12 de agosto de 2013

Una Historia Cualquiera III

Viene de Acá

Salió del doceavo piso con un encontrón de emociones. Se había quedado dormido. ¿Eso qué quería decir? Nunca le había pasado eso de besar a una nena y quedarse dormido en pleno proceso. Caminó un par de cuadras mientras conseguía un taxi, acompañado de una serie de preguntas que le recordaban a su mejor amiga. ¿Será que estoy madurando?

Cerró el debate mental, diciéndose a sí mismo que estaba cansado y punto.

Pasó el día sin preguntarse más sobre el tema o sobre Daniela. Pero antes de acostarse a dormir recibió un correo en su cuenta institucional. Destinatario: Daniela Pulido. Hola. Eso le dañó la cabeza. Pero decidió acostarse tranquilo, sin leerlo, como para no darle importancia. Está claro que es mejor dejar que las mujeres mueran de ansiedad un poco, para avivar el interés.

Sabía que al abrir el mail, se dispararía un mensaje automático. Sebastián Laguado recibió su mensaje. Pronto le dará una respuesta. Muchas Gracias.Y la firma al pie del correo. Sebastián Laguado correo slaguado@ac.com Celular: 3148896545.

- ¿Un correo de acuse de recibo? ¿De verdad?
- Imagínate
- Bueno por lo menos sabes que lo leyó.
- Claro, un desastre. No quiere volverme a ver.
- Bueno ahora no te eches a la muerte. Fue solo una noche y un besito.
- Si claro.
- No vayas a hacer nada más. Que no note la gana.
- Seguro.
- Beso
- Beso

Cuando llegó a su casa ese lunes por fin tuvo tiempo de pensar en aquel correo. Debía reconocer que Daniela era bastante arriesgada y creativa.

- Seguro es de esas viejas que lo googlean a uno cuando lo conocen
- Fijo, hermano. Y ahora tiene mi correo. 
- Pues, ¿está buena?
- Si, aguanta bastante.
- Entonces hágale. ¿Qué tiene que perder? Sale, y si no le gusta se vuelve el patán que es, como siempre y sale despavorido. Con que una nena más lo odie, no va a pasar nada.
- Usted es la cagada, ¿no?
- Aprendí del mejor.

Y Sebastián siguió el consejo de su mejor amigo. Hola Dany. Tienes razón, no caímos en cuenta de intercambiar celulares. ¿Te parece si vamos a Wolverine el viernes en el Andino? yo hago las reservas. S.

Claramente me brincó el corazón. Esa maña que tenemos las mujeres de montar una película antes de que pase nada. Era tarde y no podía joder a Juana. Así que me tocó hacer memoria de todas sus lecciones inaplicadas. Que no muestre la gana, que no sea intensa y que no dé más información de la necesaria. Listo. Nos vemos allá. D.

Eso si es claro, aunque mis amigas me critiquen, no comparto esa dependencia de algunas mujeres de querer que el tipo las recoja desde el día uno. Al final uno puede irse y devolverse sola. El tiempo comenzaba a correr cada vez más lento. No podía ser que llevaba dos días de conocerlo y ya me tenía el mundo de cabeza. No dormí nada pensando en el viernes.

- Ay Dany. ¿Tu siempre con la misma no?
- ¿Qué misma?
- Armando videos. Es que no aprendes. Siempre te pasa lo mismo.

Juana siempre me anda recordando mis fracasos. Es que eso me emputa, ella lo sabe. Así que terminé la conversación de repente. Decidí actuar como yo y sin pensarlo dos veces abrí el chat y comencé.

- ¡Hola! ¿Cómo estás?

Sin tener que esperar muchos minutos recibí una respuesta.

- No había conocido a nadie que pusiera tantos signos en un mensaje de chat.
- Para que veas... Amo las normas ortográficas
- Bueno, eso sonó aburrido.

Y así con esas charlas intermitentes en el día, logré sobrevivir con mis uñas intactas y sin gastritis. Llegué confiada al teatro, sabiendo que por lo menos algo le gustaba.

Y con esa ida a cine, comenzamos a salir.







3 comentarios:

  1. Eso no pasa en la vida real..
    (Y sí, hoy no soy la mejor para comentar sobre estos temas)

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  2. Sebastián esperará volver a repetir el mismo modelo de mujer. Probar una más no es mala idea, lo mejor llega después, si después de ver lo que Daniela es.
    Daniela quiere algo serio, algo que pueda decirle lo diferente que pueda encontrar en una relación y Sebastián es el hombre.
    ¿estarán equivocados?

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