30 de noviembre de 2011

De amigas y otras traiciones

Soy una persona de pocos amigos. (Es más, creo que en otro post anterior acepté ser una mala amiga). Hace años que desistí de la idea de tener un millón de amigos, que me llamaran todo el día y así no tener una sola noche libre. Dejé de buscar tener ese grupo grande de amigos con qué emborracharme.

¿Por qué?
Varios motivos. El primero es porque soy malísima buscando a la gente y armando planes. El segundo, porque si uno no arma parche desde chiquito, de adulto menos que lo logra -y en la universidad no fui la mejor compañera que todos puedan tener- y tercero porque me mamé de que la gente me usara para su beneficio y luego me volteara la espalda.

Hablaré de este tercer punto. Y comenzaré explicando de qué no les voy a hablar. No hablaré de las relaciones de amigos que se terminan por sustracción de materia, que es lo que sucede cuando se pierde el contacto, uno cambia de ciudad o se acaban los intereses comunes; tampoco hablaré de las amistades que se caban porque una amiga se consigue un novio y lo prefiere sobre su mejor amiga y mucho menos de aquellas que se acaban porque uno se graduó, cambió de trabajo y el siguiente horizonte es más interesante. Son cosas que pasan sin uno proponérselo. De esas he tenido, y muchas, y eso no duele.

Entonces ahora sí, lo que me trajo a este post.

'Naty, tienes que dejar de tener amigas con problemas. Tu no vas a ser la encargada de solucionarles la vida. Deja el delirio de Madre Teresa de Calcuta, que te van a terminar jodiendo', me dijo una vez mi tío el psicólogo cuando hablábamos de cualquier cosa de mi vida.

Me quedé pensando. El problema no era que mis amigas tuvieran problemas, sino que yo comenzaba a solucionarles la vida, me agarraban de marrano y luego me botaban.

Caso No 1.
La chica no tenía donde vivir, le dí posada, de daba plata para que almorzara, le prestaba mi ropa, le pagaba el transporte. Has ahí, cualquier amiga haría lo mismo. Pero, cuando consiguió casa, trabajo y demás, se gusaneó al tipo con el que yo salía (quien, según ella, no me convenía), le prohibió que habláramos y, encima, comenzó a hablarle a todo el mundo mal de mi. "Esa Natalia, a quién le ha ganado?" "Se cree mejor que uno..." en fin... Claramente me dejó de hablar al comenzar a salir con el man, que fue cuando consiguió donde vivir. Hoy por hoy, ni me saluda, sigue hablando mal de mi, y le prohíbe al hoy su marido, que me hable.

Caso No 2. 
Amigas desde la universidad. De esas amigas que comparten casi que los cucos. Yo dormía en su casa, ella en la mía. Vivíamos juntas. Se consiguió un novio, que le prohibió hablarme... Normal. Tres año en los que no hablamos. Terminó con el man en un agarrón terrible, y le lidié la tusa -Para eso somos las amigas, no?-. A los meses, decide que es gay... Normal. La incluí en mi círculo, le presenté mis amigos y amigas. Le alcahuetiaba todo para poderle tapar todo a su papá. Un día, luego de varias discusiones por criterios sobre nuestra amistad me llama a reclamarme que su hermanita se había enterado por mi culpa de su homosexualidad -falso-; me amenazó 'no te metas conmigo que te va a ir muy mal en la vida'; luego puso al que era mi mejor amigo en la época a llamarme, puso el altavoz y me preguntó y qué fue lo que pasó, mi respuesta fue: Me da miedo salir a la calle porque no sé que me pueda pasar. Paso siguiente, me llama el papá -que era como el mío propio- y me echó en cara hasta el primer plato de arroz que me dio en su casa. La amenaza pasó a ser chisme que me había demandado por injuria y calumnia. Han pasado años y sigo esperando la notificación.

Caso No 3. 
Luego de ser mejores amigas, trabajamos juntas. Por andar de boquifloja el jefe se enteró que ella quería cambiar de trabajo. Me dejó a mi el cargo de ella, y ella terminó renunciando. Me acusó ante más de 20 personas de haberle quitado el cargo y además que yo era amante de mi jefe y que por eso ella había renunciado. Ni me pregunten cómo solucioné todo el pedo.

Caso No 4. 
Colegas. Amigas de esas que hacen el cuarto, ayudan a buscar casa, se visitan, salen, se presentan tipos, te piden ayuda cuando no tienen trabajo, la recomiendas en varios trabajos... y un día te dice "yo no entiendo por qué tu te crees la verga porque eres 'exitosa' en tu trabajo. ¿Qué es el éxito? Si ni quiera te has casado. ¿Acaso el éxito se mide en millones? Claramente entendí que no es mi amiga. Si lo fuera, entendería mi concepto de éxito y que no es por los millones, sino por hacer y estar donde soy feliz. Simple. Hoy no tiene trabajo, me dijeron que la recomendara, y lo pienso dos veces.

