31 de octubre de 2014

Público y Personal - 34

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Todo el teatro estalló. Lágrimas, aplausos, ovación. El público la amaba. “Llora el Presidente”, titularon algunos en Internet. Era apoteósico. Boris aplaudía solo en su despacho. Con esto, la popularidad de Gabriel volvería a subir como espuma. Pensó que el problema estaba resuelto: ya no iban a tumbar al Presidente por enfermo ausente.

 En medio de tanta euforia, a Sofía le pareció ver a Santiago entre el público. Sintió un gran vacío entre el pecho y el estómago. No podía ser. Volvió a mirar al mismo punto y solo había un asiento vacío. Contrólate. Disfruta tu momento. Sonreía. Hacía una venia tras de otra. De pronto, fue el propio Presidente el que subió al escenario con un ramo de flores. Tulipanes de todos los colores. Su flor favorita. Antes de entregar el arreglo, le tomó una mano, la besó tiernamente y le dijo. Nunca antes una interpretación me había conmovido tanto. La miró a los ojos. Sofía sintió un escalofrío que le recorrió toda la espalda. Gracias, Señor Presidente. Además es usted hermosa. Gracias, Señor Presidente. Estoy muy orgulloso. Felicitaciones. Gracias, señor Presidente.

Le devolvió su mano, y cuando entregó las flores crecieron los aplausos.

Santiago se dio cuenta de que Sofía había notado su presencia. Cambió de lugar lo antes posible. Sobornó a uno de los guardias para que llevara algo al camerino de Sofía. Sabía que era su oportunidad para acercarse de alguna manera, su agente asignado no podría entrar al teatro. Las boletas se agotaron al primer segundo en el que se anunció la asistencia del Presidente y la agencia no se iba a interponer en territorio de la guardia presidencial. Por unos minutos estaba a salvo.

Mi amor
No sé si aun tengo el derecho de llamarte así.
No tengo la valentía para acercarme nuevamente. Sé que te hice mucho daño desapareciendo. Si tan solo pudiera explicarte… Pero a veces nuestro destino está tallado en piedra y cambiarlo nos resulta imposible. Si tan solo pudiera escapar de esto que me ata.
Mi realidad es distinta a lo que conoces. Es horrible. Pero a pesar de eso me permití amarte, permití que me amaras. Y eso, cada minuto a tu lado, ha sido lo más importante que le ha pasado a mi vida.
Tu me enseñaste a ser feliz.
Por eso perdón y mil veces perdón por haberte hecho daño. Por haberte hecho sufrir. Un perdón por cada pedazo de tu corazón roto, por cada lágrima derramada.
Te amo, nunca he dejado de hacerlo, por eso, quisiera volver a verte.
Algún día…
Si aceptas, házmelo saber.
Te ama por siempre,
San.

Acompañada de la carta, una cajita. Adentro una cadenita y otra pequeña nota. Si usar la mariposa, entenderé que quieres verme.


Sintió miedo. ¿Santiago la estaba espiando? Se sacudió esas ideas de la cabeza. Tenía mucho por qué celebrar esa noche y mucho trabajo por la temporada.

2 comentarios:

  1. Injustooooooooo!
    Me dejaste iniciada :(

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  2. Y este capítulo tiene tu sello. Por fa, no alargues la espera

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