el bar de siempre, donde ponen la música de siempre y donde podemos emborracharnos sin problema. 

Y así fue. Primera botella, y fue llegando la gente. Los de siempre y los inesperados. Es claro que en mi cumpleaños siempre me sorprendo. Cuando de repente llegó él. El personaje que me trae de cabeza. Con el que apenas estábamos saliendo y que en su actitud de come mierda había dicho 'no sé si pueda pasar'. Casi muero. Me tocó tomar dos tragos de una, fondo blanco, para prevenir que me temblaran las piernas.

Corrí hacia él, me le boté en planchas en un gran abrazo en un acto de efusividad casi que sobreactuado. 


- Qué chévere que pudiste venir, le dije

Sacó de su chaqueta un regalo y me lo entregó

- Espero que te guste. 

Volví a abrazarlo y le dije 'Gracias Seguro que sí'. 

Como buena anfitriona le di un trago, le presenté a todos los presentes y se lo encargué a mis amigas, mientras me iba a saludar a los demás invitados. 

No me la creía. 

- si vieron que vine, le dije a mis amigas toda emocionada
- Claro, respondió Ma. Andrea sin mucho ánimo
- la verdad no entiendo cómo culos te gusta ese man, dijo Jimena
- ahora no me salgan a dañar la fiesta


Todos bailaban como si se conocieran de toda la vida. Y to bailaba con él. Siempre era delicioso bailar con él. Varias botellas después llegó una chica, que no conocía, pero cuya pinta de 'recién salida de la oficina pero no tuve interés en cambiarme' me indignó. Y más aún cuando agarró a Sebastián del brazo y se lo llevó a una esquina. Yo trataba de disimular la ira que tenía. 

Volvió con ella de la mano y me dice

- Silvy, te presento a Amelia, mi novia.

Traté de no morir ni matar en el intento. Sonreí

- Amelia!! Mucho gusto! Qué bueno que lograste venir hoy. Sebas me contó que estabas clavada en la oficina. Ven sigue tómate un trago.
Todos los que oyeron y sabían que yo llevaba como 6 meses saliendo con el personaje en cuestión se quedaron boquiabiertos y ciertamente mis amigas lo querían matar. 

Me hice la loca, bailé con media humanidad, mientras Amelia y su novio se sentaron en una esquina con cara de aburridos. 

En alguna canción que no recuerdo, vino hacia mi y me sacó a bailar.

- Amelia siempre pensó que tu y yo tenemos algo. Yo siempre le contaba de mi amiga Silvy y cuando le dije que venía a tu cumple, se apareció.

yo quería llorar pero no podía darle el gusto al personaje.

- Creo que en 6 meses se te olvidó contarme un pequeño detalle, que tienes una novia!!!, dije sonriendo para que no se notara.
- La verdad es que cuando te conocí ella y yo no estábamos juntos. Luego volvimos y pues, tu me gustas mucho
- Claro! te gusto mucho y ella también supongo. Eres un cabrón. ¿Por qué no te vas? Demasiado que arruines mi cumpleaños.

Se terminó la canción y la chica se acerca a ambos.

- ¿Seguro que ustedes nunca habían bailado antes, Sebastián?
- No. Simplemente es que por ser costeña se hace más fácil que bailen con uno y se vea bien, dije entre risas

Al rato se fueron. Si solo es que pisaran la puerta del bar se me escurrieron las lágrimas. 

Me metí al baño y ahí me encerré un buen rato. No podía parar de llorar. Entraron mis amigas, mis amigos se pelearon con los de seguridad para que los dejaran entrar. Media fiesta metida en uno de los cubículos del baño tratando de convencerme de salir de ahí. Yo solo lloraba y gritaba que me dejaran en paz, hasta que alguno de los presentes en el pequeño espacio dijo "Afuera hay una cantidad de tipos, hay un par de churros, y tu aquí llorando por uno nada especial. A ver, sal de ahí te arreglamos el maquillaje y al ruedo".

Y pensé que no valía la pena amargarme ahí.


Me volví a maquillar, ensayé mi mejor sonrisa y salí como si nada. Volví a la mesa y todos los presentes respiraron aliviados. Comencé a bailar, como mejor sé hacerlo. Y pasó lo que tenía que pasar: llegó el primero a sacarme a bailar. Así pasaron varios hasta que uno me gustó de verdad: olía delicioso, buena estatura, dientes perfectos... Hablamos y no volvimos a separarnos. Trago tras trago, risa tras risa, historia tras historia, llegó que suele pasar cuando el trago nos derriba todos los escrúpulos. Nos besamos y ¡vaya que el tipo sabe besar!

