22 de julio de 2011

MI PRIMER NOVIO

Cuando llegué a vivir a Bogotá en 1.999. Había tenido solo un novio, el cual me duró solo una semana. Mi experiencia con los chicos no había pasado de unos besos con tímida lengua y alguna que otra mano en la nalga. Simple, era virgen y debía llegar así al matrimonio.

Recien llegada, con el síndrome de provinciana novata en la gran ciudad, conocí a un tipo y me aferré. Creo que el primer error que cometemos muchas mujeres cuando nos pasamos a vivir solas en una ciudad que no conocemos es que nos agarramos de la primera cosa que encontramos para no ahogarnos en la soledad de la gran ciudad, y el miedo que nos provoca el tener que defendernos por nosotras mismas.

Quince días despúes de aterrizada, ya tenia novio: mi primer novio oficial. Alejandro (nombre cambiado por si acaso, aunque muchos ya saben de quien hablo). Era dos años mayor que yo, fue mi inductor los primeros días de clase. Era muy inteligente, pero inteligente bajito. Y como todo bajito prepotente. Digamos que sufría del síndrome "Debo aplastar a la humanidad para sentirme superior". Y ese aplastar a la humanidad me incluía a mi, solo que yo no lo sabía.

Me lo llevé prácticamente a vivir conmigo. Sus amigos eran mis amigos, y las únicas amigas auténticas que hice: María Andrea e Isabel, eran sus amigas. Almorzábamos juntos, cogíamos clases juntos, casi no salíamos en grupo.

Los primero meses toqué el cielo. A pesar de que nos dijeran ahí vienen "Natalia y el Hámster"yo sentía que por fin alguien me quería. Tenía un novio. (Vaya gracia).

Luego del enamoramiento inicial generada por recibir mi primera flor de regalo, por haber sido mi primer polvo, que me escribieran un poema y cartas de amor, que me miraran con ojos de cordero degollado, que me bajaran el cielo y las estrellas, se reveló el negro fondo.

- No te vistas así
- No vayas sola
- Yo te acompaño.


Fueron las primeras frases de control, que con el tiempo migraron a

- No eres nadie sin mi
- Si yo no te ayudo tu no puedes
- Nadie te va a querer más que yo.


Y me lo creí. Simple. Pensaba que si lo dejaba, las cosas no iban a poderme salir bien. Pero no era feliz. Digamos que yo quería otra cosa. No tener que decir un Te Amo obligada, poder salir con amigas -mejor, poder tener amigas- No tener un novio pegado todo el día.

Quería ser. Era simple ser yo. Pero no podía. Era como si él me arrastrara a una dependencia absoluta de la que no podía salir.

Casi dos años duré de novia. Dos años en los que cada vacaciones en mi casa o con mis amigas fuera de Bogotá, lejos de él, me desataban una crisis.

- Quiero que terminemos. Quiero estar sola.
- ¿Por qué? ¿Ya no me amas? (Puta vida. ¡Cómo decirle que nunca lo amé y que él casi me obligo!?)
- No. No es eso.
- ¿Entonces?
- No sé simplemente siento que eso es lo que quiero.
- Esa es una pataleta. Tu sabes que no eres nadie sin mi... Nadie te va a querer más que yo. 


Lágrimas corrían por sus mejillas. E incluso recuerdo en una esas escenas patéticas, que se arrodilló y le rogó que no lo dejara.

En ese momento yo como que no entendía que el que sufría de dependencia era él. Pero le creía a sus palabras. No a sus actos. Y seguía en una relación que no quería.

Toqué fondo. Hasta que llegó un Príncipe en caballo y me rescató. Me lo crucé por la vida, me dio solo un beso y me lleno de fuerzas para decir: "Si puedo dejarlo". Bastó un beso de otro para darme cuenta que yo era más de lo que me estaba creyendo, y me merecía más que una relación basada en la manipulación y el desprecio por mi misma.

Volví de esas vacaciones, con el beso guardado en la cabeza y el corazón. Y al verlo de nuevo, desenfundé todo mi valor y lo mandé a la mierda. Di la vuelta y me fui a hacer mi vida.

A él le costó un poco más. Tres meses me persiguió porque quería que habláramos. Pero también lo logró. Hoy se casó, su esposa está embarazada y espero que sea feliz.

Yo por mi parte reniego y me pregunto cómo terminé ahí. Pero me alegro a la vez, porque esa relación me enseño todo lo que no quiero volver a ser ni a tener.

8 comentarios:

  1. No siempre es cierto q un clavo saca otro clavo pero a veces aplica!

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  2. Diooos! Yo viví algo tan igual que lo recordé todooo! Pero la última frase está para enmarcar!

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  3. Nada de provinciana mi querida, eso pasa a nivel nacional e innterrrnacional!! Vayase ud a vivir fuera del país a ver si el riesgo no es más grande, por que mal que bien los caradura de aca ya los conocemos, afuera, empiezas a encontrarte con cada cosa....

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  4. El que esté libre de errores que tire la primera piedra. El punto es darse cuenta y repararlos.

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  5. Siempre basta el beso de otro para tener el valor de ver que lo que creíamos no era la realidad. Afortunadamente a algunas nos pasó temprano y ya no nos ven tanto la cara!

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  6. toda experiencia buena o mala nos enseña!!!

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  7. "Di la vuelta y me fui a hacer mi vida.". ¡Así es! n_n

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  8. Pues yo no se si me habría aguantado tanta manipulación....pero BIEN HECHO...los tipos así son la patada...claro que hay un montón de mujeres que se parecen mucho.
    Un saludo.

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