24 de febrero de 2012

REGGAETON

Hace unos días me fui de rumba a un bar cualquiera. Era el viernes de guacherna en Bogotá y debo confesar que llevaba más de dos meses sin ir a un sitio de rumba. Bailé la salsa, el merengue y todo lo de carnaval que sonó. Hasta que llegamos a la tanda del reggaetón... El problema no es la música, porque la canto y la bailo sin problema (no soy muy sofisticada para el tema musical), pero me sorprendió al oir lo que sonaba.

Te miro y te imagino
con ropa haciendo el amor
En la disco bien arizco...
Con ropa haciendo el amor...


Bueno, de música mala está hecha el mundo, pero ¿¿¿¿'con ropa haciendo el amor'????

Está bien, me la aguanté en las emisoras, en las redes sociales mucha gente mencionaba la canción. Es pegachenta y supremamente ñera. Provoca tararearla. Pero en este sitio de rumba, ponen la tonada y TODOS a grito herido seguían el estribillo... Yo, te miro y te imagino.... bla bla bla.


En ese momento comprendí el delirio colectivo, porque mientras movía mis caderas para bailarlo, me encontré a mi misma tarareando el coro. Deje así, por más detestable que resulta la canción, la masa -en el sentido más puro de la teoría política o de las comunicaciones- me abrazó y me llevó con ella.

Siguiente canción, no recuerdo el nombre. Pero seguramente decía algo como 'ponte en cuatro y te la meto, ri ri rico mami'...  o algo como 'muévelo muévelo que me lo paras'.


Y fue en ese momento cuando me pregunté ¿Cuánto sexo necesita un compositor-cantante de reggaeton? Creo que ese es uno de los grandes misterios del mundo moderno. Todo son tentas y culos, sexo y parolas.  ¿No hay nada mejor de qué escribir letras de canciones? No quiero parecer mojigata, pero luego se sorprenden de las cifras de embarazo adolescente...

No sé. Yo ya no salgo a bailar mucho, pero espero que cuando vuelva a hacerlo no me encuentre a alguien que cante que se imagina a alguien con ropa haciendo el amor.

23 de febrero de 2012

Puede Besar a la Novia...

No tengo muchos amigos.
Es más, tengo pocos.

Pero soy de las que se alegra con las felicidades de quienes sé que me quieren. Un par de ellos son Jaime y Jime que se conocieron el mismo día calendario que mi novio y yo. A ella la conocí en la universidad aunque nunca fuimos amigas, a él en una ida a tomar cerveza.



Hace unos días este par se casó. Lo que comenzó con un 'nos vamos a vivir juntos', terminó en una farra sin precedentes, con cura y tías felices jalándole los cachetes a los novios.

Por miles de detalles, este ha sido, quizá, el matrimonio más divertido en el que he estado. A pesar del par de inundadas llorando que me pegué durante el evento. Porque SÍ, soy de las que llora cuando el cura da permiso de besar, cuando suena la última canción de salida de la misa o cuando se hace el brindis, y obviamente cuando estoy rascada abrazando a los novios al final de la fiesta.

Fue divertido, y fue como los novios. Hicieron lo que se les dio la gana. Nos dieron cerveza a la entrada y un paquete de dulces. No hubo orquesta, sino DJ que siguió al pie de la letra las instrucciones de la novia, que iba desde NO poner Shakira ni Maná, o mucho menos agarrar el micrófono y decir 'Dónde están las mujeerreeesss solteerrraass' o algo como 'Vamos todos levanten las manos'.

Fue divertido porque los novios se divirtieron. No había novia estresada ni novio jetilargo. Ellos se lo gozaron, se lo bailaron, se lo bebieron. Los viejos se fueron temprano, nuestra generación -que es la misma de la de los novios- se quedó raspando fiesta.

Estando en la mitad de la fiesta, cuando ya se me había roto la media velada y el peinado iba en franca decadencia dije que iba a escribir un post para decirle a todos los que me leen si algún día se casan: HAGAN LOS QUE SE LES DE LA REGALADA GANA, que al final ustedes son los que pagan. Y si a su tía y abuela no les gusta... Que no vayan, mejor, más cupo para sus amigos!!! Pero eso sí, si se casa, cásese bien, y bote la casa por la ventana, sino más bien arrejúntese y no gaste papel.

FELICITACIONES  este par... que seguramente van a ser muy felices!!

22 de febrero de 2012

UNA VEZ...

Estaba recordando una vez que me 'enamoré' de un músico.

Él fue algo como mi amor platónico de la Universidad. Era mayor, hacía cine y además tocaba el violín. Tenía vena de político y hasta se lanzó -ganando- como representante estudiantil. Suficiente para robarme un par de suspiros.

Un día lo encontré caminando por alguna callejuela del centro. Habían pasado muchos años. Y ¡Oh sorpresa! Se acordaba de mi nombre...

- Hola Naty ¿cómo estás?
- Bien y tú, en ¿qué andas?

Iniciamos una conversación como si fuéramos amigos de largo tiempo. Me contó que había estado en Cannes (y como yo estaba en la edad impresionable) me pareció un elemento más para volver a suspirar. Me invitó a almorzar al día siguiente. Obvio dije que si.