En ese instante, abrí los ojos y veo entrar por la puerta del bar a Sebas, solo, con una flor en la mano. No lo vi devolverse. Me quedé con Marco y su hermosa sonrisa.

Al llegar a mi casa a la mañana siguiente miré el celular y tenía un sms.

"Terminé con Amelia, lástima que botaste a la basura estos seis meses"
Mi respuesta.

"Estamos a mano, ¿no te parece? ¿Almorzamos?

2011: El trabajo

Que lo que nos sucede es la consecuencia de las decisiones que tomamos. Si eso fuera totalmente así, pues no tendríamos derecho a quejarnos porque no nos salen las cosas como esperamos. ¿¿O si??

Pues hoy no tengo trabajo -asumo que alguno de ustedes se alegrará por eso- y es claramente una consecuencia de lo que ha sido este año laboral para mi. Por primera vez en mi vida me pasaron en un año dos cosas que nunca antes había vivido: renunciar a un trabajo para irme de viaje y quedarme sin trabajo por más de 15 días; ambas en momentos diferentes.

Si son lectores de este blog sabrán que en febrero renuncié a mi trabajo para irme de vacaciones por mes y medio. Renuncié sin tener más posibilidades laborales, pero con la esperanza de resolver pronto mi situación. Y así fue: me largué de viaje (eso será otro tema) y al volver conseguí trabajo pronto. Sin embargo, era un trabajo de 7 meses. Pero tenía que hacerlo a pesar del riesgo de quedarse sin trabajo de nuevo en Noviembre.

Acepté ser la jefe de prensa de la campaña de Gina Parody a la Alcaldía de Bogotá por dos motivos: porque siempre quise hacer una campaña y porque Gina fue mi jefa años atrás y ella me enseñó que no basta ser el mejor, sino superarse todas las veces. Y quizá porque es con ella una de los pocos políticos con los que trabajaría en campaña. Y acepté sin pensarlo dos veces...

Efectivamente el trabajo fue arduo, con jornadas de casi 20 horas diarias. Poco sueño, mucha presión. A pesar de que perdimos, salió bien. El primero de noviembre nuevo estado: sin trabajo y todo lo que ello conlleva. 

Estoy tratando de ahorrar la plata lo más posible y ocupando mi cabeza en vainas como hacer la tesis de la maestría -buena idea si me quiero graduar algún dia- leer un par de libros, y ver TODAS las series de TV. Me he tratado de ver con mis amigas a las que he tenido muy abandonadas durante el resto del año y he dormido todo lo que no dormí durante la campaña.

Ahí voy, esperando que llegue el 2012, preparando el viaje de visita a mis padres en Barranquilla y procurando no desesperar en momentos de aburrimiento extremo, porque alguien como yo que lleva 10 años trabajando sin parar, al parecer debe aprender a vivir sin ocupaciones y disfrutarlo.


5 de diciembre de 2011

Les quedé mal


Quedé en hacerles un post diario sobre mis reflexiones sobre lo que fue este año para mi. Ahora, les incumplí y me toca compensarlos.

La verdad es que no he estado de ánimo... muy amargada la verdad, y en este estado de amargue, no sale nada bueno.

Esta noche los compensaré con el primer post reflexivo, que será sobre el trabajo en el 2011.

2 de diciembre de 2011

Se acaba el 2011


Este año está llegando a su fin y aun no sé si calificarlo de bueno, malo o medianamente algo. No he podido establecer si realmente tuve una gran lección que aprender o si hice una gran obra.

Me pasaron muchas cosas, positivas y negativas. Algunas ya se me olvidaron. Pero como cada año debe venir con una reflexión, esta vez lo haré poco a poco, día a día. Por eso, durante los 31 días del mes de diciembre haré un post sobre lo que fue este año para mi, y espero sacar una conclusión del asunto.

¿Por qué así todo tan público? Porque a veces las opiniones de terceros pueden ayudarnos a reflexionar mejor o tener otra perspectiva de lo que sucedió y espero que me ayuden y que quizá algo de lo que encuentren aquí, les sirva también a ustedes para algo.


