25 de septiembre de 2012

Crecer

Saqué esto de una de mis series favoritas.

"There comes a point in your life when you’re officially an adult. Suddenly, you’re old enough to vote, drink, and engage in other adult activities. Suddenly, people expect you to be responsible. Serious. A grown-up. We get taller, we get older, but do we ever really grow up?"

"Llega un momento en su vida cuando se es oficialmente un adulto. De repente, tienes edad suficiente para votar, beber y hacer cosas de adultos. De repente, la gente espera que seas responsable. Serio. Un adulto . No, que nos haces volvemos más altos,  mayores, pero ¿alguna vez realmente crecemos? "




24 de septiembre de 2012

Una mirada bastó

Una mirada bastó para darse cuenta de las cosas. Estaba en ese momento en el que le aplicaba perfectamente aquel dicho que dice "no hay peor ciego que el que no quiere ver" o la canción "bruta, ciega, ciega y sordomuda". Pero esa mirada bastó.

Bastó para entender que no le pertenecía...

Julián y Amelia se conocieron no por casualidad. Fueron fruto de una doble cita armada por una de sus amigas. Esos asuntos que nunca funcionan, porque esas citas arregladas terminan casi siempre en desastre, fue perfecta para ellos. Se camuflaron en la conversación colectiva para abrirse el paso hacia el otro y terminar en un besito esquineado y una pedida de teléfono y e-mail...

Salieron, se conocieron, se besaron, se acariciaron. Normal. Como sucede cuando dos personas se gustan. Iban a cine, incluso a ver esas películas rosa que le gustan ella. Iban a fiestas, incluso a bailar salsa, ritmo que ella no sabe seguir con gracia. Fueron 'dates', luego novios. Hasta que un día se comprometieron.

Eran felices, sí. Se notaba, también. Todo el mundo lo sabía.

Pero con la llegada del anillo, se fueron varias cosas. Ella se petrificó del miedo. Él pensó que tenía todo asegurado. La emoción se perdió. Comenzaron a organizar una boda por que sí. A escoger flores porque sí; canciones porque sí... Daba igual. Nunca hablaron. Todo iba sucediendo porque sí.

- ¿Por qué lloras?
- ¿Tú aún quieres hacer esto?
- ¿Cómo así?
- Esto, el matrimonio... No era mejor cuando éramos solo novios

Un largo silencio se interpuso entre los dos. Varios minutos pasaron y ninguno podía decir más palabras. Mirándose a los ojos dijeron todo lo que sentían. Un abrazo selló la decisión.

Cancelar todo estuvo a cargo de esa misma amiga que los juntó. Al final, no era falta de amor, sino un momento no adecuado.

Amelia decidió irse a oriente a terminar su tesis de maestría, quizá buscando llenar ese vacío interior que muchos han dicho que se se sacia yendo muy muy lejos. Él, por su parte, aceptó una beca en Europa, de esas a las que pocos acceden, pero que a él le llegó como caída del cielo.

El tiempo pasó y curó las heridas. Julián conoció a Juana. Una española residente en París. Fabulosa ella. Amelia por su parte se dedicó a la lectura, a la cocina, a la meditación y a la fotografía de paisajes. Terminó su tesis un mes antes de lo esperado, así que se fue de eurotrip... Agarró sus libros, los regalos y sus recuerdos comprados en cualquier esquina, los empacó en una caja, los mandó en barco a su casa y arrancó.

Y llegó a París... Ese último lugar donde quería cerrar su viaje de sueños. Caminó entre calles. Le sonrió a extraños, tomó fotos, miró el cielo y tomó vino en cuanto cafetín se encontró en su camino. Y fue en uno de ellos cuando al fondo lo vio. Era Julián. Quedó absorta. No sabía si acercarse. Ni qué hacer.

¿Quién será esa mujer?", se preguntó.

Se dirigió al baño a ver si, por casualidad, él la veía y la reconocía. Pero eso no pasó. Estaba tan entretenido con Juana que poco o nada le importaba lo que sucedía a su alrededor.

Así que tomó un vino más, al que bautizó: Valor, no hay miedo, y se llenó de fuerzas para ir a saludar.

- ¿Julián? dijo con tono firme.

Él levantó la mirada y dejó a su pareja con una frase a medio terminar. La miró fijamente y luego de varios segundos dijo

- Siempre me gustó cómo te queda el cabello corto y sin tintes raros...

Juana confirmó lo que no quería afrontar: Julián no era completamente suyo. Era prestado.

La invitaron a sentarse en la mesa, y ella tras dudarlo unos segundos, aceptó. Hablaron los tres, sobre sus viajes, lo que han conocido. Sin mencionar el pasado. Pero la tensión era evidente: Juana miraba a Julián, quien no quitaba la mirada de Amelia, quien evitaba mirar a cualquiera de los dos, como si evitara quedar en evidencia.

Cuando ya se hizo de noche Amelia se levantó de la mesa. Se despidió y salió del café.

