10 de noviembre de 2011

Mía (IV Parte)

Viene de Acá

Estaba todo muy oscuro y no se escuchaba nada más que la música de un par de bares a lo lejos. La pared sobre la que presionaba su cara estaba fría y húmeda. Quería gritar pero la mano en su boca no se lo permitía. Tenía su otra mano entre sus piernas, acariciando -si a eso se le puede llamar acariciar- su estómago, su pecho. Pasó su lengua por su oreja, ella sintió un asco infinito y comenzó a llorar. Por favor, no... no... era lo único que podía decir entre dientes. Shhh, shhh, tranquila, le susurraba al oído. Sintió como metió en su cuerpo lo que ella no deseaba. Sintió su piel rasgarse. Sentía su cuerpo golpearse contra la pared. Duró lo que pareció una eternidad, hasta que lo oyó gruñir y luego suspirar. Se dejó caer al suelo, y solo vio cómo sus piernas se alejaban.

Caminó a su casa y agradeció a Dios que Carlos estaba de viaje. Se bañó y lloró mucho y solo podía repetirse"Por qué Juan Andrés... ¿Por qué...?


Se despertó de un sobresalto y completamente sudada. Trató de no hacer mucho ruido, para evitar despertar a Carlos. "Demasiado real..." Se tomó un vaso de agua y definió que tenía que averiguar bien qué era lo que pasaba. Para dónde se iba de viaje, qué pasaba en su vida. Por qué las pesadillas...

A la mañana siguiente...

- Carlos, ¿me prestas tu computador?
- Claro.
- ¿Sabes cuál era mi correo electrónico?
- ¿No te parece que es mejor que bajemos al mar?
- En un rato, ¿sí?¿Me dices?
- l_amour_d_antoine@gmail.com
- ¿Hablo Francés?
- No. Desde que abriste tu primer mail hace años usas ese nombre por una historia de un amor platónico francés que tuviste de pequeña.
- Vaya.
- Sí, estás llena de sorpresas.
- Te sabes clave?  le preguntó mientras tecleaba en el computador.
- No. Nunca me la diste... ni te la pedí
- Ummmm
- ¿Cuál es la pregunta de recuperación?
- Nombre de mi primera mascota
- Pecoso. Era un perro dalmata.


Se quedó en silencio mirando la lista de correos.

- Entonces, ¿te quedas?
- Dame un rato y te alcanzo.
- Dale


Se despidió con un beso en la frente.

Entró en el buscados del correo electrónico, al tiempo que pensaba que por qué usar un computador no se le olvidó, ¿pero sí toda su vida? Juan Andrés... No results


Mierda.


Notó que no tenía correos eliminados, ni ocultos ni archivados. Lo que había era poco. Dos opciones, o no lo usaba seguido o era tan precavida que borraba todo. Notó que tenía una serie de correos cruzados con Lina Fernanda... Por lo que veía son amigas. En efecto su último correo fue enviado un día después del accidente y decía:

Hola Anton!


No he vuelto a saber de tí... ¿Cómo estás? ¿Todo mejorando? ¿Qué definiste al fin? 
La verdad me siento muy mal estando acá y tu allá con tantos problemas. Sé que necesitas un abrazo. ¿Qué hacemos? 


Por favor aparece que estoy preocupada
Te quiero,


LinFer

Procedió a responder:



Hola Lina


Quizá debes estar extrañada por mi ausencia. Un día antes de tu último correo tuve un accidente. Grave, pero afortunadamente estoy bien. El único problema es que perdí la memoria. Poco a poco he ido tejiendo recuerdos de mi pasado. Carlos me ha contado toda la historia de los dos y por internet he encontrado otras cosas. Digamos que estoy en periodo de reposo. Estoy en Cartagena con Carlos porque definió gastar una cantidad de plata en llevarme a casi todos los viajes que hemos ido juntos, con tal de que recuerde todo. La verdad me parece un buen hombre, se ha portado muy bien con él. Pero como ves, estoy demasiado confundida. Al llegar a la casa después del hospital, le dijo que me habían atropellado cruzando la calle con unas maletas. Pero hay algo que no me cuadra. Y es que si me iba de viaje, sola, por qué iba cruzando la calle. ¿Acaso uno no llama un taxi? ¿O lo más lógico es que él me llevara al aeropuerto si es tan bueno como dice?... No sé, siento que cuando me habla de ese tema, le tiembla la voz, como si estuviera mintiendo.


He estado teniendo pesadillas con un tal Juan Andrés... Y ahora me encuentro con tu correo. ¿Acaso estaba en problemas?


Sé que esto es muy raro, pero necesito de tu ayuda para resolver todo esto. Y créeme, eres mi única salida


Un abrazo


Antonia

***

Pasaron varios días y no recibía noticias de Lina. Mientras se dedicó a despejar su cabeza conociendo Cartagena, San Andrés, Panamá. Que fueron los primeros destinos del viaje organizado por Carlos. La verdad estuvo muy feliz. No recordó nada, pero sintió que se estaba enamorando de Carlos. Muy bien se estaba portando. El día antes de salir de Panamá a Nueva York recibió un correo que decía:


Mi Anton!!!


Lo siento mucho, nunca lo hubiera imaginado. La verdad no sé por donde comenzar. Efectivamente sí tenías problemas, como todo el mundo. Digamos que estabas atravesando por una crisis con Carlos, pero era una crisis que él no conocía. Te ibas de viaje, supongo para pensar y aclarar tu cabeza, porque, nunca me comentaste la decisión, así que asumo que fue algo de último minuto, algo repentino. 


Qué maravilloso eso del viaje. ¿Dónde estás ahora?


