20 de abril de 2012

Let go

Se despertó y estaba sola. Esa mañana por fin comprendió que todo había terminado.
Miró a su alrededor y no había nada, solo vacío. Esa mañana entendió que debía construir sobre las ruinas.
Puso los pies en el piso y lo sintió frío. Se alegró porque por lo menos algo sentía.
Se dio cuenta que no estaba muerta.
Que el mal de amor no mata. Que lo que mata es la falta de ganas.

Abrió la ventana y sintió el viento en su cara. Se alegró de estar viva. Miró hacia abajo y supo que no estaba lista para morir. Miró al horizonte y comprendió que tenía mucho por hacer. Que buscar el amor no es el único imperativo.

Bajó corriendo las escaleras. Salió a la calle. Corrió hacia un parque. Ahí, sobre el césped, descalza, en pijama abrió los brazos, miró hacia el cielo y gritó. "Estoy lista para dejarte ir".


Tomó aire y gritó más fuerte. "Quiero dejarte ir".

Sintió su alma aliviada.

Sabía que desde ese momento Martín sería un hermoso recuerdo más y un ángel que la cuida desde el cielo.

3 comentarios:

  1. Esa "despedida" aplica para muchas cosas...
    Se me aguó el ojo y todo!!

    ResponderEliminar
  2. ayyyyy :( que cosa mas triste, esta buenísimo!!! corto pero sustancioso...

    ResponderEliminar
  3. Me encanta la actitud! Lo importante es que llega casi siempre, pero hay que afanarla Jajajajajaja

    ResponderEliminar

Gracias por pasar y dejar una huella!