En el almuerzo habló solo él, de su viaje, de su vida, de sus películas... Y yo oía. Me sorprende que no haya babeado encima de la mesa. En ese momento me pareció el date de la vida. Y estaba cruzando los dedos que al despedirnos hiciera algún movimiento que sugiriera que nos volveríamos a ver. Y así fue.

- El jueves cumplo años. Podemos hacer algo.
- Claro, nos hablamos.

Hasta ese momento había pasado por alto un pequeño detalle: Su exnovia lo acababa de dejar para irse a vivir a Australia. Seguramente tenía la tusa vivita y coleando. Hice una reflexión al respecto, pero continué soñando en que seguramente ese amor platónico dejaría de serlo y pasaría a ser algo más real.

Llegó el jueves. Puse un sms de cumpleaños.

Espero que este día solo esté lleno de cosas buenas.


Y la respuesta fue

Gracias. ¿Por qué no vienes a mi casa? Estoy solo podemos celebrar.


Compré vino y un libro de Édgar Allan Poe y fui esa noche a su casa. Fue una celebración de dos. Bebimos, bailamos, nos reímos, hasta que con el vino haciendo estragos en la cabeza nos besamos. Volvimos a bailar y a reír. Hubo un momento en el que no hubo nada más que nuestros besos y caricias. Siguiente estación... El cuarto. Sin cama, solo un colchón en el piso. En ese espacio se notaba el reciente abandono. Cerré los ojos. Hice caso omiso de mis pensamientos racionales y seguí. Seguimos hasta que terminamos los dos en un gemido a dos voces.

Sin mucho más. Tomé mi ropa, llamé un taxi, le di un beso en la frente y me fui. Algo había pasado. Sencillamente la tusa era demasiado difícil.

No volví a aparecer.

Un año más tarde. Caminando por la misma callejuela alguien me llama.

- Naty! Naty!
- Ay!!! Hola!!! Mucho tiempo sin verte. ¿Y ese cambio de look?
- Se llama solidaridad. Mi mami está enferma y todos en la casa los rapamos
- Tiene su encanto...
- Lo sé, pero no más que el pelo largo.
- Eso depende de las prioridades
- Hablemos
- ¿Tienes el mismo número?
- Te llamo

Y comenzaron las llamadas, las salidas. Y realmente recordé por qué me gustaba. No había ex, ni corazones rotos.

Iniciamos 'algo' a lo que no le tuve rótulo. Yo iba a su casa, casi siempre en las noches luego del trabajo. Allá amanecía, o me iba antes de salir el sol. Lo ayudaba con un par de cosas de su corto, hablábamos de la vida, del cielo, de lo humano. Digamos que en ese momento me conformaba con tan poco, que era feliz.

Pasaron los meses.

Una noche llegué a su casa, como siempre. Tuvimos sexo. Como siempre. Y se fue la luz. Él, desnudo, se levantó de la cama, buscó su violín y comenzó a tocarlo en la sala. Desde la cama lo miraba, solo veía su silueta en medio de la penumbra y lo oía. Era maravilloso.

En ese instante, justo antes de que terminara de tocar. Una única lágrima corrió por mi mejilla izquierda. Me vi tratando de salir de las arenas movedizas. Mi territorio seguro de ese 'algo' sin rótulo se convirtió en un terreno peligroso para mi tranquilidad. Un día más y me enamoro.

Salí de ahí antes de que comenzara el nuevo día.
Hablamos un par de veces más y ese año nuevo justo después de las 12, mirando al infinito desde un acantilado en Puerto Colombia escribí

Hubiera podido ser perfecto para mi. Pero sabía que no contigo. Hubiera podido ser perfecto para ti, pero no conmigo. Sé que entiendes. Casi te amo, Naty


Hoy miro hacia atrás y me doy cuenta que muchas veces pensamos que era amor, algo que simplemente nos hizo sentir bien.




*POR SI ACASO NO ENTENDIERON. CREÍ QUE ME 'ENAMORÉ ESA VEZ. PERO NO ERA AMOR, ERA SIMPLEMENTE ALGO DIVERTIDO. Y PARA LOS QUE SE DEBEN ESTAR PREGUNTANDO, ESTO PASÓ HACE MÁS DE SEIS AÑOS*

12 de febrero de 2012

SOCIOCONFUSOS

Hace más de dos años que dejé de tener 'dates'. Pero mis amigas, que permanecen solteras, sin novio y sin maridos me mantienen al tanto de lo que sucede cuando uno sale con tipos y no funciona. Y debo confesarlo: no dejan de sorprenderme.

Últimamente he escuchado un par de historias que me llevaron a acuñar el término 'socioconfusos', es decir dícese de aquellos hombres que dicen una cosa, y hacen otra completamente opuesta y dejan a las mujeres viendo un chispero pensando 'y es que acaso este personaje no se tomó el litio'?

