10 de enero de 2012

Compromiso de dos

Su plan era llegar temprano para darle la sorpresa. Había encargado todo un outfit perfecto para la ocasión, que no era más que complacerle uno de sus antojos.

Según su última conversación, él llegaría más tarde que ella, porque tenía una reunión de esas programadas a la hora de salida normal. Era perfecto.

Así sin más llegó a la casa, dejó las llaves y la cartera en la mesa dispuesta al lado de las escaleras y las subió con la bolsa del disfraz en la mano. A medida que se acercaba el segundo piso sentía que no estaba sola. Pensó en que quizás Ricardo se había adelantado para darle una sorpresa. Sonrió.

Solo alcanzaba a oir música y el susurro de una voz masculina. No quiso espiar, para no arruinar la sorpresa, pero se imaginó a Ricardo murmurando canciones mientras acomodaba todo. Así que entró al baño de pasillo y se cambió ahí. Pensaba en que si se juntaban las sorpresas, la noche sería mucho mejor.

Caminó descalza por el pasillo, y despacio, sin hacer ruido abrió la puerta.

Asombrada vio como Ricardo tenía amarrada a su amiga Adriana a la cama, con un pañuelo en la boca. no se sabía cual de los tres estaba más sorprendido. Tres pares de ojos se miraban los unos a los otros. Eran como tres estatuas haciendo un inmenso ridículo.

A Mariana la escena le parecía sexy, Ricardo tenía un gran símbolo de interrogación en la cara y Adriana moría de la vergüenza, a pesar de que era claro que la relación de Mary y Richie permitía este tipo de deslices.

Pero la cara de Mariana cambió apenas analizó la escena y su vista llegó al pene, ya no erecto, de su Ricardo. Sus ojos se llenaron de ira.

- !Rompiste nuestro compromiso! Gritó, manoteando.

Ricardo la miraba con temor pero tuvo que aguantar las ganas de reírse al analizar su vestido de conejita sexy. Ciertamente era ridículo ver a su mujer disfrazada gritando por toda la alcoba. Intentó hacer memoria de cuál compromiso era el mencionada. Solo recordaba que luego de la última crisis en la relación habían llegado al acuerdo de poder tener otras relaciones sexuales. Sabía que existían unos 'siempre y cuando'después de 'sexuales', pero no tenía la certeza de cuales, así que dijo lo primero que se le ocurrió.

- ¿El de traer a otras a la casa? ¿El de no meternos con nuestras amigas?
- No, idiota!! Eres un idiota! Imbécil. Qué culos es lo que te pasa!!! ¿¿Ahora, ahora???? ¿Qué vamos a hacer? ¿Qué va a pasar con nosotros.  Decía mientras manoteaba.

Se quitó las orejas blancas con rojo, fue hasta su baño y se tapó con la bata de dormir y se acercó a la pobre Adriana que tenía una cara de miedo con ganas de llorar.

Comenzó a desamarrarla. Al quitarle el pañuelo de su boca, esta intentó decir algo... a lo que Mariana, aun histérica respondió.

- No me digas nada. No me sorprende que seas tu la que ande metida entre MI cama con MI marido! dijo al tiempo que le pasaba la ropa a la visitante.
- Cálmate. Balcuceó Ricardo
- Que me calme ni que nada. Es que no puedo creer que tu seas tan idiota de comerte a ésta sin condón y que ésta sea tan imbécil que se deje!


Adriana y Ricardo se miraron a la cara y acto seguido agacharon la mirada.

Sin mediar más palabras, ambos se vistieron y salieron de la casa. Y Mariana aun con la ira encendida gritó en el umbral de la puerta

- Ojalá que no te haya pegado el SIDA, Adriana. Ojalá.




***Nota del Autor: Como ustedes son tal fieles lectores, quiero proponerles un concurso. Los primeros de ustedes que escriban un comentario diciéndome cómo creen que reaccionaron Adriana y Ricardo ante el grito de Mariana, se lleva un kit como estos que se ven acá o acá.. Anímense a ver si buscamos un final a esta historia***


5 de enero de 2012

Adiós

1 de Enero
11:58 pm

Martín


Mientras lees esta carta mi rostro debe estar golpeando el mar y éste llevará mi cuerpo contra las rocas. 


Adiós. 


Para siempre y jamás.


Y es así porque soy una cobarde. De esas que no son capaces de despedirse con altura y de frente.


Y en este momento porque no puedo seguir adelante. 


Te amo y me amas. Pero no podemos seguir adelante. Me cansé de pelear, de ir contra la corriente. 


Por eso me voy y te dejo libre. Libre de esta atadura, que hoy llamamos amor, pero seguramente más adelante será un hermoso recuerdo casi infantil.


Perdóname por haber tomado esta decisión sola, sin consultar. Pero créeme, solo el sacrificio de alguno de los dos podría permitir que la vida del otro continuase. Si te preguntaba, seguramente no me dejarías dar el paso.


Te amo... Por siempre y jamás.


Tu hermana.


1 de Enero
11:59pm


Anaí

Seguramente cuando leas esta nota intentarás marcarme,  pero ya no habrá respuesta. 

Te amo. No tengas duda de eso. Pero en este caso, no es el amor el que nos va a traer la felicidad. Por eso te digo adiós, porque quiero que  seas feliz, y ésta es la única manera para que eso pueda ser una realidad.

Hoy te dejo, y seguramente me reclamarás entre llantos por eso.  Pero sé que  más adelante me lo agradecerás.

No te pediré que no llores, hazlo. Llora hasta que se te sequen las lágrimas. Hasta que te aburras de extrañarme y decidas hacer una nueva vida. 

Adelante. Vive. Que yo te estaré cuidando.

Te amo. Para siempre

Tu hermano.



Ambos soltaron sus teléfonos. Ella cayó al acantilado y él tiró del gatillo.

Aún hoy cuentan los vecinos que en las noches de  luna llena se puede ver a los dos hermanos caminar de la mano por los senderos que conducen a la playa.