17 de enero de 2013

Fue VII - Final-

Viene de Acá

Abrió la puerta con el corazón en la garganta.

- ¿Tú qué haces aquí? Dijo tratando de disimular la desilusión.

Ana entró de un tiro, se dejó caer en el sofá e inmediatamente se echó a llorar.

- No sé qué me pasa. De repente siento que nada vale la pena...

Desconcertada aún, Mary, mandó un sms muy rápido sin que su amiga notara que no le estaba prestando atención.

- Perdóname, casa llena con crisis de Ana. Veámonos a las 9 en nuestro bar.
- Ok. Entiendo, pero last chance.

Mary sacó los cigarrillos, una de vino y texteó a Antonia como refuerzo.

- A ver Any. ¿Qué pasa?
- Lo de siempre. O no. No es lo de siempre. No sé qué es. Es que....
- Bueno, así no vamos a llegar a ninguna parte. Explícate. ¿No será el guayabo?

Varios minutos duró divagando Ana sobre su estado sin llegar a ningún punto en concreto, momento en el que llegó Antonia.

- Gracias a Dios llegaste!!! A ver si entiendes qué le pasa a ésta. 
- A ver Ana. ¿Segura que no te va a venir la regla?
- Ahhh Antonia. Tu siempre con el mismo cuento...
- Pero a ver.. ¿Qué más quieres que piense? ¿Te apareces acá, como una loca chillando sin explicación?
- Antonia, yo creo que debe ser la hormona. O tiene un problema de tiroides, o definitivamente ya nos toca llevarla a la Monserrat o a una bruja. Debe estar enbrujada.

Las tres estallaron en risas.

- Bueno. Por lo menos te ríes Any.
- Puta!!! Gritó Antonia. Ya sé lo que te pasa!

Mary y Ana abrieron los ojos. Ana rogaba que Antonia no hubiera dado en el clavo.

- Pero dilo, o es que nos quieres matar de un infarto!!
- Pedro tiene nueva novia. Puta, y están comprometidos.
- ¿De dónde sacas eso?
- De facebook...

Ana volvió a rompre en llanto.
- ¿Me explican por qué el malparido, luego de que me dice que ya no se quiere casar conmigo, manda a la mierda todos nuestro planes, si puede seguir adelante?

Y así pasaron las horas y las copas tratando de diagnosticar el problema principal del por qué Ana no conseguía un novio luego de que Pedro "le había echado la sal". Hasta que se hizo de noche. Antonia y Ana fallecieron ebrias en el sofá. Mary se fue al baño a arreglarse corriendo porque se le hacía tarde.

En medio de las maniobras de echarse pestañina, lápiz de cejas y labial, agarró el celular para ver la hora y zas!! Termina en el inodoro!!!

- Puta Vida!!! Puta vida. 

Sacó el teléfono ahogado en agua de baño, lo sacudió y presionó un par de teclas...

- No funciona!!! Y es tarde... Cómo aviso!!! Esa puta maña de no tener teléfono fijo para ahorras gastos y llamadas a deshoras!! Fuck..

Corrió a la sala y esculcó las cosas de Antonia. El celular si pila. Esta y su maña de andar con el celular sin pila. Ana, seguro si lo tiene. Bloqueado con clave. Ah!! y ésta desde cuando cree en la seguridad. Marcó 1103 - Error- 1234 -Error- 0000- Error. Maldita sea. 

Agarró la cartera y salió corriendo sin notar que la billetera estaba encima de mesa de la cocina.

Se subió en el primer taxi que le paró.

- Señor, ¿qué horas tiene?
- Son las 9:15, señorita.
- Hay Dios... Voy muy tarde.
- Ay, niña ahora no me vaya a decir que corra, porque mire cómo está la ruta.
- No tranquilo, señor. ¿Pero no tendrá un minuto que me venda?
- Nooo, niña. Ahí si se montó en el taxi que no era.
- Gracias, señor, concéntrese en manejar mejor.

Comenzó a buscar en la cartera su espejo par ver con qué cara iba a ver a lucho.

- Puta. Puta. Puta.... Eso me pasa por andar corriendo. Ah!!!!
- Señor, puede parar en el siguiente cajero automático que se encuentre?
- Pero, para eso, tenemos que irnos por el carril lento.
- Yo sé, señor, pero es eso o no tener con qué pagarle.
- Como usted diga.

Mary quería llorar. No podía ser posible que esto le pasara. Por suerte siempre guarda una tarjeta en el bolsillo oculto de la cartera, no fuera que le hicieran el paseo millonario y quedara sin un peso en la calle.

Luis miró por enésima vez el reloj, el celular, el reloj, el celular.

¿Será que se arrepintió? ¿Será que lo de Ana era una excusa?
No puede ser que esté como un huevón esperando en un bar solo, con una cerveza.

Intentó distraerse jugando con el teléfono, pero lo único que quería era ver a Mary entrar por esa puerta, darle un abrazo y comérsela a besos.

Violó su norma de esperar 30 minutos. Le dio hasta los 45. Pagó la cuenta y dejó una propina generosa. Salió del lugar y juró nunca jamás volver a buscar o tan solo preguntar por el paradero de Mary.

9:55 p.m. entra Mary corriendo al bar.

- Hola preciosa. Ya se fue.
- No dijo nada
- Ni se despidió.
- Gracias

Intentó ocultar su cara de tristeza. Salió de ahí casi corriendo. Decidió caminar un rato para pasar la rabia y las ganas de llorar. Recorriendo el camino no trazado ni planeado leyó en una pared la siguiente frase grafiteada ¿Porque cuando yo quería una oportunidad no me la diste y ahora que yo te la di no podemos estar juntos?

Y pensó. Las cosas pasan por algo. Sonrió y por primera vez, desde que conoció a Luis, se sintió tranquila y feliz.

FIN!!!!


7 comentarios:

  1. LIKE IT... ESTA NOCHE ME SENTARE Y LEERE DESDE EL PRINCIPIO PARA RECORDAD DETALLES!!! :D

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  2. Ayyyy Nooooo...!!! Sentimientos encontrados! :S

    Att: M.G =')

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  3. Hola, muy buena la historia, me gustó mucho, lo que no entendí es si Mary se hablaba por teléfono con el tal Alberto nunca porqué no se dio cuenta que era la misma voz de Lucho?

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  4. ay, me matas! qué buen final!!!
    acabo de tener "un final" y leer esta historia me hace reir un poco, lo que está muy bien!! nada mejor para cerrar un capítulo que recordar que "no es coincidencia que no coincidamos" jeje... hoy de nuevo tengo historias para escribir!

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  5. Buena historia, enpieza en ninguna parte y se acaba en la nada...me encanto

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  6. Amé el final. No siempre la felicidad se resume en oportunidades o compañía. Nada más satisfactorio que sonreír y dejar ir a una persona con la que, por alguna u otra razón, no se dieron las cosas. Abrazos.

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