'Socioconfuso' es aquel tipo aparentemente maduro que plantea la relación que quiere con la mujer que le gusta, pero que en el camino se le pierde el objetivo y comienza a dar tumbos contra la pared. El peor efecto de los socioconfusos sobre las mujeres es que éstas en el afán de entenderlos, darles lo que quieren y no mostrarse como una 'loca neurótica' (porque así nos califican cuando exigimos algo) que pide un poco de claridad, vamos detrás de ellos dando los mismos puntos, hasta que se nos rompe el corazón, o en el mejor de los casos, la esperanza.

Tengo una amiga a la que llamaremos Agnes. Agnes suele ser una mujer libre. Libre de esas que hacen lo que se les da la gana. Si quiere tirarse a alguno, lo hace. Sin  problema, sin remordimientos posteriores. Le gusta el trago, casi que toda la música, baila, canta, va a conciertos. Digamos que sería el prospecto perfecto para algún personaje que quiera divertirse.

Alguna vez salió conmigo a una fiesta en cualquier bar Bogotano. Yo estaba con mi novio, lo que implicaba que ella debía casi que buscarse un parejo, o bailar en la ronda con el resto de des-parejados. En esa rumba conoció en medio de alguna salida a fumar a quien llamaremos Edwin. Hicieron buenas migas, bailaron, hablaron y todo lo que hace uno en un bar. 

En algún momento decidieron irse. Agnes me notificó, yo no hice preguntas. Como siempre. Se fueron a su casa -la de ella- y tuvieron su primera faena.

Con las semanas llegaron al siguiente acuerdo: 'seremos amantes' Sin más. En sus mentes esto era enviarse un mensaje para verse en las noches de los fines de semana. Sin más preguntas ni exigencias. Así funcionó bastante tiempo. Creo que fueron como 5 meses. Sexo, tragos y diálogo. Sin más.

Pero un día, Edwin decidió dejar a Agnes metida. Ella, que estaba en un asado, regresó corriendo antes de tiempo a su casa. Se arregló, organizó todo. Y el personaje, sin más, no avisó que no podía llegar. Agnes, en su plan de no ser una 'loca neurótica' se quedó callada. Edwin, ni se inmutó, creyó que sus derechos de amantes incluían el no aparecer sin dar explicaciones.

En este punto, uno creería, el 'man se aburrió' o se consiguió otra. Podría ser, solo que el acuerdo sí incluía el poder tener sexo con otras personas. Agnes lo aplicaba. Edwin también.

Un día. En una conversación algo borracha, Edwin hizo una exigencia. 'Quiero ser m ás parte de tu vida. Inclúyeme'. La respuesta de Agnes fue 'estás seguro? Quieres que seamos novios y todo lo que eso implica?' No hubo respuesta. Así que ella asumió que Edwin no estaba listo y que todo seguiría tal cual. Y así fue por varias semanas.

Pero el personaje volvió a desaparecer. Y aparecía haciendo reclamos de olvido, abandono, que por qué ella Agnes no aparecía... Todo retomaba el curso normal, hasta la siguiente desaparición.

- "El problema no es que desaparezca, sino que me deje metida y no avise que no va a llegar", me dijo un día emputada.

Y yo la entendía. ¿Hay acaso algo peor que quedarse vestida y organizada, esperando pasar un buen rato y tener buen sexo? Sí. Que la persona que te deja metida, reaparezca, alegue demencia y ni siquiera pida disculpas. 

Y todo empeoró. Agnes trató de ser menos amante nocturna y más cómplice, y estar ahí para Edwin. Entonces una vez ella presintió que algo le pasaba. Lo llamó y el cel desconectado. 'Puta, lo atracaron', me dijo esa vez.

A los días. Resultó que el tipo había metido un par de viejas a su casa luego de una rumba, y lo habían robado. Esto lo supimos casi que 3 semanas después, en las que el tipo se negó a hablar del tema. Sobre el tema lo único que se conversó fue:

- Pero estás bien?
- Si, pero creo que tengo problemas con el trago. 
- ¿Y qué vas a hacer?
- No sé. Estoy muy apenado con esto que pasó.

Yo no entiendo. Es decir. ¿Para qué pidió ser novio de Agnes si no estaba listo? ¿Incluirlo en su vida, si no es capaz de confiar?

¿Para qué aparecer haciendo reclamos chimbos?
¿Para qué no asumir las vainas y ser honesto y decir 'no quiero más'? 
No lo sé y no entiendo. ?Será que los socioconfusos se entienden a sí mismos o son en general todo un  mal de confusiones?

Este fin de semana, después de casi 9 meses de 'amoríos' con Edwin. Lo mandó para el carajo. Después de que el viernes le escribiera a las 11 pm 'Lo siento. No te pude cancelar antes porque no tenía pila en el cel, pero es que me invitaron a comer por el día del periodista'. ¿Para qué coños se comprometió?

Agnes se despachó por whatsapp -porque ahora todo es por mensaje de texto- y le dijo entre más frases que ya no más. ¿Y adivinen la respuesta? Ninguna. 

Ahora, estamos pensando que en exactamente 12 días reaparecerá como si nada pasara, reclamando un olvido.