8 de julio de 2014

Público y Personal - 13

doce < ----

Reporte 1

Casper 84 no ha realizado ningún tipo de comunicación ni telefónica, ni vía correo electrónico. De acuerdo con el resumen de asignación de la misión, no reporta desde hace cinco días, y hace siete, no se aparece en la colmena.

Se teme que haga parte de la oposición y se encuentre realizando labores en contra del gobierno, o que algo malo le haya sucedido.

Se realiza monitoreo 24/7, pero se recomienda seguimiento personalizado en caso de no dar señales en cinco días.

Se inicia hoy monitoreo retroactivo de las comunicaciones de Casper 84.

Se dejaron llevar hacia la nada. Eran solo ella y el, en el espacio reducido de un cuarto. Habían perdido la cuenta de los días, de las horas. El tiempo dejó de existir para ellos.

En medio de su idilio romántico, Sofía lo asaltó un día con la siguiente reflexión: Si la gente quiere que el Gobierno no la espíe, deberían hacer esto, dedicarse al amor.

Pero no solo de amor viven las personas.
Es cierto, pero no seas agua fiestas, déjame soñar.
Sueña todo lo que quieras, pero a mi lado.

Recordó en ese instante que llevaba varios días -quién sabe cuántos- sin hacer reportes. Debía salir volando hacia su casa o hacia la colmena para que no sospecharan nada.

Debo irme.
No, no puedes.
Debo, no significa que quiero.
Qué triste. Hay que volver a la realidad.
A ratos, solo a ratos.

Reporte 195

Durante la última semana, Venus 69 ha estado completamente desconectada de las redes. Al parecer la Paranoia de Afrodita 08 es contagiosa.

Cayó en cuenta que debía acomodar los archivos y grabaciones para que coincidieran con sus reportes. Así que inició una extensiva jornada de acomodación de datos de archivos, tratando de no dejar rastros. El entrenamiento en seguridad informática ahora tomaba sentido. Debía evitar, a cómo diera lugar, que lo descubrieran. Necesitaba protegerse él y a Sofía de lo que se estuviera tramando por intermedio de la colmena.

Sofi. Todo está en orden. Quisiera poder hablar contigo en vivo y en directo a ver cómo estás y cómo vas con tu galán –si es que aún sigues saliendo con él-, pero no me es posible por ahora. Te extraño. Un abrazo.

La carta estaba en su buzón. Se le ocurrió dejarle una nota por la misma vía.

Mar. ¿No entiendo nada de lo que pasa. Podrías darme más explicaciones? Espero que este sea otro de su ‘episodios radicales’, y nada más. Si estás así de desaparecida, ¿no crees que tu mamá puede estar preocupada? Dime qué necesitas. Luv. Sofi.

Con un trocito de cinta pegante pegó el pequeño papelito en su buzón. No era evidente, pero Mariana lo vería sin mayor dificultad. Sofía le seguía el juego. Desde que se conocieron iniciando la carrera en la Universidad, Mariana tendía a enredarse con asuntos que la metían en problemas. En primer semestre, apenas con 18 años, se unió al grupo radical por la defensa de los derechos de los animales. Varias veces debió ir a rescatarla de la estación de policía. Y así cada tanto, si no eran los animales, era la guerra en otro lado del mundo, si no, los hombres de la calle. Hubiera querido que se quedara en las causas sociales, lo político siempre es más complicado, pensaba.

Señor Presidente. Creo que debemos hacer algo.
¿Algo cómo?
El país se nos salió de las manos. Es inviable que usted siga aquí encerrado. A usted lo eligieron para que gobernara, para que tomara el toro por las riendas, no para que se quedara aquí sentado, mirando al horizonte, y divagando al mejor estilo de descartes. Tiene que actuar. ¡Tiene que hacer algo!
¿De qué servirá? Este país no tiene salida.
Se supone que nosotros debemos darles una. O por lo menos hacerles crees que existe.
Piensa en algo. Para eso estás aquí. Para dirigir este lugar.
No señor, usted debe dirigirlo. Yo estoy aquí para apoyarlo.
Y para hacer el trabajo sucio.
A veces pienso que el Parlamento debería declararlo incompetente. A ver si podemos salvarnos. ¿Sabe que eso están tramando?
Si. Y no me interesa. Ya no me interesa nada.
No puede seguir pegado a sus obsesiones. No puede.
Ponme a prueba.
Ya quisiera yo saber dónde quedó su espíritu. Dónde. Su padre se debe estar revolcando en su tumba.
Pues, que se revuelque.

De haber podido, Boris hubiera reventado la puerta del despacho. Le hervía la sangre. Tenía como objetivo que Gabriel fuera recordado como un gobernante memorable. Pero se había equivocado. Fue un error llevarlo como presidente tan joven. Si tan solo pudiera sacarle esa obsesión de la cabeza. Tremenda inmadurez.
Al ver a Boris salir del despacho sacó la carpeta del cajón de su escritorio. Estaba marcado solo con una palabra. Una presión en su pechó le impidió respirar. Después de tanto tiempo no había logrado controlar esa sensación de angustia.

1 comentario:

  1. Relájate, está ante lo mejor de lo mejor del mundo.Lo mejor de cualquier continente. Ese presidente, sentado, observando el cielo, ¿puede imaginar lo que tiene en sus manos?... No hay nada etnerno, sin embargo, quisiera ser joven por siempre. Muchos gustan del agua, otros del trago. Vamos a morir para vivir eternamente sin tener esa angustia, el país nunca fue de él, es de quién le patrocinó su aventura.Igual, se mueve y a todos nos interceptan.

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