- ¿Qué esperas July? Ve por ella
- ¿Qué?
- No tienes que explicarme. Yo alguna vez estuve ahí
- En el lugar donde tienes a la persona de tu vida en frente y te toca definir si haces algo para recuperarla, o la dejas pasar. Yo hice lo segundo, me arrepentí y ahora me toca vivir con eso.
- Pero... 
- Vale mi July... tu y yo siempre seremos amigos.

Agarró su chaqueta en un afán, y salió corriendo. Por lógica supuso que Amelia buscaría la estación del Metro más cercana. Corrió como nunca antes lo había hecho. La alcanzó justo antes de bajar las escaleras que la llevarían a coger el tren a su destino.

- Quédate conmigo...
- ¿Por qué?
- Porque nunca he debido dejarte ir.

19 de septiembre de 2012

Se Busca Novio

Con el paso de los años, cada vez me parece más complicado conseguir un novio. Y pienso en esto regularmente ante la cantidad de amigas solteras que tengo. Las veo y son bonitas, inteligentes, independientes, trabajadoras, divertidas... Y nada que consiguen un novio.

Y al hacer miles de reflexiones sobre mis amigas y la soltería; sobre mis amigas y el no buscar novio para que llegue uno; sobre mis amigas y que es mejor solas que estar mal acompañadas... Llega la inevitable pregunta ¡¡¿DE DÓNDE CARAJOS SACA UNO A UN MAN QUE SE PUEDA CONVERTIR EN NOVIO?!!

...¿De un bar? Claro y de seguro nos vamos a sentar en la barra con cara de femme fatale esperando a que llegue un man medio churro, medio limpio y que no resulte un pelmazo; invite un trago y ponga un tema de conversación... Y de seguro vamos a esperar que ese man se convierta en el novio... Ok, no.

.. ¿Del parque paseando a su perro? Y entonces mi amiga sale con su perro y la respectiva pelota al parque, y se pone debajo de un árbol juegue que juege... y de repente, cuando la pelota cayó en un sitio recóndito del parque, llega el personaje perfecto, que también tiene un perro y sale a jugar con él. Me perdonan, pero eso se lee tan ridículo que NO es cierto (además, una de mis amigas sale con perro al parque y solo se encuentra con 'paseadores' de perros).

... ¿Amigo de mis amigos? Creo que no presentaría mis amigos a mis amigas... pobres ellas... Y el resto, ya tiene novias.

... De una biblioteca; un café, en el supermercado... Eso solo pasa en las películas. O chicas, alguna vez se les ha acercado un tipo a decirles: "te ayudo a cargar las bolsas del mercado?"

A este paso, cuando superamos los treinta y tantos, el nivel de dificultad se incrementa... ¿Será que me va a tocar decirle a mis amigas que se busquen un novio en internet? Va uno a ver y hay muchos casos de éxito por ahí rondando (para la muestra un botón)


18 de septiembre de 2012

Historia sin nombre

Abrió los ojos y ya no recordaba su rostro.
Ni su nombre.
Mucho menos sus manos o su cabellera...

Intentó volver a dormir, para ver si al despertar recordaba algo.

Pasaron unos minutos con aspecto de muchas horas y no pasó nada. Ni concilió el sueño, ni recordó.

Buscó con afán la caja de recuerdos donde solía guardar su imagen, su aroma, su sonrisa. Pero estaba vacía.

Se encogió de hombros. Era un hecho. Había olvidado... Su recuerdo se había esfumado, seguro había salido volando por la ventana.


Sacado de aquí

12 de septiembre de 2012

Uno está dónde lo necesitan

Estas últimas semanas no han sido fáciles.

Llegaron cambios inesperados que me agobian y maricadas varias en las que me ahogo.
Mi soporte en el trabajo -es decir, mis amigas- han estado en las mismas. Todas somatizando crisis al tiempo. típico de las viejas.

Una tarde, mientras ahogábamos nuestras penas con helado, nos preguntábamos ¿Qué lección tendremos que aprender de esto? Partimos de la premisa que: La vida te pone situaciones para que aprendas lecciones, y si no las aprendes, permaneces repitiendo situaciones similares hasta que aprendes y logras salir del círculo. Entonces, cada una de nosotras lanzó una teoría:

- Tenemos que aprender a trabajar a pesar del jefe
- Tenemos que ser menos apasionadas por nuestro trabajo. El trabajo es el trabajo, no media vida
- Uno está donde el Universo, el Destino, Dios, las fuerzas superiores -o como quieran llamarlo- lo necesita.
- Toca enfocarse con la cabeza y con el corazón para lograr los cambios que uno quiere...

Se acabó la mezcla de leche con helado y chocolate y no logramos sentirnos mejor... aun seguimos preguntándonos... ¿Y ahora? y nada que encontramos una respuesta

Seguramente se cerrará este ciclo, pasarán cosas distintas y en unos meses pensaré ¡Claro, ese Septiembre la vida quería enseñarme...? (Y seguro correré a contarles)

*Como sé que  muchos de ustedes quizá no entienden mucho  de lo que hablo, les cuento que cambiaron a mi jefe, al cual adoro, y estoy en proceso de adaptarme al cambio*

Y mientras soluciono mis dudas y crisis existenciales, me repito a diario: Al Mal Tiempo, Buena cara!



La imagen fue tomada de Aquí