30 de noviembre de 2011

De amigas y otras traiciones

Soy una persona de pocos amigos. (Es más, creo que en otro post anterior acepté ser una mala amiga). Hace años que desistí de la idea de tener un millón de amigos, que me llamaran todo el día y así no tener una sola noche libre. Dejé de buscar tener ese grupo grande de amigos con qué emborracharme.

¿Por qué?
Varios motivos. El primero es porque soy malísima buscando a la gente y armando planes. El segundo, porque si uno no arma parche desde chiquito, de adulto menos que lo logra -y en la universidad no fui la mejor compañera que todos puedan tener- y tercero porque me mamé de que la gente me usara para su beneficio y luego me volteara la espalda.

Hablaré de este tercer punto. Y comenzaré explicando de qué no les voy a hablar. No hablaré de las relaciones de amigos que se terminan por sustracción de materia, que es lo que sucede cuando se pierde el contacto, uno cambia de ciudad o se acaban los intereses comunes; tampoco hablaré de las amistades que se caban porque una amiga se consigue un novio y lo prefiere sobre su mejor amiga y mucho menos de aquellas que se acaban porque uno se graduó, cambió de trabajo y el siguiente horizonte es más interesante. Son cosas que pasan sin uno proponérselo. De esas he tenido, y muchas, y eso no duele.

Entonces ahora sí, lo que me trajo a este post.

'Naty, tienes que dejar de tener amigas con problemas. Tu no vas a ser la encargada de solucionarles la vida. Deja el delirio de Madre Teresa de Calcuta, que te van a terminar jodiendo', me dijo una vez mi tío el psicólogo cuando hablábamos de cualquier cosa de mi vida.

Me quedé pensando. El problema no era que mis amigas tuvieran problemas, sino que yo comenzaba a solucionarles la vida, me agarraban de marrano y luego me botaban.

Caso No 1.
La chica no tenía donde vivir, le dí posada, de daba plata para que almorzara, le prestaba mi ropa, le pagaba el transporte. Has ahí, cualquier amiga haría lo mismo. Pero, cuando consiguió casa, trabajo y demás, se gusaneó al tipo con el que yo salía (quien, según ella, no me convenía), le prohibió que habláramos y, encima, comenzó a hablarle a todo el mundo mal de mi. "Esa Natalia, a quién le ha ganado?" "Se cree mejor que uno..." en fin... Claramente me dejó de hablar al comenzar a salir con el man, que fue cuando consiguió donde vivir. Hoy por hoy, ni me saluda, sigue hablando mal de mi, y le prohíbe al hoy su marido, que me hable.

Caso No 2. 
Amigas desde la universidad. De esas amigas que comparten casi que los cucos. Yo dormía en su casa, ella en la mía. Vivíamos juntas. Se consiguió un novio, que le prohibió hablarme... Normal. Tres año en los que no hablamos. Terminó con el man en un agarrón terrible, y le lidié la tusa -Para eso somos las amigas, no?-. A los meses, decide que es gay... Normal. La incluí en mi círculo, le presenté mis amigos y amigas. Le alcahuetiaba todo para poderle tapar todo a su papá. Un día, luego de varias discusiones por criterios sobre nuestra amistad me llama a reclamarme que su hermanita se había enterado por mi culpa de su homosexualidad -falso-; me amenazó 'no te metas conmigo que te va a ir muy mal en la vida'; luego puso al que era mi mejor amigo en la época a llamarme, puso el altavoz y me preguntó y qué fue lo que pasó, mi respuesta fue: Me da miedo salir a la calle porque no sé que me pueda pasar. Paso siguiente, me llama el papá -que era como el mío propio- y me echó en cara hasta el primer plato de arroz que me dio en su casa. La amenaza pasó a ser chisme que me había demandado por injuria y calumnia. Han pasado años y sigo esperando la notificación.

Caso No 3. 
Luego de ser mejores amigas, trabajamos juntas. Por andar de boquifloja el jefe se enteró que ella quería cambiar de trabajo. Me dejó a mi el cargo de ella, y ella terminó renunciando. Me acusó ante más de 20 personas de haberle quitado el cargo y además que yo era amante de mi jefe y que por eso ella había renunciado. Ni me pregunten cómo solucioné todo el pedo.

