29 de mayo de 2012

Jodi... Dos

Él le hablaba sin parar. Pero ella solo miraba a lo lejos. Esperaba la luz que le indicara que podía cruzar. Sabía que si volteaba a mirarlo y escuchaba todo lo que estaba diciendo se descompondría. Comenzaría a llorar y quizá a gritar lo mucho que lo despreciaba. Ya le había dejado claro el punto. No quería volverlo a ver.

Pero él insistía.

- Perdóname. No quise mentirte.


Como si todo se tratara de una mentira. Era como si existiera un otro Javier que ella no conocía.

Sintió miedo.

- No entiendo por qué no eres capaz tan siquiera de mirarme.


Caminó una cuadra más. Y él continuaba con su discurso. Se desesperó. Le hirvió la sangre. Paró en seco y gritó

- ¡¿¿¿Qué coños quieres que te diga!??? A ver!!!!!! ¿¿Si durante un año de relación conmigo me mantuviste oculto que tenías un hijo???


Él bajó la cabeza. Realmente no sabía qué esperaba.

- ¡¡Vaya que eres un mentiroso de puta madre, eh!! Felicitaciones... 


Él seguía sin decir nada más. Realmente era ridículo. Debía retirarse. Miró a su alrededor y notó cómo todos los que habían escuchado a Johana gritando lo miraban con reprobación.

- ¡¡Lárgate!! ¡¡Lárgate de mi vista!! No quiero volver a verte. Mentiroso. Mentiroso


Aceleró el paso y se perdió entre la multitud.

Él se quedó de pie. ¿Valdrá la pena?, se preguntaba.

Pasaron los días y Johana no aparecía. No respondía. Y él iba perdiendo todas las esperanzas.
Cada mensaje que recibía era como una puñalada. ¿Cómo alguien puede decir amar a otra persona y mentirle de esa forma?, se preguntaba.

Hola Johana


Este es mi último esfuerzo por intentar contactarte. He tratado de darte un espacio para pensar. He tratado de no dejarte olvidar que quiero que arreglemos las cosas. Pero si definitivamente vas a preferir que esto se termine por un aspecto de mi pasado, ya no hay nada que pueda hacer. Entonces te digo adiós. Adiós a todo lo que fuimos y lo que construimos. Adiós a nuestros sueños. Sé que mentí. Sé que la cagué, pero ¿acaso eso arruina nuestro futuro juntos? Te amo, hoy y siempre. Javier.


Arrancó en llanto. No se había permitido derramar ni una lágrima desde el momento que descubrió que  las visitas a su madre en el hospital terminaban en una ida a cualquier parque con un hijo que ella no conocía, ni sabía de su existencia. Eso me pasa por confiada y relajada, le decía a sus amigas.

Pero con esa carta sí se dedicó a pensar. y le dolió. Le dolió la falta de confianza. Le dolió saber que quizá ella era la culpable de que Javier tuviera que mentirle. Que él ya tenga un hijo puede ser la salida para que yo no tenga que tener uno propio, pensaba en medio del llanto.

Se secó la cara, se echó maquillaje y salió corriendo hacia la casa de él. Si lo de ellos era real, claramente esto no debía acabar con su futuro.

Quería darle una sorpresa. Abrió la puerta con cuidado para no hacer ruido. Notó que todo estaba a oscuras. Entró al cuarto y en la cama notó dos cuerpos. No podía creerlo. ¿Para qué pedir tanto perdón su a la vuelta de un minuto ya se iba a acostar con otra?

Dejó las llaves sobre la mesa de comedor y volvió a salir. Quería gritar de la ira, pero sabía que no valía la pena. No más, nunca más, se dijo. 


Bajo en el ascensor y al abrir la puerta en el primer piso. Oh sorpresa!

- ¿Tu no estás arriba?
- ¿De qué hablas?
- Acabo de verte en tu cama con otra persona.
Javier reventó en risa.

- Mi Joha. Desde lo sucedido contigo le presté mi apartamento a mi primo y a su novia que vienen desde Australia, y que me estoy quedando en otro lugar. Los recuerdos son demasiado horrorosos en mi casa.


- ¿Entonces?
- ¿Entonces tu qué haces aquí?
- Quería saber cuándo me presentas a tu hijo.


La abrazó con todas las fuerzas y le susurró al oído. Gracias. Te amo.

7 comentarios:

  1. Conozco alguien con una historia similar pero con un final no tan feliz... Me encantó!

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  2. ¿Pero porque uno escondería la existencia de un hijo?, para mi no tiene sentido.

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  3. concuerdo don Jaime, no le veo la razón porque esconder al hijo, esto tiene segunda parte?

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  4. :O Evidentemente él hizo mal. Negar un hijo no tiene perdón de Dios. Pero a veces tendemos a ocultar cosas porque al conocer a la otra persona predecimos su reacción.

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  5. Conste que pasé por acá, me parece muy cagada que un padre oculte un hijo... Pero de que los hay los hay y por eso les digo a Jame y a Omar: Pasa y mucho!

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  6. a mi no me parece tan grave que se guarde ese tipo de secretos. Principalmente que no es un secreto. Un hijo nunca lo es. Todo depende también, si el hijo no está cerca, si vive con la mamá en otra ciudad en fín, hay personas demasiado extrañas que podrían pensar que ese asunto sólo les incumbe a ellos en particular y que las cosas se van dando como tiene que ser .... Quien de pronto no debería reaccionar de esa manera es Johana, a menos que estén a punto de casarse y se enterara que el pequeño que llevaría los anillos era el hijo de su futuro jeje

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  7. es muy simple... no debemos asumir nada sin estar seguros, pero no es fácil.
    justo ahora, por estos días quisiera tener algunas respuestas y como solo tengo preguntas, sigo en blanco, no quiero imaginar nada de lo que está (o no está) pasando

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