15 de mayo de 2014

No todo es culpa SOLO de los Políticos

La semana pasada estuve escuchando en una conferencia a Ronald Heifetz, el fundador de la escuela de liderazgo de Harvard, durante su charla sobre liderazgo adaptativo. En un momento de su intervención puso un ejemplo que iba mas o menos así: "Un gobierno no puede decirle a su pueblo 'el problema de las drogas es suyo, porque ustedes deben educar bien a sus hijos, criar mejores personas que no consuman drogas. El Estado hará campañas, pero está en ustedes solucionar el problema', sencillamente porque las personas esperan por parte de sus líderes que tomen sus cargas, y las resuelvan o, por lo menos, que les digan qué hacer con ellas..."

Y yo me pregunto, ¿por qué no?

Sumado a esto me la he pasado leyendo columnistas en medios, a tuiteros en redes sociales y las opiniones sobre la actual campaña y los políticos. Y me parece que si bien tienen razón en quejarse por la clase política que tenemos, los políticos que elegimos y la corrupción ramplante, también creo firmemente que no todo es culpa solo de los políticos.

Para mi, la corrupción es la principal causa de los problemas de nuestro país. Si la acabamos, seguramente se resolverán la mayoría de nuestros problemas. ¿Por qué no le exigimos a la clase empresarial la misma responsabilidad con el país que a los políticos? ¿A los medios? ¿A nuestros jefes? ¿A nosotros mismos?

Lo fácil es decir "ah eso es culpa del Congreso o del Presidente. ¿Y el resto?

Es tan responsable como los políticos por este desastre llamado Colombia aquel empresario que maquilló las cifras para evadir impuestos; aquel empleador que no paga las prestaciones sociales como debe ser; aquel empleado que vio un robo y no denunció; aquella mujer a quien le cancelaron el contrato estando embarazada y que no demandó por temor a que nadie la vuelva a contratar; aquel empresario del fútbol que no contrata a un jugador que en su club anterior exigió pago justo; aquel esposo que le pega y viola a su esposa; aquel vecino que guardó silencio y miró para otro lado; aquel estudiante que se copió en el examen o pagó por que le hicieran la tesis; aquel que pagó a un tramitador para que le sacaran el pase, el que da limosna en la calle; el que se cuela en transmilenio; el ganadero que compró tierras baratas, a pesar de saber que eran de desplazados; el que se vuela el pare; el que extorsiona a un policía, el policía que recibe la plata para no poner un parte; el guerrillero que asesina civiles; el concejal que pide cuotas en el distrito; le alcalde que las otorga; el que financió grupos paramilitares; el que sabía donde estaban los paras y no dijo nada; el que consume drogas; el que la vende; el que mira hacia a un lado frente a ese problema; el que se queja todo el día pero no hace nada por ser mejor ciudadano; el que no recicla; el que falsifica medicamentos; el que los vende; el funcionario que por ser de carrera y no lo pueden echar de su trabajo, no hace nada; el que en el banco no le cede el turno a las embarazadas o a los ancianos; el que desprecia a los demás por su estrato; el que pide tajada por otorgar un contrato; el que sube los precios para luego bajarlos y decir que era una 'rebaja'; el que abusa del poder y el que no hace nada con él... Y así podría enumerar miles de casos.

Seguro alguno de ustedes encaja en alguna de estas categorías y seguro es de los que se la pasa echándole la culpa a los políticos. Y si bien a ellos hay que exigirles mayor responsabilidad, porque viven de nuestros impuestos, también hay que hacerlo con los empresarios, con las autoridades, con los maestros, a nuestros padres, a nuestros hijos y a nosotros mismos. No podemos pretender tener un mejor país, tener una mejor clase política, si nosotros mismos no nos miramos y analizamos nuestras acciones, para poder exigirle a los demás.

Los invito, a que todos los días rechacen un acto ilegal, ilegítimo, corrupto, que vaya en contra de las normas, y den ejemplo. Los invito a que no evadan impuestos, a que no se vuelen el pare, a que no extorsionen al policía, a que denuncien el maltrato. Los invito a que se sienten sobre la causa de acabar esa cultura de la ilegalidad que se pasea entre nosotros impunemente y que nos tiene jodidos, porque ya nada ganamos señalando solo a los políticos, cuando los responsables somos todos.



2 comentarios:

  1. Es una relexión como sociedad hay que hacer continuamente, y asu vez, realizar nuestros actos de contrición y construcción.

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  2. Los ejemplos citados tienen una sola explicación, la no aplicación de la justicia. La ley del más vivo, pues no hay nadie q nos castigue. Creo q todas las consecuencias de esto es lo q nos mantiene con esta realia tan tenaz.

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