Caso No 4. 
Colegas. Amigas de esas que hacen el cuarto, ayudan a buscar casa, se visitan, salen, se presentan tipos, te piden ayuda cuando no tienen trabajo, la recomiendas en varios trabajos... y un día te dice "yo no entiendo por qué tu te crees la verga porque eres 'exitosa' en tu trabajo. ¿Qué es el éxito? Si ni quiera te has casado. ¿Acaso el éxito se mide en millones? Claramente entendí que no es mi amiga. Si lo fuera, entendería mi concepto de éxito y que no es por los millones, sino por hacer y estar donde soy feliz. Simple. Hoy no tiene trabajo, me dijeron que la recomendara, y lo pienso dos veces.

Y así, no falta el que te pide plata prestada y se abre cuando no te puede pagar. Estos 4 casos son los que más recuerdo con dolor, y casualmente son de mujeres. Supongo porque los hombres no se dejan meter en estos líos. Ellos están ahí, uno los busca y salen, te oyen tus dramas y te regañan. Con las viejas, es otra historia.

Con esto no estoy diciendo que no creo en la amistad. Por el contrario: tengo excelentes amigas y amigos, poquitos, no superan un puñado. Lo que quiero decir es que en temas de amistad, confianza y prevención de traiciones, menos es más. No todo el mundo entiende la generosidad de la misma manera, no todas las personas son buenas, no todas sienten interés en proteger al otro.

Por eso hoy me cuido, no dejo entrar a cualquiera por eso puedo decir, tengo poquitos amigos... ¿y qué?

28 de noviembre de 2011

Hubo una vez, una pareja feliz

Ella tenía lo que todas sus amigas querían: un novio amoroso, comprensivo, divertido, bailador en una relación que ella se llenaba la boca diciendo que era 'perfecta'. Y sí. Él nunca se ponía bravo si debía esperarla una hora a que saliera de la oficina, o si le cancelaba los planes de pizza y pelis a último momento.

Y a sus 24 se enamoró. Sin pensarlo dos veces se lanzó a ese abismo sin fondo, sin tener claro si saldría viva al otro lado. Ella pensaba que él estaba en el mismo nivel, o por lo menos eso el le decía y le hacía sentir. Ella se creía especial, incluso se imaginaba que muchas la envidiaban por tener ese novio tan lindo y esa relación tan perfecta.

Se llenaban de regalos de invitaciones. Se rodeaban de comprensión en los momentos difíciles. Hacían planes de viajar al sur del continente. Eran felices. Y digamos que a las 24 la felicidad se encuentra en las cosas simples, como un 'te amo' correspondido

Algunos se burlaban un poco de ella. Cada vez que hablaba con el por teléfono era como si se hubiera incrementado la producción de crema chantillí y salsa de chocolate en la oficina. Amor adolescente, al fin y al cabo.

Un día -justo antes de cumplir seis meses de relación-, fueron a comer. Ella se esmeró en arreglarse -como siempre-, porque era una convencida que su amor tenía que verla siempre divina.

- ¿Qué tienes? Te noto callado.
- Nada, respondió mientras recorría el borde de la copa de vino con su dedo índice
- ¿Seguro?
- Bueno...
- ¿Pasó algo? Dijo afanada sin dejarlo tan siquiera comenzar la frase.
- Mira mi Cris, me siento estancado.
- ¿En el trabajo? Pero si te acaban de ascender.
- No. En esto...  e hizo un gesto señalando a los dos. Voy a otro ritmo. Tu estás muy enamorada de mi y yo no sé si pueda sentir nada más por tí. Siento que realmente eres muy especial, la mujer de mi vida, pero no entiendo por qué me siento así. Como que no avanzo. 


Cristina lo miraba con cara de no puedo creer qué putas me estás diciendo. Abrió los ojos a más no poder y de un momento a otro de sorpresa pasó a tristeza. Sus ojos aguaron.

- No llores. Hago esto porque no quiero que más adelante sufras más. Prefiero terminar ahora y no que más adelante todo sea peor.
- Pero. ¿Por qué? fue lo único que alcanzó a decir entre lágrimas
- No es que pase algo contigo, o que algo de ti no me guste. Eres una mujer espectacular, eres lo mejor que tengo conmigo ahora...
- ¿Entonces?
- Es eso que te digo. Siento que no voy a poder alcanzarte. Yo no me voy a enamorar de ti cómo tu estás enamorada de mi. Siento que no es justo.
- ¿Vas a hablarme de justicia? Si lo que me estás diciendo es lo más injusto del mundo.
- Es lo que siento que tengo que hacer. Seguro más adelante entenderás.
- Más adelante cuando te vea con otra por la calle, o ¿qué?
- No... No... No... No es que me guste otra. Para nada.
- No entiendo nada. 

