19 de julio de 2013

In - Tolerancia

Hoy amanecí con la pregunta sobre nuestra intolerancia. En mi búsqueda por la respuesta, miro hacia atrás, para poder encontrar el momento preciso en el que nos volvimos intolerantes. Y es ahí cuando recorriendo los libros de historia, noto que siempre lo hemos sido. Y no solo eso, sino que somos un país que usa la muerte como herramienta.

Es como si en este país matar por las ideas se haya convertido en parte de nuestra esencia. Pero me rehúso a creerlo. Aquí nos hemos matado por todo desde siempre: para conquistar los unos a los otros; para liberarnos de esos unos; por las leyes; por los partidos; por la política... 

Matamos por la tierra, por el oro, por la palma. Matamos a nuestros compañeros, a nuestros hermanos, incluso a golpes padres masacran a sus hijos y esposas... 

Matamos por envidia, por soberbios, por egoístas...

 Autor:Gustav Klimt 
 Fecha:1916 

Matamos por el fútbol, por el color de una camiseta. Matamos borrachos, porque la plata nos da ese poder. Matamos por la revolución, como mecanismos anti-revolucionario...

 Matamos a los líderes, matamos a los pobres. Matamos por plata, un celular, por unos tennis...

Incluso matamos con nuestras palabras.

Quisiera despertarme un día, ver a mi alrededor y saber que vivo en el país donde la muerte NO es el medio para lograr todos los fines. Y donde las palabras construyan y no maten.

3 comentarios:

  1. Creo que el silencio también dice lo que muchos pensamos, dado que no encontramos las palabras para expresar que nos sentimos indignados, frustrados, cansados... o al menos, así me siento yo con esa parte de nuestra realidad que nos acompaña desde que nacimos.

    ResponderEliminar
  2. Somos un país tan multicultural, que en pocos kilómetros cuadrados las costumbres, dichos y palabras cambian así como también los deseos y quereres.Probablemente sea una de las razones por las cuales no nos entendemos mucho.Creo que remos convertir a los otros de acuerdo a como vemos la cultura en vez de compartir nuestra diversidad.
    Siguiendo a vuelo de pájaro nuestra historia, creo que, no hemos podido definir nuestra nación.
    No sé, creo que los seres que nacimos y vivimos en Colombia tenemos una tara muy brava, a lo que espero algún día podamos romper.



    ResponderEliminar
  3. El amor, y el respeto por la vida se ha perdido, una revolución de valores necesitamos!

    ResponderEliminar

Gracias por pasar y dejar una huella!