23 de febrero de 2015

Público y Personal - 56

Lea el capítulo anterior
O si no ha leído nada, comience aquí Capítulo 1

Mariana. Tienes que venir conmigo.
¿Y tú quién eres?
Santiago
Santiago, ¿qué?
El Santiago de Sofía.
Y por qué tengo que ir contigo.
Aquí corres peligro… Por favor vamos.

La expresión de ruego en sus ojos, la convenció.

¿Es cierto que hay muertos?
Todos mis compañeros lo están…

La agarró por un brazo y la llevó consigo hacia la salida más cercana de la Plaza. Sintió una punzada. Alcanzó a gritar. ¡Mariana! Ella volteó y lo vio sangrando. Pocos pasos después cayó de rodillas.

Ven vamos, levántate.

Hazme un favor. Sacó de su bolsillo una cajita negra. Entrégale a Sofía. Dile que todo era cierto. Que la amo. Que sea feliz. Que no se quede como su mamá esperando por mí. Que haga una nueva vida. Que sea la mejor bailarina de Ballet del mundo.

Mariana vio cómo se fue desvaneciendo en medio de una cantidad de extraños que corrían de un lado para otro. Entre gritos y lágrimas los asistentes a este episodio no podían entender lo que estaba pasando. Un sinnúmero de cuerpos yacían a lo largo y ancho de la plaza, donde alguna vez se había iniciado la construcción de la nación.

Corrió. Corrió sin mirar atrás. Corrió hasta que se sintió segura.

Sofía vio los mensajes. Marcó a Santiago. No obtuvo respuesta. Segundo intento. No obtuvo respuesta.

Desesperación.

Mariana sintió su celular vibrar.

¡Gracias al cielo! Dónde estás.
Saliendo de la Plaza. Camino a tu casa.
Por qué te oyes así.
Espérame. Solo espérame.
Ok.

Boris y los Generales le presentaron el balance el Presidente.

No podemos aceptar que eran agentes.
En eso estamos de acuerdo.
Aprovechemos para acusar a alguien, generar rechazo y acabar de una vez con esta costumbre de tomarse la Plaza cada vez que algo no les gusta.

Boris nunca había visto tanta rabia en los ojos de Gabriel.

¿Cuál es la lista de fallecidos?
Veinte de nuestros mejores hombres, dijo el General al entregarle la hoja blanca.

1.       Oswaldo Zapata
2.       Francisco Grimaldi
3.       Herman Bonet
4.       Raúl S. Maure
5.       Rodrigo Suárez
6.       James Dueñas
7.       Mauricio Cantillo
8.       Santiago Aldana
9.       William Moscoso
10.    Carlos Taffur
11.    Steven Lopez
12.    Christian Sáenz
13.    Alex Ruiz
14.    Gabriel ahumada
15.    Lewis González
16.    Giovanni Contreras
17.    Jacobo Cree
18.    Víctor Cantor
19.    Camilo Diago
20.    Tomás Pérez

Vio el nombre de Santiago y sintió un inmenso pesar por ese hombre.

Mariana. Estás bien. Estás llena de sangre.
Yo estoy bien. Pero ven y siéntate.
Primero ven y te doy un poco de agua. Estás toda agitada.
¡Que no! Ven y siéntate.

La tomó de las manos y comenzó a llorar.
Mariana ¿Mariana?
Yo no conocía Santiago. Es cierto. Pero ese hombre, me salvó la vida hoy.

Los ojos de Sofía solo expresaban temor.
¿Santiago? ¿Dónde está Santiago? ¡¡¡Dime!!!
Él está….
¡¡Él Está Qué!!
Muerto. Sofi. Él Está muerto.
No. No. Estás confundida. Él se fue de aquí esta tarde.

Sofía comenzó a dar vueltas por todo el cuarto.

No. No. El me dijo que venía para cenar.

Mariana encendió la televisión. Había imágenes de la Plaza Central vacía. El periodista hablaba de una masacre, pero ella no entendía nada.

Anunció de noticia de última hora.

“El Presidente se dirigirá a todo el país, luego de esta noche trágica”, dijo la presentadora con voz de luto.

El Presidente es mi Papá.

Mariana no entendió lo que quería decir.

“Compatriotas:

Hoy es una noche negra. Veinte compatriotas murieron en hechos terribles. Hoy, la oposición radical asesinó a sangre fría a veinte seres humanos, cuyo único pecado fue haber estado clamando por sus derechos, seguramente en el lugar equivocado.

Como Nación no podemos tolerar que los enemigos de la democracia queden impunes.

No nos vamos a doblegar.
Les anuncio a aquellos que piden mi renuncia que aquí estoy y aquí permaneceré. Y no descansaré hasta llevarlos a cada uno de ustedes a la cárcel. Cueste lo que me cueste.

A partir de hoy, el país se encuentra bajo la Ley Excepcional. Se instaura el toque de queda desde las 6 de la tarde y habrá operativos de búsqueda en cada casa u oficina. El que se resista, será considerado miembro de la oposición y será detenido.

He dado instrucciones precisas al respecto.

Mis condolencias a los familiares y amigos de estos veinte ciudadanos. He decretado dos días de duelo nacional”.

Recitó los 20 nombres uno por uno, en un tono solemne. De último, Santiago Aldana.

Sofía comenzó a llorar y a gritar desconsoladamente. Cayó al suelo. Mariana intentó levantarla pero no pudo. ¿Por qué? ¿Por qué?

La dejó sola y fue al baño a limpiarse en una carrera. Puso a hacer té para ambas. Era preciso tranquilizarse.

Sofi. No te he terminado de contar todo.
No quiero nada. No quiero nada más. ¡Me quiero morir!, gritaba.
¡Claro que no! Deja de decir estupideces
Levántate que no te he terminado de decir todo lo que tengo que decirte.

Fue imposible. Entonces Mariana se sentó en el piso. Sacó de su mochila la cajita negra y se la entregó. Adentro un anillo. El llanto cesó.

Él me dijo que nos casáramos.
¿Te habías vuelto a ver con él?
Hace unas semanas… Es una larga historia. Nos íbamos a casar. Él me quería dar un anillo.

Mariana estaba sin palabras. Todo era una sorpresa para ella.

Me dijo que te dijera que te ama. Que todo era cierto. Que quiere que seas feliz. Que no te quedes esperando por él. Quiere que hagas una vida y que seas la mejor bailarina de Ballet.


Se quedaron en silencio. Mariana aprovechó para ir a la cocina por el té. De rodillas en el piso, con la cajita negra en la mano, Sofía balbuceó. Alarcón es mi papá.

Continuará!!!

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por pasar y dejar una huella!