Y fue en ese momento en que no pudo contenerse más y las pocas lágrimas se convirtieron un río sin fin. Se llevó la servilleta de tela a la cara y vio cómo todo su maquillaje se iba desdibujando. Se le cruzaron muchas ideas sin hilar por su cabeza. Todas más locas que la anterior.

- ¿Sabes? No quiero hablar más. 


Se levantó de la mesa. Él la siguió pero al ver que ella aceleraba el paso, prefirió no insistir. Ella guardaba la esperanza de que la alcanzara. Pero no. Sola llegó al taxi y sola estuvo en su casa. Entre su cama lloró y lloró sin parar. Tanto que a la mañana siguiente su mamá entró muy temprano al cuarto, se sentó en su cama y la cuestionó.

- ¿Peleaste con Juan Mario?
Asintió con la cabeza.
- Mi vida, tranquila que eso se le pasa.
- Pero mami, era como si lo hubieran cambiado. Antes de ayer, todo era perfecto y hoy me quiere terminar.
- No lo busques. Verás que el solo aparece.


Se sumió en su tristeza. No sabía si era de día o de noche. No comía. Solo lloraba. Miraba el celular con insistencia, esperando un mensaje de él.

Una semana después la llamó. Le dijo que se vieran. Ella brincó de la cama. Se arregló, sonrío. Su mamá sintió un alivio. Te dije que se le iba a pasar.


Pero no. Todo resultó casi igual.

- Hola 
- Hola
- ¿Cómo has estado?
- Ahí y tu?
- Triste no creas.
- Claro, me imagino
- Te extraño.
- No parece
- Lo sé. Pero para mí es demasiado complicado. Yo te amo. Pero siento que no es suficiente, porque si te veo bien, pero si pasan los días y no te veo, también.
- ¿Osea?
- Es decir, que quizá lo que siento no es amor. Quizá estos días me digan que sí te amo.
- ¿Me buscaste para decirme lo mismo?
- Sentí que quería verte. 
- Ajá
- Necesito aclarar lo que siento. Y ten por seguro que si me doy cuenta de que lo que quiero es estar contigo, te buscaré y espero que estés ahí.
- Tu y yo tenemos conceptos diferentes. Yo creo que el futuro nadie lo sabe y que toca vivir un día a la vez. Ilusionarse con lo que será, pero siempre teniendo en cuenta que lo que nos espera es incierto. Porque si seguimos tu lógica, de tener seguro todo, entonces para qué hacemos todo lo que hacemos. Creo que es mejor jugar aquí y ahora. Y ser felices hasta cuando sintamos que las cosas no dan más. Pero tu decides irte, porque no sabes cómo va a funcionar todo en el futuro. Porque no sabes si vas a poder amarme tanto como yo. ¿Seguro que no te pegaste en la cabeza? Un día antes de todo esto, me decías que me amabas y de repente... Ya no sabes. Yo la verdad no entiendo. Que necesitas aclarar, pero que soy lo mejor... que yo te amo más que tu a mi. Normal, le pasa a todo el mundo. Y apuesto a que te pregunto qué quieres... y no vas a tener una respuesta para eso.


- Cris, pero estoy siendo honesta contigo.
- Y te creo. Que es lo peor. Pero no entiendo. Y no me pidas que por ahora entienda. Porque no hay motivos reales, más allá de que tu no sabes si quieres, pero no quieres.


Y se fue del lugar. Pesando que quizá ella lo había presionado mucho. O que quizá ella le había exigido demasiado. Que hasta de pronto todo era su culpa, de ella.

Caminó un rato largo y aunque le dolía todo, ya no podía llorar más.

Varias semanas después....

- Hola
- ¿Nos vemos?
- ¿Para qué?
- ¿Quiero que volvamos?
- ¿Sabes? Duré horas, días esperando que este momento llegara y ahora no siento nada.
- ¿Cómo?
- Sí. Quería que volviéramos. Pero creo que te demoraste demasiado.
- Pero tú sabías...
- Una cosa es saberlo y otra cosa es aceptarlo. Si te tomó 3 semanas saber qué quieres estar conmigo, no mereces estar conmigo. Lo siento. 