Y así, no falta el que te pide plata prestada y se abre cuando no te puede pagar. Estos 4 casos son los que más recuerdo con dolor, y casualmente son de mujeres. Supongo porque los hombres no se dejan meter en estos líos. Ellos están ahí, uno los busca y salen, te oyen tus dramas y te regañan. Con las viejas, es otra historia.

Con esto no estoy diciendo que no creo en la amistad. Por el contrario: tengo excelentes amigas y amigos, poquitos, no superan un puñado. Lo que quiero decir es que en temas de amistad, confianza y prevención de traiciones, menos es más. No todo el mundo entiende la generosidad de la misma manera, no todas las personas son buenas, no todas sienten interés en proteger al otro.

Por eso hoy me cuido, no dejo entrar a cualquiera por eso puedo decir, tengo poquitos amigos... ¿y qué?

9 comentarios:

  1. Naty! Nuevamente me siento identificada con tu post... Ya es costumbre. Y sí... La amistad entre mujeres es muy competitiva, por eso hay que irse con cuidado. A mi por ej me pasó algo muy curioso con una que se quería robar mi vida porque le parecía más interesante que la de ella y otro montón de casos. A raíz de eso, me pasa que soy la mejor amiga de muchos hombres, pero por lo general soy yo quien escucha, quien aconseja, quien regaña... A mi, para evitar más decepciones, me ha tocado arreglármelas sola.

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  2. De acuerdo... en la vida hay que aprender a vivir solito, si se trata de esperar algo de alguien pues que sea de uno mismo. Mi concepto de amistad es bastante extraño, me gusta rodearme de gente que me aporta y me enseña muchas cosas sin embargo creo q nadie es indispensable y no muero por nadie.

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  3. Que buen post!! yo creo en la amistad, pero eso de meter las manos en la candela por alguien ya lo pienso dos veces... gracias a Dios me he encontrado con personas muy lindas en este camino, asi que de decepciones pocas; sin embargo hay que saber a quien uno considera como amigo, conocidos muchos, amigos pocos!!!

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  4. Bueno, siempre he pensado que son mejores los hombres para hacer amistad (mientras que uno no dé con aquellos que en el fondo quieren algo más y no necesariamente noviazgo, no señor). Las mujeres queramoslo o no somos mas dramáticas para todo... Yo soy mala para traicionar, poco me han traicionado si es la palabra indicada, pero igual tambien me lo pienso dos veces antes de volver a poner las manos en el fuego por alguien, porque como dice mi mamá "uno nunca termina de conocer la condición humana..."

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  5. suripantagrilla11/30/2011 9:44 p. m.

    Tenaz , por lo general la envidia es la principal causa del fin de una amistad, sobre todo entre mujeres, me ha pasado uno que otro caso parecido , pero si creo en la amistad , creo que las personas que mas te juzgan y mas te duelen son tus amigos,a veces me da miedo alguna amiga inestable que sabe cosas de ti y que no sabes como lo va a utilizar. Pero creo que tengo unas amigas para esto , otras para lo otro , en fin no espero mas de lo que se que ellas pueden dar y a muchas les acepto sus errores y me alejo discretamente.
    Creo que con los años te das cuenta que amigos son los del colegio y los de la cuadra, te conocen saben de donde vienes y como llegaste y pocas veces envidian porque conocen el camino que recorriste.

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  6. Porqué sera que esas historias dramaticas de traiciones, peleas, envidias, mentiras son de dominio casi exclusivo de las mujeres? Demasiado estrogeno

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  7. Puedo decir que soy de pocos amigos pero de mis enemigos no se cuantos cosecho" cuarteto de nos

    la amistad es una cosa muy seria, casi igual que el amor. - complicada, nadie la entiende, pocos la encuentran

    exelente post :D

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  8. Me encanto el post, y me siento lamentablemente identificada pero la verdad creo que a todas nos paso la historia de la amiga que cuasi mantuviste en tu casa y algo termina haciendote, aunque siendo honesta soy excelente amiga, soy la típica pa'las que sea, pero si me hacen algo.... la verdad tengo un alma vengativa y no, no me siento orgullosa de eso pero si es necesario se le tiene, también se perdonar bastante bien y cuando lo hago es de corazón, con una amiga me paso, me hizo hasta para vender y al final de todo me pidió perdón, claro que mucho después de que la vida le cobro todo con intereses y lo hice, hoy no la llamaría la mejor de amigas pero aun la sigo creyendo como amiga y le ayudo cada que me lo ha pedido...

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  9. jajaj es catalizador, no? que pereza la gente hipócrita, lo diré hasta el final de mis días, aunque bueno uno es lo que es y no deja de ser buena gente, un abrazote

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