19 de agosto de 2014

Público y Personal - 23

Lea el capítulo 22

A su alrededor, solo sombras y silencios. Los primeros días su mayor preocupación fue no poder avisarle a Sofía que iba a desaparecer por unos días. Pensar en ella lo ayudaba a mantenerse cuerdo. Lo estaban tratando como un desertor de la causa. Seguramente no había un castigo establecido para un Agente que se enamorara de su objetivo. Así que escogieron el castigo para la peor de las fallas.

A veces se preguntaban por desobedecer órdenes o por enamorarse. Cuando lo asaltaban esos pensamientos, sentía que estaba perdiendo la cordura. Contaba indefinidamente para no perderse.

¿Por qué llevas tanto tiempo tan triste?
Mi novio, me dijo que me amaba y un par de días después desapareció.
¿Quién era?
Un ingeniero
¿Y desapareció así como así?
Así como lo oyes.
Eso debe doler.
Más que nada en esta vida. Yo lo sentí muy real. Me duele haberme engañado a mi misma.
Pero no puedes castigarte por eso.
Lo sé. Lo sé.

Luego de esa conversación con Miguel, uno de sus compañeros de universidad. Se dio cuenta de que no sabía casi nada de Santiago. Me enamoré de una puta idea. Como una imbécil. ¿Quién es él? ¿Tan siquiera existe?

Reporte 208B

Venus 69 ha iniciado una búsqueda completa sobre su ex novio en internet. Exhaustivamente ha intentado conseguir datos sobre él o su familia. Al parecer no hay rastros del sujeto. El engaño fue mayor de lo que ella pensaba.

Sofía no era una persona de muchos amigos, pero en la Universidad sus compañeros la apreciaban. Desde que Mariana estaba escondida, y había roto con Santiago, se había desatado una solidaridad implícita entre sus compañeros. Se turnaban para acompañarla hasta la casa, o para llevarla a almorzar. Estaba demasiado apagada como para dejarla sola. Al final, era una buena persona, y no se merecía estar sufriendo tanto por un imbécil, decían en voz baja sobre todo los hombres.

Creo que deberías hacer algo. Este estado de letargo no tiene sentido alguno.
No entiendes Andrea. Estuve enamora de un sujeto que no existe.
¿Cómo es eso?
Se supone que se llama Santiago Aldana, que es ingeniero y trabaja en seguridad. Supuestamente tiene 30 años.
¿Y?
Un día desaparece sin decir nada. Y comienzo a buscar en internet, por todas partes y no aparece nada. Nada es nada.
Pero es no es posible.
Yo no sé qué pensar. Me aturden las preguntas. ¿Qué quería de mi? ¿Para qué se me acercó?
No sé. No Sé. Tengo demasiadas dudas.
Y no sabes donde vives.
Nunca me dio la dirección exacta. Salimos un par de semanas.
Pero, Sofi, uno no se enamora de un tipo en 15 días.
Eso dices tu porque no te ha pasado.
Ahora no te la vayas a tirar de damisela en apuros.
No es eso…

Lo siento. Tu lo que necesitas es otra perspectiva.

1 comentario:

  1. Te sigo leyendo con el mayor de los gustos, mi querida Naty. :)

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