Colgaron. Y fue ahí cuando ella se dio cuenta que seis meses es demasiado poco para amar. Que hay que tener cuidado con cómo se ama y que el abismo que llaman enamorarse es más impredecible de lo que parece. Entendió que hay que soñar juntos y que la perfección a veces no es buena.

25 de noviembre de 2011

Un hombre sensato

Estábamos en un bar cualquiera. Éramos tres parejas: una de esposos con hijos, otra que ya vivían juntos y la de novios (la mía). La conversación, luego de pasar por el clima, las últimas noticias de la vida de cada uno y los comentarios sobre las últimas noticias terminó en ese tema que todos teníamos en común: La relación.

Y como tenía que pasar, ellos se alinearon en la burla hacia nosotras por aquellos de que los tres iniciaron las relaciones sin querer nada serio y se sintieron 'obligados' a ponernos el rótulo de NOVIA. Era divertido ver cómo los hombres defendían su posición de la no necesidad de ponerle nombre a la relación, mientras las mujeres nos sentábamos en la orilla opuesta. Todos teníamos una historia parecida.

Pero uno de ellos rompió la línea argumentativa unificada y dijo 'Yo si creo que uno debe dejar a las mujeres que se ilusionen'.


¿Cómo así?

El personaje explicó su argumentación así:

"Tuve una novia durante ocho años, y siempre tenía miedo de todo, que ni siquiera le di las llaves de mi apartamento. Y al final todo se acabó por sustracción de materia y falta de ilusión. Entonces ahora ¿qué hago? Si ella -y señaló a su actual pareja- me dice 'quiero que pasemos juntos toda la vida'; 'el día que nos casemos'; 'cuando tengamos hijos....', pues yo sueño con ella. Al final si me rayo y le digo 'yo no me quiero casar'; 'es demasiado pronto para hablar de hijos', ella comienza a sentir un nivel de frustración frente a la relación que es barro. Entonces yo hablo de los hijos, del matrimonio, de la casa que vamos a comprar que, al final, si no va a funcionar lo nuestro en el largo plazo, se va a acabar así hayamos o no hablado de los nombres de los hijos. Y así, luego de una relación de ocho años lleno de rayes, en la que nunca quise darle la llave de mi casa a mi novia, a los pocos meses de salir con ella, se pasó a vivir conmigo".


Me sorprendió. Nunca había escuchado un argumento de este tipo. Mientras que el esposo de mi prima dice en su acento costeño:

- Mujeres créanle más a los que rechazan todos sus videos del futuro, porque si te dice a todo que sí te está siguiendo la corriente para que no jodas.


Debatimos un rato más hasta que el tema se diluyó en el embarazo de mi prima y cómo las hormonas hicieron estragos en su cuerpo...

Pero me quedé pensando. Al final las relaciones se alimentan de las ilusiones, ¿no? Entonces él tiene la razón: Mejor ilusionarse juntos.


17 de noviembre de 2011

Salir del Verano

Cuando hablamos de 'verano' nos referimos no a la estación del año en la que hace más calor según los meteorólogos, sino al estado civil de un ser humano cuando pasa mucho tiempo sin sexo. Cuando alguien dice 'estoy en verano', ya todos entendemos, sin más, todas las implicaciones del tema.

Geralmente, un largo periodo de verano se debe a un solo motivo: falta de voluntad, pero que se decora con muchas excusas. 'Es que no tengo tiempo'; 'es que no hay con quien'; 'es que no creo en el sexo casual'... Es que... Es que... Es que...


Y son tantos esos motivos inventados para no tener sexo, que cuando la persona cae en cuenta de que le hace falta una revolcadita y de que ya no se recuerda con facilidad qué se siente un orgasmo, ha pasado tanto tiempo que se ha perdido toda la experiencia adquirida para levantarse a alguien. Y es ahí cuando el 'veraneado' se convierte en una sucesión de fracasos en materia de conquista, que comienza a sufrir de falta de esperanza absoluta. Y no los culpo.

Entonces la pregunta del millón es: ¿Y cómo salir del verano?

Esta es mi teoría... Usemos un nombre cualquiera: Adriana.

Resulta que nuestra amiga Adri lleva algo más de dos años sin salir con nadie, sin besar a nadie, sin tirar con nadie. Todo porque terminó una larga relación de varios años, y le pegó tan duro que primero se deprimió, segundo se encerró, tercero se llenó de trabajo, cuarto comió tanto que se engordó... y cuando decidió volverse a mirar al espejo como un ser humano 'normal', se dio cuenta de que: primero, tenía que hacer dieta; segundo, volver a sonreír; tercero, tenía que recuperar a sus amigos; cuarto, volver a salir; y quinto, levantarse a alguien para tener algo de sexo.

