18 de septiembre de 2012

Historia sin nombre

Abrió los ojos y ya no recordaba su rostro.
Ni su nombre.
Mucho menos sus manos o su cabellera...

Intentó volver a dormir, para ver si al despertar recordaba algo.

Pasaron unos minutos con aspecto de muchas horas y no pasó nada. Ni concilió el sueño, ni recordó.

Buscó con afán la caja de recuerdos donde solía guardar su imagen, su aroma, su sonrisa. Pero estaba vacía.

Se encogió de hombros. Era un hecho. Había olvidado... Su recuerdo se había esfumado, seguro había salido volando por la ventana.


Sacado de aquí

6 comentarios:

  1. Como siempre logras dibujar imágenes.con.palabras... como duele cuando.te das cuenta q has logrado el.olvido.

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  2. Que rico sería que todos los recuerdos salieran volando por una ventana ...

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  3. Es fantástico cuando desaparecen esos recuerdos, yo me siento libre!
    Rostros, nombres, olores a veces se esfuman con el tiempo, se desvanecen cuando dejamos de mirarlos cada dos segundos, cuando contamos a diario las historias de des-amor, cuando nos negamos a soltarlos... pero luego, pueden volver con calma, cargados de paz y de la satisfacción de haber vivido "algo"
    <3 <3 <3

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  4. Se lee tan fácil.... olvidar!!! :)

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  5. Un pequeño cuento perfecto !

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