31 de marzo de 2013

II


Sabía que esa noche sería especial. Su misión: hacer caer al bobo del día y hacerle pagar todas las que ha hecho. Era simple.

Se vistió para la ocasión. No se podía ahorrar esfuerzos. Debía estar despampanante, cosa nada difícil: lo blanco de su piel, su cabello rojizo, sus ojos azules y su estatura la ayudaban a sobresalir en cualquier escenario.

Apenas entró al bar visualizó a su 'víctima' de la noche. Por lo menos es lindo, se dijo y se sentó con su grupo de amigos de siempre.

- ¿Ustedes si no cambian no?
- ¿Ahora que le dio?
- Seguro tiene una de esas crisis de siempre: 'Es que ustedes se están volviendo muy aburridos. no cambian ni los chismes', nos va a decir en un ratico.

Natalie era una de esas mujeres que solo tenía amigos hombres, algunos de ellos gays. Eso te pasa por ser tan hermosa e inteligente. Todo tu género se muere de la envidia, querida. Así solían consolarla sus amigotes cuando las situaciones con otras mujeres se salían de control. Incluso una vez la novia del dueño del bar le prohibió la entrada y otra vez, cuando su compañera de oficina ascendió de cargo, la hizo echar. Digamos que eso de tener amigas con quienes ir al baño, no era lo suyo.

Se tomó el primer gin tonic casi que a fondo blanco.
- Niña! Pero cálmate, apenas son las 11:00 pm. 
- Estoy nerviosa, ¿qué hago?
- Respirar profundo, porque borracha no vas a servir de a mucho.

Nico era su cómplice esta noche. Él sabía a lo que iba Nat y era el encargado de que todo saliera perfecto. De verdad, preciosa, todo va a salir bien.

La rumba ya estaba lo suficientemente caliente, como para que Nat pusiera su plan en marcha.

Espero que me agradezcan esto... Se decía.

Caminó contoneando sus caderas por el centro del lugar. Sabía que con ese vestido era casi imposible pasar desapercibida. Notó que Charlie la miraba insistentemente. Es tan perro que va a caer tan fácil. Se tranquilizó.

Su celular comenzó a vibrar. Era un mensaje de A. ¿Cómo va todo?
Aprovechó esa pausa para buscar la mirada de Charlie y coquetear un poco.
Tranquila mi A. Nicki está conmigo y todo está all set. Apenas tenga noticias te cuento.

Se mordió el labio y caminó derecho al baño. Estando allí revisó su maquillaje, reacomodó su vestido y volvió a salir. Afuera estaba Charlie. La miró de arriba a abajo y soltó una mirada de satisfacción absoluta.

- ¿Un trago? le preguntó al entregarle un gintonic
Eres bastante observador...
- Cuando se trata de mujeres hermosas como tu, es imposible no serlo.
- ¿Bailas?

Lo jaló al centro de la pista. Ella sabía que después de ahí, estaba a un paso de llevarlo a su cama.

la música del lugar estaba bastante bien. Digamos que era la mezcla perfecta de esa música que permite que una mujer baile lo suficientemente sexy, como para lograr tensión entre los pantalones de su pareja. Natalie jugaba. Era bastante buena en eso. Charlie la seguía en todo. Era bastante bueno en eso. Siempre toca hacer creer a la mujer que tiene el control. Así, no se siente amenazada y cederá más fácil. ella seguirá creyendo que terminar en la cama contigo fue su decisión y no tuya. Era la conclusión con la que terminaba sus conquistas.

Pasaron un par de horas, y el baile de conquista se fue convirtiendo en una bacanal de trago y amigos. Charlie era el centro de atención entre los acompañantes de Natalie.

Nico dijo en alguno momento: Y si la continuamos en la casa de Nat??? Y todos al unísono, contestaron que sí. Ella aprovechó el momento y le dijo al oído a Charlie: ¿Vienes conmigo? Prometo cuidarte bien. Cómo podría negarme, respondió.

En un abrir y cerrar de ojos le avisó a Tato que se iba. Tomaron dos taxis y todos rumbo a la casa de Nat.

Yo si me acuerdo que la nena estaba hembra. Pero no pensé que fueras a terminar en tremendo lío.
- Viejo Tato. Yo aun tengo una laguna del tamaño del Cañón del Colorado. 
- ¿Y qué piensas hacer?
- No sé... no sé... Todo es demasiado confuso. 
- Bueno, de pronto la nena no estaba muerta. Por eso no dicen nada las noticias. Seguro te están jugando una broma pesada. De esas...
- ¿Será?
- Creo que tienes que relajarte. Sino, te van a botar del trabajo. Todo el mundo anda preocupado.
- Tienes razón Juancho. 
- Tienes que hablar con Caro también.... Ese abandono es sospechoso.
- Cierto, Tato.

El apartamento de Nat era espectacular. Al entrar, comenzó a dar instrucciones, como si lo más normal fuera terminar la fiesta en su casa. Nicki, pon la música. Pocho, el trago y el hielo. Camo, la comida. Y así fue como montaron en segundos, una fiesta improvisada para seis. 

Al rato, Nico parecía un maniático de la cámara. Toma fotos y videos de todo. De los brindis, de todos abrazados. De Natalie y yo dándonos besos en el sofá. Jugamos 'ocho - pinocho'. Al rato, los cuatro amigos de Nat se fueron y nos dejaron solos. 

Fue increíble todo lo que pasó. En la cama, en la sala, en el cuarto. Abrí los ojos. Miré al lado y vi una espalda blanca y perfecta. Una mujer de porcelana semidesnuda estaba a mi lado. Mierda! La toqué y ella no se movía. Le agarré el brazo, y nada. jueputa. ¿Estará muerta? ¿Qué hacer? Podría llamar a la policía, al final no hice nada malo...

Dio un sobresalto en su cama. Estaba sudando frío. Miró el reloj y eran las 4:00. Hijueputa... me acordé de todo...





7 comentarios:

  1. OMG! repito: qué buena historia! y como siempre, me atrapaste... pero esperaré con paciencia jeje

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  2. erdaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa pero que es lo que pasa con esta intriga jejejejejejejejeje se dice mucho y no se aclara jejejejeje buena esa pelaita !!!!!

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  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  4. ¿se puede decir que las mujeres son el diablo?
    O la naturaleza es tan perfecta.Permite al hombre decir sí -casi siempre- ante una mujer tan despampanante y hacer de la selección natural algo tan importante, pues al mirar en retrospectiva, el creer ser cazador,cuando en verdad
    era la preza.

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