Y comenzó. Con éxito hasta el número tres. Había pasado tanto tiempo sin salir que Adri no tenía ni idea cómo era rumbear, qué música sonaba o, peor, cómo se interactúa con la humanidad cuando está en un bar. Pero, sin importar sus frustraciones iniciales, continuó saliendo, hasta que se acostumbró a la música, al ruido y a las personas. Sin embargo, ya entrar a levantarse a un tipo es todo un nivel y había olvidado todos sus trucos.

Entonces decidió intercalar entre ir a reuniones con sus amigas y amigos, quienes a su vez tenían más amigos, y rumbas en bares... Pero nada. Nada le gustaba, no se levantaba nada.

Un día, hablando con un par de amigas planteó su lío

- Yo ya no sé qué hacer. Este verano me va a matar
- ¿Todavía??? dijo Carolina
- Yo ya le dije lo que tiene que hacer, pero es terca como una mula, planteó Angélica
- Ay dios... ¿Acaso no que conseguir un polvo era fácil? ¿No que los tipos se comen todo lo que se mueva? ni que fuera la más fea pues!!!
- No es eso. Solo que no se te nota que quieras que te coman, dijo Carolina
- ¿Perdón? Ahora me tengo que colgar un letrero?
- No solo eso, sino que no te gusta ninguno. Difícil si no ves a los hombres con ojos de posibilidad, sentenció Angélica
- Me perdí. Entonces me toca ponerme un letrero en la frente que diga 'Quiero Sexo' y otro en la espalda que diga 'Me gustan todos' ¿O qué?
- A ver fiera. te explico cómo funciona. Todo es cuestión de actitud. No tienes que ir mostrando las tetas en cada bar para conseguir un polvo. Te toca expresarte, mirar, hablar, respirar sexo. Y eso es actitud. Tienes que darle a todo tu entorno la sensación de que te acostarías con cualquiera.
- Como una zunga.
- No, a ver idiota!!!!!! Ella no entiende nada. Creo que se te llenó de moho el cerebro, gritó Angélica
- Pues parece que sí, porque no entiendo nada, dijo en voz bajita Adriana
- Es simple, si le abres a todos los tipos de un bar tu puerta y les dejas ver que pueden entrar, ellos van  a sentir curiosidad, y es ahí cuando puedes elegir con quien acostarte. 
- Ay Dios...  te parece tan difícil? a ver...
- Ya voy entendiendo....
- Pero falta un pedazo importante: Quitarte las telarañas.
- ¿Y eso es...?
- Simple... te toca tirarte a cualquiera para que todo el resto te salga natural, explicó Angélica
- Entonces volvimos al comienzo: cómo me consigo a ese cualquiera?
- Cómo te dijimos. Solo que como es la primera vez que lo harás, seguro no tendrás mucho de donde elegir. Pero peor es nada, dijo Caro.
- A este paso..., dijo seguido por un suspiro Adriana.


Entonces, si estar en verano es cuestión de falta de voluntad, salir de él y tener siempre alguien con quien tener sexo, es cuestión de actitud. Querer y demostrar que se quiere es la clave.



16 de noviembre de 2011

Comprendiendo lo incomprensible

Un día, mi primo Julián, que entre otras cosas es mi primito favorito, me llamó a decirme que le gusta mucho mi blog y que tenía unos textos que quería que leyera para publicárselos en mi blog. Me envió cuatro. No los he leído todos, pero este me encantó. Casi nunca aquí ven el punto de vista de hombres, así que me pareció no solo pertinente, sino un punto de vista muy acertado.


Espero les guste y le dejen los comentarios a mi primito (que ya tiene más de 23 años, pero que para mi sigue siento un 'ito'.




Tratando de comprender un poco todo lo que me hace sentir el amor, y a partir del mucho tiempo libre que me queda (no trabajo y me faltan quince días para graduarme de psicólogo), mi cabeza se ocupa de mí como puede, y ¿cómo más? En una de las dos cosas que necesito resolver en este momento: mis dificultades amorosas (la otra es el trabajo, y por más que deseo y me esfuerzo enviando hojas de vida nunca me responden).