Lamento no sé más detalles, y el nombre Juan Andrés creo que la única persona a la que conozco con ese nombre es el de un escritor, sociólogo, si no estoy mal, a quien le editaste un libro.


Te mando un beso gigante, espero que puedas solucionar todo.


LinFer


El correo la dejó tranquila. Y decidió dejar todo así. Al final de cuentas la estaba pasando de maravilla en el viaje, y Carlos era realmente una buena compañía.

Lina se volvió un ocho. No sabía qué hacer. Su amiga había sido violada por el autor de libros y por sentirse culpable iba a dejar a su marido. No era capaz de volverle a generar todo ese dolor, más teniendo en cuenta que lo había olvidado. Decidió guardar silencio. Sería su secreto, creyó que era la mejor opción. Así nadie saldrá herido.

***

Pasó el mes de vacaciones y si bien no recordó los detalles de su vida, Antonia regresó más que enamorada del viaje. Estaba en el típico idilio adolescente... Sentía mariposas en la panza, suspiraba con cada detalle, con cada beso. 

Al regreso a casa decidió retomar el trabajo. Recuperó sus contactos y enseguida comenzó a llegarle trabajo. Se sintió de vuelta a la realidad, una realidad que le gustaba. Las pesadillas habían desaparecido y sus memoras del pasado se habían construido por medio de historias y fotos. 

Un día, trabajando hasta tarde en la noche recibió un correo de Juan A. Franco.

Linda Antonia

Supe lo de tu accidente, toda una lástima. Me alegra que estés de vuelta. Tengo unos artículos para corregir, ¿te parece si tomamos café mañana para entregártelos?

Juan Andrés

Al leer esto sintió un escalofrío, un corrientazo por toda la espalda

Juan Andrés

Gracias por tenerme en cuenta. Claro nos vemos a las siete de la noche en la cafetería Imperial del centro.

A.

Antonia

Perfecto, allá nos vemos

Juan Andrés

No sabía por qué tenía miedo. ¿Serían por las pesadillas de semanas atrás? Tenía que averiguarlo.

Llegó minutos antes, quizá para verlo llegar. Su caminado, sus zapatos le eran familiares. 

- Hola.

Y con solo esa palabra reconoció la voz y todos los recuerdos volvieron a ella. Regresó a ese callejón oscuro, al dolor, a la tristeza. entendió por qué iba a dejar a Carlos, se sintió culpable. Trató de controlarse, no había mucho que hacer en ese momento.

- ¿Te pasa algo?
- No nada, solo estaba algo desconcentrada
- ¿Pedimos algo?
- Mira, surgió algo de último minuto, y tengo que irme. ¿Me entregas los documentos por favor?
- Claro son estos. Los necesito para la próxima semana.
- Perfecto. Cuídate.

Salió casi que corriendo y no podía dejar de pensar en esa noche. Él la había violado. La había violado estando ebrio luego de una fiesta a la que fueron juntos. Caminó, caminó. No sabía qué hacer. Solo lloraba. Lloraba. Siguió caminando, ya casi eran las 8 y media cuando paró en el sector de bares al lado de su casa. Miró hacia todos los lados posibles, quería llegar pronto a su casa a hablar con Carlos.

A lo lejos vio a un hombre parecido a su esposo. Gritó ¡Carlos! Pero el ruido del bar no lo dejó escuchar. Corrió para alcanzarlo cuando notó que estaba de la mano con una mujer, muy joven, que le susurraba cosas al oído. Se acercó lo suficiente para que él pudiera verla. Era temprano, estaba ebrio  y con otra mujer.

- ¡¡¡Tú!!! No lo puedo creer.
- Antonia, espera!
- No!!!

Volvió a correr. Esta vez a su casa. No sabía qué le dolía más, saber que había sido violada, o darse cuenta de que su esposo tenía otra, u otras... ya no sabía.

Dio vueltas por el apartamento. Sin saber qué hacer. Estaba desesperada. Fue a la biblioteca y sacó la plata escondida que tenía detrás de su colección de novelas. Contó y supuso que le alcanzaría para algunos días. Regresó a la habitación, sacó un par de maletas del armario y empacó todo lo que pudo. No fue como la vez pasada. Se tomó el tiempo de meter lo que más le gustaba y lo que más necesitaba. Guardó los libros que no había leído. Agarró el pasaporte y pensó Por si acaso. Y salió.

Desde ese día Carlos no sabe nada de ella y aún conserva la nota que Antonia dejó sobre su cama

Carlos

No te odio, pero hoy recordé por qué quería dejarte y eso estoy haciendo en este momento. No me busques y ten siempre presente que lo que no está destinado a ser, nunca será.

Realmente te amé, dos veces.

Antonia

FIN

9 comentarios:

  1. clap clap clp (onomatopeyisando un aplauso)

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  2. Awww! Mia traía muchas sorpresas.... Me encanto!!!

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  3. suripantagrilla11/11/2011 12:12 a. m.

    Me encantooo , superaste mucho todooo lo que he conocido de ti , creo que es hora de empezar a escribir libros , asi sea historias cortas , excelente , y sobre Mia , las personas no cambian, la fidelidad no existe , solo la lealtad, despues que aceptemos esto seremos mas felices , mas libres , tendremos paz :)

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  4. No Dios míooo! Esto es un finaaaal! 2 veces amado... Bravísimoooo!

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  5. Quedé entre sin palabras y con ganas de contarle la historia a TODO el mundo. Excelente, muy bien contada, fantástica.

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  6. esta increible la historia. Me atrapo por completo, me gusta como escribes ¡ siempre te leo.

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  7. lo mejor! realmente te ame dos veces!!!!!!!

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  8. Me gusto... y me entretuvo mi jornada laboral ¡¡ hace rato no leia.. y me la lei de un tiro... :)

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