19 de noviembre de 2012

Fue III

Viene de Aquí

Esperó en el parque a que ella llegara. No iba a sentarse en el sitio sometiéndose a una plantada. Entre los árboles miraba intermitentemente el reloj y la puerta del lugar. Caminando, hablando por el celular, como siempre. Dejó que se sentara y ordenara, seguramente, una aromática de frutos rojos al mesero.

Caminó lentamente. Necesitaba reorganizar sus ideas. Al verla, había olvidado todo el discurso que le iba a echar a Mary. Es más, el objetivo de la cita se volvía más confuso con cada paso.

La conversación se demoró en comenzar. Estaba clara la tensión entre ambos. Ella daba vueltas y vueltas a la tacita, como para no mirarlo. Para qué me invitó a venir, si no es capaz de decir nada? Y si comienzo a hablar yo, ¿qué le puedo decir? A mi ya se me quitaron las ganas de reclamarle o de decirle muchas cosas. Y preguntarle en qué anda, me da locha.... Ayyy no... por qué vine.

- Volví a escribir... Espero poder tener lista mi próxima novela pronto.
- Ahhh, ¿si? Mira qué bueno. Me alegra, porque lo comercial te estaba carcomiendo el cerebro.
- ¿Y tu?
- ¿Yo qué? 
- ¿Qué estás haciendo?
- Han pasado dos meses, no es que haya habido un cambio radical en mi vida. Sigo en lo mismo, haciendo consultorías, con las clases de yoga y viviendo una vida tranquila, feliz.
- Me alegra...

De nuevo un silencio se interpuso entre los dos... Un silencio en el que ni siquiera miradas había. Hasta que una frase lapidó todos los pensamientos.

- ¿Sabes? Te maté 
Los ojos de Mary se abrieron sin entender a qué se refería.

- Sí. Así como lo oyes. Te maté mil y una vez. Te ahogué, te atropellé, te envenené, te lancé de una ventana. Hice todo lo posible, pero con cada resurrección, tu recuerdo se volvía más fuerte.

Mary respiró aliviada. Este hijueputa y sus hipérboles de mierda, pensó.

- Y si me quieres muerta, ¿entonces qué hacemos aquí? 
- No has entendido nada. Te maté en mis historias, en mis sueños, en mi cabeza. Pero no he podido eliminarte.
- ¿Y qué quieres que haga con eso?
- No te estoy pidiendo que hagas nada. Solo te estoy diciendo lo que me pasa. 
- Pero entonces algo querías de mi, si no no me hubieras llamado o invitado.
- Esos fueron unos impulsos. Y tú acaso qué esperabas...
- Nada. Obvio que no esperaba nada. Es que de tí no se puede esperar nada coherente. 
- Pero...
- Pero nada... Es que tu estás loco de esa cabeza. Demente... Enfermo. Primero te armas toda una pantomima de relación para terminar conmigo. Tu lo que eres es un cobarde... Yo vine por curiosidad a ver qué tenías que decirme, y me recibes con que me quieres ver muerta. De verdad, de verdad, no sé a qué horas me enamoré de ti... Es que bruta es lo que soy. Claro, como tu no puedes ser feliz, me buscar para hacerme la vida miserable.
- No tienes que gritar. Tu siempre armando un escándalo.
- Ah! Ahora que hago escándalo.... Levantó de nuevo la voz y señaló a los señores de las mesas vecinas. Si ven? Me dicen que me quiere muerta y se molesta porque levanto la voz. Esto esto... que ustedes ven aquí es el mayor imbécil que se ha parido sobre la faz de la tierra.

No lo dejó pronunciar una palabra adicional. Agarró su cartera, su chaqueta y su celular. Salió de ahí tan rápido como pudo. Cruzó la calle y agarró el primer taxi que encontró.

Él trató de alcanzarla, pero entre entender la escena y pagar la aromática se le hizo tarde. Puta, eso me pasa por no tener claro el objetivo. Maldita sea... Todo salió mal.

Caminó lentamente entre las calles. Se repetía una y otra vez las palabras de Mary. ¿Qué sentido tiene todo si no soy capaz de ser feliz? Se preguntaba una y otra vez.

Mary llegó a su casa y hecha un mar de lágrimas le contó todo a su amiga. Desastre.


3 comentarios:

  1. Aaaayyyyyyy Me avisas por fa cuando tengas la siguiente parte, ya quiero seguir leyendo pero sabes que ando con mil cosas y se me olvida pasar por el blog!!! Huuugss

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  2. Esto va para largo...

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  3. Oh rayos!!! esta novela me está atrapando ;)
    hace poco me vi con el personaje, después de un "no nos volvimos a hablar" y la mitad de una buena charla (en la que yo pensaba será que si vale la pena preguntar...) dije: bueno, quiero saber: qué pasó?

    ... espero la siguiente parte!!

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