El amor es un mal necesario, por lo menos para mí. Los pocos años de experiencia en esta materia me dicen que el amor, como la vida es un perder y ganar constante. Ganas el amor, el cariño y el afecto de tu pareja, pierdes la oportunidad de amar a muchas más personas que hay a tu alrededor, personas que sin tu saberlo estarían dispuestas a darlo todo por ti, pero tú lo ignoras, o te haces el ignorante, porque debe ser mejor no saber nada que tratar de estar evitándolo todo el tiempo, y al decir no saber nada me refiero a hacernos los locos y evitar encontrar lo que no se nos ha perdido.

Cabe resaltar que mi ejemplo anterior se quedó corto, no solo ganas amor, cariño y afecto, la vida es una balanza y si existe el bien también existe el mal, por lo tanto también ganamos conflictos, celos, quejas, cantaletas, aburridas reuniones familiares, menos tiempo libre, menos fútbol, entre tantas otras cosas más (podría dedicar otro artículo solo a escribir estos ejemplos), que ahora que lo veo desequilibran la balanza emocional-amorosa de una forma terrible, y es aquí cuando las parejas utilizan el AS bajo la manga, la forma más práctica y sencilla de equilibrar esta balanza sin necesidad de desgastarse tanto, por lo menos no mentalmente, y me refiero al sexo, digo; al buen sexo. Un buen sexo puede equilibrar las relaciones más desajustadas, que podamos imaginar. Considero que el buen sexo es un derecho libre que nos ganamos por establecer lindas relaciones, solo lindas y no perfectas porque si dijera perfectas estaría contradiciéndome de todo aquello que plantee de la balanza en párrafo anterior.

Volviendo con mi ocupación (el amor), siento que este es una elección libre pero no tan libre, digna de ser pura libertad en los casos más sinceros y bellos, pero no tan libre cuando nos damos cuenta que nuestra elección se encuentra rodeada de tantos factores controlables e incontrolables que median nuestras decisiones. Si estuviéramos sumergidos en este mundo solos (cosa imposible), no tendríamos más deber y derecho que ser libres, sin embargo como venimos de alguien (una mamá), que nos lleva en su vientre 9 meses, primero como el más vulnerable sarapico en un estanque, luego hasta formarnos en un feto y finalmente en él bebe que es expulsado de su tranquilo y seguro hogar al infinito mundo de posibilidades reales, nos afirmamos en este ser que nos protegerá hasta el día de su muerte, porque mamá que se respete y que haga honor a su rol, nunca dejará de serlo mientras esté viva, teniendo en cuenta que se otorga el derecho y el deber de amarnos más que a cualquier ser o cosa en este mundo. Esta madre, primer amor de todos, aunque no lo quiera nos condena a repetir mil veces y una vez más esta primera experiencia de amor. Así que piensen un poco en todo aquello que vivieron en su infancia y miren a su pareja, en mi caso veo el reflejo de mi mamá en esta persona, la cual es amorosa, fiel, cariñosa y muy especial, pero que también es castigadora, sobreprotectora y sobre todo celosa.

Finalmente pensé que todo este me convertía en el idiota útil de mi pareja, pero me di cuenta rápidamente que no era tan malo, porque ella también era mi idiota útil. Somos una feliz y amorosa pareja de idiotas enamorados, que pasamos la vida discutiendo y queriéndonos, tratando de mantener siempre la balanza en punto de equilibrio, siempre tratando de amarnos más y discutir menos pero a su vez de discutir cuando se pueda para amarnos un poco menos. Así es mi vida (y la de muchos), en algún momento pensé que era terriblemente desgastadora, pero entendí que nada del amor lo podía entender, que lo único que puedo hacer es comprender lo incomprensible, de algo que llega a mi (el amor), sin yo haberlo solicitado y que de muy buena manera yo recibí, claro está que lo recibí, solo porque me di cuenta que brindaba a mi vida todos eso apegos y desapegos, seguridades e inseguridades, premios y castigos, entre otras cosas que en mi infancia recibí.

“El amor necesita ser alimentado como a la planta más cuidadosa. Esa que solo le basta un día para marchitarse y dejarse morir. Pero tan monótono es, que de vez en cuando me gusta no alimentarla para verla caer, y luego llegar apresurado a socorrerla, logrando así que vuelva a florecer”. 

Julián Andrés Grazianni Hurtado